Corso di Laurea magistrale (ordinamento ex
D.M. 270/2004)
in Interpretariato e Traduzione Editoriale,
Settoriale
Tesi di Laurea Magistrale
Simposio Internacional en Soria sobre
Interpretación de Conferencias
Propuesta de traducción y análisis traductológico
Relatore
Ch.mo Prof. Luis Luque TORO
Laureanda
Valentina Bovo
Matricola 821769
Anno Accademico
2012 / 2013
2
Índice
Página
Abstract
5
Introducción
6
Textos de partida
Simposio Internacional en Soria sobre Interpretación de Conferencias (SISIC)
Presentación de la teoría de la traducción, que debe servir de base de la enseñanza de la
interpretación. Mariano García-Landa
13
No preguntes qué digo sino qué estoy haciendo con lo que digo, el intérprete como
mediador entre personas y no como regurgitador de enunciados. Sergio Viaggio
32
Propuesta de traducción
Simposio Internazionale di Soria sull’Interpretazione di Conferenza (SISIC)
Presentazione della teoria della traduzione, che deve servire da base all’insegnamento
dell’interpretazione. Mariano García-Landa
58
Non chiedermi cosa dico, ma cosa sto facendo con quel che dico. L’interprete come
mediatore tra persone e non come rigurgitatore di enunciati. Sergio Viaggio
78
Comentario
Capítulo I. Comentario al Texto de Partida
106
I.1 ¿Cómo nace esta obra?
106
I.2 Aspecto y estructura del texto
107
I.3 Los conferenciantes
108
I.3.1 Mariano García Landa
108
I.3.1.1 …el habla traductora…
108
I.3.1.2 …la percepción y el mundillo…
110
I.3.2 Sergio Viaggio
112
I.3.2.1 …su aplicación práctica de la percepción landiana…
113
I.4 Tipología textual
115
I.5 Función del texto
116
I.6 El lector modelo
117
I.7 El estilo y el registro
117
3
Capítulo II. Aspectos del Texto de Llegada
118
II.1 Un estudio traductivo
118
II.1.1 ¿Qué es la traducción?
118
II.2 Léxico
121
II.2.1 Procedimientos de traducción
122
II.2.1.1 La transposición
125
II.2.1.2 La modulación
128
II.2.1.3 La omisión
132
II.2.1.4 La amplificación
133
II.2.1.5 Equivalencia versus adecuación
135
II.2.1.6 Extranjerización versus apropiación
140
Capítulo III. La fuerte carga de oralidad
142
III.1 ¿Qué implica la oralidad en un texto escrito?
142
III.2 Léxico
145
III.2.1 Palabras-comodín y muletillas
145
III.2.2 La derivación: la sufijación
148
III.2.2.1 Sufijos apreciativos
148
III.2.2.1.1 Diminutivos
149
III.2.2.1.2 Aumentativos
151
III.3 Sintaxis
152
III.3.1 El orden de las palabras
154
III.3.2 La construcción del “lo” no enfático
156
III.3.3 Las conjunciones paratácticas al comienzo de la oración
159
III.4 Pragmática
161
III.4.1 Los marcadores del discurso
161
Conclusiones
166
Glosario
172
Bibliografía
175
4
ABSTRACT
This thesis consists in the translation of two chapters of “Simposio Internacional en
Soria sobre Interpretación de Conferencias”.
It is the transcription of a conference, which took place in April 1998.
Firstly, it involved not only an in-depth analysis of the Spanish grammatical
structures and their correct translations, but also the need to prove the very Spanish version
correctness.
Uncompleted sentences, reformulating sentences otherwise ungrammatical, coping
with interjections with different origins, etc., were issues I had to deal with while reading
the original text.
The prime aim of this translation is to render, in the target text, the same effect that
the source text caused to its readers.
After the translation of the talks given by two prominent interpreters and modern
theorists, Mr Mariano García Landa and Mr Sergio Viaggio, I will briefly analyse my
translation choices through a comment divided into three chapters.
In the first one I will describe the source text, including type, function, register and
target recipient.
In the second chapter, I will explain some of the different strategies adopted,
favouring the idiomatic translation to the literal one, two opposed methods between which
a translator can choose. Besides these two strategies, I will observe cases in which the
transposition, the modulation, the equivalence and the adaptation, the omission and the
amplification were used; to this end, I will compare the two texts from the lexical and
syntactic point of view by giving some examples.
The third chapter is focused on the colloquial Spanish and some of the many aspects
it includes: all-purposed words, derivation, order of words, paratactic elements at the
beginning of a sentence and discourse markers.
On the one hand, our aim was to reveal the major obstacles one could find behind a
seemingly simple text, due to the undeniable influence of the oral communication; on the
other hand, it was trying to find the best perception in the target language.
5
INTRODUCCIÓN
Siempre he sentido por las lenguas una gran debilidad y muchos, desde mi niñez, me
decían que tenía una verdadera inclinación hacia éstas. Y eso fue lo que, a medida que
crecía, me empujaba a acercarme cada vez más a esta materia. Así que, pese a un
paréntesis de atolondramiento en el que me puse a trabajar durante unos años quedando
arrinconado el aún no claro sueño dorado, por fin, hice de tripas corazón y empecé estudiar
lenguas.
Mi interés y mi pasión por los idiomas crecían parejos, hasta llegar a querer
especializarme en traducción e interpretación, aumentando mi conciencia sobre todos esos
matices que pueden perderse al traducir, o bien sobre los cambios de sintaxis necesarios
para lograr una buena equivalencia que a menudo, sin darse cuenta, se convierten en algo
espontáneo, o también sobre las dificultades con las que hay que enfrentarse para sortear
los más o menos evidentes escollos.
Por consiguiente, a lo largo de los últimos años, mis estudios me han llevado a dirigir
mi atención hacia los obstáculos que conlleva la tarea del traductor y a reflexionar sobre
las innumerables teorías que se han planteado sobre los problemas relacionados con la
traducción; pero también la interpretación merece un enfoque especial, sobre todo si
consideramos que todavía dicho ámbito no goza de la misma literatura que la traducción.
De ahí que, gracias a la generosa contribución de una profesora de la Universidad
Ca’ Foscari, que me aconsejó y prestó la materia prima, he elegido un libro que trata el
tema de la interpretación y sus problemáticas.
Precisamente, mi elección no fue casual, sino que entre todos los capítulos, y en cada
uno se desarrollaba el tema de la conferencia desde un perspectiva muy fascinante e
innovadora, los dos que decidí traducir son estrictamente ligados entre ellos ya que nacen
de la colaboración de los dos ponentes, y proponen una visión, en mi opinión, muy
vanguardista con respecto a la interpretación y a su enseñanza, respecto a las que conocía.
En esta introducción, explicaremos primero el punto de partida de nuestro trabajo, o
sea intentando explicar a grandes rasgos el contenido del texto elegido y las dificultades
que sus propias características pueden implicar. En segundo lugar, por supuesto,
propondremos nuestra versión de traducción. En tercer lugar, detallaremos la estructura de
nuestro comentario y describiremos el método traductor empleado. Finalmente,
hablaremos de los materiales de los que nos hemos valido.
6
El presente trabajo propone la traducción de dos capítulos del Simposio Internacional
en Soria sobre Interpretación de Conferencias, la transcripción de una conferencia que la
Universidad de Valladolid, Facultad de Traducción e Interpretación (Campus de Soria)
albergó del 6 al 8 de abril de 1998.
Una de las motivaciones que nos ha animado a elegir este tipo de texto es el tema
tratado, que nos compete muy de cerca a todos, tanto a los intérpretes profesionales como a
los que queremos hacer de esta larga ruta una profesión: los problemas relacionados con la
interpretación; y también el desafío que se nos pone, a la hora de traducir, debido a la
obvia e indiscutible componente de oralidad, que nos abre una rama de la traducción
bastante sutil que exige un nivel de interpretación más atento.
En efecto, como he dicho antes, el libro nace de la recogida de todas las ponencias
que tuvieron lugar en ocasión de esa reunión científica de especialistas de reconocido
prestigio en el ámbito internacional y, por supuesto, fueron orales – sin decirlo, la carga de
expresividad y espontaneidad de sus intervenciones nos ha traído bastante de cabeza a la
hora de pretender buscar el mismo efecto.
El primer capítulo se abre con las motivaciones que llevaron al nacimiento de esta
obra, seguido por un comentario breve sobre el texto de partida.
Aquí describiremos primero su aspecto y estructura, prestando particular atención al
tipo de texto en el que, tratándose de la transcripción de exposiciones orales improvisadas
sobre una base de notas, se observará una fuerte presencia de oraciones agramaticales,
proposiciones incompletas o, entre otras muchas faltas, interjecciones de orígenes
diferentes.
Presentaremos, luego, a los conferenciantes que formularon las ponencias de las
cuales hemos decidido proponer nuestra traducción, es decir las que han llevado a cabo dos
grandes intérpretes y traductores, Mariano García Landa y Sergio Viaggio, que han
aprovechado de sus experiencias de forma recíproca para desarrollar la teoría de la
traducción aplicada a la enseñanza de la interpretación y, en particular, sobre la
interpretación de conferencia.
Haremos una sumaria presentación de sus trabajos sobre la traducción y la
interpretación, sus puntos de vistas y su contribución en este ámbito, porque esta tipología
de texto no nos permite analizar, como se suele, el autor y sus obras anteriores, hacer un
análisis contrastivo sobre su estilo, etc.
Después de haber establecido la variedad de traducción, se señalará el tipo textual, lo
cual es mixto (como también el campo temático) pues, a pesar de ser técnico ya que
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pertenece a los textos sectoriales, tiene una fuerte carga enfática y expresiva debido a la
poderosa oralidad; explicaremos, además, la función del texto, que se caracteriza por un
contenido informativo muy elevado.
Identificaremos pues el receptor meta, no sólo en los profesionales comprometidos
en este “mundillo” o en los estudiantes de la materia tratada, sino también en los más
genéricos interlocutores que al menos conozcan las lenguas.
Acabaremos, entonces, señalando la presencia, por un lado, de un léxico técnico y
específico perteneciente a un sector especializado y del registro formal, a veces áulico,
típico de un discurso estructurado para una conferencia; y por otro, daremos una muestra
de cómo esa formalidad se mezcla, de forma manifiesta, con los rasgos característicos del
habla, por tanto informales, coloquiales e, incluso, argot.
En el segundo capítulo, se analizará al texto de llegada, o sea nuestra propuesta de
traducción de los dos capítulos elegidos.
Antes de empezar con el análisis contrastivo, en primera instancia, reuniremos y
sintetizaremos las teorías de la traducción que nos han servido de soporte para introducir
de forma propia lo que es el trayecto que entendíamos recorrer y que refleja nuestra
postura frente a dichas teorías, que se han formulado a lo largo de, al menos, el último
siglo; en efecto, las primeras prácticas de esta profesión parecen remontarse a varios
milenios antes de Cristo, desde luego los planteamientos teóricos que se han producido son
innumerables.
Nos hemos basado, entonces, en las teorías más actuales, como las descritas por
J.P.Vinay y J. Darbelnet, por G. Yebra y O. Paz, o bien por P. Newmark y E. Nida, entre
otros.
Centraremos nuestro interés en la fidelidad al sentido y el respeto tanto de las normas
culturales de la lengua de partida como de la de llegada, haciendo hincapié incluso en la
finalidad comunicativa de la traducción, en su destinatario y en la finalidad real de la
traducción.
En un principio, abordaremos la cuestión desde el ángulo del léxico, ejemplificando
los procedimientos de traducción que hemos empleado.
A este propósito, podemos afirmar que nuestra estrategia de traducción se ha
dirigido, en mayor medida, hacia la llamada traducción oblicua en lugar de la literal.
Analizaremos, poniendo unos de los ejemplos más representativos sacados del texto
original, los casos en los que se ha recurrido a la técnica de la transposición, los que han
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requerido la modulación, o la amplificación y, finalmente, trataremos las propuestas
dicotómicas de equivalencia/adecuación y de extranjerización/apropiación.
Cabe señalar que la identificación y clasificación de algunas de las técnicas a las que
hemos recurrido han sido sucesivas a la formulación de las mismas. Se deduce, por esta
razón, que una gran cantidad de cambios, ajustes sintácticos y reformulaciones varias de la
lengua de partida a la lengua de llegada, se han producido de forma espontánea y natural,
comportando en ocasiones un esfuerzo más en la fase de incorporación en cada categoría
especifica.
En el párrafo dedicado a la transposición presentaremos algunos ejemplos.
Entre otros, se verán casos de transposición que implican un cambio de construcción,
como la de ir+gerundio al uso de un locativo-existencial, o desde un verbo simple hacia
una
perífrasis
verbal,
de
la
construcción
ir+a+infinitivo
a
un
futuro
de
indicativo+adjetivo, o bien de una construcción marcada a una no marcada, o el traslado
desde un verbo pronominal hacia un verbo no pronominal, el cambio de verbo a
sustantivo, o la reformulación de una estructura gramatical de la lengua de partida que no
existe en la lengua de llegada.
Por lo que atañe a la modulación, nos basaremos, por un lado en la clasificación
propuesta por Vinay y Darbelnet y la perfeccionaremos, por otro lado, mediante la más
amplia categorización de variedades ofrecida por Vázquez-Ayora.
Intentaremos poner ejemplos de los casos en que hemos aplicado esta técnica como
el que ve una modulación de lo abstracto por lo concreto, el de la inversión del punto de
vista, de una parte por otra, de la visión figurada a la visión directa, etc. e, incluso casos
de generalización y de particularización.
Emplearemos esta técnica oblicua también para traducir expresiones fraseológicas o
sintagmas verbales o preposicionales, debido a que éstas radican en mayor medida en los
hábitos lingüístico-culturales.
Entre los procedimientos técnicos oblicuos que Vázquez-Ayora engloba entre los
complementarios (amplificación, explicitación, omisión y compensación), daremos una
muestra de los casos que hemos sometido al proceso de omisión, es decir algunos de esos
casos que presentaban repeticiones, aclaraciones innecesarias, un uso redundante de
interjecciones, etc.
Al contrario, en las proposiciones que necesitaban de una expansión del sentido de
una categoría gramatical en su traslado desde el texto de partida hacia el texto de llegada
para expresar la misma idea, ilustraremos como hemos implementado la técnica de la
9
amplificación.
En el párrafo sucesivo, trataremos el concepto de equivalencia en oposición a la
adecuación, basándonos en la distinción más al uso en el plano de la lengua. Haremos una
distinción entre equivalencia formal y dinámica y seguiremos la evolución de sus
definiciones, apreciando la óptica de varios autores. Veremos también unos segmentos de
texto que han requerido la adopción de equivalentes acuñados.
Por último, presentaremos un caso en el que hemos recurrido a la extranjerización de
Venuti, incluyendo una pequeña explicación.
El tercer capítulo engloba diferentes aspectos que están relacionados con la fuerte
carga de oralidad que caracteriza el texto.
Explicaremos, primeramente, lo que implica la oralidad misma en un texto escrito y
las dificultades que se presentan a la hora de trasladarla a otra lengua; y, en segundo lugar,
organizaremos el comentario en otras tres partes.
En el párrafo que hemos denominado “léxico”, veremos unos ejemplos en que los
ponentes de la conferencia han utilizado nombres, adjetivos o verbos que poseen un valor
más genérico, empleados en lugar de otra palabras más especificas, o sea las llamadas las
palabras-comodín y las muletillas.
Seguidamente, analizaremos un tipo de derivación que prevalece en los capítulos
traducidos: la sufijación. Definiremos la tipología que nos atañe en mayor medida, es decir,
los sufijos apreciativos que partiremos a su vez en diminutivos (-ito/-ita, -ín/-ina) y
aumentativos (en nuestro caso –azo/-aza).
En “sintaxis”, se dará muestra de los cambios relacionados con el orden de las
palabras en una lengua y otra, argumentando el hecho de que ambas lenguas pertenecen a
las definida de “orden libre” y aclarando que no se trata de una libertad absoluta, sino que
dichas lenguas gozan de unos márgenes de tolerancia más amplios.
El apartado que hemos destinado a la construcción del lo no enfático constará de una
subdivisión ulterior. La mayoría de las construcciones analizadas pertenecen al tipo
“individuativo” que definiremos y agruparemos en diferentes categoría, es decir la que se
presenta en lo+que+oración, que dividimos en los ejemplos que llevan como traducción el
pronombre demostrativo ciò y los que han preferido una traducción con el pronombre
demostrativo quello/a. Acabaremos con un contraste dado por la construcción lo+único.
Finalmente, veremos como hemos hecho frente a las conjunciones paratácticas y e
pero al comienzo de la oración.
Acabaremos, entonces, con un enfoque pragmático, donde se explicará qué son los
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marcadores del discurso y se ejemplificaran los principales y más frecuentes en nuestros
textos. Aquí, gracias a la amplia clasificación que nos han ofrecido Martín Zorraquino y
Portolés, mediante la cual distinguen cinco tipos de marcadores y otros tantos subtipos,
proporcionaremos uno o dos ejemplos de cada subtipo, esto es, de entre los
“estructuradotes de la información”, los “conectores”, los “reformuladotes”, los
“operadores argumentativos” y los “marcadores conversacionales”.
Al final acompañaremos este trabajo con algunas conclusiones donde comentaremos
si hemos alcanzado el objetivo principal que no nos habíamos puesto, esto es, sacar a la luz
los obstáculos que pueden ocultarse detrás de un texto aparentemente sencillo debido a una
marcada influencia de oralidad y, por ende, averiguar la eficacia de las estrategias
traductoras que se han empleado.
En el proceso de establecimiento de la estructura de nuestro análisis destaca una
clasificación y explicación previa de las estrategias y de los métodos adoptados y el
consiguiente estudio de éstos, lo que, de hecho, nos remanda al método inductivo.
En efecto, hemos aportado un sumario de las teorías de los mayores teóricos más al
uso por cada categoría elegida y, luego, hemos aplicado dichas teorías a la práctica,
demostrándolo a través de unos ejemplos. La derivación inductiva nos permitirá llegar a
una conclusión que afecta de forma general a todos los ejemplos pertenecientes a la misma
categoría.
Para desarrollar el presente trabajo hemos recurrido a manuales de traducción
diversos, pero en mayor medida nos hemos basado en las teorías de Vinay y Darbelnet,
consultando sobre todo su Stylistique comparée du français et de l’anglais, de VázquezAyora, con su Introducción a la Traductología; pero también en las de García Yebra, en
Teoría y práctica de la traducción e, incluso en los análisis propuestos en Traducción y
Traductología, Introducción a la Traductología por Hurtado Albir, sin olvidarnos de otros
grandes autores y teóricos como Nida, Newmark, Hatim y Mason y Octavio Paz, entre
otros.
Estos estudios empíricos, sin duda, nos han resultado necesarios y beneficiosos. Al
mismo modo, también el auxilio de los diccionarios como el Clave o el Diccionario de la
Real Academia Española nos ha sido imprescindible.
Finalmente, en una época en la que la tecnología no deja de evolucionar y que nos
ofrece unas herramientas que sólo unas décadas antes se soñaban, hemos podido disfrutar
de los soportes en línea, ya fueran diccionarios o textos paralelos, o bien materiales
didácticos.
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TEXTOS DE PARTIDA
SIMPOSIO INTERNACIONAL EN SORIA SOBRE INTERPRETACIÓN DE
CONFERENCIAS (SISIC)
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PROPUESTA DE TRADUCCIÓN
SIMPOSIO INTERNAZIONALE DI SORIA SULL’INTERPRETAZIONE DI
CONFERENZA (SISIC)
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PRESENTAZIONE DELLA TEORIA DELLA TRADUZIONE, CHE DEVE
SERVIRE DA BASE ALL’INSEGNAMENTO DELL’INTERPRETAZIONE
Mariano García-Landa
[Sergio Viaggio]:
Mariano García Landa è, a mio modo di vedere, forse la mente più universale che si
sia messa a riflettere sui problemi teorici della traduzione e dell’interpretazione. Uno di
quei personaggi, dei quali ve ne sono oramai pochi, che sembra aver letto tutto, che sembra
ricordarsi di tutto e che sembra esser capace di mettere in relazione tutto con tutto.
Qualcosa di davvero esasperante. Quand’ero ancora agli inizi dei miei tartagliamenti
prototeorici, mi trovai un bel giorno a leggere un articolo pubblicato nel Meta – sono
trascorsi molti anni da allora – intitolato L’oralité de la traduction orale, di: Mariano
García Landa. E sospettai che, con quel nome, norvegese non fosse! Alcuni anni più tardi,
mi capitò di lavorare in Canada, e nel team c’era tale Mariano García Landa. Io mi
scaraventai su di lui e gli chiesi: “Lei è il Mariano García Landa che dico io?”. E lo era. Lì
iniziammo a chiacchierare e via dicendo, e la nostra amicizia cresceva man mano che
imparavamo a capirci o, meglio, che io imparavo a capire lui. Perché il modello di
Mariano, che è un modello a prima vista scabro, credo io, consente di farci carico della
totalità del fenomeno in tutti gli aspetti pertinenti e universali, che è quanto una teoria deve
fornire, da un lato. E dall’altro, oltre a ciò che per me ha iniziato a essere la bellezza
estetica di un modello ben fatto, il modello è di un’applicazione pratica straordinaria, e di
questo parlerò io nella seconda parte.
Mariano si caratterizza per due cose: una, la più immediatamente pertinente per noi,
è che è il primo laureato in interpretazione della storia del pianeta, il primo autore di una
tesi per il dottorato di ricerca alla ESIT, la Scuola di Parigi. E più mediatamente pertinente
è che, inoltre, ha studiato filosofia a Gottinga. In questo modo, vanta una formazione
filosofica classica tedesca che gli permette di collocarsi in cima a una torre di vedetta dalla
quale può osservare tutti i fenomeni particolari con l’occhio d’aquila di colui che vede
tutto, di colui che non si distrae con le provincie per vedere i continenti.
Senza aggiungere altro, vi lascio dunque nelle mani di Mariano.
58
[Mariano García Landa]
Salve, buon pomeriggio. Questo testo se l’è inventato lui, eh?! Non c’eravamo affatto
messi d’accordo su quello che avrebbe detto. Sono idee sue. La sua relazione con la realtà
è aleatoria. Dunque, vorrei iniziare dicendo che me ne sono andato a dormire un pochino al
Parador, per essere riposato e, come sempre, ho schiacciato un bel pisolino, e mi ha
svegliato per disgrazia, o per fortuna, alle quattro, una chiamata da Bruxelles: mi chiamava
un cliente, un mio ottimo cliente, la compagnia aerea Sabena – mi conosce come interprete
– mi chiamava un signore importante della compagnia, mi chiamava per – mi segno a che
ora devo terminare – mi chiamava per offrirmi …per vedere se volevo essere direttore
della scuola di piloti di Sabena. Eh?! Rimasi di sasso, ma per favore! ... “Perché io?” gli
chiedo. “Tu parli diverse lingue.” “Sì, ok, eh sì, sì… i piloti devono parlare lingue, è utile,
soprattutto l’inglese, e l’inglese aeronautico, ma, comunque, pilotare è un’altra cosa!”
Vero? Ovvio. E riattaccai.
Un altro racconto simile, forse anche migliore, è quello di mia nipote. Ho una nipote
a Bruxelles, che vuole studiare piano e se ne va al conservatorio e ritorna molto delusa, a
dirmi: “Zio, sai cosa mi è successo? Nel conservatorio di pianoforte non ci sono professori
di piano, sono tutti medici, fisiologi, anatomisti, perché dicono che, dal momento che il
piano si suona con le mani, quello che dovevo apprendere io è la fisiologia e l’anatomia
delle mani…” È una storiella inventata, ma è per far capire che la musica, anche se per
suonarla c’è bisogno di due mani, non ha nulla a che vedere con la fisiologia delle mani.
Nell’interpretazione succede la stessa cosa. Per interpretare bisogna avere come
minimo due lingue: la lingua di quello che parla e la lingua in cui io parlo, ma
l’interpretazione non ha nulla a che vedere con le lingue. L’interpretazione è un’altra cosa,
sebbene sia necessario avere due mani, voglio dire due lingue, per suonarla, e questo è
quello che si deve tener presente in qualsiasi tipo di scuola. Vale a dire, le scuole create per
interpreti, come la Scuola di Ginevra o la Scuola di Parigi, la Scuola di Washington, i
professori sono interpreti, Mmh? Dato che non ha nulla a che vedere con lingue, ma con
l’interpretariato, c’è bisogno di esperti in interpretazione. Mentre le scuole create su
decisione dei Governi, federali o regionali, si basano sul vecchio errore che interpretare o
tradurre abbia qualcosa a che vedere con le lingue e mettono come docenti professori di
filologia o di linguistica. Questo è un errore gravissimo. Le scuole e facoltà di
interpretazione devono avere come professori – questa è una condizione necessaria –
devono avere come professori degli interpreti. Tuttavia non è una condizione sufficiente.
Non è sufficiente che siano interpreti. Devono essere interpreti che conoscono la teoria
59
della traduzione e interpretazione e che sono in grado di insegnare, bene o male. Poiché
anche nelle scuole serie, ovvero dove i professori sono interpreti, gli interpreti a volte
commettono gravissimi errori come, per esempio, per insegnare la consecutiva, ci sono
scuole – che non nominerò, ma non in Spagna, e non le conosco – dove il professore,
cosiddetto professore di consecutiva è un signore che viene, un interprete, ma che si è
comprato un giornale nella metro prima di arrivare a lezione, e legge un articolo del
giornale per insegnare consecutiva. Questo è un crimine, non si può fare così; questa
professione è l’oralità, parlare. È chiaro che conviene terminare le lezioni di consecutiva
con la traduzione di testi, perché può succedere. Ma questo è per farvi capire la mia
affermazione secondo cui i professori delle scuole debbano essere interpreti: condizione
necessaria, ma non sufficiente, posto che l’interpretazione non ha nulla a che fare con le
lingue.
Bene, questo, che si dice con frequenza, io ho intenzione di dimostrarlo. La fine della
mia teoria della traduzione, di questa, che esporremo qui, sarà questa dimostrazione, e se
me ne dovessi scordare, ricordatemelo. Cioè, il fatto di credere che l’interpretazione abbia
in qualche modo a che vedere con le lingue è un errore, o meglio, è una convinzione.
Immagino che molti di voi ricorderanno il libricino tanto, tanto carino che scrisse Ortega y
Gasset molto tempo fa su idee e credenze. Le idee sono cose che si pensano, sono cose
individuali, il prodotto di un raziocinio. Le credenze sono cose nelle quali uno vive o,
come dice lui, Ortega, “nelle quali uno si trova”. Uno si trova nella convinzione. E fa un
esempio: io, quando esco la mattina, io vivo nel credo che il suolo mi supporterà, che ci
sarà il suolo, che non affonderò, che non è acqua… no, non lo razionalizzo. Viviamo nelle
convinzioni. E una vecchia convinzione trasmessa dalla conversazione quotidiana, in cui
nasciamo, in cui muoriamo, è che traduzione e interpretazione riguardano in qualche modo
le lingue. È un errore. La scienza consiste – anche prima credevamo che il sole, … che era
una piccola biglia di fuoco che si levava dall’Oriente e scompariva dietro le montagne
dell’Occidente, finchè la scienza non ci mostrò che era il contrario: siamo noi a essere la
biglia.
Vale a dire che la missione della teoria della traduzione consisterà nel demolire
questa convinzione aprendo il passo a una scienza che sia capace di sostenere una
pedagogia dell’interpretazione, in modo tale che le scuole e facoltà del… stavo per dire del
futuro, no, di domani, non avete più scuse per non organizzarvi bene e per evitare il
fallimento delle facoltà spagnole quando, lo scorso autunno, vennero dei rappresentanti del
Servizio di Interpretazione della Commissione Europea a esaminare i neolaureati in
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interpretariato e ne promuovettero solo il sei percento. E oltretutto fu letterale perché si
presentarono cento laureati e solo sei passarono l’esame. Quando succede questo, a me
sembra francamente scandaloso. Credo che qualcuno debba prendere una decisione. Non
c’è da riflettere, il momento della riflessione è già passato. Deve prendere una decisione in
questo senso.
Tuttavia, dopo queste parole così dure, voglio aggiungere che è comprensibile che si
commetta questo tipo di errore posto che la nostra professione, nonostante sia molto antica,
come ha detto il nostro collega Wadi Keiser questa mattina, è, dall’altro lato, nella sua
forma di interpretazione simultanea, molto moderna.
Perché… gli interpreti ci sono sempre stati: i faraoni avevano interpreti, i persiani
avevano interpreti e, durante il Medioevo, ci sono sempre stati interpreti che, curiosamente,
e vi sono molte parole … qui c’è un autore, italiano, che ha scritto un libretto carino sulla
traduzione in generale, Gian Franco Foleno, e da lì ho copiato quelle pagine in cui parla dei
termini di interprete nel corso del Medioevo: niente meno che… beh: ermeneuti in Grecia
– questa è l’origine – e, a Roma, nei mercati di Roma, verso la fine della Repubblica, dei
mercanti greci vengono a vendere i loro prodotti – nei mercati si usciva la mattina, a
passeggiare, nella Roma repubblicana – e c’erano bancarelle con greci che vendevano i
loro prodotti… e avevano bisogno di un mediatore per i prezzi, per negoziare il possibile
contratto di compravendita. E questo lo si chiamava con il nome inter-pretium, ossia colui
che media tra i prezzi. Evidentemente questo signore era un mediatore bilingue. Si
mantenne la parola interpretium per interprete-interpres per il semplice mediatore
bilingue, qualunque fosse la transazione. Questa è l’origine, e lo proietto qui1 nonostante
vari colleghi abbiano messo in dubbio questa mia interpretazione dell’origine della parola
interprete, e io gli dico da dove li ho tirati fuori.
Tuttavia, durante tutto il Medioevo, c’è una parola dominante, è turgumán, che
deriva niente meno che dalla lingua sumera, la lingua di quel popolo che inventò la
civilizzazione, ossia l’arte di vivere in città, l’agricoltura, nella rivoluzione neolitica e che è
ha preso a ripetersi: passò alla lingua accadica e poi all’arabo. In ebraico si dice
meturguemán, ed è rimasta nel dragoman inglese. Gli inglesi del XIX secolo, nei loro
viaggi in India, Africa, non avevano bisogno di un interprete, ma di una specie di Agenzia
Cook, il predecessore dell’agenzia Cook, cioè il signore che risolveva loro tutti i problemi
in cui incorrevano quando giungevano presso quei popoli sconosciuti, il dragoman. E c’è
1 Il
relatore si avvale, per la sua esposizione, di alcuni lucidi ai quali farà riferimento. [nota dei curatori] 61
un’altra origine, la parola tolmetsch, che sembra provenire dal turco, che diede luogo alla
versione tedesca di Dolmetscher.
È molto antica la professione. Ma, in realtà, è molto moderna, poiché così come
esiste oggigiorno, socialmente, sociologicamente, è una professione ultramoderna, dal
momento che, nella sua forma di interpretazione simultanea, nasce, come voi sapete, dopo
la Seconda Guerra Mondiale, a Norimberga. Son passati cinquant’anni e, cosa sono
cinquant’anni nell’orologio della storia? I medici e gli avvocati hanno dovuto aspettare più
di due millenni perché la loro professione si insegnasse come scienza nelle università. Fino
agli inizi del XIX secolo non si insegna né la medicina né l’avvocatura nelle università.
Iniziò la Germania e a seguire tutta l’Europa, il che vuol dire che se gli interpreti, nella
nuova professione, hanno bisogno di cinquant’anni, è comprensibile.
Ebbene, le scienze sociali non sono come le scienze fisiche. Uno scopre cose rare che
attraversano i confini dell’universo visibile o i geni, cose molto piccole che stanno da
quelle parti. Io credo che le scienze sociali si occupino di cose che facciamo tutti i giorni,
ma che non comprendiamo. Tutti i giorni interpretiamo, noi interpreti e traduttori, e
abbiamo un’impressione di ciò che è la nostra professione. Di questa esperienza di vita, di
questa esperienza pratica dell’uomo, su cui deve basarsi la teoria. E l’esperienza,
l’esperienza di traduttori e interpreti è stata – questa mattina lo ha detto Wadi Keiser e lo
vedrete ovunque - : l’interprete interpreta messaggi, non parole. È la famosa frase, tutti i
traduttori hanno detto, quelli che hanno voluto lasciare un segno, lo hanno ripetuto nel
corso dei secoli, la famosa frase di San Girolamo, colui che tradusse la Bibbia, e che
diceva: “non si traduce parola per parola, ma si estrae il senso dal senso”, salvo, bisogna
aggiungere, per la traduzione della Bibbia, che dev’essere totalmente letterale.
Questo corrisponde all’esperienza dei traduttori e degli interpreti. In ogni caso, per
sapere di cosa stiamo parlando, per essere sicuri che questa frase generale non sia casuale,
andiamo a porre un esempio molto concreto. Se mi chiedessero: “Senti, come si dice
kickoff in spagnolo? Io, come interprete professionista direi: questo non si traduce, perché
non traduciamo mai parole isolate. Io ti posso dare un equivalente del dizionario, uno, due
o tre, perché tutte le parole sono polisemiche, però non si traduce. Le parole isolate non
hanno vita, vis et potestatem, come dicevano i giuristi latini. Vale a dire, io, traduzione, no.
La parola deve perciò trovarsi, se qualcuno la impiega, in un atto linguistico reale (o, come
si era soliti dire prima della mia teoria, in un contesto, ossia, noi diciamo, in un atto del
parlare). Questo è un atto linguistico, questa è il frontespizio, il frontespizio di un
62
documento2. Qui, in questo contesto, esce la parola kickoff; qui la parola kickoff non è più
una parola morta, è bensì una parola carica del senso della situazione e del contesto, è
piena di vita. Qui interviene il traduttore. Questo è ciò che il traduttore addenta. Qui lavora
l’interprete cogliendo il senso in questo contesto.
L’interprete non perderà mai tempo, salvo i principianti, cercando di trovare una
traduzione esatta della parola kickoff. Kick può essere tirare calci e off è qualcosa che se ne
va. E i principianti o quelli che non sanno ancora tradurre s’incaponiscono nel cercare
qualcosa di perfettamente equivalente. Non importa. Non è necessario tradurre. Non si
chiede all’interprete che traduca ciò. Questo si può tradurre con “una riunione iniziale o
inaugurale”… noi che conosciamo l’inglese, sappiamo al volo che kickoff vuol dire dare un
calcio a un pallone da calcio, in determinate situazioni, affinché inizi la partita. Valga da
esempio, in quanto non si traducono parole, bensì solamente il senso. Questa è l’esperienza
della traduzione, l’esperienza millenaria. Tutti i traduttori che hanno scritto sulla
traduzione, da Cicerone a Valéry Larbaud, che ha scritto alcuni magnifici paragrafi su ciò
che è la traduzione. Questa è un’esperienza millenaria e, tuttavia, non ha mai trovato il
modo per esprimersi sotto forma di scienza.
Ora sì. E sono stati gli interpreti, non i traduttori, quelli che hanno trovato il modo di
esprimere questo in maniera scientifica. Vi spiegherò un po’ la teoria della traduzione, così
com’è stata scoperta, per la prima volta nella storia, da interpreti. La prima versione,
formula, è quella di Danitsa Seleskovitch (io ho scritto il nome così come si deve
pronunciare3; si scrive Danica, c, a, ma la pronuncia è questa, Danitsa Seleskovitch).
Danica Seleskovitch, che creò la Scuola di Parigi e in seguito il seminario di dottorato
all’interno della scuola stessa, è quella che propone questa teoria che fui io a battezzare, in
un articolo in francese, la teoria del senso, théorie du sens. In realtà lei raccoglie
l’esperienza millenaria che l’interprete vive in modo molto più diretto, no? Il fatto che
traduciamo messaggi e diménticati delle parole!… le parole le abbandoni, ti si crea nella
mente l’idea di ciò che sta dicendo questo signore e tu lo dici nella tua lingua, ma in quel
momento le parole sono già scomparse.
Questo è il grande insegnamento di Danica Seleskovitch, che inizia a pubblicare i
suoi libri nel 1968. Lei parla sempre del vouloir dire, ciò che la gente vuol dire. E la verità
è che io ho assistito al suo seminario per fare la mia tesi di dottorato, e sono rimasto
sempre pieno di ammirazione nel vedere con quale esattezza e dettaglio Danica
2
3
Vedi nota precedente.
Vedi nota numero 1.
63
Seleskovitch distingueva sempre, in ciascun caso concreto, ciò che è senso e ciò che è della
lingua. Per esempio, noi interpreti facciamo molta fatica a tradurre nomi propri. “Diamo la
parola al signor Misbumbaschián…” E chi è? Perché? Perché non c’è senso. È pura lingua.
Cioè, bisogna captare esattamente i fonemi ed è molto difficile captare fonemi quando non
c’è senso di fondo.
Danica Seleskovitch! Ho imparato grazie a lei – cioè, non so se ho imparato tutto –
ma ho comunque sempre ammirato tale precisione nel dettaglio della differenza
sensazionale tra il senso, che è la vita, la gente che parla, in una situazione discorsiva, e ciò
che è la lingua. Eppure, Danica Seleskovitch non è riuscita a esprimere questa visione in
maniera scientifica, ossia accettabile dalle università.
Da qui esce la seconda ondata di interpreti che scrivono a proposito della traduzione,
l’ondata scientifica degli anni settanta e ottanta, della quale Daniel Gile, che ha pubblicato
diversi libri, è il maggior esponente. Questa ondata scientifica – la chiamo così perché
criticò, e tutta la critica non solo è sana, bensì necessaria e imprescindibile nella scienza –
criticò l’opera della Seleskovitch e il gruppo della Seleskovitch, al quale io appartenevo,
proprio perché riteneva che non fosse scientifica. Loro hanno pubblicato tutta una serie di
libri che sono “scientifici”, e indubbiamente hanno scoperto aspetti molto interessanti, ma
sempre molto parziali.
L’errore di questa ondata scientifica è doppio: da un lato, criticando la Scuola del
Senso, per aver commesso il peccato di non essere scientifica, non hanno mai voluto
accettare nei loro libri e testi questa esperienza millenaria degli interpreti. Non hanno
voluto utilizzare la parola senso né accettare questa spiegazione. Non accettando ciò, gli
mancava l’essenziale. Salvo che, come io ho dimostrato in vari articoli, e cito la pagina,
Daniel Gile, in realtà, sta esprimendo l’idea del senso indirettamente e senza rendersene
conto perché è inevitabile. L’idea che l’interprete traduca sensi e non parole è inevitabile.
Questo è il loro errore. E il secondo errore, sebbene nel complesso il loro contributo sia
stato molto favorevole, è credere che l’operazione del tradurre o interpretare possa essere
oggetto di una scienza stile fisica, chimica, medica, biologica. L’idea che studiando il
cervello qualcuno un giorno scoprirà… - loro parlano della scatola nera – loro, alcuni di
loro credono che l’operazione di interpretare, ovvero tradurre, sia qualcosa che si fa con il
cervello. Certo, ci vogliono due mani, ci vogliono due piedi, ci vuole un cervello, ma non
ha nulla a che vedere con questo. La loro idea è che forse studiando il cervello si possa
scoprire un giorno come funziona. È la seconda critica che gli faccio. Ma, tutto
considerato, il loro contributo è molto positivo.
64
E qui interviene la nostra teoria, la teoria mia e di Sergio4 - non dirò che è solo mia
per non essere l’unico ad accollarsi la responsabilità – che è quella di considerarci eredi di
quelle due scuole di pensiero, la Scuola del Senso, che raccoglie l’esperienza millenaria
della professione, e la Scuola che vuole… che ha la pretesa di creare qualcosa di
scientifico, ma “non, vi prego, di scienze naturali, ma di scienze sociali!” Poco tempo fa,
una professoressa dell’Università di Bergen, Sandra Halverson – voi leggete il nome da lì?
Si sente adesso in fondo alla sala?
[Fine del nastro]
Ora vi do la citazione bibliografica: nella rivista Target, è una delle molte riviste che
si occupano di teoria dell’interpretazione. Target, molto seria. Con il titolo di El concepto
de equivalencia en los estudios de traducción. È un articolo interessantissimo nel quale
questa professoressa norvegese esamina la posizione di ciò che, secondo lei, sono le due
scuole principali della teoria dell’interpretazione, vale a dire, la scuola scientifica e poi la
scuola di un professore dell’Università di Tel-Aviv che si chiama Gideon Toury. E lei
critica queste due scuole e le dichiara praticamente nulle in quanto entrambe sbagliano
nello spiegare il concetto di equivalenza nella traduzione.
A farla breve, dice, “gli scienziati, in realtà, non riescono a spiegare l’equivalenza e
la scuola di Gideon Toury” – che non dovrei citare in un contesto di interpreti perché è una
teoria letteraria, della traduzione letteraria, e che consiste nel dire che la traduzione non si
può spiegare, ma che l’unica cosa che si deve spiegare a la ricezione dei testi letterari in un
determinato momento della cultura di un paese -. Vale a dire che la conclusione di Sandra
Halverson è che queste due teorie hanno fallito.
E questo mi porta a formulare quali sono le due condizioni che deve soddisfare una
teoria o scienza della traduzione e dell’interpretazione per essere presa sul serio. Una è:
deve rispondere alla domanda “com’è possibile interpretare?” e la seconda domanda alla
quale deve rispondere è “come spiega lei l’equivalenza?” E dimostrerò, o proverò a
dimostrare, che la teoria che vi presento risponde a queste due domande.
La prima è “come si spiega la traduzione?”. Osservate un momento con me: se vi
fate del linguaggio l’idea che le teorie linguistiche propongono, tradurre è impossibile.
Posto che le teorie linguistiche non presentano un sistema, di segni, linguistici, ognuno dei
quali ha un significato semantico valido all’interno di un sistema semantico. Cioè, è la
visione di Ferdinand de Saussure, che si è imposta nel XX secolo per spiegarlo. Se questa
4
Sergio Viaggio, interprete, Nazioni Unite. Vienna.
65
fosse l’unica visione del linguaggio, non si potrebbe tradurre, non si potrebbe spiegare, e
non si potrebbe tradurre se fosse la realtà… Per fortuna la realtà è molto più complicata!
Ovvero, il sistema di segni – vi svelerò un segreto: il sistema di segni che chiamiamo
lingua non esiste nella realtà della vita. L’unica cosa che esiste è che la gente parla, che è
un fenomeno sociale. E studiando, da quando fu inventata la scrittura circa ottomila anni
fa, in Sumero, possiamo vedere i segni, e questo ci ha permesso di estrarre la grammatica e
scoprire che, curiosamente, i segni si costruiscono nelle frasi rispettando certe regole.
Questa è la visione… Ma ciò non esiste, l’unica cosa ad esistere è che la gente parla. Per
esempio, quando gli europei scoprirono le Americhe, alcuni curiosi, quasi sempre gesuiti,
iniziarono ad andare a vivere con gli indigeni, con le popolazioni locali, e ad apprendere la
lingua. E cosa fecero? Liste di parole e una serie di regole sintattiche: prima si mette il
verbo, poi il soggetto o prima si mette l’oggetto, ecc. Ma questa è un’osservazione che si fa
a posteriori della realtà della lingua. Le lingue, in senso stretto, non esistono. Ciò che
esiste è il parlare.
Se esistessero solo le lingue, non si potrebbe spiegare il tradurre dal momento che
ogni segno avrebbe un significato totale, assoluto, all’interno del sistema semantico, e
sarebbe inseparabile da quel significato. Dunque, non si potrebbe tradurre perché non si
potrebbe separare il senso dalla parola, che è ciò che accade in molti casi. Per esempio, in
spagnolo non c’è modo di dare una traduzione convincente delle parole inglesi software e
hardware. Noi interpreti ci sforziamo nel dire per software, “programmi informatici” o
qualsiasi cosa simile; visto che ci pagano per tradurre, bisogna tradurre; oppure per
hardware, diciamo semplicemente “le macchine”. Nella pausa caffè i delegati vengono a
dirci: “Non sforzatevi se noi diciamo software e hardware!” Cioè, la parola software è così
legata al suo significato che è inseparabile, e perciò non si può tradurre! In altre parole, se
questa fosse l’unica spiegazione delle lingue, non potremmo tradurre poiché si dovrebbero
ripetere letteralmente tutte le parole nell’originale, che è quanto accade in alcuni casi.
Questa, dunque, non è la vera spiegazione. Il ragionamento è il contrario, consiste nel
dire: se è un dato di fatto che la traduzione esiste, ciò vuol dire che la spiegazione del
linguaggio mediante i sistemi saussuriani non rappresenta totalmente la verità. E come
diceva Hegel, “la verità è nel tutto”, Nur das Ganze ist das Wahre. Il che significa, la
visione del linguaggio che crea la teoria della traduzione è che, poiché la traduzione è
possibile, ciò vuol dire che le parole, quando si trovano nel dizionario, non hanno un
significato semantico definito, bensì hanno una possibilità, un nucleo, e che si trasforma in
66
senso solo quando qualcuno le impiega in un atto linguistico. Ovvero, la verità del
linguaggio si trova nel parlare e non nella lingua.
Con questo preambolo, vi spiego finalmente – che sarebbe ora –, quella che è la
teoria della traduzione. Vedete, la teoria della traduzione è molto facile da riassumere in
una parola: tradurre è parlare. Sembra semplice, ma a me questo è costato quattordici anni
di riflessione, finché alla fine del percorso ho scoperto quello che sto dicendo: tradurre è
parlare. Questa è la verità della traduzione. Qualsiasi traduzione è un parlare, ma non per
dire ciò che voglio dire ma per dire ciò che un’altra persona vuole dire, il cui dire, con la
sua volontà, l’intenzione, faccio mio e vado a ridirlo nell’altra lingua. Tradurre è parlare
per ridire ciò che è già stato detto. Il “già detto”, le déjà dit, è il famoso senso
dell’esperienza millenaria che, in questa teoria, e questo è completamente rivoluzionario, si
presenta come una percezione. La teoria costruisce dunque un modello dell’atto linguistico
che spiega come gli esseri umani, in una transazione sociale, regolamentata da norme
sociali, utilizzano il sistema di segni al fine di creare messaggi che producono una
percezione all’interno della quale i messaggi stessi vengono compresi. Questa è una
visione del linguaggio così rivoluzionaria che può venire in mente solo a un rivoluzionario
come il russo Pavlov, che è l’autore di questa visione del linguaggio come sistema
percettivo, sociale, della specie Homo Sapiens. Dunque, la teoria della traduzione che
presentiamo è caratterizzata da questo. L’idea del modello dell’atto linguistico, considerato
che tradurre è parlare, lo studio della traduzione ci permette di conoscere a fondo ciò che è
il parlare, e questo ci permetterà di costruire un modello linguistico generale.
E il senso dell’esperienza è una percezione. Ma non, ovviamente, una percezione
naturale, come può essere la vista, l’udito, il sistema percettivo primario che condividiamo
con gli animali superiori, bensì una percezione sociale, una percezione che è quella che ha
creato la specie Homo Sapiens. E se la specie Homo Sapiens nel corso dell’evoluzione si è
divisa e ha creato un pianeta a parte, ciò si deve al fatto che inventò, per caso, o forse no,
nel corso di due o tre millenni o milioni di anni forse, un sistema percettivo di secondo
grado con il quale si possono creare, inventare percezioni di cose che non esistono. Noi
esseri umani viviamo in un mondo che è pieno, per il novantanove percento, di cose che
non esistono… nella realtà naturale, per esempio i numeri. Voi avete mai visto un otto
passeggiare per strada? Tutti i numeri sono un’invenzione umana. Tutte le scienze creano
percezioni secondarie di cose che non esistono nella realtà. La scienza ha la missione di
utilizzare questo strumento percettivo, sempre sociale, per creare percezioni che
assomiglino molto a quanto accade nella realtà. Ciò che si ottiene, alla fine di varie
67
generazioni, modificando i testi e le frasi, inventando modi di scrivere per poter vedere la
realtà, occulta la semplice percezione naturale.
Dunque, molto bene, questa è la percezione linguistica… bene, il mio collega mi fa
pressione…
SV: [omissione] Ortega, per esempio…
L’ho saltato, perché non ho tempo. Bene, vediamo, passami prima la percezione… la
precedente, la nove. Parliamo della percezione che in questa teoria chiamiamo “la
percezione parlistica”, creando una parola che prima non esisteva, e l’interprete5 inventerà
la parola, è neologismo corrispondente, no, la naturale… la nove6. Percezione “parlistica”:
io non volevo chiamarla percezione linguistica non perché avessi qualcosa contro la lingua,
ma come spiegazione teorica. Per me l’essenziale è il parlare, l’atto del parlare. Non
esisteva una parola ma, in fin dei conti, lo spagnolo è una lingua indoeuropea. Nelle lingue
indoeuropee, come i greci e i tedeschi, che ogni giorno dimostrano che si possono e si
devono inventare parole, e questo è il mistero del linguaggio, inventare parole che ci
permettano di vedere la realtà in un’altra maniera…
Bene, la percezione naturale è il modello delle scienze naturali da Cartesio a Kant.
La filosofia classica europea è una filosofia della conoscenza, che si basa su questo
modello che appariva già nella Diottrica di Cartesio, per esempio: tutti i disegnini che
faceva Cartesio per spiegare come entrano i raggi di luce e come vengono percepiti, e che
ci sono immagini capovolte, che vengono proiettate, tutto analizzando gli occhi delle
vacche morte, ecc. È stato scritto moltissimo sulla percezione naturale, ma credo ci siano
due cose da dire per definire l’essenza di ciò che è la percezione naturale, e le dirò perché
saranno molto utili per la percezione “parlistica”, due cose. La percezione naturale è una
rappresentazione mentale accompagnata dalla conoscenza conscia o inconscia del fatto che
è causata da un oggetto esterno. A differenza delle immagini oniriche, quando vedo
qualcosa, so automaticamente, senza pensarci, cos’è quello che… questi posti a sedere che
io vedo… si stanno producendo nel mio cervello delle rappresentazioni mentali. Oggi vi è
un’accesa discussione, nella scienza cognitiva, volta a capire se si deve o si può affermare
che sono immagini e da quale punto di vista e come. Tuttavia “rappresentazione mentale” è
un termine abbastanza accettato da tutti; ma sempre accompagnato dal fatto che esiste una
causa esterna.
5 Si
riferisce a quelli che interpretavano simultaneamente l’intervento.
nota precedente.
6 Vedi
68
E il secondo principio che si può e deve dichiarare a proposito della percezione
naturale è il principio dell’identità percettiva.
Nel senso che tutti viviamo in un mondo, noi e i nostri cugini scimpanzé, viviamo
ognuno percependo la stessa realtà e tutte queste percezioni sono identiche. Ciò che voi
state percependo qui sullo schermo, se potessimo aprire i crani e vedere il cinema mentale,
vedreste che l’immagine di tutti voi è la stessa; almeno questo non si potrà mai dimostrare,
ma tutti lo credono. E se non si può mai dimostrare nella percezione naturale, perché
vogliono che lo dimostriamo nell’identità che si produce nella traduzione? Ci chiedono,
nella percezione parlistica, ci chiedono di dimostrarlo – e si parla e si discute. Loro,
erroneamente, lo chiamano equivalenza. E dimostrerò a voi che è perfettamente possibile e
che esiste l’identità, non l’equivalenza, l’identità! Cosa che a tutt’oggi nessuno ha potuto
dimostrare nella percezione naturale. È una convinzione ed è una deduzione abbastanza
plausibile.
Bene, e adesso passiamo alla successiva, nella percezione naturale vediamo un essere
umano, chiamato da sempre soggetto della conoscenza, in opposizione a un oggetto,
chiamato oggetto della conoscenza. Questo è il modello della filosofia classica. Nella
filosofia contemporanea questo modello è stato modificato completamente, nelle teorie
come quelle di Martin Heidegger, che afferma che prima che esistesse la percezione
naturale, ossia uno scienziato o una persona umana, soggetto della conoscenza in
opposizione a un oggetto, prima di ciò vi era la vita umana, nella quale entrambe le cose,
soggetti e oggetti, erano mescolate. Che questo è il vero principio. Noi arriveremo alla
stessa conclusione, ma non attraverso lo stesso percorso di Martin Heidegger, bensì
attraverso il percorso di una teoria della traduzione.
Potrete notare che, a differenza di quanto accade nella percezione naturale, nella
quale presentiamo un soggetto di conoscenza opposto a un oggetto di conoscenza, nella
percezione parlistica, che è la più importante per il genere umano, e di conseguenza per la
teoria della traduzione, vediamo un essere umano di fronte a un altro essere umano, è una
relazione sociale. È ciò che Martin Heidegger chiama la vita umana, das Lieb o das
Menschen Lieb. E cos’è che unisce questi due esseri, uno di fronte all’altro? È un mistero
empirico l’enorme semplicità che scoprii quando già avevo passato i cinquanta e che
quando lo scoprii, per caso, leggendo uno psicologo statunitense, Liberman, rimasi di
sasso. Quando la gente parla, come me con voi adesso, quanto viene trasferito da un essere
umano all’altro essere umano sono solo onde di pressione differenziali d’aria. E come dice
Liberman, le parole che crediamo di captare dall’altro sono le parole che noi stessi
69
creiamo. Quando parliamo, l’unica cosa che passa da uno all’altro è una corrente, o una
serie di pressioni differenziali dell’aria. Questo entra in un orecchio, che ha un sistema
cerebrale, il quale permette di decifrare fonemi e costruire questo, in un processo che a noi,
nella teoria della traduzione, non interessa. A questo proposito si discute molto, e ci sono
diverse teorie nella scienza cognitiva, per esempio, il famoso Jerry Fodor, discepolo di
Chomsky, ha coniato la teoria modulare nella quale raccoglie niente meno, come lui stesso
afferma, che la teoria medievale delle facoltà. I monaci del Medioevo pensavano che
l’essere umano possedesse varie facoltà. E lui lo chiamò Modulo, e dice, c’è un modulo nel
cervello umano che è il modulo del linguaggio che ha il compito di decifrare i fonemi.
Noi, nella teoria della traduzione, siamo molto oltre a questo. Non ci interessano i
dettagli di come questo avvenga, ci interessa il risultato finale, che è una percezione
parlistica. E aggiungiamo: sappia, signor Fodor, discepolo di Chomsky, che per giungere
alla percezione che normalmente chiamiamo comprensione sono necessari non solo
moduli, non solo cervelli, bensì tutta una situazione umana, gente in una stanza, all’hotel o
quel che sia, tal giorno, con la neve o senza neve, e che tutto questo, e le conoscenze
dell’altra persona e le conoscenze del tema sono necessari per arrivare al risultato del
discorso, che è il prodotto di una percezione parlistica.
È questo dunque l’essenziale… e torniamo a chiederci “cosa succede se…? Qual è il
finale, eh?”. Il finale è quel che chiamiamo percezione e nella nostra teoria abbiamo deciso
di creare una stenografia speciale. Io ho studiato matematica e filosofia in Germania, e
quello che mi ha affascinato della matematica è la storia della notazione matematica, che è
una storia lunghissima, di più di due millenni. E molto lenta, come i matematici, che per
esprimere idee che sono molto difficili perché sono molto semplici, hanno sviluppato man
mano una notazione, nel corso dei secoli, che gradualmente è divenuta sempre più astratta
e che permette di pensare con molta chiarezza e velocità.
Tuttavia la notazione matematica non è legge, è un caso particolare della possibilità
generale che abbiamo noi umani di impiegare stenografie con segni, che sono appunto la
notazione matematica, che Leibniz chiama mathesis universalis; e anche un filosofo, che
era stato in queste isole, tale Raimondo Lullo, credeva fosse possibile arrivare a plasmare
una stenografia, una notazione speciale.
In questa teoria – ve la presento tra un istante – abbiamo sviluppato una notazione
speciale che non è matematica, per favore, ma matetica, e che non dovrebbe sorprendere
noi, interpreti di consecutiva, perché è un trucco, un trucchetto di cui ci serviamo in
consecutiva, ognuno ha il proprio, per ricordare tutte le idee di un oratore. Si può vedere in
70
questo modo. Ma per chi non ha esperienza nell’interpretazione consecutiva, per favore,
consideratela una stenografia capace di riassumere un’idea molto complicata, in modo
molto semplice, che permette di vedere con chiarezza e di pensare rapidamente, e di
scoprire rapidamente - altro beneficio della notazione matematica!
Ora andrò molto veloce per la presentazione della cosa. Ossia, la funzione, la
scrittura matetica. Anziché parlare di percezione parlistica, parliamo di SPP, Spazio
Percettivo Parlistico). Le percezioni, in realtà, non si presentano da sole né nella
percezione naturale né in quella parlistica, bensì in grandi fiumi e correnti di percezioni;
meglio quindi parlare di uno spazio percettivo che va creandosi. E voi, qui, avete due di
questi spazi: SPP Stabilito, o quello che Danica chiamerebbe “ciò che l’oratore vuole dire”,
son vouloir dire – noi lo presentiamo come un fatto, una percezione – che certamente è
cerebrale; questo va oltre la lingua, è un fenomeno psicologico o cerebrale o comunque lo
vogliano chiamare, argomento di psicologi, non di linguisti. Stabilito. E dall’altro lato, la
persona che ascolta e comprende, produce, produce totalmente, visto che l’unica cosa a
essere trasferita da uno all’altro sono correnti di modulazione dell’aria. Crea uno Spazio
Percettivo Parlistico “c”, Compreso. Molto bene.
Il passo successivo in questa teoria è dire che osservando gli errori che commettono
gli interpreti interpretando, e li commettiamo tutti i giorni – l’interpretazione è una
professione idealista –, è possibile interpretare solo il novanta percento nel migliore dei
casi, si perde sempre qualcosa, no? Cioè, studiando gli errori, vediamo che ci sono errori di
tre tipologie: uno, errori per mancata conoscenza della lingua, cosa imprescindibile;
bisogna avere il tocco giusto per suonare bene l’interpretazione, e ci sono colleghi che non
conoscono, non dominano bene la lingua, gli manca…; due, errori dovuti alla mancata
conoscenza dell’argomento di cui si sta parlando: l’oratore parla di chilometri e l’interprete
parla di, di gradi centigradi, per fare un esempio. E il terzo errore, gruppo di errori – questo
è un lavoro empirico, non è la deduzione logica di nessun principio, ed essendo empirico,
si può modificare la lista; spero che un giorno qualcuno faccia una tesi di dottorato, o
diverse, su altri tipi di errore e complichi questa classificazione, che è empirica. La terza
tipologia è costituita da errori dovuti alla mancata conoscenza delle norme sociali su cui si
basa il modo di parlare. Wadi Keiser stamane diceva che gli italiani parlano in quel
modo… si deve saper interpretare… i tedeschi parlano in una maniera concettualmente
complessa. Io, quando traduco dal tedesco allo spagnolo, traduco, come dico io, con un
machete. Taglio tutte quelle costruzioni per restituire una frase limpida, chiara, dalla
struttura latina, che è la lingua che parlo io. Gli inglesi, quando parlano, non affermano
71
mai, utilizzano sempre queste frasi: “io credo che si potrebbe dire”, “direi”, “penserei”.
Noi latini affermiamo sempre, o affermavamo. Ora c’è una grande influenza dell’inglese e
ora anche noi iniziamo a dubitare, o a parlare come se dubitassimo. Tuttavia, in realtà,
quando l’inglese dice “io direi che”, l’interprete traduce, dovrebbe tradurre “io affermo
che”. Ma non è necessario mettere “io affermo che”, si ripete il vizio del signore. Meno
ciance, signor inglese, lei è convinto di questo, non è necessario che lo modifichi
dicendo…!
Questi sono esempi, abbastanza primitivi, dei tre tipi d’errore che di sicuro
commettono gli interpreti. Con quest’analisi empirica degli errori, si realizzano tutti i
dettagli del modello. Per esempio, qui sotto: ciò che passa da bocca a orecchio è una
corrente d’aria, no? Ma, alla fine, da qui, anche nella comprensione costruiamo la totalità
della frase, che il modello rappresenterà in questo modo: è Fo, in questo primo modello –
la effe sta per forma, è la forma linguistica -; non dico frase perché a volte non si tratta di
frasi, sono parole libere che dice l’oratore, frasi mal costruite, cioè grammaticalmente non
vi è nessuna garanzia su quello che uscirà dalla bocca dell’oratore. Ma, sia quel che sia,
questo ha una Xm, una struttura sintattica che uno può analizzare post mortem, a
posteriori. Ha una struttura semantica, una struttura prosodica e molte altre cose che poi
Sergio avrà il compito di complicare ulteriormente. Io presento un modello primario e
iniziale per facilitare una prima comprensione.
Questo ci permetterà di costruire il modello in notazione. (Ah, già…)
Un trucchetto della notazione: quando uno si abitua a pensare con la notazione, tutto
diventa molto più semplice. Per esempio, è evidente che nell’atto del parlare, quando
parliamo… Io vi ho detto che le lingue non esistevano: non esistono come entità reali
indipendenti. Voi non potete dire: stamattina ho visto la lingua francese prendere un caffè
sugli Champs-Élysées. La lingua francese non esiste anzi… dove esiste? All’interno di
ciascun atto del parlare. Adesso, in questi attimi, nelle parole che dico, qui dentro c’è il
sistema della lingua castigliana, in quanto a strutture sintattiche, strutture semantiche,
strutture prosodiche e altre cose, ma non come una realtà, bensì come una potenzialità che
mi permette, di produrre frasi reali. È la differenza che facevano i filosofi scolastici tra atto
e potenza. L’atto è ciò che accade, un fatto reale: a tal ora, in tale luogo, qualcuno fece,
qualcuno disse la frase tale quale. Tuttavia questa frase non avrebbe potuto dirla se non
fosse esistito il sistema della lingua. Questa è la famosa scoperta degli strutturalisti: che la
realtà non esiste se non come manifestazione di un sistema.
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E questo modo di scrivere, di presentare i sistemi come fenomeni virtuali, potenziali,
che esistono solo quando la gente parla, ma che nonostante tutto esistono, nella notazione
lo presentiamo come l’esponente. È la mantissa… Per esempio, Xm è una struttura
sintattica data, concreta, reale, che è esistita, perché tale persona la disse in tale luogo, a tal
ora. Ma questa dipende dal sistema sintattico della lingua, di quel sistema, si rappresenta
come un esponente. In Sm, la massa semantica, che non è ciò che il traduttore, o
l’interprete, tradurrà, ma fa parte del messaggio con il quale interverrà (egli tradurrà il
senso, riprodurrà dunque l’SPP). Vale a dire: la struttura semantica, anch’essa concreta,
dipende dal sistema semantico, H, no? H, ecc. La struttura prosodica della mia frase
completa dipende dal sistema prosodico della lingua. Le critiche che dovrete farmi poi,
consistono nell’accusarmi di creare sistemi la cui esistenza sistemica non è stata ancora
dimostrata, ed è la verità. Questo, nel modello che si preannuncia come qualcosa che
dovrebbe essere così, e non sappiamo se realmente… tuttavia, come diceva Hegel, “se i
fatti non concordano con la teoria, tanto peggio per i fatti”.
Dunque, tutto l’atto del parlare ha luogo in un dato momento nel tempo e nello
spazio: la situazione. Martedì 14 aprile 1931. Cosa accadde il 14 aprile del 1931 in
Spagna? La proclamazione della Seconda Repubblica, ma non so se fossero le otto e dieci
o più tardi. Nella nostra scrittura matetica, la situazione concreta e reale, in questa stanza
d’hotel, quel giorno, questi due parlano… si rappresenta con la lettera G. La prima
formulazione di questo modello la feci nella mia tesi di dottorato, 1978, e allora utilizzavo
sempre lettere greche, che è molto più colto e suona più scientifico. Tuttavia, in seguito
sono passato a lettere latine perché i computer sono molto più complicati e inoltre,
oggigiorno, non tutti hanno studiato greco, cioè il mio “gamma” dottorale si è trasformato
in una G. Ma la gi, e qui bisogna ammetterlo, la G dipende anche dai sistemi. Il sistema P,
che è il sistema di norme e costumi e regole esplicite. Per esempio, alla riunione di
un’organizzazione, le regole che stabiliscono quando parlare, come parlare, che bisogna
attendere che il presidente dia la parola a qualcuno, che si deve parlare rivolgendosi al
presidente, questo è un esempio nel quale usi e costumi e norme si trasformano in regole.
A questi sistemi noi assegniamo una P e riteniamo che questo sia un sistema che gravita
sulla situazione. E accanto all’esponente P vi è l’esponente M. L’esponente M contiene
tutte le conoscenze di cui disponiamo nella vita, ognuno la sua. A tale fenomeno ha fatto
allusione stamane Wadi Keiser, quando ha detto che l’interprete deve conoscere davvero
bene gli argomenti, e se lavora per medici o per macellai, deve conoscere ed entrare in quel
mondo… o per ministri! Che è un’altra specie di salumieri, di sicuro molto più complessa.
73
Deve entrare in quell’ambiente per vedere come vive quella gente, a quali esperienze fanno
riferimento le parole che utilizzano. Ciò può essere chiamato, se volete imparare la
terminologia – anche se non si tratta solo di apprendere la terminologia, include imparare il
modo di pensare –, l’ambiente. M’imbattei in questo concetto studiando un libro sull’argot
francese, che diceva che l’argot ha il suo milieu, ossia, il linguaggio della malavita ha
bisogno del suo ambiente. E io dissi: non solo l’argot, qualsiasi linguaggio umano ha
bisogno del suo milieu, del suo mondo, nel particolare. Questo vale anche per la situazione.
Per inciso, e quale nota filosofica, questo modo di scrivere e di creare un campo reale e un
campo esponenziale risolve il gran dilemma filosofico della filosofia francese del XX
secolo, la lotta tra esistenziali, lotta ideologica, e strutturalisti. Gli strutturalisti, soprattutto
della lingua, che vollero applicare il loro sistema a letteratura e moda, con Barthes e altri,
credono che la verità stia nella struttura. In precedenza Sartre, con il suo esistenzialismo,
pensava, e un pochino anche Heidegger, che la realtà umana si riscontrasse negli atti. La
soluzione non è né l’uno né l’altro, bensì tutto il contrario. La vita umana consiste in atti
del parlato nei quali interviene gente reale che realizza cose, per esempio, costruire grandi
artefatti, che sono le parole, e consegnarle all’altro attraverso l’aria. Tuttavia questo non
sarebbe possibile se non esistessero certe strutture che creano un campo esponenziale,
gravitazionale, che rende possibili le azioni. Questa è la soluzione di tale tensione
concettuale tra struttura – che noi chiamiamo sistema – e atto, nel modello dell’atto del
parlare.
No, non mettere quella, è tardi…Le sedici? Bene, ora ci siamo, ora possiamo
presentare il modello della traduzione – è qui? -. La traduzione è… - ho già detto che
tradurre è parlare per ridire qualcosa che già è stato detto; c’è un altro modo ancora più
scientifico per definire la traduzione – la traduzione è la coesistenza di due atti del parlare
che condividono lo stesso Spazio Percettivo Parlistico. Vi è un primo atto del parlare in cui
un signore parla, l’oratore; un altro signore ascolta, l’interprete; vi è una produzione
sociale di spazi percettivi. L’interprete, una volta che ha il suo Spazio Percettivo, dà avvio
ad un secondo atto del parlato nel quale è lui l’oratore e si serve di tutte le risorse
professionali a sua disposizione per produrre deliberatamente, nella testa dei suoi clienti, la
stessa, identica percezione che ha identicamente ricevuto lui secondo il principio
dell’identità percettiva che spiegavamo, che esiste. Questo è il modello della traduzione.
E ora vediamo, passiamo alla notazione, matetica, con un altro lucido. Quello
successivo… vediamo qual è…Ah, ecco, questo è interessante! Che l’interpretazione fosse
la coesistenza di due atti del parlare, lo sapevano gli egizi, come potete vedere in questo
74
geroglifico, nel quale si nota, in alto, un interprete che ascolta, sopra, e un interprete che
parla alcuni secondi o millisecondi dopo. Guardate com’è antica questa teoria, che
sembrava così nuova! E ora i vantaggi della notazione matetica.
Questo è il modello dell’atto del parlare (…). Di nuovo il modello teorico puro, che è
molto semplice… Sergio si assumerà la responsabilità di complicarlo subito dopo. Qui
abbiamo un riassunto per iscritto di pagine: qualcuno vuole dire qualcosa, ha cioè uno
Spazio Percettivo Stabilito, che funziona… Sì, mi ero dimenticato di spiegare K.
Tutta la percezione, abbiamo detto – stamani Wadi Keiser ha detto – che per capire
ciò che qualcuno vuole dire bisogna conoscere il tema: il tema o conoscenza base, cultura
generale, conoscenza enciclopedica o base di dati, come alcuni lo vogliono chiamare oggi.
Ciò significa che tutta la percezione, che è una rappresentazione mentale accompagnata
dalla consapevolezza che esiste una causa esterna, che vale anche per la percezione
parlistica (se qualcuno vi parla, sapete che siete voi a inventare ciò che gli sta passando per
la testa; vi è una persona reale di fronte a voi, o nascosta dietro alle pagine del libro, che
vuole dirvi qualcosa), è una percezione provocata da una causa esterna, che non si potrebbe
però produrre nella vostra persona – non mi piace dire nei vostri cervelli – nella vostra
persona, se la vostra persona non disponesse di tutta una serie di conoscenze. Ovvero, ogni
Spazio Percettivo Parlistico viene incastrato in una serie o insieme di conoscenze, che
chiamiamo esponente K.
Cioè, qualcuno vuole dire qualcosa: uno Spazio Percettivo Stabilito, in un insieme di
conoscenze, in un sistema K, genera un artefatto culturale, una sedia, un tavolo, una serie
di segni che, per quanto sottili siano nell’aria, in realtà sono una produzione umana, un
artefatto, un catorcio… una catena di segni FO – parentesi – la quale è dotata di una
struttura sintattica Xm, cioè, emme, una qualunque, qualunque sia, m, n, o, p, q…
manifestazione o aggiornamento di un sistema o struttura sistemica potenziale (L), dotata a
sua volta di una massa semantica (Sm), manifestazione di un sistema semantico L, dotata
di una curvatura prosodica concreta (Vm), manifestazione di un sistema prosodico della
lingua R – chiusa parentesi – in una situazione reale (G), che dipende da un sistema di
norme (P); e di un ambiente (M), ambiente…il mondo… [mormorato:] i marxisti lo
chiamano “praxis”, ma visto che qui non vogliamo fare politica, lo chiamiamo ambiente.
E, con ciò, l’altra persona umana, in quest’insieme intricatissimo di relazioni sociali,
sguardi, sospetti, crea uno Spazio Percettivo Parlistico Compreso in un sistema di
conoscenze (K), il deponente, o significa che fa parte dell’atto del parlare, Do, discours de
l’orateur.
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Passiamo ora a… vedete? A partir da qui, poi, Sergio vi dimostrerà fino a che punto
è utile la scrittura matetica, continuerà ad aggiungere altri segni e vi spiegherà quanto
abbiamo discusso per stabilire se i segni che aggiungerà, sarebbero dovuti andare dentro o
fuori parentesi. La parentesi è la lingua. Il senso, sono le percezioni. E il resto è il campo
esponenziale necessario affinché possa esistere la transazione sociale. Ora presenteremo
tutto ciò in uno schemino… Sono in ritardo di due minuti.
È il riassunto e la dimostrazione che vi ho promesso all’inizio, il che vuol dire che
l’interpretazione e la traduzione non hanno nulla a che fare con le lingue malgré les
apparences. Innanzitutto vi è il livello della coscienza, dell’attenzione, della
concentrazione. L’interprete, quando parla, quando ascolta… – ma tutti voi, quando parlate
con gli altri, senza rendervene conto, lo fate! Perché il modo di focalizzare l’attenzione su
ciò che dice l’altra persona è spontaneo, non potete evitarlo, altrimenti non potreste
comprendere, e quindi comprendere e tutte le altre operazioni sono…, nell’essere umano,
gli si può automaticamente… “non è del tutto automatico, non siamo macchine”, ma quasi.
Livello della coscienza, innanzitutto, l’attenzione, la concentrazione. Lì succede
l’essenziale di ciò che accade, conoscendo la corrente percettiva. Da quel livello, tutti noi
esseri umani, e dunque noi interpreti, posto che interpretare è parlare, prendiamo le
decisioni sulla costruzione di frasi. Da qui operiamo, e scegliamo questa parola, questa
struttura, frase traslativa, passiva diretta… Chi, come me, conosce la grammatica… in
cabina a volte penso – e altri colleghi mi confessano di pensare – “ora mi conviene
utilizzare una passiva riflessiva, che è più efficace per far passare questa idea”, cioè per
produrre lo Spazio Percettivo nell’ascoltatore.
Da detto livello si manovra ciò che succede lì, vale a dire questa relazione, quel
livello astratto delle percezioni nel quale scorre la vita umana è la relazione tra tali
percezioni. Essere umano significa entrare in una corrente di percezioni. Chiamatelo pure
comunicazione, ma la comunicazione finalmente ha una formula matetica, non
matematica. E ciò che succede al di sotto sono i segni, che manovriamo dal livello
superiore. Tuttavia i segni – non è necessario che sia il sistema della lingua –, possono
appartenere a qualsiasi sistema di segni. L’interpretazione esiste anche con il sistema
gestuale che utilizzano i non vedenti, sorry, i sordomuti, non i non vedenti. Il sistema più
conosciuto è la lingua dei segni americana, che fu inventata da un prete francese all’inizio
del XIX secolo, colui che cercò di istruire l’enfant de l’Aveyron, l’enfant sauvage – cioè
uno di quei bambini abbandonati – se ne conoscono settanta casi – ma il più noto è quello
di un ragazzo, un ragazzino che si supponeva avesse intorno ai dodici, quattordici anni, che
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venne ritrovato nei boschi del sud della Francia nel dipartimento dell’Aveyron, alla fine del
XVIII secolo, già in epoca napoleonica. E riscosse molto successo nei salotti intellettuali
parigini, lo prendevano per uno spettacolo, vedete… è affascinante leggere tutto quel che
riguarda questo ragazzo per capire quello che è il linguaggio. Tentarono di insegnargli la
lingua… questo… prete… e non ci riuscirono. Morì più o meno trentatré anni dopo.
Tuttavia, degli americani che passarono per Parigi, impararono alcuni di questi “tentativi di
segni”; nacque così l’American Sign Language, che s’impiega perfino nelle conferenze
internazionali! Ho assistito a conferenze in cui parlavano i sordomuti e vi era un interprete
che traduceva in inglese, e noi lo prendevamo dall’inglese. Il che vuol dire che, la
trasmissione percettiva, la comunicazione percettiva parlistica è indipendente dai segni che
si utilizzano. È pertanto indipendente dalle lingue. È un fenomeno a sé stante, che è quanto
si deve insegnare nelle scuole e nelle facoltà di interpretariato. Questo pilotaggio che
compie l’interprete, attraverso il suo modo di comprendere la lingua o il sistema di segni
che vengono impiegati – probabilmente in altri pianeti utilizzano altri sistemi…-, imparare
a estrarre percezioni e riprodurle professionalmente nella… mente dei clienti, questa è la
scienza dell’interpretazione e su di essa si deve basare la pedagogia e l’insegnamento.
Ho finito, finalmente.
[Applausi] [Cinque minuti di pausa]
Signore e signori, vi presento ora il prossimo oratore, che è Sergio Viaggio, del
quale, in questo contesto, la cosa più importante che merita esser detta è che è così
intelligente da aver capito la mia teoria. E non solo questo. Sergio è il primo lettore, nel
senso che lesse il manoscritto – che scrissi… vent’anni fa, e che non ho ancora pubblicato
perché non mi piace completamente –, fu il primo a leggerlo. Ma ha capito con un ritardo
di, credo, quattordici anni l’utilità della notazione matetica. Circa un anno fa si rese conto
che era un modo di pensare sensazionale e, da allora, l’ha sviluppato e l’ha applicato per
definire esattamente, per definire, per esempio, la traduzione automatica, per definire la
traduzione per iscritto. Ora vedrete fino a che punto può essere utile la teoria della
traduzione sottoforma di scrittura matetica. Sergio.
77
Sergio Viaggio
NON CHIEDERMI COSA DICO, MA COSA STO FACENDO CON QUEL CHE
DICO. L’INTERPRETE COME MEDIATORE TRA PERSONE E NON COME
RIGURGITATORE DI ENUNCIATI
Sergio Viaggio
(Sullo schermo appare il modello in notazione matetica). Non spaventatevi: vi
assicuro che serve. E vi giuro che serve in cabina. Troverete tutto nei foglietti che sono
stati distribuiti, perciò non sforzate gli occhi, che non ne vale la pena.
La formidabile complementarietà che abbiamo riscontrato, la simbiosi – non si può
chiamare in altro modo – che unisce Mariano e me è che lui vola e io resto a terra. A me
interessa l’aspetto pratico, ciò che mi serve tutti i giorni, quel che mi serve per insegnare,
perché mi piace molto, affinché serva tutti i giorni agli studenti. E questo modello, astruso
e detestabile come si può notare, sì che serve! Cercherò di mostrarlo.
Utilizziamo, a parte gli esempi pratici che sono stati distribuiti, l’esperienza di oggi,
di questa mattina e di questo pomeriggio.
Voi, quando entrate in contatto con un altro essere umano, chiunque egli sia,
l’idraulico, il fidanzato, il macellaio, entrate in una transazione sociale che si realizza
attraverso una successione dialogica di atti del parlare. Nel caso della conferenza, come la
nostra, non c’è, in realtà, una successione dialogica di atti del parlare, bensì una
successione monologica di atti del parlare, prolungatissimi, come lo sono le nostre
esposizioni. Ma le differenze sono più di dettaglio che di fondo, in quanto ciò che succede
è sempre esattamente lo stesso. C’è sempre qualcuno che apre bocca per dire qualcosa, per
mentire, per sedurre, per chiedere, per informare, per fare una battuta, per perder tempo,
per rompere un silenzio imbarazzante, e qualcuno che ascolta. Se quello che io voglio dire
e quello che voi avete capito è la stessa cosa, la comunicazione tra noi ha avuto successo.
Se no, no. Con o senza traduzione. In inglese o in francese. Pasticciato o raffinato.
Farfugliato o pronunciato come un annunciatore della BBC. Tutti questi aspetti son note a
piè di pagina del problema fondamentale della comunicazione che significa ottenere, come
diceva Mariano, un’identità percettiva. Empiricamente – per ora, in ogni caso – non si può
dimostrare, solo supporre. Non abbiamo modo di dimostrare, come diceva Mariano, se il
padre che vedono i due fratelli, lo vedono entrambi nella stessa maniera, ma la
sopravvivenza della specie dimostra che deve pur succedere qualcosa perché altrimenti ci
saremmo già estinti. Accontentiamoci, dunque, di immaginare questa identità e di indicare
che la comunicazione sarà riuscita in quanto avrà avuto luogo.
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Nel modello di Mariano, si parlava astrattamente di un’identità, di un’identità,
diciamo, totale, assoluta. Sappiamo che non esiste. Che, in realtà si tratta dell’identità
pertinente. Io non posso dire tutto quel che voglio dire: non trovo le parole, non mi
vengono in mente; e, se potessi, non avreste abbastanza tempo e pazienza per ascoltarmi.
Perciò comprimo quel che voglio dire. Cerco di prevedere di quante dimostrazioni avete
bisogno per riuscire a convincervi del potenziale di quanto contenuto in questa borsa, che
voglio vendervi. “Mi sbaglio o non mi sbaglio?”, anche questa è una nota a piè di pagina.
Ma ci comportiamo tutti così, sulla base del principio della pertinenza.
Voi partite dal presupposto che se io vi dico qualcosa – non io, Sergio Viaggio: io,
colui che parla -, sia per un motivo; per questo mi prestate attenzione, altrimenti, non me la
prestereste. Perché se voi non credeste che in un modo o nell’altro potreste trarre beneficio
da ciò che dico io, non prestereste attenzione.
Ebbene, io apro bocca non così, a caso. Sono venuto a Soria non così, a caso. Dietro
e prima del mio aprir bocca vi è una motivazione cosciente che voi potreste scoprire, o
forse no. Può essere, per esempio, sedurre una determinata ragazza… tutta questa
conferenza è per farmi notare, quel che m’interessa è che alla mia ragazza, per esempio,
qui presente, brillino gli occhi di ammirazione. Non è pertinente per la comunicazione tra
noi, ma è la motivazione del mio parlare, o può esserla. E questa motivazione cosciente, a
sua volta, nasce dal miasma di motivazioni incoscienti che io non conosco. Tutto questo
prima di aprir bocca.
Quando apro bocca, è, in tal caso sì, per trasmettere una percezione parlistica. Lì
inizia a scolpirsi il nostro modello del parlato. E questa percezione parlistica, io la
trasmetto non solo con una catena di segni linguistici, dotata di una struttura fono-morfosemantica, costruita fondamentalmente con l’adattamento delle norme astratte del
castigliano nella sua versione rioplatense pasticciata, con un potenziale semantico e con
una struttura ritmica, la faccio in un determinato registro, non troppo elevato, non troppo
colloquiale, dottorale un po’, un po’ colloquiale, ma un determinato registro, e
l’accompagno con i suoni della mia voce, del mio modo di parlare con il naso tappato
(perché sono raffreddato), con un accompagnamento coreografico cinetico: i gesti, le
espressioni del viso, che pure sono parte del messaggio. Se stessero trasmettendo questo
per
radio,
proprio
in
questo
istante,
chi
si
trovasse
all’ascolto
perderebbe
l’accompagnamento cinetico; non è che capirebbe meno: capirebbe con un po’ più di
difficoltà, perché il gesto della mano è la vignetta della storia, è quel che aiuta, completa,
comprova o smentisce l’informazione linguistica. È così importante il poter vedere colui
79
che parla, da renderla condizione che gli interpreti esigono – e giustamente! –… perché
bisogna ascoltare con gli occhi, poiché io non posso che parlare con il corpo.
Da un lato, questo è ciò che mi porta qui e per questo sono io ad aprir bocca. Ma
ciascuno di voi è venuto qua ad aprire le orecchie – sebbene con un’intenzione più o meno
omogeneamente condivisa – con intenzioni specifiche di ognuno. Non mi ascoltano con le
stesse orecchie o con lo stesso interesse Alfonso7, o Mariano, che conosce la teoria a
memoria, o Susanna8, che non ha altro rimedio che saperla a memoria, o gli interpreti che
mi stanno interpretando o i professori o gli studenti. O i tecnici che si trovano lì, con i
cameraman, cui farebbe lo stesso se io parlassi di pesca, che non sono venuti a informarsi
sull’interpretazione, ma a fare il proprio lavoro. Tutte queste volontà di comprendere si
differenziano. La vostra, che siete venuti ad ascoltare me per puro interesse e non perché
non abbiate alternativa, è più o meno omogenea, ma non tutti avete la stessa K – le
conoscenze pertinenti o gli schemi di precomprensione del modello di Mariano -. Dette
conoscenze pertinenti che, nel caso di Mariano, sono monumentali, nel caso degli interpreti
veterani, di Wadi9, di Alfonso, mio e dei docenti di interpretazione, sono abbastanza
voluminose, e nel caso vostro, ragazzi giovani, in quanto tali, meno sviluppate. Io faccio in
modo di non schiacciare chi possiede una K più piccolina e di non annoiare chi vanta una
K più grande; lo facciamo tutti, inconsciamente, quando parliamo.
Ad ogni modo, i miei due colleghi in cabina non stanno parlando né a voi né ai
tecnici. Stanno parlando a Wadi, alla signora di Wadi, a Guy e non so se a qualcun altro. A
differenza mia, loro trovano un’unanimità quasi monolitica nel voler capire dall’altro lato
dell’interpretazione, e una K omogeneamente enorme. Molto di ciò che dico, che è
pertinente per quelli che lo colgono come qualcosa di nuovo, che dicono “ah, non lo
sapevo!”, non è così pertinente per interpreti veterani come Wadi. L’interprete che
vediamo in quella cabina sta mediando tra me, che parlo, e Wadi, che ascolta. Non tra me
che parlo, per esempio, e voi studenti. La sua ubicazione all’interno della distanza che
separa le mie labbra dalle orecchie di Wadi non è la stessa che Mariano10 e io abbiamo
adottato stamattina dalle labbra di Wadi e: gli studenti, i giornalisti, il sindaco, la signora
deputata, il duca di Soria o il suo turiferario, i professori di interpretariato, Dio e Santa
7
Alfonso Torrents dels Prats.
Suzanne Ringler.
9
Walter Keiser.
10
Si riferisce al fatto che lo stesso Viaggio e Mariano García Landa avevano interpretato, quella mattina, in
cabina spagnola, gli interventi inaugurali pronunciati in francese.
8
80
Maria Santissima! Stavo interpretando urbi et orbi. Dovevo cercare, indipendentemente da
come mi sia uscita, una media più generica, e di conseguenza più bassa, rispetto alla media
cui possono legittimamente aspirare i nostri colleghi in cabina, e che vantano il legittimo
diritto di pretendere i due o tre ascoltatori che in questo momento li stanno ascoltando. È
una cosa fondamentale: non vi è simmetria tra voler dire e capire. È la prima cosa che deve
sapere l’interprete.
Il profano pensa che l’interprete sia un alter ego dell’oratore, una vice-bocca. E
perché non delle vice orecchie? O perché non un alter ego dell’interlocutore? In realtà,
entrambe le cose. A seconda della situazione concreta, l’interprete media, si sposta, anche
durante la stessa esposizione, più verso le orecchie di chi lo ascolta o più verso la bocca di
chi parla effettuando le modifiche necessarie affinché l’identità p e r t i n e n t e si realizzi.
Ha subito l’enorme responsabilità di decidere qual è la pertinenza in quel caso specifico.
La pertinenza per Wadi, o per la sua signora, o la pertinenza per tutta la sala,
conformemente alla circostanza. E poi quella di giocarsi la sua destrezza facendo
effettivamente in modo che si realizzi questa identità pertinente. Per stabilire la pertinenza
è necessario il sapere cosa. La conoscenza dichiarativa, la teoria. E il sapere come, la
conoscenza procedurale, l’abilità di applicare questa teoria, avendo stabilito il tipo di
pertinenza che si deve raggiungere, al fine di fornire e arbitrare efficacemente i mezzi
parlistici che contribuiscono a ottenerla. Questo è il suo saper fare. Entrambe le cose sono
importanti. Gli interpreti e i traduttori che affermano che per tradurre o interpretare non
importa la teoria, non fanno che presentare la teoria della mancata necessità di teoria. È
una teoria come le altre, ma con qualche svantaggio: è falsa, è errata ed è nociva.
Bene. Fin qui mi ero riferito alla motivazione che mi aveva spinto a iniziare
quest’atto del parlare. Ora mi metto a parlare con un’intenzione pragmatica principale, un
obiettivo che perseguo dicendo quel che dico. Che, in questo caso, si articola in due modi:
da un lato, presentarvi e spiegarvi il modello; dall’altro, ve lo voglio vendere! Qualsiasi
cosa dica, bene o male, con impaccio o senza, con battute o senza, non è che un veicolo per
la realizzazione di queste due intenzioni convergenti. Così quel che si devono chiedere i
colleghi in cabina non è tanto “cosa sto dicendo?”, ma piuttosto “cosa sto facendo – o,
meglio, cosa ho intenzione di fare – con quel che dico?”. Soltanto se sono riusciti a
determinare cosa sto facendo o ho intenzione di fare attraverso quello che dico, possono
dire, in modo tale da fare anch’essi lo stesso, da spiegare anch’essi, da vendere anch’essi.
E se lo possono fare meglio di me, beh, cos’altro posso desiderare?! Un delegato
81
balbuziente, cos’altro può desiderare se non un interprete non balbuziente?! Questo è il
carattere specifico della mediazione: non soltanto ripetere, come nel modello.
Andiamo a vederlo ora nel modello esteso. Vi dicevo, io sono spinto da una
motivazione conscia! Tutti quelli che parlano sono spinti da una motivazione! Le abbiamo
assegnato una W; avremmo potuto assegnarle qualsiasi cosa, ma la W è più corta di
“motivazione conscia”. Il concetto di motivazione può svilupparsi, possiamo anche
discutere, nel senso letterale del termine, vale a dire arguire e riarguire, senza giungere a un
accordo su quale sia la motivazione. Ma converremo tutti sul fatto che è più facile mettersi
d’accordo su una lettera che sul nome di un concetto. Su questa motivazione conscia
poggia, dicevo, la motivazione inconscia. Fin qui non ho aperto bocca. Fin qui sono solo
arrivato a Soria. Ora che sono arrivato a Soria, mentre vi parlo, ho l’intenzione pragmatica
fondamentale di spiegare il modello, però anche l’altra – non così fondamentale, ma
abbastanza simile a quella fondamentale – di vendervelo. E qui sì, apro bocca e dico quel
che sto dicendo. Lo sto dicendo in castigliano, in una catena segnica, nella lingua, o in un
modo che presenta la sua struttura morfosintattica, il suo potenziale semantico, tutto quel
che
Mariano
ha
già
spiegato,
oltre
all’accompagnamento
cinetico,
questo
accompagnamento grafico che avete in mano e che costituisce la parte fondamentale del
messaggio, in questa sala, in questo momento storico concreto di fine, niente meno che, del
primo millennio della nuova era, a quest’ora concreta…e, in conseguenza di ciò, si crea in
voi una percezione che, laddove fosse pertinentemente identica a quella che voglio
trasmettere, permetterebbe la riuscita della comunicazione…e se no, amen! Lo vedremo
nel dibattito; vediamo se ci sono domande che rivelano, tutt’a un tratto, che non mi sono
espresso bene o, in ogni caso, che non sono riuscito a capire bene qualcuno, poco importa
di chi sia la colpa. Il fatto è che se l’identità non viene stabilita, la comunicazione non ha
buon esito, e se sì, meglio!
Questo è il mio atto del parlare con voi. Ma quest’atto del parlare, a Wadi arriva
indirettamente: non gli arriva da qui, gli arriva da là, dalla cabina, dalle labbra
dell’interprete. Il mio collega riproduce un atto del parlare parallelo, che è costituito
esattamente degli stessi componenti, mescolati in un altro modo, con altre peculiarità: il
mio con le peculiarità m; quello del collega che sta intervenendo ora, con le peculiarità n;
io, con voce da uomo, la mia C è maschile; lei, con voce da donna, la sua C è femminile;
io, con accento rioplatense, la mia V è rioplatense – la vi, che dite voi -, lei con accento
peninsulare, la sua V peninsulare. Tutte queste cose non interferiscono con la riuscita della
comunicazione se avrete compreso ciò che volevo dire, in rioplatense o in peninsulare, in
82
spagnolo o in francese. La differenza fondamentale tra il mio atto del parlare e l’atto del
parlare della mia collega è che il mio è più mio, rispetto a quanto sia suo quello che
esprime lei. Io dico ciò che io intendo dire. Anche lei: ciò che io voglio dire. Per questo
l’interpretazione non può essere, almeno all’inizio, tanto spontanea come il parlare. Poiché
uno normalmente non parla per dire quel che vuole che dica un altro (salvo, per esempio,
in un esame, dove uno studente è solito perdere proprio la spontaneità del parlare). Uno
parla per dire quel che vuole dire un altro. Anche il bambino, quando arriva e dice: “Mia
mamma ha detto perché non le presta un bicchierino d’olio” in realtà sta dicendo qualcosa
che lui vuole dire.
E ho messo tra parentesi, perciò, la motivazione e le intenzioni dell’interprete. Che
sono perché non possono non esserlo, anche se lo sono fino a un certo punto, subordinate a
quelle dell’oratore (però solo fino a un certo punto). E che lo erano anche stamane
quando interpretavo io, perché stavo preparando il terreno per questa esposizione. Stavo
interpretando l’atto del parlare di Wadi nel modo in cui io dico si debba interpretare, per
poi citare l’esempio. Avevo la mia secret agenda personale, senza tradire in alcun modo,
credo – in ogni caso, inconsapevolmente –, l’atto del parlare di Wadi. Ma, come vi
spiegavo, in quella cabina io avevo le mie motivazioni e intenzioni personali. Quando
voi date degli esami, ragazzi, avete l’intenzione di passare, non prendiamoci in giro!
Guardate il viso accigliato del prof e sapete se dovete dire tutti i numeri o se potete
mangiarvi un decimale. Perché gli atti del parlare si reggono tutti esattamente sulle stesse
leggi: diretti e indiretti, volontari e forzati, spontanei e pianificati, originali o secondari…
(Indica le graffe che circondano Wz Yy nell’atto del parlare dell’interprete). Cosa
succede qui? Perché queste graffe intorno alla produzione o alla trasformazione della
percezione che ha compreso l’interprete nella percezione che ora cerca di trasmettere a
Wadi? Perché lei fornisce la nuova pertinenza, data la nuova K o la K specifica di Wadi –
dico Wadi personalizzando, e ovviamente mi riferisco alla platea francofona, che non è
esattamente uguale alla mia, che ha un interesse molto più specifico e conoscenze molto
più pertinenti. Farebbe male la mia collega nella cabina francese, dunque, se stesse
interpretando per Wadi con la stessa metodologia con cui interpreto io Wadi. Perché io
interpretavo pour la galerie, e lei interpreta per una o due persone concrete.
Questo è esattamente il lavoro specifico del mediatore interlinguistico e
interculturale. Pertanto non è un pappagallo, e pertanto non può essere sostituito da una
macchina; perché questo lavoro è ciò che renderà poi possibile che l’identità tra quello che
io voglio dire e quello che Wadi ha capito sia pertinente, non qualsiasi identità, non tutta
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l’identità: l’identità che interessa a lui e a me, l’identità mutuamente pertinente. O, da
ultimo, giacché stanno interpretando per lui e io nemmeno lo sento, l’identità che interessa
a lui, quella pertinente per lui. Sembra un’eresia, ma non lo è: capita ogni giorno che
l’unico o gli unici due delegati che ascoltano la cabina spagnola, si tolgano le cuffie… e
uno smette di interpretare; termina la possibilità di stabilire alcuna identità pertinente per
loro.
L’interpretazione di conferenza – e quella che stiamo tenendo qui assomiglia
all’interpretazione di conferenza – si distingue dalle altre forme di mediazione, perché tutto
quello che si trova a sinistra dell’atto del parlare perde gran parte della sua pertinenza
(seppur mai del tutto). È molto pertinente, invece, nel caso dell’interprete comunitario o
giudiziario che deve mediare tra il povero rifugiato guatemalteco, quasi analfabeta, in stato
di fermo poiché sprovvisto di documenti d’identificazione in un commissariato di
Stoccolma, e il funzionario, magari razzista, che pretende di deportarlo a tutti i costi. O nel
caso della madre disperata perché il figlio ha avuto un incidente, che deve farsi capire dal
medico, nel bel mezzo della sua isteria. Ma non qui, non nel Consiglio dei Ministri
dell’Unione Europea, non nel Consiglio di Sicurezza delle Nazioni Unite. In questi casi,
anzi, assume un peso specifico molto più decisivo il contenuto proposizionale
dell’enunciato. Nel nostro caso specifico, il modello dell’interpretazione. Ciò che è
veramente importante per voi è cosa vuol dire K? Che diavolo è t? Perché E e C si
trovano fuori dalle parentesi? E non come lo spiego io. Voi non volete ottenere la mia
spiegazione, ma volete ottenere la spiegazione. E se la spiegazione che fa l’interprete è
migliore della mia, tanto meglio per chi ascolta quella spiegazione.
La comunicazione diventa impersonale. Anzi, nelle riunioni internazionali, in realtà,
le persone nemmeno parlano: parlano interessi, parlano Stati, parlano entità. Non interessa
tanto la personalità dell’ambasciatore del Madagascar, quanto la posizione del Madagascar.
Questa circostanza è pertinente anche dal punto di vista della forma, perché, come in
questo caso, gli atti del parlare sono molto più monologici. La differenza fondamentale la
nota l’interprete consecutivista. Non vi sono grandi discussioni tra il medico e il paziente,
tra l’operatore sociale e il rifugiato. Tuttavia, se questo venisse interpretato in consecutiva,
io parlo tre, quattro, magari cinque minuti di fila. Si mette alla prova, dunque, la memoria a
medio termine dell’interprete, che il parlante comune non ha bisogno di mettere alla prova
mai. Dal momento che la memoria a medio termine ha limitazioni neurofisiologiche
insuperabili, si esaurisce e basta. Ovviamente, la disperazione dello studente e
dell’interprete è per ricordare. È chiaro, bisogna ricordarsi, perché se non mi ricordo quello
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che ha detto l’oratore, come lo ripeto? Ma se non l’ho capito, come lo ripeto anche se me
lo ricordo? E a volte si smette di capire poiché tutto lo sforzo si concentra nel ricordare.
Certo, siccome non si possono tenere a mente le parole, sebbene uno prenda note
come un pazzo, rimane in ogni caso la struttura semantica; ma la struttura semantica non è
il contenuto proposizionale. La struttura semantica non è altro che la forma semantica del
contenuto proposizionale. La semantica è forma, non contenuto. È contenuto, sì, del segno;
ma il segno, tutto il segno, è la forma di ciò che si vuole dire. Gli interpreti l’hanno
scoperto da soli: un po’ alla volta la nota smette di essere linguistica, la nota si trasforma in
disegnetti. La nota passa da F a E, perché le frecce, il cerchietto, la riga, il segno
interrogativo – che non è “domanda”, ma “dubbio” – non è linguistico, non è francese e
non è in inglese: è nozionale. La nota serve solo se è utile, cioè se permette poi di evocare
il contenuto proposizionale che si presume contenga. La funzione della nota non è altro che
quella del nodo nel fazzoletto che mi permette di ricordarmi del mio anniversario di
matrimonio. Non importa il colore del fazzoletto e non importa la misura del nodo. E
nemmeno devo scrivere nel fazzoletto: “anniversario di matrimonio, cretino, non
dimenticarti, compra un mazzo di rose!”. Ricordarmi dell’anniversario di matrimonio vuol
dire ricordarmi che è il mio anniversario di matrimonio, con mia moglie, alla quale devo
comprare fiori, ecc., ecc., ecc. Se il nodo che avete fatto voi nel foglio vi permette di
ricordarvi dell’anniversario di matrimonio dell’oratore, ben fatto allora; altrimenti, per
quanto accurato sia, non serve.
E uno dei problemi agli esordi, e tra i più difficili da annientare nello studente, è
l’ossessione per la presa di note. Questa ossessione per la presa di note è doppiamente
nociva: perché a nessuno piace che non lo si guardi quando parla e non si possono prendere
note senza guardare il foglio, a differenza di come fanno i pittori che dipingono guardando
il modello. Lo studente che pianta il naso nel suo blocchetto, sta trascurando
prematuramente il comportamento cinetico e paralinguistico che fa parte della naturalezza,
della spontaneità, dell’accettabilità e, pertanto, dell’efficacia del suo atto del parlare.
Come vedete, il modello non dice come si deve interpretare; quello che il modello fa
è enumerare in forma economica gli elementi fondamentali di cui è necessario tener conto.
Come si applica il modello? Questo è già lavoro e arte di ciascuno. Per questo ci sono i
professori, per insegnare a farlo in maniera efficace. Il modello non impone; in ogni caso,
così come la descrizione anatomica dell’essere umano e delle malattie non dice come si
deve curare, così come la diagnosi non è la terapia, data una diagnosi, allo stesso modo, ci
sono metodi che curano, che non curano, che curano meglio o curano peggio, che curano
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più rapidamente o più lentamente, che curano più o meno economicamente. E bisogna
indicare quelli più efficaci, i più economici, i meno traumatici, ecc. Per questo c’è il
professore.
Il dramma dell’interpretazione consecutiva, quindi, è fondato sulla differenza che vi
è tra il tm dell’atto originale e il tm+n dell’interprete consecutivista: quattro o cinque
minuti e a volte di più. Nell’interpretazione simultanea è di 250-300 millisecondi. Ovvio,
va molto bene perché non dobbiamo utilizzare la memoria a medio termine, ma spetta a noi
affrontare la necessità di capire, stabilire la pertinenza e parlare, tutto simultaneamente.
MLG: Non hai spiegato cosa significa il simbolo VHE…
Sì che l’ho spiegato! Non stavi ascoltando! [risate]… Come sempre… [risate].
Nell’interpretazione simultanea, come ora, gli atti quasi si sovrappongono. L’interprete
non può ascoltare tutto un frammento più o meno completo di quello che io voglio dire.
Deve dirlo man mano, e prevedendolo. Quello che diceva Wadi stamane: “Dove vuole
andare a parare questo buon uomo con la frase che mi ha fatto iniziare?” Riposa la
memoria a medio termine, ma entra in gioco l’attenzione disgiunta. Il mio collega deve
fare un sacco di cose allo stesso tempo. È quello che cercava di spiegare Daniel Gile con il
suo modello di sforzi complementari. A Mariano non piace il modello di Gile; io credo che
pedagogicamente sia molto utile. In effetti, si devono fare simultaneamente molte cose che
uno non è abituato a fare simultaneamente. Si devono ricondizionare i riflessi. E pertanto,
come quando uno vuole suonare il pianoforte con le due mani insieme per la prima volta,
fa una confusione impressionante. Per questo conviene procedere affrontando questi sforzi
uno per uno e per questo, anche se quasi non si usa ora, l’interpretazione consecutiva,
come supporto pedagogico, come gradino verso l’interpretazione simultanea, che permette
di separare lo sforzo di analisi dallo sforzo di traduzione, è estremamente utile. Dobbiamo
ricordare, comunque, che così come nell’interpretazione simultanea si deve fare tutto
contemporaneamente, nell’interpretazione consecutiva bisogna ricordarsi, vale a dire che
vanno a incidere anche facoltà diverse.
Considerare
l’interpretazione
consecutiva
un’alternativa
alla
simultanea
è
un’assurdità. È come considerare il violoncello un’alternativa per poter suonare il violino.
C’è chi, come me, per esempio, che non ne azzecca una in una consecutiva, e in simultanea
se la cava più o meno bene. Se alle Nazioni Unite avessero tenuto in considerazione prima
l’esame di consecutiva, ora sarei un addetto alle pulizie. Ovviamente, se quel che rivela
l’esame di consecutiva non sono tanto problemi di memoria a medio termine che
l’interprete simultaneo non avrà mai, bensì problemi di comprensione della lingua, del
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discorso e, soprattutto, di quanto l’oratore vuole dire dicendo ciò che dice, allora sì che è
inutile continuare.
Per terminare, dirò che questa è una shopping list, come si dice in inglese. Il compito
dell’interprete è essere vigili per stabilire – no! Non la può stabilire lui, come non posso
stabilire io un’identità pertinente –, essere vigili per contribuire nel modo più efficace
possibile alla creazione di una comunicazione pertinente tra quello che l’oratore vuole dire
e quello che colui che ascolta vuole intendere. Colui che ascolta non è una cassa di
risonanza passiva. Questa responsabilità – enorme! – è ciò che la rende una professione
estremamente difficile. È per questo che risulta indispensabile una grande maturità, che si
acquisisce solo con gli anni. Ci sono ragazzini di quindici anni che parlano inglese molto
meglio di me, e francese, e russo. Io ho studiato nell’ex Unione Sovietica, e veder giocare i
ragazzini dei diplomatici – che parlavano russo per la strada, inglese a scuola, indonesiano
con i genitori e tagalog con la bambinaia – e cambiare idioma senza alcun problema mi
sbalordiva… tuttavia non possono interpretare, non possono mediare, non possono stabilire
ciò che è pertinente per l’altro! Non hanno sufficiente K, non hanno soprattutto sufficiente
P, esperienza di vita, esperienza personale, esperienza del mondo! Sono ignari
dell’ambiente M, sono troppo lontani da queste orbite che gravitano sull’atto del parlato e
che incidono direttamente su questo e sulla sua efficacia!
E termino. Non analizzerò l’hand-out che vi ho dato, perché non ha molto senso.
Termino con un esempio di questa mattina: Wadi ha parlato di questo congresso nel quale i
dottori Salk e Sabin avevano annunciato la scoperta del vaccino contro la poliomielite.
Stava interpretando Mariano. Io, non essendo certo che lo potesse ricordare, gli avevo
annotato SALK e SABIN. Sapete perché io so chi sono Salk e Sabin? All’epoca avevo
sette anni, e si era diffusa in Argentina l’epidemia della poliomielite. Era l’AIDS di quei
tempi, il flagello di Dio. Tutte le madri disperate perché, oltretutto, attaccava i più piccoli.
Abbiamo una collega a Vienna, della mia età, che aveva contratto la polio in quell’epoca
ed è rimasta zoppa. Io ho vissuto la scoperta di quel vaccino. Il vaccino Salk, che
s’iniettava, e poco dopo la Sabin orale. Mi diedero la zolletta di zucchero con la gocciolina
gialla del vaccino. Io non lo so perché l’avevo letto nei giornali. Non fa parte della mia
cultura generale libresca. Lo so perché fa parte della mia esperienza di vita, fa parte della
mia P (dalla quale, chiaramente, è passata alla mia K). Non può far parte della vostra P.
Voi dovete leggerla. Mariano domanda: “Cosa succede l’11 aprile del 1931?”. Io non mi
ricordo perché sono nato quattordici anni dopo che era stata proclamata la Seconda
Repubblica! Mariano non l’ha letto nei libri, Mariano c’era. L’interprete o il traduttore non
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sanno mai quando ciò che hanno ascoltato, hanno letto, hanno visto risulterà l’ingrediente
decisivo che permetterà loro di capire quello che l’altro vuole dire con ciò che sta dicendo,
quello che sta facendo con ciò che dice. E questa è l’essenza della nostra professione. Voi
ragazzi, magari non lo sapete, ma venite a scuola a ghermire questo, e le scuole che non vi
insegnano ciò, non vi insegnano quello che dovete sapere. Grazie.
[Applausi]
E adesso sì, partite a raffica! Domande e lamentele…
MGL: Credo che avresti dovuto leggere tutto il tuo modello, simbolo per simbolo…
te lo sei mangiato…
Ecco qui. Il parlante, in questo caso io o Mariano o chiunque altro, prima di aprir
bocca ha una motivazione per aprir bocca, che non è necessariamente dire qualcosa. Io
vedo la bella ragazza e voglio parlarle, non so molto bene cosa voglio dire. Sì so che
voglio parlarle. Quello che le dico, lo invento dopo: Lei studia all’università? Viene spesso
da queste parti? È da sola? Come assomiglia a mia madre! ... questo lo invento al
momento. È più importante il parlare del dire, in questo caso, perché si tratta di stabilire il
contatto. Quella è la motivazione cosciente. Perché quella ragazza e non un’altra? Una di
quelle, effettivamente, assomiglia a mia madre e non me n’ero reso conto! Questo è
qualcosa che esamina lo psicanalista. Il fatto è che quando io apro bocca, quel che so di
voler fare è star simpatico, che il dialogo abbia successo. Questa è la mia intenzione
pragmatica principale. E poi l’intenzione pragmatica secondaria di sedurla, ecc. Dunque sì,
apro bocca per trasmettere una percezione. In questo caso è: “Es usted estudiante”. E dico:
/es-usted-estudiante/, con la struttura morfosintattica di un’orazione dichiarativa nel modo
indicativo, nella lingua spagnola, con le parole “es usted estudiante”, dove “estudiante”,
sebbene non indichi se è femminile o maschile, si interpreta nel contesto come riferito a
una persona di sesso femminile. Lo dico con il ritmo con cui lo dico, con registro
colloquiale, con la voce migliore che mi riesce, forse tremando, e cercando, dal punto di
vista del movimento corporeo, cinetico, di sfoggiare la maggior disinvoltura possibile.
MGL: Un attimino. Questo è il registro. Spiega bene il concetto di C e E.
C non è la prosodia tipica della lingua; quella è V. Lo spagnolo ha quattro toni. Io ne
ho quattrocentosettantacinquemila. Nello spagnolo classico, si domanda alzando il tono
nell’ultima sillaba; nello spagnolo dell’Uruguay, no. Voi e noi domandiamo “Hai fame,
Mariano?”, ma gli uruguaiani: “Hai fame, Mariano?”, tutti gli uruguaiani. Questo
appartiene alla lingua. C è del parlante, non è la lingua spagnola quella che balbetta, è il
parlante. Non è la lingua spagnola quella che parla veloce, è il parlante. Non è la lingua
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spagnola quello che parla con accento straniero, è il parlante. Non è la lingua spagnola
quella che parla con voce squillante o grave, da donna o da uomo, è il parlante. Poi c’è
l’accompagnamento cinetico, i gesti, i movimenti del corpo…
MGL: E, E.
Esattamente. E, nel caso del parlato scritto o dell’atto del parlato misto, come questo,
può esserci un accompagnamento grafico E, che sono i disegni, o anche tipografico C, la
differenza tra le corsive e le lettere maiuscole. Tutto questo può essere pertinente, tutto
questo può essere parte del messaggio (potrebbe essere decisiva, o semplicemente per
rendere più ampio lo sforzo di comprensione). Perché si divide l’attenzione tra quello che
si vede e quello che si sente. In questa sala, in questo momento, a quest’ora, vale a dire
nella situazione Gtm, con voi concretamente, con quel che calcolo più o meno voi sappiate,
sapendo che, con le differenze che ci separano, sebbene abbiamo schemi di
precomprensione parzialmente differenti, le casse di risonanza mia e vostra coincidono
talmente che il messaggio passerà. Se voi non sapeste nulla, se voi foste ingegneri e io
dicessi quello che ho appena detto, non avreste capito neanche una parola, non per
incompetenza linguistica, non per incompetenza intellettuale, ma per mancanza di schemi
di precomprensione idonei. E inoltre, il nostro ambiente, l’ambiente specifico
dell’interpretazione, della teoria della traduzione, in cui vi è della terminologia, che in
parte è nuova – noi qui abbiamo improvvisato alcuni neologismi – però fondamentalmente
si sa. Perché io dico fono-morfo-sintattico e, per voi, è come se dicessi Felipe González;
ma dite fono-morfo-sintattico a un architetto ed è come se gli diceste infundibuliforme, non
capisce niente! Noi non ci rendiamo conto che è difficile perché ci siamo abituati, perché
l’ambiente è il nostro.
Il vettore della storia o VH, il momento storico in cui ci troviamo, e il momento
concreto, l’ora tm. Per esempio, ho parlato meno di quanto intendessi parlare perché siete
stanchi, perché questo t va avanti già da due ore. Nel caso della nostra povera collega, che
ha 250 o 300 millisecondi di ritardo rispetto a me, questa differenza è eterna, la differenza
tra il mio parlare e il suo ripetere, soggettivamente, è di secoli. Come secoli sembreranno al
povero studente, e più che a un veterano, quando, pur di ridurlo – e non lo riduce – sputa
fuori la preposizione senza aver pronto il termine. Fate attenzione a che pausa c’è tra la
pausa: “Vado [pausa] a Parigi” e “Vado a [pausa] Parigi”. La pausa è la stessa, ma è
collocata male. Non è la pausa del pensiero, è quasi la pausa dell’apparato respiratorio. E
nelle scuole d’interpretazione si trascura molto la naturalezza dell’enunciazione, cioè, C e
E, considerato che l’elocuzione e l’accompagnamento cinetico dell’interprete sono
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decisivi. Sì, voi non vedete la collega. Ma la collega ha bisogno di essere in armonia con il
suo corpo, perché i suoi gesti sono autentici. Uno non può mentire con i gesti, con le parole
sì. È l’accompagnamento cinetico è quello che dà a uno il ritmo di quanto sta dicendo.
Molte volte, io mi rendo conto dalla posizione in cui si trova il mio corpo se ho detto o non
detto il verbo. Sebbene non lo si veda, per l’interprete è altrettanto determinante. E,
naturalmente, la naturalezza dell’enunciazione, parlare come si parla, recuperare in cabina
la spontaneità del parlato. Non soltanto parlare come si parla, parlare come uno parla!, che
è la maniera in cui uno parla spontaneamente. Dunque uno parla come parla lui e non come
parlano gli altri.
MGL: E adesso, la formula dell’identità pertinente…
Io ho detto un sacco di cose, ma ciò che davvero importa è che abbiate capito il
modello e la sua applicazione. Se gli altri non lo capissero o lo capissero più o meno, per
incompetenza mia, o per distrazione o noia, o perché soffermati ad analizzare il concetto
che veniva prima… poco importa. Uno non capisce mai tutto quello che gli dicono. Mai.
Bene, adesso sì chiudo il becco.
[Applausi]
[Domanda] [omissis]
Quest’anno, a Buenos Aires, stavo dando un corso di perfezionamento per interpreti,
cioè non gente che stava studiando interpretazione, bensì per studenti di livello avanzato o
interpreti già attivi sul mercato. Il primo giorno, la prima cosa che ho fatto è stata
consegnare loro un elaborato con la spiegazione del modello ed esempi della sua
applicazione. Ho detto loro, “abbiate pazienza, leggetelo, leggetelo varie volte anche se
faticate a farlo, perché questo è il modello che applicherò nel corso”. Il corso è durato
appena una settimana, e man mano che passava il tempo, il tempo t misurato in minuti,
man mano che la connessione tra il simbolo e la nozione diventava automatica, come se il
simbolo fosse il nome della nozione, iniziavamo a parlare con una telegrafia straordinaria.
Succedeva che in testa vi era già la lista “completa” – completa tra virgolette, ovvio – degli
elementi. Per esempio, un’interprete che tartagliava molto quando interpretava,
all’improvviso si blocca e dice: “Sì, lo so. Mi sta venendo meno la C”. Un’altra che stava
tipo accasciata sul microfono, mi dice: “Sì, lo so, E. Devo rilassarmi”. Non è che il
modello stabilisca come si deve interpretare, ma permette, graficamente, di analizzare tutti
gli elementi. Ciò che ha detto l’interprete, l’ha detto bene. Vale a dire, la trascrizione
sarebbe impeccabile, ma “si è capito?”. La famosa lamentela che l’interprete va “troppo
veloce” è una lamentela legittima. L’interprete non ha il diritto di andare troppo veloce
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perché quando va troppo veloce, parla male, e sebbene enunci bene, non lo si capisce. E
ditemi: Che differenza c’è tra non capire l’oratore perché parla cinese e non capire
l’interprete perché parla veloce? Che differenza c’è tra il fatto che l’aereo precipiti
decollando o atterrando? O l’interprete dice “a questa velocità non si può fare
un’interpretazione comprensibile” o, molto meglio, sapendo che quel che importa è
l’identità pertinente delle percezioni, va tagliando dalla catena Fi, che è quella che occupa
spazio, elementi che vengono passati all’intonazione C. Tutti i segni di coerenza possono
essere intonativi, come possono esserlo tutti i segni modali. Perché “mi rifiuto
categoricamente” può essere “NO!”, mediante il quale undici sillabe si trasformano in una,
ma gridata… L’interprete non “dice” meno, ma ridistribuisce il messaggio tra F e C. È una
cosa che si deve imparare a fare, perché la prima fonte di riassunto, di considerazione della
catena, avviene sfruttando la melodia. Il modello non dice che lo si deve fare; il modello lo
indica perché ci si ricordi che il messaggio non è esclusivamente linguistico. Il discorso è
quel che diciamo, più come lo diciamo. Come lo diciamo con il corpo, come lo diciamo
con la voce, come lo diciamo con lo sguardo; tutto questo è il messaggio. Non so se sia
chiaro. Spero di sì.
MGL: Anzi, io direi… aggiungo giusto una cosetta. Il modello, come lo è la missione
di tutte le scienze, è creare un vocabolario, una terminologia per parlare rapidamente e
con chiarezza. La velocità dell’interprete sta in questo. La conoscenza dell’interprete sta
in questo. Uno può correggere gli errori dell’interprete dicendo chiaramente ciò che
succede. E io spero che, entro breve, ci siano conferenze internazionali di interpretazione
della patologia dell’interpretazione, che i casi patologici si possano spiegare con il
massimo della chiarezza. Non dimenticate che questo modello è di origine empirica, cioè
perfezionabile. Non è una deduzione logica che dev’essere ritenuta rigorosamente verità,
come due più due fa quattro; è una scienza empirica, un modello empirico, che andrà
perfezionandosi col passare del tempo.
Sì. Un’altra cosa. Non si tratta di una formula matematica, né di un’equazione. È
semplicemente più comodo – almeno lo sembra a me! –, è più corto, sta in due righe.
Avremmo potuto tranquillamente mettere lì le nozioni. Avremmo potuto esplicitarle, come
le ho esplicitate tante volte in questa presentazione. Una volta compresa la spiegazione,
quando già farà parte di K, potremo chiamare la nozione con la sua lettera, come possiamo
dire ‘radice quadrata’ e sappiamo cos’è una radice quadrata. Ovviamente, non lo sapevamo
prima di averlo imparato, adesso sì. Una volta assimilato, il modello permette un’economia
di comunicazione straordinaria, e un gran vantaggio: le nozioni possono continuare a
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svilupparsi, a cambiare, essere oggetto di discussione come quando, per esempio, ci si
chiede cos’è l’“ambiente”. Il vaccino Salk e Sabin, per esempio, è o non è parte
dell’ambiente? Poco importa! La questione è che siamo d’accordo sul fatto che c’è un
ambiente. Fantastico, è così! E possiamo continuare il dibattito sulle nozioni stesse,
anziché sul nome delle nozioni. Per esempio, SPP e Sm. Sm è il potenziale semantico della
catena, il significato. SPP, la percezione che cerco di trasmettere attraverso il significato.
Sono cose differenti. Non diamogli nomi, che non finiamo per litigare! Diamogli lettere
diverse. Chiamiamole X, come diciamo quando parliamo colloquialmente.
Guy K’Danet: Se permettete, parlerò in francese, farò la mia domanda in francese,
quindi mi rivolgo ai nostri colleghi di cabina. Sono stato molto, molto interessato da
quello che avete raccontato, tutti e due. Ma, quel che m’interesserebbe davvero ora è di
avere delle reazioni dagli studenti. Cioè, io vi ho ascoltato e, in quanto interprete che
pratica questa professione da più di vent’anni, in quanto insegnante da qualche anno,
ascoltandovi, mi sono detto “Vedi, ecco delle cose che facevo, che chiamavo in modo
diverso, sia interpretando che insegnando” e vi è coincidenza tra la vostra analisi, che è
molto audace, e delle riflessioni del tutto elementari che mi sono fatto interpretando o
insegnando. E ho notato un certo numero di cose, non tantissime perché ho un po’
l’impressione che si tratti di cose conosciute, presentate in un modo molto, tra virgolette,
intellettualizzato, se vogliamo… Ma, in realtà, ciò che vorrei chiedervi ora – e si ricollega
un po’ alla domanda che vi è appena stata fatta dall’intervento precedente – è: in che
misura il vostro modello può essere utile a uno studente che è là, che inizia o che è al
secondo anno. Cosa se ne fa? Ci si ritrova? Ha un capo, una coda, come si dice? Mi
piacerebbe se qualcuno, tra gli studenti, si offrisse volontario per dare la propria
valutazione; credo ci sarebbe molto da imparare ascoltandoli.
MGL: Sì, molte grazie per la sua domanda. Quel che lei propone è impossibile da
realizzare ora. Deve dare a questo modello l’occasione di funzionare in una scuola per
tutto un corso e, alla fine del corso di X mesi, fare quella domanda ai docenti, agli
studenti, domandare se ciò è stato loro utile confrontato con gli insegnamenti che
ricevevano prima di impiegare questo modello. Ora non possono dare la risposta perché
sono sicuro che gli studenti presenti in sala – e che alzino la mano e protestino se mi
sbaglio – non hanno capito se non un cinquanta percento. È possibile. È un modello molto
complicato, con molti dettagli. Ed è impossibile comprendere la sua utilità, così, con un
primo ascolto. La domanda è interessante, ma c’è un’altra domanda che mi sembra
altrettanto, se non più interessante, cioè: questo modello è una buona mappa della realtà,
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di ciò che succede nell’interpretazione? Sì o no? È la stessa domanda, forse. La mappa è
utile, dice lei. Ed è lo stesso dire: “Questo riflette… è una buona mappa?” Ma, in ogni
modo, la risposta credo che qui non la possa dare nessuno. C’è qualcuno, tra gli studenti
d’interpretazione, che possa alzare la mano e dire se ha capito qualcosa, poco, un
cinquanta percento, cos’ha capito…?
SV: Prima che… inizino gli schiamazzi… credo sì, che ci si possa fare un’idea.
Perché quando parliamo del modello – la polisemia del linguaggio! – stiamo parlando di
due cose: stiamo parlando della formalizzazione del modello, di questa formula rara – che
sembra di un acido comunicativo – e stiamo parlando del contenuto proposizionale del
modello; vale a dire che, quando uno apre bocca, ha una motivazione cosciente, che esce
dal miasma della motivazione incosciente, spinto da un’intenzione pragmatica principale e
varie intenzioni pragmatiche subordinate, e che dunque apre bocca per dire qualcosa e che
lo dice in questo modo: bla, bla, bla, bla, bla, che non è la formula, bensì l’esplicitazione
della formula. O, meglio, è il modello e non la notazione del modello. Quel che fa la
formula è semplicemente riassumerlo in due righe. E io vi chiedo, ragazzi: “vi eravati resi
conto, prima di oggi, che in realtà quel che si persegue con la traduzione o con
l’interpretazione non è un’equivalenza della lingua, che si assomiglino linguisticamente i
testi o gli enunciati, bensì che vengano intesi allo stesso modo? Che quel che, insomma,
determina la riuscita della comunicazione e, pertanto, della mediazione, è che si ottenga
questa identità, non assoluta – perché è impossibile e perché non ne vale la pena -, ma
pertinente, e che parte della modalità per ottenerla, questa identità, non è linguistica, è
cinetica, è paralinguistica, avviene con l’intonazione, con movimenti del corpo? Avevate
realizzato, voi in cabina, per esempio, che non basta metter bene il congiuntivo, ma che
bisogna anche intonarlo bene? Perché se non l’avevate realizzato, credo che si possa già
intravedere l’utilità del modello.
Walter Keiser: Anch’io sono affascinato da quello che ci avete detto questo
pomeriggio, perché è davvero la prima volta che vedo questo genere di formula così
completa e così piena di sfumature. L’utilità che vedrei nell’applicazione di una formula di
questo genere è se questa possa permettere al docente e allo studente di puntare
immediatamente dito su, diciamo, i punti forti e i punti deboli dell’esposizione di un
oratore, che questa sia fatta dall’insegnante stesso o che sia un discorso registrato, se
possibile o, se si preferisce, con un video dove si vede, al contempo, la gestualità. Cosicché
si possa dire esattamente: “L’interprete ha interpretato male, o quei punti,
nell’interpretazione, nella delivery, sono deboli perché nel discorso c’è questo o quello che
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ha indotto in errore o che permetteva interpretazioni differenti”. Pensate che questa
formula, se entrasse veramente nei corsi, servirebbe a questo scopo? Perché, come
insegnante, da diciassette anni, ho spesso avuto molte difficoltà nel puntare
immediatamente il dito sui punti deboli essenziali nel lavoro di uno studente. Ho potuto
dire: “Questo non andava molto bene, quello…”. Ma se si potesse, con l’ausilio di una
formula come quella, dire con precisione: “È quello il tuo tallone d’Achille ed è là che
puoi migliorare… ed è questo che si deve fare, in seguito, nell’esercizio.” E fare
altrettanto nell’analisi del discorso di partenza, d’origine, questo…questo sarebbe dunque
davvero utile.
SV: Se permette, Wadi, per esempio, sa cos’è questo? La differenza tra m e n?
Nient’altro che il décalage! Quindi se l’interprete non aspetta un po’, se questo décalage
non è sufficiente per avere l’unità di senso, bisogna ampliarlo. Se attende troppo e si
dimentica quello che l’oratore ha appena detto o vi sono delle interferenze con l’unità di
senso che ne deriva, bisogna ridurlo…
MGL: Bisogna fare più esempi. Ma il maestro è Sergio. Io, nonostante sia sempre
stato il sogno della mia vita, non ho mai potuto insegnare in una scuola d’interpretazione.
Per diverse circostanze, perché vivo lontano, perché mi… ecc. Vale a dire che non ho
esperienza dell’utilità del modello. Sono il mero teorico, che abita nelle regioni celesti. Mi
ha raccontato con molto entusiasmo, come ha appena raccontato, che nel corso durato una
settimana che ha tenuto a Buenos Aires, alla fine si è ritrovato con gli alunni a dire “ah, sì,
il C non mi funziona bene…”, che è l’aspetto paralinguistico, oppure può riferirsi
esattamente alla patologia… Quella è l’intenzione del modello; che uno possa dire “senti,
attento con il tuo… C o attento col tuo G, no? La J. Una cosa che a me capita e che alcuni
mi rimproverano quando interpreto in Commissione Europea – interpretiamo per due o tre
o una persona che viene dalla Spagna – è quando si crea una relazione personale, e io
cambio la J, cioè il registro. Questa Jm, sopra, è il registro serio… dell’oratore. E io passo
a un registro familiare, simpatico, che crea una comprensione molto più rapida e molto più
divertente, e i delegati sono molto più contenti e allegri, e si complimentano, mi scrivono
lettere. [Risate] Cos’è quello che è successo? Ho cambiato la J, ovvero il registro Jn, non
equivalente al registro Jm. E, ciò nonostante, è stata creata un’identità pertinente, e si può
analizzare per quale motivo, in questo caso, è stata prodotta l’identità pertinente nonostante
il cambio di J.
SV: Questa mattina, parla Isabel e si rivolge al Magnifico Signor Rettore e
all’Egregio Signor Sindaco e all’Eccellentissimo Signor tale e all’Eccellentissimo Signor
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tizio, con sfilze di nomi e cognomi. I destinatari dei fiori sono tutti là. E le vogliono intatte.
Se Isabel avesse parlato in francese e io interpretato in spagnolo, allora avrei detto
Magnifico e Egregio e Eccellentissimo. Tuttavia Isabel parlava in spagnolo,
l’interpretazione, invece, era in francese. E a Wadi, che cavolo gli importa del Magnifico
Rettore?! Non è un’identità pertinente per lui! Se l’interprete lo sa, perché rintronare le
orecchie al povero Wadi?: “Signore e signori, Signor Rettore”… perché non vi sia quel
silenzio di cui Wadi parlava, perché non vi sia troppo Tm + n e si spazientisca quello che
ascolta. Ma solo per questa ragione, per tranquillizzarlo, non per informarlo di qualcosa.
MGL: Cos’è quello che è cambiato allora, in questo caso?
SV: In questo caso, molto del potenziale semantico della catena Fo di Isabel, che è
pertinente per il Magnifico, per l’Egregio e per l’Eccellentissimo, non è tuttavia pertinente
per Wadi e la sua signora, che stanno ascoltando la cabina francese; semplicemente si
omette, in modo tale che l’atto del parlare dell’interprete risulti più pertinente e, per inciso,
meglio articolato e più comprensibile.
MGL: Ciò che è stato cambiato in questo caso è l’Sm. Nell’analisi della traduzione,
che è la comparazione tra due atti del parlare che condividono lo stesso Spazio Parlistico,
ciò che è stato cambiato: Sm diverso da Sn e, ciononostante, prevale l’identità pertinente.
Questa sarebbe l’analisi di quella traduzione. E si può registrare l’interprete e fare
quest’analisi, e dire: “Mi hai cambiato l’Sm; c’è un Sm diverso dall’Sn; hai ottenuto
un’identità pertinente, ma, per favore, in futuro cerca di rispettare l’Sm, la struttura
semantica”.
SV: Per esempio, io ho fatto una gaffe stamattina. Non mi ricordo qual era
l’espressione che ha utilizzato Wadi in francese, il senso era di essere disorientato quando
l’avevano mandato a Malta o una cosa riguardante lo stile. E io, che non potrei spingere
troppo col mio rioplatense, ho detto: “andaba yo como perro en cancha de bochas” [N.d.T.
giravo come un cane in un campo da bocce]. E voi vi siete messi a ridere, ma non avete
capito. Non ho ottenuto l’identità pertinente! È colpa mia. È un proverbio molto conosciuto
in Argentina, ma questo P o K, è un P o K di là, e io sto qua!
MGL: Prova a collocarlo qui!
SV: Cosicché ho ottenuto una catena segnica impeccabile nel registro colloquiale
dovuto…tutto perfetto! Ma, come il sottomarino di cui parla Gila, che quanto al colore
bene, ma non galleggia! [Risate]… un sottomarino che, quanto al colore… molto bene – lo
slang perfetto – in Argentina avrebbero riso a crepapelle! Ma non galleggia, perché non
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siamo in Argentina. Ho cambiato uno slang per un altro, che è ciò che i libri dicono si
debba fare, ma non parlano della regione in cui si capisce! Vi rendete conto?
MGL: Già che ci siamo, cosa vuol dire lo slang rioplatense?
SV: Bene, voi non siete né baschi, né francesi e non giocate a bocce. Sapete cos’è il
gioco delle bocce? Spieghiamolo! È una specie di campo longitudinale in cui si lanciano
delle sfere metalliche pesantissime, cercando di avvicinarsi a una sfera centrale e quello
che arriva più vicino, alla fine…Come? Eh? Petanque! Bocce! Dai! Che modo di cambiare
il nome alle cose! [Risate] Quanta voglia di scocciare! Beh, allora, avrei dovuto dire “come
cane nel campo di petanque” e ho detto “come cane nel campo da bocce”…
Azucena Macho: Una cortesia: forse sarebbe interessante, visto che non ci resta
molto tempo, che anche gli alunni esprimessero la loro opinione su quello che è stato
spiegato, anche se può sembrare, per il momento, un po’ incomprensibile perché siamo
tutti…
SV: Ragazzi, seriamente! A me interessa moltissimo la vostra opinione, perché a me
il modello interessa nella misura in cui serve a insegnare meglio e con maggiore efficacia.
Io non pretendo che l’abbiate capito. Non si può stabilire quell’identità pertinente, come
dice Mariano, in un colpo solo. Tra Wadi e me, sì; tra voi e me, difficilmente, per la
differenza di K. E sì che Wadi sta ascoltando attraverso un’interpretazione e voi state
ascoltando in diretta. Non è un problema di lingua. Anche se, sì, mi piacerebbe che voi mi
diceste, così, di primo acchito, che impressioni avete? È un percorso che vi interesserebbe
intraprendere per vedere dove porta, o no?
IL: Bene, allora raccogliamo la palla qui, in questo campo, e restituite il microfono,
esatto!... perché altrimenti siete molto pericolosi… e molto interessanti al tempo stesso.
Andiamo dunque a… – nel senso spagnolo – a raccogliere un “turno di domande”. Un
turno di domande o di interventi perché siamo tutti sulla stessa barca, con diverse
difficoltà e con enorme interesse. Perciò, per favore, intervenite, intervenite voi! Grazie.
Abbiamo un’ora perché i concorsi poetico-teatrali iniziano alle otto e mezzo in punto.
Sono le sette e venti, abbiamo, se volete, un’ora. Non è obbligatorio, ma ovviamente
facoltativo.
XX: Ecco, vorrei dire che mi sembra un modello stupendo perché ci sono un sacco di
professori che diventano pazzi cercando di dire tutte queste cose nel corso di due semestri,
un anno o due anni, e poi, alla fine, non si ricordano quello che hanno detto o non detto, e
questo modello potrebbe servire per guadagnare moltissimo terreno rispetto al tempo.
Cioè, questo è una specie di bigliettino. Sono cose che si dicono nelle università all’estero,
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e che si ricordano. Ma i professori lo trasmettono molto male perché loro stessi non
possiedono un modello come questo. E io credo sia bellissimo. E che se ne potrebbe fare
addirittura uno per la traduzione, letteraria, teatrale, di un sacco di cose, servendosi di
questo modello, se vogliamo… depennando alcune variabili oppure aggiungendone
qualcuna in più.
MGL: Sì sì. I modelli ai quali ti riferisci (traduzione letteraria, traduzione scritta…),
li ha sviluppati Sergio… esistono! Ma iniziamo da questo… il modello che ho presentato;
lo chiamiamo “il modello teorico puro”. Questo è il modello dell’applicazione. Quello che
in ermeneutica viene chiamato ‘aplicatio’, vale a dire che è una legge che si applica a un
caso concreto. Ciò che ho esposto è la legge astratta, una forma, come diceva Weber. È
un’aplicatio al caso concreto dell’interpretazione simultanea. E in quanto a tale modello
applicato, è un modello anche generico che, poi, può essere specificato ulteriormente.
Sergio ha mostrato che questa scrittura matetica permette – e lui l’ha fatto davvero
rapidamente – di costruire modelli per la traduzione scritta. È molto interessante questo
modello. Non abbiamo tempo. Sarà il prossimo seminario: "Il modello della traduzione
automatica”, molto interessante anche per aiutare i signori che vogliono ottenere un
impiego accettabile del computer, cioè la risposta alla tua domanda… questo è già stato
fatto! Ma deduco da quello che hai detto, per come l’ho inteso io, che secondo te il
modello potrebbe essere utile per…è un bigliettino! Che riassume tutti gli aspetti. Bella
questa del ‘bigliettino’!
SV: E, ti dicevo, mi sono scordato di spiegare che fa questa V tra la D e la O. Questa
V vuol dire “orale”. Il modello della traduzione scritta ha una T. E il modello dell’atto del
parlare interiorizzato, che è il più comune, il dialogo con noi stessi, ha una I. Visto che
questo è un seminario sull’interpretazione di conferenza, ho spiegato il modello della
mediazione interlinguistica interculturale applicato all’interpretazione di conferenza, non
dialogica, ma mediatica e non comunitaria, dove si va a modificare, in bene o in male,
l’eccessivo spazio tra tm/tm+n per l’interpretazione consecutiva, e lo spazio troppo ridotto
tra
tm+n,
nell’interpretazione
simultanea.
Sono
problemi,
entrambi,
che
nell’interpretazione dialogica, non si verificano. Non c’è interpretazione simultanea e le
repliche sono repliche dialogiche normali che non mettono alla prova la memoria a medio
termine.
MGL: Lascia parlare un altro studente…
SV: Ah, no! Già ci hanno lanciato un fiore, vediamo se ora dicono che non…
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Mario León: Vorrei fare una domanda sul modello. La domanda è la seguente. Ecco,
come qualcuno ha detto, il problema non è l’esser soli a questo mondo, ma quel che è
grave è rendersene conto, no? Con ciò voglio dire che utilizziamo le parole come una
forma di trasmettere idee e altre cose. Ma quando dico la parola ‘casa’, il contenuto che
do alla parola ‘casa’ è, forse, l’appartamento di un edificio, mentre tu stai pensando a un
castello medievale e un altro sta pensando a un rustico in mezzo a un prato. Per questo
motivo, mi piacerebbe sapere: in questo modello, l’immagine delle tre facce che avete
proposto all’inizio – dell’oratore, dell’interprete come mediatore e, poi, dell’ascoltatore -,
come può riflettersi lì la trasmissione del contenuto concettuale delle parole e, per di più,
cambiando lingua, soprattutto se siamo d’accordo che la lingua è il principale mezzo di
espressione di una cultura? È chiara la domanda?
MGL: Spero. Tiro fuori i lucidi, che avevo dei simboletti… è proprio questo, ma è
più facile forse spiegare quello. Nel frattempo…
SV: Nel frattempo, voglio fare un appunto. Ascolta: se io ti dico “adesso me ne vado
a casa”…tu non sai com’è casa mia. È pertinente che tu lo sappia, o ti basta sapere che me
ne vado dove vivo? Se fosse pertinente sapere che casa mia è una lercia soffitta, e non te lo
do a intendere, allora la comunicazione non ha avuto successo. Traduzione o non
traduzione. Ma il più delle volte, le differenze non sono pertinenti. Non è necessario che
sappiamo com’è la casa di chiunque per capire quello che uno vuole dire quando dice
“vado a casa”: quattro stanze, due stanze, due finestre, una porta, qui vivo da cinque anni,
vivo da dieci anni, sono nato qui, non ci sono nato, sto per trasferirmi, mi piace, non mi
piace… Che importa? L’identità è sempre ad hoc. Le parole hanno contenuto semantico,
non sensico. Il contenuto sensico lo versiamo noi nelle parole. La parola “casa” non ha
quattro stanze; casa mia ha quattro stanze. L’edificio ha quattro appartamenti, non la
parola. La parola “cane” non morde.
MGL: È una risposta questa? Una risposta che coincide in qualche modo con la tua
domanda?
ML: Sì, parzialmente. In realtà, all’inizio, c’è una cosa che avevi detto, ed è “la
semplificazione del messaggio a patto che si conservi l’essenza del contenuto” - questo per
chiarezza. Tuttavia, credo che più sfumature riesce a trasmettere, tanto migliore sarà
l’interprete. Pertanto, sempre se non finiamo per parlare così in fretta da non essere
compresi, se riusciamo a trasmettere un maggior numero di idee, concetti e sfumature,
tanto meglio staremo facendo il nostro lavoro. Come dicevi prima, eliminare gli
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‘eccellentissimo’, ‘illustrissimo’ eccetera, beh: se rallenta, va bene, ma all’inizio perché lo
eliminiamo, se l’oratore l’ha detto e avrebbe potuto eliminarlo anche l’oratore?
MGL: C’è stato un problema di comunicazione, Mario. Perché noi non abbiamo mai
detto…cioè, quel che intendevamo dire non era che bisogna semplificare il messaggio al
massimo! Noi crediamo, come te, che l’interprete debba trasmettere tutte le sfumature.
Ebbene, dove sono le sfumature? Le sfumature stanno… possono trovarsi, nella frase, cioè
nella struttura semantica - no?! – oppure nella struttura semantica che sceglie l’oratore, o
nel suo registro, o ancora nella faccia che fa – che è C; tutto descritto dettagliatamente nel
modello, e questo fa parte della percezione che si crea nella testa dell’interprete perché
l’SPP è il risultato di tutti questi elementi. Ed è come una tavolozza, questa percezione,
che contiene mille e una sfumature, e all’interprete, in quanto oratore professionista,
spetta il compito di trovare le frasi con la struttura semantica più appropriata al fine di
trasmettere quelle sfumature a cui ti riferisci, oppure la struttura semantica necessaria, o
quella prosodica, o il registro, o anche il modo di parlare ‘l e n t a m e n t e’ o
taratatàdifretta; ha tutta questa tavolozza per riprodurre tutte le sfumature che ha
compreso e che il modello analizza e scompone, ma che, nella realtà del parlato, ti
travolgono tutte insieme, e l’interprete non si rende conto del perché, poiché non ha il
tempo di pensare a questo, perché l’interprete è concentrato nella percezione dell’altro.
Non se ne rende conto, ma professionalmente possiede quello, ed è quello che esprimerà.
Credo che questa risposta vada ben oltre alla tua domanda.
SV: Beh, mi trovo un po’ in disaccordo. Infatti, dicevamo, non basta che l’oratore
l’abbia detto perché doveva dirlo… perché sì! A volte l’oratore è goffo, a volte l’oratore ha
un lapsus. E noi gli facciamo la cortesia di non riperterlo. L’oratore si sbaglia su una data,
e noi gliela correggiamo, o no?!... è ad hoc. In ogni caso, quante esposizioni tecniche ci
sono di medici che non sanno parlare? Che sfumature vogliamo dare? Quella della
goffaggine? Per che cosa? Perché nemmeno gli altri medici capiscano? Se il medico non è
lì per eccellere nella retorica, ma per spiegare come si fa il bypass, allora il nostro compito
è di facilitare le cose per chi ascolta. Quante volte mi è toccato, alle Nazioni Unite, un
delegato giapponese incomprensibile, che lotta contro l’inglese come se avesse la spada
rotta! E quante volte gli spettatori anglofoni passano all’interprete per vedere cosa voleva
dire l’altro nell’inglese che loro non capiscono, o che gli costa troppa fatica per capire!
Questo è il mediatore. Dimentichiamoci dei fiori! Ho fatto questo esempio perché ho visto
la faccia annoiata di Wadi. Gliele avevo tagliate, per fare un piacere a lui! Sempre se il
Magnifico non lo viene a sapere, ovvio, perché, se la signora del Magnifico si sta
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esercitando in francese e sta ascoltando l’interpretazione, e poi va a dirgli “non ti hanno
chiamato Magnifico”, mi sbattono fuori! Ma io sono ragionevolmente sicuro che nessuno
mi controlli. Io lavoro per chi mi ascolta, non per chi parla. Soprattutto alle Nazioni Unite,
in cabina spagnola, dove ho un’audience monoculturale. Perché Cuba e il Guatemala, pur
trovandosi agli estremi opposti dello spettro politico, ridono comunque delle stesse cose.
Come sempre: dipende… Né sempre tutto, né sempre tagliare. Dipende. Ed è questa la
decisione che deve prendere ogni volta il mediatore: a volte tagliare perché è finita l’acqua,
ha volte tagliare perché ho mal di testa, a volte tagliare perché non ce la faccio più…
MGL: Taglia adesso perché parlino loro!
SV: Per esempio!
Manuel Ramiro: Vediamo…vediamo se mi so spiegare. Mi sembra che questo
modello sia molto analitico e, in questo senso, sono d’accordo con un collega sul fatto che
sia interessante poiché molte volte parliamo, parliamo, parliamo, ma non abbiamo schemi
chiari su ciò di cui dobbiamo tener conto. Perciò, questo mi è sembrato – per esempio la
lista che abbiamo qui – beh, come una lista di elementi di chimica, che mi sembrano molto
utili. Penso il contrario, invece, – o comunque io sono ancora confuso – a proposito dei
composti che ne derivano. Voglio dire che non ho chiaro: come l’H2O compone l’acqua,
non so quali elementi compongano qualcosa che mi interessa. Per esempio, mi interessa
molto la connotazione. Qui, non la chiamate così da nessuna parte, ma è molto probabile
che sia composta da tre o quattro lettere delle quali avete parlato qui. Credo, quindi, che
questo modello, almeno dal punto di vista didattico, guadagnerebbe parecchio se,
mantenendo la magnifica analisi che fa, svolgesse anche un lavoro di elaborazione, di
sintesi e si vedessero equivalenze di parole che usiamo costantemente, quali di questi
elementi compongono quelle parole, nella comprensione, nell’espressione, nella scrittura,
nell’interpretazione, ecc. perché, in teoria, mi sembra degno di nota. Forse questa è una
delle cose di cui ho avvertito la mancanza. E, ovvio, perché uno si confonde con tante p e
tante c, ecc. Finché uno non arriva a questa conoscenza, - come diceva Sergio, alla quale
si arriva -, allora quando uno ha già fatto suo il gergo, perché in realtà è un gergo,
domina il gergo ed è perfettamente semplice ed economico. Fintantoché non raggiungi
quel livello, beh, fai abbastanza fatica.
MGL: Già!
MR: Aspetta. L’altra cosa che vorrei, a parte questa sintesi, è raggruppare gli elementi in
parole, in concetti che usiamo abitualmente; trovo, inoltre, che forse potrebbe essere utile,
e probabilmente l’avete fatto nei vostri lavori, la gerarchizzazione di questi elementi: da
100
un lato l’aggruppamento e, dall’altro, la gerarchizzazione di questi. Suppongo che la
gerarchizzazione venga un po’ stabilita dalle parentesi, dalle graffe e da questo tipo di
cose. Ma, evidentemente, in questa conferenza, non mi è stato chiaro perché puoi anche
capire il modello, ma poi non ti rimane questa visione globale. Grazie.
MGL: Già. Evidentemente, già sapevo che è impossibile capire il modello in una
sola sessione. Questo è un corso di diversi giorni, se non settimane, ma andiamo alla tua
prima domanda. Fammi un esempio: quale concetto fondamentale t’interessa che
verifichiamo se è espresso qui in un altro modo? Avevi fatto riferimento alla…
comprensione?
MR: A me interesserebbe che ciascuno degli elementi che si vedono qui – suppongo
che quest’angolo indichi un periodo, che passa a un altro periodo, e altro periodo –,
avessero un nome. Sarebbe interessante, secondo me, se ogni periodo avesse un nome. E
che venisse, poi, non soltanto formulato in questa maniera matematica, ma anche in un
modo linguistico più comprensibile e più sintetico. Guarda… per esempio, il primo
periodo: doppia vi… vediamo… non lo vedo, zeta, i greca maiuscola, i minuscola… questo
periodo… un nome; per il successivo… un altro nome. In modo tale che questo,
sinteticamente, si vedesse in maniera globale, cioè cerco una certa globalità.
SV: Due cose: anche la gerarchizzazione è ad hoc – le rime infantili! È molto più
importante V di S o di… Nelle rime infantili basta che faccia rima, che suoni bene. Riso al
latte. Perché riso al latte? I limerick irlandesi… sono assurdi! Da cui, in questo caso
concreto, contrariamente a quanto succede di solito, è più importante il ritmo di quello che
il ritmo stesso dice. Le canzoni popolari, le canzoni “oh nena qué eres buena” [N.d.T. oh,
stella, come sei bella!], l’importante è che faccia rima. Perciò dipende, è ad hoc la
gerarchizzazione che uno stabilisce. È o non è importante che sia un endecasillabo? Se è un
endecasillabo casuale, no; se è un endecasillabo intenzionale, sì. È o non è importante che
faccia rima? Se fa rima di proposito, sì; se fa rima per goffaggine, no.
MGL: Proverò a rispondere alla domanda. Tutta la scrittura matetica, inclusa la
matematica, è costituita da due elementi: simboli per concetti e simboli per relazioni
sintattiche. I concetti si trovano qui. E i simboli sintattici, quelli che ci interessano sono…
No, no, no, mi interessano quelli sintattici, che non si trovano qui!
SV: Come no?! E questo cos’è?
MGL: Sì, ma sono separati. Questo simbolo produce… produce… è il simbolo della
produzione. Vale a dire, consciamente o meno, che ritiro i miei modelli perché mi sembra
complichino molto la cosa… “produce”. Questo è quanto l’oratore vuole dire: un
101
concetto. La relazione sintattica produce, mette in marcia. La persona che vuole dire
questo, produce – e qui arriva la parte materiale – produce un oggetto, un catorcio, un
congegno; questo costituisce una catena di segni che… – questo è il concetto generale e
l’analisi: struttura sintattica di questo esponente, che è il sistema della lingua, struttura
semantica, struttura prosodica, registro; chiusa parentesi. Questi due elementi, che sono i
gesti e il modo di parlare o non parlare – la parte cinetica, che lui chiama paralinguistica,
Sergio – ecco, di questo abbiamo discusso molto Sergio e io per sapere se dovevamo
inserirlo nella catena di segni o no. E questo, E, è l’accompagnamento tipografico e
grafico che si dovrebbe togliere da questo modello, dal momento che si tratta dell’atto del
discorso orale.
SV: Ma questo, quello che vediamo nello schermo, è E!
MGL: Ah già, vero, è un E… sì, che ci accompagna. Bene, dunque è fuori dalla
catena di segni, non appartiene al sistema di segni, ma è qualcosa che si verifica anche
nella realtà. Questo è un artefatto, un oggetto creato dall’uomo; sono cose, la gestualità
dell’uomo. Cioè, queste parentesi quadre e graffe contengono tutto quel che succede nella
realtà, cruda; sono cose, sono materia che si realizza in un dato momento, in un atto
concreto, - capisci? – sebbene dipendano da sistemi potenziali. Questa è la situazione in
cui si produce l’atto, retta da due sistemi, parentesi, in un dato momento, e con tutto ciò,
colui che ascolta… questo è il processo di comprensione. Il processo di comprensione è un
processo che porta alla produzione di una percezione parlistica. Ed è qui, nell’atto del
parlare dell’interprete, che si ripete tutto: ha la stessa struttura e ha, o meglio, si presume
abbia lo stesso Spazio Percettivo. Questo è il simbolo dell’identità. Vale a dire: simbolo di
produzione; questo influisce – se vogliamo, ci si potrebbe avvalere di un altro metodo,
perché il modo di produzione conscio e quello inconscio sono diversi dal modo deliberato
nel quale uno, che ha un’idea, realizza questo artefatto. Questa è la situazione reale: il
luogo in cui ci troviamo, il tempo. E questo è il processo della comprensione… [omissis]
cioè la situazione avviene in un tempo che noi chiamiamo storico, non nel senso che sia
qualcosa di particolare, ma in un dato momento della storia che, nelle traduzioni, può
risultare molto interessante. In una traduzione della Lettera ai Corinzi di San Paolo fatta
duemila anni più tardi… qui +n è importante! Cioè, si dovrebbe collocare questo segno –
che è una domanda – come deponente di Gv.
ILacruz: Sì, sì. Dal palco preghiamo chi interviene di farlo con microfono, altrimenti
non possiamo interpretarli.
MGL: Ora ripeto.
102
IL: Sì, grazie.
MGL: È che monopolizzo il potere…
MR: Sì, guarda, le due barre trasversali… il segno di produzione tra due barre
trasversali: suppongo che anche questo significhi qualcosa.
MGL: Sì, è il processo di produzione dell’interprete; quel che accade nella testa
dell’interprete quando passa dalla percezione compresa alla percezione di quel che vuole
dire… Lì succede qualcosa, che riassumiamo. Questo è il lavoro dell’interprete, niente
meno!
SV: L’aspetto delle graffe che circondano questo spazio di produzione e il segno
“uguale”, indica che l’interprete realizza lì un lavoro nel quale modifica, o può modificare,
ciò che l’oratore vuole dire sulla base della pertinenza per colui che ascolta: per esempio,
non dire Magnifico! O, per esempio, correggere il povero giapponese…
[Fine del nastro]
MR: L’identità pertinente, che potrebbe essere rappresentato con un “uguale” o un
segno che indichi “similitudine”, lì sopra, cosa significa…?
SV: Sì, se il mio computer lo potesse fare, l’avrei fatto così. Quello era ciò che
volevo fare. E quando mi sono stancato di pigiare tasti, allora dico: basta, niente più graffe!
Come dice Mariano…no, non lo dice Mariano… lo dice Karl Popper: fintantoché ci
capiamo – identità di percezioni – le parole importano poco. Poco importa se sono graffe o
la tilde della ñ, se c’è la barra, o non c’è la barra, se è un indice o un deponente. Capiamo
ciò che vuole dire? ... Sì.
MR: Dall’altro lato, didatticamente e scientificamente non è uguale, no?! Non si
può utilizzare, per esempio, una barra lì, per indicare che è un deponente e poi un’altra
barra, che è lo stesso segno, con un altro valore. Scusa! Guarda: in grammatica
generativa usano graffe, usano parentesi, ma con un valore universale. Questo è
importante. E poi, questo ha una lettura, in grammatica generativa, una lettura che tutti ti
faranno allo stesso modo, sai. Perciò conviene arrivare a una formulazione nella quale
chiunque possa leggere quella formula e la legga esattamente allo stesso modo, perché,
altrimenti, non abbiamo fatto progressi nella formulazione, mi sembra, no?!
MGL: Critica accettata. Cioè, questa scrittura matetica si trova alle prime fasi della
sua esistenza. L’abbiamo appena creata. E lui e io non facciamo altro che discutere
proprio su questo, ma siamo pienamente d’accordo: i segni devono essere diversi e devono
essere inequivocabili.
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SV: Siamo d’accordo. Quando facevo una faccia come per dire “Santo Cielo, non
complichiamo le cose più di quanto lo siano già!”, lo dicevo ut magister. Perché cosa
importa allo studente se il processo di produzione del linguaggio è ontologicamente
diverso dal processo di produzione della comprensione? Basta sapere che sono cose
importanti, distinte, e alle quali devi prestare particolare attenzione. Dal punto di vista
dell’applicabilità pratica del modello in classe, una certa mancanza di rigore non guasta.
Dal punto di vista della fattibilità teorica del modello, come mappa del fenomeno, queste
cose diventano pertinenti. A lezione, se lo studente ha capito questo, ha capito quanto
doveva comprendere; questa è l’identità pertinente per lui. Ma tra te e me, il tipo d’identità
pertinente è molto più raffinato, stiamo parlando da traduttologo a traduttologo, e lì
s’iniziano a tagliare, per forza, certe ovvie mancanze di rigore del modello, che è un
modello balbuziente che, finora, abbiamo cambiato ogni giorno11. Ho già scritto cinque
articoli e non li ho mai presentati alla stessa maniera. Il modello che vedi qui non è lo
stesso che presentai a novembre a Madrid.
MGL: State assistendo alla nascita di una scienza. È come se avessimo cenato con
Galileo mentre stava scrivendo la Legge della caduta dei corpi. Tuttavia, succede una
cosa terribile: il boss ha detto che non c’è altro tempo! Il boss è qui, Isabel.
IL: Il comitato che ha organizzato l’evento ha una splendida notizia: ed è che
termina ora! E la notizia è ancora meglio perché l’applicazione pratica di quanto detto
questo pomeriggio, che effettivamente è la nascita di una scienza, la potrete ascoltare nelle
sessioni di conferenza di domani martedì 7 aprile e mercoledì 8; avrete notato che alcune
di queste hanno il titolo in lingua inglese, con barre o graffe, ed è il “Teaching
Consecutive Interpretation at the University of Alicante: a Multifaceted Approach.” Sarà
tenuta dalla professoressa Catalina Iliescu, è rumena, parla molto bene spagnolo, anche
inglese... non so se si trovi nella sala... Sì? Catalina? L’interprete sarà, tra gli altri, Sergio
Viaggio, che ti interpreterà e ti userà, in un certo senso, come cavia del suo esperimento,
indipendentemente da quello che vorrai comunicarci. Questa è la notizia. La seconda è
che la sessione termina qui, anche se in qualsiasi degli interventi di domani potranno
prendere parola tutti coloro che non l’hanno fatto finora, per favore. Magari
organizziamo un ordine di domande con, a seguire, un turno di risposte. Un intervento
congiunto, è un pò inconsueto. Speriamo sia stato utile, che abbia sollevato moltissimi
11
Effettivamente, qualche mese dopo questa discussione, sono stati aggiunti l’interesse, la predisposizione o
resistenza cosciente dell’interlocutore (Wz), summenzionata, che non erano ancora formalmente incorporate.
104
dubbi e, con questo, concludiamo non senza aver fornito prima alcune informazioni
pratiche.
(...)
105
I.
COMENTARIO AL TEXTO DE PARTIDA
I.1 ¿Cómo nace esta obra?
El texto analizado nace de la voluntad de las editoras, la Profa Isabel Lacruz Bassols
y Dra. Lourdes Terrón Barbosa de la Universidad de Valladolid, de poner negro sobre
blanco un simposio de clara solemnidad.
Una de sus editoras, lo define «un libro polifacético, necesariamente especular ya
que refleja las distintas y transeúntes formas que de entender la interpretación nos han
dejado […] unos grandes profesionales de la interpretación»12.
El hecho de que muchos consideran que no hay ninguna necesidad de que, para
aprender el arte de este oficio, se inmiscuyan críticos y profesores universitarios entre el
emisor del mensaje y el intérprete y que, hasta hace poco, la noción de enseñanza de la
interpretación estaba poderosamente cuestionada – se pensaba que era imposible explicar
qué era la interpretación y, mucho menos, forjar una teoría de la misma; sólo había que
practicarla – hice, de la motivación que empujó a estas profesoras provisoras a editar las
páginas de este libro, una necesidad apremiante. Ellas se basan en el principio de una
comunicación directa, inmediata, que el inspirado intérprete genera entre el emisor y el
público cuando encuentra espontáneamente las palabras exactas que sabrán llegar hasta su
público, pero, añaden, que saben bien que el proceso de comunicación no se realiza solo,
presupone la presencia de un determinado número de mediaciones. En efecto, un intérprete
no cae del cielo, interpreta en una determinada época, en un contexto, para una
determinada clase de público. Está sometido a condicionamientos sociológicos,
económicos, ideológicos… y analizar estas mediaciones, situar sus funciones en relación a
estas coordenadas parece ser la justificación general de un docente de interpretación.
Desde hace apenas dos décadas se ha empezado a criticar los mecanismos de la
interpretación, esto es, a interpretar la interpretación13. Todo eso nos remite a la teoría de la
traducción y a la traductología, con sus relaciones entrelazadas, donde están implicadas las
lenguas y las culturas objeto de comparación, la dimensión histórica con sus elementos
diacrónicos o sincrónicos y todos los demás elementos que intervienen en el proceso
traductor, hasta llegar al producto final, es decir la traducción.
12
Cfr. TERRÓN BARBOSA, L. (1997): “Prólogo” en Simposio Internacional en Soria sobre
Interpretación de Conferencias, SISIC, Imprenta Provincial de Soria, pág. 13.
13
Cfr. Ibíd., pág. 14.
106
I.2
ASPECTO Y ESTRUCTURA DEL TEXTO
El texto que pretendemos analizar consiste en la transcripción de una conferencia,
por tanto no se puede hablar propiamente de autores, sino de oradores.
Por supuesto, ellos han basado sus ponencias sobre unos textos que, anteriormente,
habían escrito y estructurado con precisión y meticulosidad, pero que, de todas formas, han
interpretado exponiéndolos de manera natural, expresiva y personal para llegar de forma
más directa a su público; por esto las mismas editoras, afirmaron desde el principio su
propia voluntad de preservar la oralidad del original grabado.
Sin decirlo, estos ensayos, tanto desde el punto de vista sintáctico como el semántico,
del estilo, de la forma, etcétera, a lo largo de sus disertaciones, salieron perjudicados por
las interferencias interpretativas y expresivas de sus apasionados autores.
En efecto, como se ha mencionado antes, se trata de una transcripción y, como tal,
consta de los elementos fonéticos, fonológicos, léxicos o morfológicos de una lengua o
dialecto14; es más, en este tipo especial de transcripción, a saber lo “literal”, encontramos
todos los sonidos que se han escuchado en la grabación, incluyendo palabras inacabadas,
repetidas, errores de pronunciación, sonidos tales como eh…, mmmm… en resumen, todo
aquello que se dice en el audio. Es más, generalmente, para poder llevar a cabo una
transcripción, es necesario conocer el tema, identificar los acentos de las distintas personas
que intervienen, establecer la metodología para interpretar las palabras que no se oyen
bien, en función del contexto y seguir unas normas correctas de puntuación para no
cambiar el sentido de las frases15. Sin embargo, en nuestros textos, en unas ocasiones, este
riguroso proceso no ha tenido gran éxito, lo que ha implicado el control de algunos
nombres mal transcritos o la reinterpretación de frases poco claras o también la adopción
de órdenes de puntuación diferentes.
Este preámbulo hace falta, primero, para que se pueda comprender lo arduo que ha
sido enfrentarse con los obstáculos que se nos ponían a medida que se traducía, como
veremos a continuación; en segundo lugar, en cambio, es preciso para justificar el hecho de
optar por dedicar el apartado siguiente a la postura que llevan los “conferenciantes”
14
Cfr. DRAE, REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Diccionario de la lengua española, 22ª edición,
[en línea] (http://lema.rae.es/drae/?val=transcribir, Julio de 2013).
15
Cfr. TRANSCRIPCIONES BPL, Líder mundial en trascripciones de audio en castellano,
(http://www.transcripciones-bpl.com/transcripciones/que-es-una-transcripcion.html:
última
consulta 06/09/13).
107
analizados frente a la traducción y a la interpretación, en lugar de presentar, como se suele
hacer, sus biografías, los trabajos u obras anteriores, evaluando sus estilos, etc.
I.3
LOS CONFERENCIANTES
I.3.1 Mariano García Landa
Este ilustre conferenciante es el primer doctor en Europa en traducción e
interpretación por la Universidad de la Sorbona Nueva, París, licenciado en Derecho por la
Universidad de Valladolid, diplomado del Instituto de Altos Estudios Europeos de la
Universidad de Turín, intérprete y traductor independiente para diversas instituciones
internacionales, entre ellas, la Comisión Europea, Eurocontrol, European Service Network.
Es, además, autor de importantes estudios sobre traducción e interpretación.
De todas formas, aunque pretender explicar de forma exhaustiva sus teorías de no es
tarea del presente trabajo, cabe señalar que a lo largo de su carrera y numerosos estudios
sobre nuestra materia de estudio ha llegado a una conclusión muy sencilla: traducir es
hablar para redecir lo ya dicho16. Como se puede apreciar en el texto objeto de análisis, el
habla constituye el corazón de todas sus teorías.
I.3.1.1
… el habla traductora
En pocas líneas, intentaré esbozar una breve descripción de los hitos de su
pensamiento sobre la traducción y la interpretación.
No hay mejor manera de explicarlo, sino citando sus propias palabras:
[…] el noventa por ciento de lo que se escribe y dice sobre el habla traductora es
"mundo fabuloso" porque los parlanchines autores no tienen experiencia del
traducir, grave pecado que en una sociedad seria les paralizaría los dedos sobre el
teclado. Exijo que se cree una policía epistemológica que retire el permiso de
escribir sobre traducción a los que no hayan practicado la traducción oral o
escrita durante al menos un lustro y de manera profesional, no a salto de mata.
Por suerte, el mal tiene remedio puesto que los miembros de la especie ‘homo
16
Cfr. GARCÍA LANDA, M. (2001): “Teoría de la Traducción”, Ed. Diputación de Soria,
Colección Vertere, Monográficos de la revista Hermeneus, Núm. 3, por Benito Carrión, T.
(http://obras-de-traductologia.wikispaces.com/Garcia+Landa,+M.++Teor%C3%ADa+de+la+traducción: última consulta 06/09/13).
108
linguisticus’, a la que me cabe el honor de pertenecer, pueden comunicarse
experiencias en ese canal de convivencia que es el habla. (Observa, distraído
lector, que he dicho el habla, no el lenguaje, ni la lengua)17.
Toda su postura, está claro, gira en torno al concepto del habla y, como ya se ha
mencionado, García Landa nos informa de que traducir es hablar para re-decir lo que ya
está dicho, que traducir (como dice el prejuicio milenario) no consiste en cambiar unas
palabras por otras. Sin embargo, lo que es todavía peor es el hecho de que no sabemos lo
que es el habla, a la que solemos confundir con el leguaje o la lengua. En efecto, este
último concepto representa otro error también milenario: creer que la realidad del lenguaje
está en el texto escrito y no en la persona que recibe esa información (ya sea cuando
escucha o cuando lee).
Ya Saussure había delimitado bien la distinción entre lengua y habla, definiéndolas
respectivamente como el conocimiento gramatical común que comparten los hablantes de
una determinada comunidad lingüística y el modo en que se manifiesta tal conocimiento en
cada hablante particular. Pero él estableció que la lengua debía ser el objeto de la
lingüística y no el habla. Después de éste, Chomsky había introducido el concepto de
hablante-oyente ideal que sería un hablante despersonalizado, desprovisto de cualquier
peculiaridad o impronta individual y, por lo tanto, con un conocimiento gramatical que
tienen en común todos los hablantes-oyentes de la comunidad lingüística que se estudie en
cada caso18.
Será, entonces, el lingüista Eugenio Coseriu quien completará esta dicotomía
añadiendo los términos sistema y norma: el sistema constituye un conjunto de funciones
abstractas, que se realiza en formas sociales; éstas constituyen un sistema de realizaciones
normales, también abstracto, por tanto la norma es la realización colectiva del sistema;
ésta, a su vez, se realiza en formas individuales que dan lugar a una infinita variedad de la
actividad lingüística concreta (lenguaje familiar, popular, literario, elevado, vulgar, etc.), es
decir el hablar o habla, que contiene la norma misma y además la originalidad expresiva de
los individuos hablantes. El habla, en resumidas cuentas, según su punto de vista, «es
17
Cfr. GARCÍA LANDA, M. (1999): “Diario de intérprete. La fenomenología narrativa de las
experiencias sociales como una variación del tema clásico que dice que sin experiencia no hay
ciencia.” Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación, núm. 1, pág. 3.
(http://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=64522)
18 Cfr.
MORENO CABRERA, J. C. (1991): Curso universitario de lingüística general. Tomo I:
Teoría de la gramática y sintaxis general, Madrid, Síntesis, págs. 46-48. 109
realización individual» y se íntegra con el conjunto de actos lingüísticos concretamente
realizados y registrados en el momento mismo de su producción, caracterizándose tanto
por la repetición de modelos anteriores, comunes, como por aspectos inéditos, variantes
individuales, ocasionales o momentáneas19.
I.3.1.2
… la percepción y el mundillo…
Por lo que concierne a la “percepción” que, en la teoría que planteó junto a su
compañero Sergio Viaggio, se denomina “percepción hablística”, las referencias esenciales
siguen siendo el habla y el acto de habla. Con este término, los dos teóricos han acuñado
un idiolecto o barbarismo - lo que manifiesta su valorar la oportunidad, que ofrecen las
lenguas, de inventar e introducir palabras que nos permitan ver la realidad de otra manera –
ya que, llamándola percepción lingüística, no reflejaría lo fundamental, que es el habla.
García Landa afirma que todos vivimos en un mundo percibiendo cada uno la misma
realidad mediante percepciones idénticas. Sin embargo, se opone a los que llaman
“equivalencias” estas realidades percibidas de la misma manera, ya que, él dice,
corresponden a las identidades.
Por lo tanto, nos explica que, a diferencia de lo que pasa en la percepción natural
(donde se pone a un sujeto de conocimiento frente a un objeto de conocimiento), en la
percepción hablística, que es la más importante para el género humano y, por consiguiente,
para la teoría de la traducción, vemos a un ser humano frente a otro ser humano, por ende,
en una relación social. Plantea, además, que lo que pasa entre los humanos, al hablar, son
ondas diferenciales de presión de aire, fonemas que, luego, nuestro sistema cerebral
descifrará y que, junto a todo el contexto que nos rodea, se creará la percepción, que
normalmente llamamos comprensión. Conque, toda percepción, inclusa la hablística, es
una representación mental acompañada por los conocimientos básicos, o enciclopédicos (o
bases de datos) y por la conciencia de que hay una causa exterior. García Landa y Viaggio
la han denominado Espacio Perceptual Hablístico.
En efecto, según la definición más científica que nos dan:
la traducción es la coexistencia de dos actos de habla que comparten el mismo
Espacio Perceptual Hablístico. Hay un primer acto de habla entre […] el orador y
[…] el intérprete; hay una producción social de espacios preceptúales. El
19
Cfr. COLLADO, J. A. (1974): Fundamentos de lingüística general, Madrid, Gredos, págs. 63-
68.
110
intérprete, una vez que tiene su Espacio Percecptual, se vuelve a poner en marcha
un segundo acto de habla en el que él es el orador y emplea todos los recursos
profesionales a su disposición para producir deliberadamente, en la cabeza de sus
clientes, la misma, idéntica que él ha recibido idénticamente según el principio
de la identidad perceptual que predicamos, que existe.20
El intérprete o también el traductor tiene que adentrarse en el contexto, conocer el
“mundillo”, esto es, además de tener claro el tema del que se habla, tiene que entrar en ese
mundo para ver cómo vive esa gente, a qué experiencias se refieren las palabras que
emplean; aunque en unas ocasiones, atesta él, no se le proporcionan toda la información al
“pobre” intérprete que tiene que apañárselas con su intuición y su habilidad de coger
indicios del su alrededor:
Esta sensación de no entender lo que están diciendo dura unos minutos, tal vez
media hora, – el intérprete tiene que persistir y escuchar y escuchar en esa
nebulosa hasta que poco a poco uno empieza como a entrever algo, la niebla se
disipa lentamente, surgen siluetas de ideas tal vez comprensibles, comienza a
percibir algo, a percibir, por eso digo yo que comprender es percibir, en toda la
extensión de la palabra, percibir percepciones pero no naturales sino lingüísticas
o mejor aún hablísticas. (Y si comprender es percibir hay que cambiar por
completo nuestra visión del llamado ‘lenguaje’, pero shhh, que no se enteren los
lingüistas).21
Ya desde sus primeras publicaciones estaba firmemente convencido de que el
traductor no es como un convertidor que cumple operaciones casi automáticas, sino que
debe de considerarse un verdadero autor:
Insistamos. Hay dos clases de textos, los llamados originales y los llamados
traducidos. El día en que se echen las cuentas se verá que los traducidos son más.
Y, a veces, mejores. […] Por eso la distinción entre autor y traductor (o entre
orador e intérprete) no es tan clara como parece a simple vista. Porque el autor se
sitúa también entre dos textos, ya que nadie parte de cero. Y el traductor es un
20
Cfr. GARCÍA LANDA, M. (1997): “Presentación de la teoría de la traducción” en SISIC, Op.
cit., págs. 62-63.
21
Cfr. GARCÍA LANDA, M. (1999): Op. cit., pág. 8.
111
autor original.... con las ideas de otro, […].22
A este propósito, Octavio Paz concebía la traducción de poesía como un acto de
creación y no de mímesis, lo que se acerca bastante a la óptica de García Landa:
En teoría, sólo los poetas deberían traducir poesía; en la realidad, pocas veces los
poetas son buenos traductores. No lo son porque casi siempre usan el poema
ajeno como un punto de partida para escribir su poema. El buen traductor se
mueve en una dirección contraria: su punto de llegada es un poema análogo, ya
que no idéntico, al poema original. No se aparta del poema sino para seguirlo
más de cerca (…). La razón de la incapacidad de muchos poetas para traducir
poesía no es de orden puramente psicológico, aunque la egolatría tenga su parte,
sino funcional: la traducción poética, según me propongo mostrar en seguida, es
una operación análoga a la creación poética, solo que se despliega en sentido
inverso (sic). 23
Al fin y al cabo, seamos o no conscientes de ello normalmente, todos somos lectores
de traducciones.
I.3.2 Sergio Viaggio
Al igual que García Landa, también Viaggio tiene un currículum laudable. Se graduó
en Moscú, en la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos “Patrice Lumumba”, como
licenciado en lengua y literatura rusas, con una tesis sobre los “Problemas de la traducción
métrica del ruso al castellano (sobre la base de traducciones ajenas y propias de la poesía
de Pushkin)”. Desde 1974, trabajó antes como traductor de la sección española en la sede
de Nueva York de la Organización de las Naciones Unidas y después se pasó a la sección
de intérpretes. Desde 1991 hasta su retiro, ejerció como jefe de la sección de interpretación
de la Oficina de las Naciones Unidas en Viena.
22
Cfr. GARCÍA LANDA, M. (1981): “La Escuela de Traductores de Toledo ocho siglos después”,
en El País, [en línea] (http://elpais.com/diario/1981/01/10/cultura/347929202_850215.html: última
consulta 06/09/13)
23
Cfr. PAZ, O. (1990): Traducción: literatura
y
literalidad
[en
línea]
(http://unlibroaldia.blogspot.it/2012/05/octavio-paz-traduccion-literatura-y.html: última consulta
10/09/13)
112
Traduce e interpreta desde el inglés, el ruso, el francés y el italiano hacia el español.
Es miembro de honor de la Asociación de Profesionales de la Traducción y la
Interpretación y miembro de la Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencia
(AIIC) y uno de los fundadores de la Sociedad Europea de Traductología, en cuya
secretaría ejerció hasta que sus obligaciones profesionales lo obligaron a renunciar en
199324.
Por lo que atañe a su bibliografía, a parte del innovador Modelo García LandaViaggio de la mediación interlingüe intercultural aplicado a la interpretación de
conferencias que ha propuesto junto a García Landa, que considera su maestro y con el
cual comparte la misma postura con respecto al habla, la percepción, etc., ha publicado
más de cincuenta trabajos en publicaciones especializadas de todo el mundo y un libro
titulado Teoría general de la mediación interlingüe, en el que expone su teoría de la
traducción. También ha escrito una novela, titulada El país de la justicia.
I.3.2.1 … su aplicación práctica de la percepción landiana …
Volviendo a su principal trabajo, hace una larga reflexión basada en la práctica
cotidiana de su profesión (de traductor, de intérprete simultáneo y de profesor), apoyando
sus teorías sobre todo en la teoría de la pertinencia, en el modelo de Lvóvkaya y,
esencialmente, en la teoría y el modelo del acto de habla que «la mente voraz, quirúrgica y
visionaria»25 de Garcia Landa ha desarrollado. Este modelo representa, de hecho, la piedra
angular de su libro y él, en la segunda parte del texto, da prueba de su aplicación práctica a
la más amplia gama de situaciones y textos con el propósito de proporcionar una buena
pauta a traductólogos y docentes, a profesionales y estudiantes de traducción e
interpretación.
En efecto, hace hincapié en la revolucionaria concepción landiana como proceso
perceptual, que ve la mediación interlingüe y, por consiguiente, la traducción, como una
«relación determinada entre lo que el locutor original quiere hacer comprender y lo que el
interlocutor del mediador finalmente comprende. La relación que cuenta, pues, no se da
entre cadenas de signos, sino entre representaciones mentales». Desde esta óptica, de la
24
Cfr. [http://es.wikipedia.org/wiki/Sergio_Viaggio]
25
Cfr. VIAGGIO, S. (2004): Teoría general de la mediación interlingüe, Universidad de Alicante,
pág. 13.
113
cual García Landa es pionero, Viaggio hace suyo el neologismo landiano al hablar de
percepción del sentido directamente “intendido”26, para referirse a la comprensión
espontánea del habla, distinguiéndola de la serie más o menos abierta de
metarrepresentaciones a que da lugar. Cree, entonces, que gracias a esta simple
categorización se pueden superar varios problemas teóricos, como el de la intraducibilidad.
Insiste, luego, en lo que considera importantísimo la práctica de la traducción, o más bien
de la mediación interlingüe, es decir, lo que de verdad interesa en este marco, es que la
traducción «sirva a los efectos metacomunicativos concretos de los seres humanos de carne
y hueso que se comunican en situaciones concretas e irrepetibles», es decir, que sea
pertinente. 27
Por consiguiente, gracias a la perspectiva introducida por García Landa, ahora ya no
considera la traducción como una relación entre textos, sino que
se trata de lograr una relación entre sentidos intendido y comprendido, es decir
entre los perceptos hablísticos que los hablantes procuran producir en sus
interlocutores mediante los enunciados o textos de que se valen y los que
efectivamente producen. Desde esta óptica, la coherencia entre dos textos no es
la condición de la traducción sino su resultado.28
Desde luego, la comunicación, monolingüe o mediada, empieza y termina por el
sentido (es decir, en la cabeza de los interlocutores). Por eso, se deduce que su posición se
alinea a la de Nida, solo que no ya desde la lengua, sino desde la intención de decir del
hablante: opina que «la equivalencia traductiva será siempre dinámica y relativa y se
define a partir del principio básico de la traducción: máxima fidelidad al programa
conceptual del locutor y aceptabilidad del enunciado traducido por el interlocutor».
Con respecto al argumento de la identidad (perceptos intendidos y comprendidos)
encuentra sostén en las palabras impecables de Bruno Osimo:
«La prima fase [del processo di comprensione è] inconsapevole, automatica
[ed] in certi tipi di comunicazione è anche l’unica (si pensi alla lettura
26
Cfr. Ibíd., pág. 16.
27
Cfr. Ibíd., “Prólogo”, pág. 11.
28
Cfr. Ibíd., “Primera parte. La teoría y el modelo. Los precursores.” pág. 20.
114
superficiale), mentre che per la traduzione... professionale è solo l’inizio».29
Explica además que, gracias a Lvóvskaya, ha comprendido que la traducción es un
«puente […] entre estados o representaciones mentales, que […] se da siempre en situación
concreta y depende de ella». Aunque, añade, es preciso analizar la «subjetividad del
interlocutor, que, aparte de saber lo que sabe, tiene su propio “programa de comprensión”,
motivaciones e intereses» con el fin de establecer el nivel de semejanza o analogía entre
sentidos intendidos y comprendido para poder afirmar que la comunicación o la traducción
han prosperado.30
En pocas palabras, retoma la definición landiana sobre la traducción, es decir que
«traducir es, en efecto, hablar para redecir lo dicho en otra lengua, pero» comenta «eso no
basta».
I.4
TIPOLOGÍA TEXTUAL
Como ya hemos señalado en la introducción, los capítulos analizados abarcan más
tipologías textuales. Según las definiciones propuestas por A. Hurtado Albir, se trata de un
texto conceptual tanto expositivo, por su «análisis de conceptos sin valorarlos», como
descriptivo, por su «presentar y caracterizar» unos argumentos y estrategias conectados
con la interpretación. Pero, sobre todo, es un texto argumentativo, ya que «su función
dominante es la valoración entre conceptos y creencias; su estructuración», además, es
«íntegra» dado que «expone una tesis y la justifica»31.
En resumidas cuentas, su grado de especialización es, en la mayoría del texto, medio,
ya que puede ser comprensible no sólo para los profesionales del sector, sino también para
personas con conocimientos en campos adyacentes; pero, en ocasiones, está dirigido
exclusivamente a los expertos del sector, en cuyo caso su grado de especialización se
considera máximo32.
29
Cfr. OSIMO, B. (2001): Traduzione e nuove tecnologie. Informatica e internet per traduttori,
Milano, Hoepli, pág. 27.
30
Cfr. VIAGGIO, S. (2004): Op. cit., págs. 20-22.
31
Cfr. HURTADO ALBIR, A. (2011): Traducción y Traductología, Introducción a la
Traductología, Madrid, Cátedra, pág. 642.
32
Cfr. SCARPA, F. (2008): La traduzione specializzata. Un approccio didattico professionale,
Milano, Hoepli, pág. 12.
115
El texto, en parte sectorial, se caracteriza por un contenido informativo muy elevado,
a expensas del contenido poético y connotativo, y el traductor dispone, por tanto, de un
campo de maniobra muy amplio, siempre que sepa con exactitud cuál es el objetivo
(informativo) del texto – lo que siempre representa el dominante absoluto de la traducción
especializada.
Veamos lo que dice Federica Scarpa al respecto:
El objetivo prioritario del traductor no literario no es necesariamente la
"fidelidad" a la forma del texto original, que, por el contrario, muchas veces es
necesario mejorar, sino la reproducción íntegra de la información del original y
su adaptación a las normas y convenciones de redacción de la lengua/cultura de
destino33.
I.5
FUNCIÓN DEL TEXTO
Si seguimos tomando en consideración el glosario de Hurtado Albir, en el que se
define la función del texto como «la variable relacionada con la intención global del
productor de un texto que determina la finalidad prioritaria de ese texto y que configura el
tipo textual a que pertenece»34 y se distinguen tres funciones prioritarias, a saber,
argumentación (textos argumentativos), exposición (textos expositivos) e instrucción
(textos instructivos), podemos destacar las funciones de argumentación y de exposición.
Es preciso subrayar que este texto nace para hacer frente a la necesidad, cada vez
mayor, de los propios intérpretes de que un docente profesional de la interpretación les
ayude a encontrar el camino hacia su público porque, de no ser así, su actividad corre el
riesgo de permanecer en un círculo cerrado.
Por las razones anteriores, entonces, gracias a la reunión de destacados intérpretes
profesionales que han propuesto o, en cualquier caso, investigado sobre nuevas
herramientas para que estas se puedan añadir a las ya existentes, se ha realizado y
publicado este libro, cuya finalidad última es la de ofrecer un apoyo y mejora a la actividad
docente universitaria, contribuyendo a su vez a una mejor formación de los alumnos e
informando, así, sobre las principales estrategias para alcanzar una enseñanza y un
33
Cfr. SCARPA, F. (2001): La traduzione specializzata. Lingue speciali e mediazione linguistica,
Milano, Hoepli, pág. 70.
34
Cfr. HURTADO ALBIR, A. (2011): Op. cit., pág. 637.
116
aprendizaje activos de unos de los numerosos aspectos y, al mismo tiempo, orientando en
la preparación y selección de materiales de aprendizaje específicos35.
I.6
EL LECTOR MODELO
Es por eso por lo que deberíamos decir que el lector modelo de este texto es el
intérprete profesional o el aspirante intérprete, esto es, el estudiante de interpretación. No
obstante, la originalidad de la ciencia de la interpretación, mediante todas las numerosas
mediaciones que implica, está en que va dirigida a cualquier interlocutor. Sin embargo, el
carácter estrictamente técnico de las intervenciones recogidas en el libro requiere un nivel
de conocimiento del tema de que trata bastante elevado; pues, un lector que carece o,
incluso, que no tiene ninguna base de saber sobre la interpretación o la traducción, o más
generalmente, sobre las lenguas, puede ser que no valore plenamente este trabajo.
I.7
EL ESTILO Y EL REGISTRO
El estilo y el registro del texto de partida, pese a la tecnicidad y especificidad del
tema tratado, combina, de forma manifiesta, por supuesto, el registro formal, a veces
áulico, típico de un discurso estructurado para una conferencia, con los rasgos
característicos del habla, por tanto informales, coloquiales e, incluso, argot.
En ocasiones, se puede también reconocer el uso distinto de dos variedades del
español (peninsular y rioplatense) cuando, por ejemplo, Sergio Viaggio, originario de
Buenos Aires, habla de plomero en lugar de fontanero, ya que el término es de uso general
en Argentina (y en los demás países de Latinoamérica). O hasta cuando, el mismo Viaggio,
al hablar de no haber logrado la “identidad pertinente” interpretando, pone el ejemplo de
un refrán muy conocido en Argentina36 que tampoco su público hispanohablante entendió.
De todas formas, volviendo al registro, por no considerar como lector modelo a
alguien desconocedor de la cultura de la LP, no se nos ha puesto la necesidad de encontrar
siempre equivalentes culturales, dejando, en ocasiones, el culturema como en el caso de
“parador”.
35
Cfr. TERRÓN BARBOSA, L. (1997): Op. cit., pág. 14.
117
II. ASPECTOS DEL TEXTO DE LLEGADA
II.1
UN ESTUDIO TRADUCTIVO
Antes de empezar con un análisis pormenorizado de las técnicas y estrategias de
traducción que se han empleado en esta labor, buscamos aclarar a grandes rasgos qué se
entiende por TRADUCCIÓN.
II.1.1
¿Qué es la traducción?
En efecto, desde que comenzó la traducción, numerosos autores han tratado de
elaborar una definición que recoja totalmente todos los pequeños matices de esta actividad.
Sin embargo hoy, en el siglo XXI, aún no se ha conseguido una definición “total” de
traducción y, por tanto, nos limitamos a dar por aceptables muchas de ellas.
En nuestra opinión, a fin de lograr una buena traducción, debemos tener en cuenta, a
lo largo del proceso de traducción mismo, de esas dos fases que individuó Valentín García
Yebra: la de comprensión del TP (Texto de Partida)37 y la de expresión del TP mismo en la
lengua receptora. El traductor durante la comprensión, a través de una actividad
denominada semasiológica, «busca el contenido, el sentido del texto original». En cambio,
en la fase de expresión, realizando una actividad llamada onomasiológica éste «busca en la
lengua terminal las palabras, las expresiones para reproducir en esta lengua el contenido
del texto original»38.
Es, pues, necesario hacerse tres preguntas: ¿Por qué, para qué y para quién se
traduce?
Y las respuestas ahora nos quedan claras, tras años de debate y estudios: primero, se
traduce porque las lenguas y las culturas son diferentes, y dichas diferencias constituyen la
razón de ser de la traducción; segundo, la traducción tiene una finalidad comunicativa que
pretende derribar la barrera de incomunicación que las diferencias lingüísticas y culturales
han levantado y, por último, se traduce para un destinatario que no puede acceder a un
texto y necesita un traductor que haga de mediador lingüístico y cultural.
Por lo tanto, hay que hacer hincapié sobre todo en la finalidad comunicativa de la
traducción, en su destinatario y en la finalidad real de la traducción. Esto tres puntos, en
37
En adelante, adoptaré la sigla TP para referirme al Texto de Partida.
38
Cfr. GARCÍA YEBRA, V. (1989): Teoría y práctica de la traducción, Madrid, Gredos, pág. 30.
118
efecto, pueden encontrar un paralelismo con lo expuesto con respecto a la función textual,
al lector modelo y al registro del TP.
Hay que tener en cuenta, además, los factores extratextuales e intratextuales: los
primeros se analizan antes de leer el texto, simplemente observando el emisor, su objetivo,
su destinatario, la colocación temporal, etc.; los segundos, influenciados por los factores
situacionales, se descubren tras haber leído el texto y analizan el contenido, el estilo, la
forma, etc.
A este respecto, como afirmó Nord, no puede existir un proceso traductor sin un
texto fuente39 (TP)40, subrayando así su importancia para la producción de un TL (Texto de
Llegada)41 que esté totalmente aceptado por el lector meta. Añadió también que en la
cultura occidental nos esperamos dos cosas en particular del TL: «functionality of the TT
but also loyalty towards the ST sender and his intention».42 Pero no hay que considerar
esta “fidelidad” con la sujeción al TP, atada a la traducción literal, como se solía identificar
históricamente, sino como la «existencia de un vínculo entre un texto original y su
traducción» sin explicitar «la naturaleza de ese vínculo»43, teniendo en cuenta una
fidelidad, sobre todo, al sentido.
A continuación haremos un repaso por las aproximaciones teóricas de la Traducción,
proponiendo unas de las definiciones entre las que nos han ofrecido los mayores autores,
especialistas en esta área.
Todas aportan su granito de arena y mejor reflejan nuestra postura:
Valentín García Yebra44
La regla de oro para la traducción es, a mi juicio, decir todo lo que dice el original,
no decir nada que el original no diga, y decirlo todo con la corrección y
naturalidad que permita la lengua a la que se traduce.
39
Cfr. NORD, C. (1991): Text Analysis in Translation, Amsterdam, Rodopi, pág. 28.
40
Hay que señalar que se reconocen diferentes dicotomías además de Partida/Llegada, como la
citada aquí y utilizada por Nord de Fuente/Meta (Source/Target); o también Origen/Término, etc.
41
En adelante, adoptaré la sigla TL para referirme al Texto de Llegada.
42
Cfr. Ibíd., pág. 72.
43
Cfr. HURTADO ALBIR, A. (2011): Op. cit., pág. 202.
44
Cfr. GARCÍA YEBRA, V. (1994): Traducción: historia y teoría. Madrid, Gredos, pág. 311.
119
Christiane Nord 45
My concept of translation is basically functional. Translation is the production of
a functional target text maintaining a relationship with a given source text that is
specified according to the intended or demanded function of the target text
(translation skopos). Translation allows a communicative act to take place which
because of existing linguistic and cultural barriers would not have been possible
without it. Translation is always realized for a target situation with its determining
factors (recipient, time and place of reception...), in which the target text is
supposed to fulfil a certain function which can and, indeed, must be specified in
advance. As the target recipient has to rely on the functionality of the target text,
the translator is bound to maintain a certain loyalty toward the TT recipient.
Katharina Reiss y Hans Vermeer46, los pioneros de la Teoría del escopo, opinan que
el original deja de ser la «palabra de Dios» (o del autor, que hasta aquí venía siendo lo
mismo) y pasa a ser una mera «oferta informativa»:
Un texto se puede definir como una “oferta informativa” dirigida a un receptor por
parte de un productor. El texto [...] producido por el traductor ofrece, a su vez,
información sobre el sentido y, en cierto modo y en ciertas circunstancias, también
sobre la forma del texto de partida y es, por tanto, una oferta informativa sobre una
oferta informativa.
Peter Newmark47
What is a translation? Often, though not by any means always, it is rendering the
meaning of a text into another language in the way that the author intended the
text. Common sense tells us that this ought to be simple, as one ought to be able to
say something as well in one language as in another. On the other hand, you may
see it as complicated, artificial and fraudulent, since by using another language
45
Cfr. NORD, C. (1997): Translating as a Purposeful Activity. Funcionalist Approaches
Explained, Manchester, St. Jerome, pág. 28. 46
Cfr. REISS, K. y VERMEER, H. (1984): Grundlegung einer allgemeinen Translationstheorie,
Tubinga, Niemeyer. Traducción de Sandra García Reina y Celia Martín de León con el título:
Fundamentos para una teoría funcional de la traducción, Madrid, Akal, 1996, pág. 14.
47
Cfr. NEWMARK, P. (1988): A Textbook of Translation, Nueva York, Prentice Hall, pág. 5.
120
you are pretending to be someone you are not. Hence in many types of text (legal,
administrative, dialect, local, cultural) the temptation is to transfer as many SL
words to the TL as possible. The pity is that the translation cannot simply
reproduce, or be, the original.
Basil Hatim e Ian Mason48
El papel del traductor en su calidad de lector consiste, por tanto, en construir un
modelo del significado pretendido del original y en elaborar hipótesis acerca del
probable impacto en sus receptores pretendidos; mientras que, en su calidad de
productor textual, el traductor, que opera en un entorno sociocultural distinto, trata
de reproducir su interpretación del “significado del hablante” para alcanzar los
efectos pretendidos en los lectores del texto de llegada.
Y por último, pero no menos importante, uno de los autores del texto que acabamos de
traducir:
Mariano García Landa49
La traducción es una actividad humana que consiste en hablar para reproducir un
espacio sénsico mediante la producción de otro espacio formal. Traducir no es
hablar para reproducir las palabras sino para reproducir el sentido.
II.2
LÉXICO
En este apartado se analizarán las elecciones realizadas a lo largo de la traducción
por lo que concierne al léxico. Según la lingüística moderna, este último corresponde a la
estructura, o conjunto de estructuras, que se expresa, hoy, por el campo semántico.
«Las selecciones, […] tanto gramaticales como léxicas» que se han realizado a lo
largo de la traducción, se supone que hayan figurado «una nueva obra cuyo resultado
final» pueda acercarse al original, en vez de «alejarse mucho de él. El problema teórico
que entraña cualquier texto de mayor o menor complejidad formal y estilística, o la
dificultad conceptual de los contenidos, se hace todavía más complejo en» este texto por la
48
Cfr. HATIM, B. Y MASON, I. (1995): Teoría de la traducción, Una aproximación al discurso,
Barcelona, Ariel, (traducción de Salvador Peña), pág. 121.
49
Cfr. GARCÍA LANDA, M. (1984): “Análisis del concepto de traducción” en Traduçao e
Communicãção, Revista Brasileira de Tradutores, Sao-Paulo, n.4, págs. 59-70.
121
presencia constante de numerosas formas coloquiales.50
Pese a que aun no hay un acuerdo entre teóricos sobre cómo designar a los métodos
utilizados por el traductor para resolver los problemas a los que se enfrenta durante su
trabajo, a continuación se nombran y describen distintos métodos descritos por J.P.Vinay y
J. Darbelnet, P. Newmark y E. Nida.
Si bien, es verdad que no hemos tomado la teoría de Vinay y Darbelnet al pié de la
letra, puesto que es hoy calificada, de forma casi unánime, cómo demasiado restringida y
funcionalista. Ellos consideran la unité de traduction como sinónimo de unité de pensée o
unité lixicologique, es decir «le plus petit segment de l’énoncé dont la cohésion des signes
est telle qu’ils ne doivent pas être traduits séparément»51.
Se comentarán brevemente los diferentes procedimientos de traducción, basados en
los puntos de vista de los autores anteriores, analizando los ejemplos más significativos de
transposición, modulación, amplificación y omisión.
Se tratará también las propuestas dicotómicas de equivalencia/adecuación, que
comentaremos evaluando diversas perspectivas, y de extranjerización/apropiación.
II.2.1
PROCEDIMIENTOS DE TRADUCCIÓN
A lo largo de la traducción de las dos ponencias se ha intentado traducir lo más
literalmente posible, teniendo en cuenta la posición de Newmark, que considera la
traducción literal cómo el procedimiento de traducción básico, tanto en la traducción
comunicativa como en la semántica52. Por tanto, donde parecía posible, se ha intentado no
emplear ningún procedimiento para reajustar el TP en su paso al TL.
Ejemplos de traducción “casi” literal pueden ser:
a. Mariano García Landa es, a mi modo de ver, quizás la mente más
universal que se haya puesto a reflexionar acerca de los problemas
teóricos de la traducción y la interpretación.
Traducido como:
50
Cfr. BARTOLOTTA, S. (2007): “Problemas léxico-semánticos en la interpretación y traducción
de Candido de Leonardo Sciascia”, en Luque Toro, L. (ed.): Léxico español actual , Venezia,
Caforscarina, pág. 163.
51
Cfr. VINAY, J. P. & DARBELNET, J. (1976): Stylistique comparée du français et de l’anglais,
“Méthode de traduction”, Paris, Didier, pág. 16.
52
Cfr. NEWMARK, P. (1988): Op. cit., pág. 70.
122
Mariano García Landa è, a mio modo di vedere, forse la mente più
universale che si sia messa a riflettere sui problemi teorici della
traduzione e dell’interpretazione.
O bien:
b. Ahora me pongo a hablar con una intención pragmática principal, un
objetivo que persigo diciendo lo que digo.
Traducido como:
Ora mi metto a parlare con un’intenzione pragmatica principale, un
obiettivo che perseguo dicendo quel che dico.
Cabe subrayar la presencia del “casi” antes de “literal” dado que, en los ejemplos que
se acaban de poner, una conversión palabra por palabra es imposible; en efecto, aunque sea
casi imperceptible, se ha necesitado aportar unos pequeños ajustes: véase por ejemplo en a)
el uso de auxiliares diferentes en las formas compuestas de los verbos, en este caso
reflexivos, donde el español sólo utiliza el verbo haber, mientras que el italiano utiliza el
verbo essere (lit. ser) – que por norma lo emplea con los verbos reflexivos e impersonales
– e, incluso, el participio en español carece del morfema verbal de persona, debido a que
éste, precedido por el auxiliar ‘haber’, no puede establecer concordancia con su sujeto; en
cambio en italiano puede concordar gracias a la presencia del auxiliar essere que admite
dicha concordancia; tenemos, además, la locución preposicional acerca de traducida con
una preposición articulada “su+i” y también la añadidura de la segunda preposición
articulada italiana della (con elisión) por la regla que prescribe la repetición de ésta frente
al sustantivo coordenado al anterior.
También en el ejemplo b), a primera vista, las dos versiones parecen idénticas pero,
en realidad, hay pequeños matices que las distinguen: la elisión del artículo indefinido
femenino una en italiano respeta una regla gramatical que no existe en español; la
construcción con el lo no enfático, que aquí encabeza una oración de relativo, se ve
sustituida por un adjetivo demostrativo (quel).53
En efecto, lo único que se ha podido hacer es, buscar una manera de reproducir en la
lengua del receptor meta un equivalente de mayor fidelidad posible al original, teniendo en
cuenta primero el contenido y luego el estilo, acercándonos mayormente a la definición del
53
Este tipo de construcción se analizará a continuación.
123
proceso de traducción que estableció Nida54; quizás sea más apropiado hablar de
transposición el los casos anteriores. Por eso, podemos afirmar que nuestra estrategia de
traducción se ha dirigido, en mayor medida, hacia la llamada «traducción oblicua» en lugar
de la «literal»55.
Sin embargo, se supone que tampoco deberíamos tomar en consideración el término
“literal” colocado después de “traducción” si esto quiere decir «letra por letra», dado que
convenimos con la aclaración que hace García Yebra, cuando nos explica que, por mucho
que sean afines dos lenguas, tener una coincidencia literal total entre palabras es imposible
y, si esto ocurriera, «no serían dos lenguas sino una sola»56.
Newmark también, si bien considere la traducción literal como un procedimiento
muy válido, admite que hoy día es cada vez más fuerte la tendencia hacia el alejamiento de
la traducción literal, aunque sigue considerándola
el único procedimiento correcto si hay una correspondencia entre el significado
de la lengua original y el de la lengua terminal […]; eso significa que […] el
contexto no afecta al significado de la unidad de la lengua original tanto como
para que no se corresponda con el significado de la unidad de la lengua
terminal57.
Así es, frente a normas estructurales diferentes entre las dos lenguas de trabajo, es
imposible realizar una buena traducción intentando traducir correctamente la forma; es
pues de esperar conseguir reproducir en el lector del TL los mismos efectos que el TP
había producido en su lector original; y eso es lo que hemos procurado lograr basándonos
en los principios de equivalencia dinámica propuestos por Nida58 que se centran en el
«efecto equivalente en el receptor», esto es: el TL debe amoldarse totalmente al
destinatario de la traducción y parecer “normal” en su órbita cultural y lingüística.
Para satisfacer estos principio hemos adoptado diferentes procedimientos, siempre
considerando las restricciones mencionadas antes, sugeridos por Vinay y Darbelnet y
54
Cfr. NIDA, E. A. (1964): Toward a Science of Translation with Special Reference to Principles
and Procedures involved in Bible Translation, Brill, Leiden, pág. 4.
55
Cfr. VINAY, J. P. & DARBELNET, J. (1976): Op. cit., pág. 46.
56
Cfr. GARCÍA YEBRA, V. (1989): Op. cit., pág. 327.
57
Cfr. NEWMARK, P. (2010): Manual de traducción, Madrid, Cátedra, pág. 102.
58
Cfr. HURTADO ALBIR, A. (2001): Op. cit. págs. 216-217.
124
presentado en Newmark59, intentando, por supuesto, mantener un equilibrio entre forma y
contenido.
Antes de empezar a ver las técnicas empleadas, conviene distinguir dos conceptos
básicos: el método directo, que consiste en la sustitución de un segmento por otro de la
misma clase (i.e. un sustantivo por otro, un verbo por otro, etc.) y el oblicuo, que permite
no solo reemplazar las unidades, sino también las estructuras con otras de distinta clase.
García Yebra considera la ‘traducción oblicua’ como «complementaria de la
traducción palabra por palabra, en el sentido de que se aplica cuando ésta resulta
imposible»60; según Vázquez-Ayora, en cambio, representa el procedimiento técnico por
excelencia en que todo traductor debería basarse ya que «se aleja del traslado directo o
calco mecánico de todos y cada uno de los elementos del texto de la LO»61.
En los apartados siguientes, se analizarán principalmente las técnicas que pertenecen
al método oblicuo.
II.2.1.1
La transposición
Según Newmark, la transposición es el único procedimiento de traducción que tiene
que ver con la gramática, donde se realiza un cambio al pasar un texto de la LP62 (Lengua
de Partida) a la LL63 (Lengua de Llegada)64. Es una técnica que se encuentra dentro de los
métodos oblicuos, en efecto consiste en reemplazar una parte del discurso del texto de la
LP por otra diferente que en el TL lleve el principal contenido semántico de la primera.
La mayoría de los traductores realiza dicho procedimiento de forma intuitiva y su
finalidad es la de lograr la naturalidad de expresión en la lengua de llegada en todos sus
niveles (léxico, estructural y enunciativo).
Esta técnica resulta, pues, útil si la construcción obtenida logra insertarse mejor en la
59
Cfr. NEWMARK, P. (1988): Op. cit., págs. 83-90.
60
Cfr. GARCÍA YEBRA, V. (1989): Op. cit., pág. 329.
61
Cfr. VÁZQUEZ-AYORA, G. (1977): Introducción a la Traductología: Curso Básico de
Traducción, Washington, D.C., Georgetown University, pág. 266.
62
De aquí en adelante, adoptaré la sigla LP para referirme a la Lengua de Partida. 63
De aquí en adelante, adoptaré la sigla LL para referirme a la Lengua de Llegada. 64
Cfr. NEWMARK, P. (1988): Op. cit., pág. 285.
125
frase o permite establecer matices estilísticos65.
Newmark, que no considera posible estandarizar las transposiciones a la
categorización propuesta por Vinay y Darbelnet (ya que no proponen otras posibles
alternativas de traducción), incluye aquí también:
- los casos en que los sustantivos cambian (de singular a plural), los adjetivos pueden
cambiar posición en la frase;
- una estructura gramatical de la LP no existe en la LL;
- cuando la traducción literal es posible, pero no es natural en la LL;
- los casos en que un vacío léxico virtual se llena con una estructura gramatical66.
Es posible realizar una traducción oblicua recurriendo a la transposición mediante
mecanismos de distinto tipo.
Entre otros ejemplos tenemos:
a) CONSTRUCCIÓN
IR+GERUNDIO
/
CONSTRUCCIÓN LOCATIVO-EXISTENCIAL
[con
clítico locativo marcado “ve” (variante de “ci”) + clítico genitivo partitivo
“ne” + verbo “essere”]:
[…] de los que van quedando pocos […]
[…] dei quali ve ne sono oramai pochi […]
b) VERBO
SIMPLE
/
PERÍFRASI VERBAL
(verbo “mettere” + preposición “in” +
sustantivo “relazione”)
[…] que parece ser capaz de relacionar todo con todo […]
[…] che sembra esser capace di mettere in relazione tutto con tutto […]
c) CONSTRUCCIÓN IR+A+INFINITIVO / FUTURO DE INDICATIVO+ADJETIVO:
[…] que va a permitir luego [...]
[…] che renderà poi possibile […]
d) CONSTRUCCIÓN NO MARCADA:
[…] yo creo que la utilidad del modelo ya se puede empezar a vislumbrar.
[…] credo che si possa già intravedere l’utilità del modello [...]
65
Cfr. VINAY, J. P. y DARBELNET, J. (1976): Op. cit., pág. 50.
66
Cfr. NEWMARK, P. (2010): Op. cit., págs. 122-125.
126
[…] la identidad que a él y a mí nos interesa […]
[…] l’identità che interessa a lui e a me […]
e) (dentro de la anterior) CONSTRUCCIÓN EMPEZAR A+INFINITIVO / VERBO:
[…] yo creo que la utilidad del modelo ya se puede empezar a vislumbrar.
[…] credo che si possa già intravedere l’utilità del modello [...]
f) VERBO PRONOMINAL / VERBO NO PRONOMINAL:
[…] Porque si no se les había ocurrido […]
[…] Perché se non l’avevate realizzato [...]
g) CONSTRUCCIÓN
VERBAL
CON CLÍTICO REFLEXIVO
(DATIVO
ÉTICO)
/
PERÍFRASIS
(verbo “tenere”+ preposición “in” + sustantivo “considerazione”)
Si a mí me hubieran tomado primero en las Naciones Unidas el examen de
consecutiva […]
Se alle Nazioni Unite avessero tenuto in considerazione prima l’esame di
consecutiva […]
h) VERBO / SUSTANTIVO
Antes de que, de que chillen… yo creo que sí puede uno darse una idea.
Prima che… inizino gli schiamazzi… credo sì, che ci si possa fare un’idea.
i)
UNA ESTRUCTURA GRAMATICAL DE LA
LP
NO EXISTE EN LA
LL (LA
INCLUSIÓN DESIGNATIVA EN LA CONCORDANCIA SUJETO-VERBO)
[…] es un caso particular de la posibilidad general que tenemos los humanos
de emplear taquigrafías con signos […]
[…] è un caso particolare della possibilità generale che abbiamo noi umani
di impiegare stenografie con segni […]
[…] y que a nosotros los intérpretes de consecutiva no nos debe sorprender
porque es un truco […]
[…] e che non dovrebbe sorprendere noi, interpreti di consecutiva, perché è
un trucco […]
127
En el ejemplo que sigue, la traducción literal es posible, pero no es natural en la LL,
por eso se ha efectuado un cambio del orden de los constituyentes bastante radical:
Las percepciones, en realidad, nunca se presentan solas sino en grandes ríos y
corrientes de percepciones, ni en la percepción natural ni en la hablística, o
sea, más vale hablar de un espacio perceptual que se va creando.
Le percezioni, in realtà, non si presentano da sole né nella percezione
naturale né in quella parlistica, bensì in grandi fiumi e correnti di percezioni;
meglio quindi parlare di uno spazio percettivo che va creandosi.
Por lo general, aquí se pueden observar cambios de las categorías gramaticales de las
palabras subrayadas a los más varios niveles, a veces, englobando en la misma oración más
tipologías de la técnica misma, e.g. doble transposición (transposición de un grupo
formado por dos categorías gramaticales en la LP a dos categorías diferentes en la LL), o
bien la transposición cruzada (con la que se cambian las categorías gramaticales de dos
elementos). Es patente que la mayoría de las soluciones se han elegido por encontrarnos
frente a estructuras gramaticales de la LP que no existe en la LL o, incluso cuando, a pesar
de que podríamos hacer una traducción “literal”, se ha preferido adoptar una traducción
más libre para que no hubiera choques con el uso natural de la LL.
II.2.1.2
La modulación
Con la modulación, que puede ser léxica y estructural, se efectúa un cambio de punto
de vista, de enfoque o de categoría de pensamiento respecto a la formulación del texto
original. Coincide con la acepción de Vinay y Darbelnet, según los cuales el empleo de
este método:
Consiste à charger le point de vue, l’éclairage, soit pour contourner une
difficulté de traduction, soit pour faire apparaître une façon de voir les choses,
propre aux locuteurs de la langue d’arrivée67.
67
Cfr. VINAY, J. P. y DARBELNET, J. (1976): Op. cit., pág. 51.
128
Uno de los factores que delimita dicha técnica es el contexto cultural, ya que
mediante ésta se elige la estructura más apropiada para la LL y esto varía según el idioma
meta que se utiliza.
Considerando bastante limitativa la clasificación que Vinay y Darbelnet han
planteado de los diversos casos en los que se puede emplear esta técnica, nos hemos
basado en la más amplia categorización de variedades ofrecida por Vázquez-Ayora.
Haremos una muestra, a través de los ejemplos que siguen, de cómo puede realizarse
esta técnica de traducción, que se aplica a las categorías de pensamiento (en oposición a la
transposición que afecta a las gramaticales) y, por consiguiente, el cambio de perspectiva
que puede producirse:
a)
LO ABSTRACTO POR LO CONCRETO
68
[…] estaría yo ahora barriendo pisos […]
[…] ora sarei un addetto alle pulizie […]
b) INVERSIÓN DEL PUNTO DE VISTA69
Más o menos calculo cuántas muestras necesito mostrarles para que ustedes
se hagan cargo de todo lo que yo llevo en esta bolsa que les quiero vender.
Cerco di prevedere di quante dimostrazioni avete bisogno per riuscire a
convincervi del potenziale del contenuto di questa borsa, che voglio
vendervi.
c) UNA PARTE POR OTRA70
[…] e que levanten el dedo y protesten si me equivoco […]
– e che alzino la mano e protestino se mi sbaglio […]
d)
DE VISIÓN IMPERSONAL A PASIVA
71
68
Cfr. VÁZQUEZ-AYORA, G. (1977): Op. cit., pág. 294.
69
Cfr. Ibíd., pág. 297. 70
Cfr. Ibíd., pág. 297.
71
Cfr. Ibíd., pág. 303.
129
Y estudiando, desde que se inventó la escritura hace unos ocho mil años, en
Sumeria […]
E studiando, da quando fu inventata la scrittura circa ottomila anni fa, in
Sumero […]
e)
72
DE VISIÓN FIGURADA A DIRECTA
[…] que nos une a Mariano y a mí es que él vuela y yo repto […]
[...] che unisce Mariano e me è che lui vola e io resto a terra […]
f)
DE VISIÓN FIGURADA A OTRA
73
[…] toda esta conferencia es pour la galerie, lo que a mí me interesa es que
mi novia, por ejemplo, aquí presente, fulgure de admiración.
[…] tutta questa conferenza è per farmi notare, quel che m’interessa è che
alla mia ragazza, per esempio, qui presente, brillino gli occhi di
ammirazione
g)
LO PARTICULAR POR LO GENERAL//GENERALIZACIÓN
74
[…] un telefonema de Bruselas […]
[…] una chiamata da Bruxelles[…]
Se define “telefonema” la «comunicación que se entrega en una oficina telefónica
para que a través de una llamada llegue a otra oficina que la comunicará por escrito al
destinatario»75. Su equivalente italiano puede ser fonogramma76, si de verdad se tratara de
un mensaje comunicado por escrito. Desde luego, a través del contexto se deduce que no
puede tratarse de esto ya que el conferenciante cuenta de la conversación que ha tenido con
el emisor del mensaje reportando incluso el discurso directo. Por lo tanto podríamos
72
Cfr. Ibíd., pág. 309.
73
Cfr. Ibíd., pág. 312. 74
75
Cfr. HURTADO ALBIR, A. (2001): Op. cit. pág. 260.
Cfr.
Diccionario
del
periódico
El
País,
[en
(http://servicios.elpais.com/diccionarios/castellano/telefonema: última consulta 20/09/13)
línea]
76
Cfr. Diccionario di Italiano Il Sabatini Coletti del periódico Il Corriere della Sera [en línea]
(http://dizionari.corriere.it/dizionario_italiano/F/fonogramma.shtml: última consulta 20/09/13)
130
afirmar que se trata de un uso equivocado del término en español. Así pues se ha preferido
adoptar un término más general.
h) LO GENERAL POR LO PARTICULAR//PARTICULARIZACIÓN77
Ustedes parten de la base de que si yo les digo algo […], por algo es; […]
Voi partite dal presupposto che se io vi dico qualcosa […], sia per un
motivo;[…]
[…] tratando de aproximarse a una bola central y el que llega […]
[…] cercando di avvicinarsi a una sfera centrale e quello che arriva […]
Esta técnica se utiliza a menudo para traducir expresiones fraseológicas o sintagmas
verbales o preposicionales, debido a que éstas radican en mayor medida en los hábitos
lingüístico-culturales:
j) Es un misterio empírico la mar de sencillo […]
È un mistero empirico l’enorme semplicità […]
k) […] y que cuando lo descubrí, por azar […]
[…] e che quando lo scoprii, per caso […]
l) […] me he echado una buena siesta […]
[…] ho schiacciato un bel pisolino […]
m) […] por desgracia, o por suerte, […]
[…] per disgrazia, o per fortuna, […]
n) […] me quedé helado.
[…] rimasi di sasso.
o) Un submarino que de pintura muy bien, el coloquialismo perfecto, en
Argentina se hubieran reído a carcajadas, […]
77
Cfr. Ibíd, pág. 260.
131
[…] un sottomarino che, quanto al colore… Molto bene – lo slang perfecto
– in Argentina avrebbero riso a crepapelle! […]
p) […] la comunicación no ha prosperado, y si sí, sí.
[…] la comunicazione non ha buon esito, e se sì, meglio!
q) […] que le permite estar encaramado en una atalaya desde la cual puede
observar […] con el ojo de águila del que ve lo general, […]
[…] che gli permette di collocarsi in cima a una torre di vedetta dalla
quale può osservare […] con occhio d’aquila di colui che vede tutto, […]
II.2.1.3
La omisión
Vázquez-Ayora, en su amplio estudio sobre las técnicas oblicuas, señala este
procedimiento técnico como complementario, ya que ha propuesto la subdivisión de los
diferentes métodos en principales (transposición, modulación, equivalencia y adaptación)
y en complementarios (amplificación, explicitación, omisión y compensación).
La omisión, que se emplean en la traducción oblicua, consiste en no formular
elementos de información del texto original78. De forma parecida, se recurre a la elisión o
compresión lingüística, cuando se traduce para la subtitulación, donde hay que condensar
información o incluso eliminar partes más o menos significativas de los diálogos.
Aquí, debido a la abundancia de las repeticiones, de las aclaraciones innecesarias, del
uso redundante de interjecciones, se ha empleado, en unas ocasiones, también esta técnica
tanto para producir una traducción más concisa, a veces por razones estructurales, otras por
razones estilísticas, como con el fin de evitar problemas como la repetición susodicha, o la
falta de naturalidad o incluso confusiones, intentando proporcionar al texto una fluidez
mayor.
Esta técnica de traducción tiene una propensión, de hecho, hacia la exclusión, desde
la versión meta, de cualquier elemento que carezca de sentido79 o que sea, de todas formas,
superfluo para la comprensión del TL. Sin embargo, ésta no propone una serie de
78
Cfr. VÁZQUEZ-AYORA, G. (1977): Op. cit., pág. 358. 79
Cfr. Ibíd., pág. 364.
132
elementos que deben ser omitidos, sino que al analizar el contenido del TP, el traductor se
da cuenta de lo que sobra; tampoco existe una clasificación de los casos de omisión.
Entre otros ejemplos, tenemos:
a) Si esto se estuviese transmitiendo por radio, en este mismo instante, quienes
escucharan el altavoz perderían el acompañamiento cinético; […]
Se stessero trasmettendo questo per radio, proprio in questo istante, chi si
trovasse all’ascolto Ø perderebbe l’accompagnamento cinetico; […]
b) Y hay otro origen, la palabra tolmetsch, que parece que viene del turco, que
dio lugar, toltmetsch, a la versión alemana del Dolmetscher.
E c’è un’altra origine, la parola tolmetsch, che sembra provenire dal
turco, che diede luogo Ø alla versione tedesca di Dolmetscher.
c) Y creo que esto, […]
E Ø questo modello, […]
d) Con traducción o sin traducción.
Con Ø o senza traduzione.
e) Todo lo que yo diga, bien o mal, con torpeza o sin ella, con chistes o sin
chistes, no es sino una vehículo para […]
Qualsiasi cosa dica, bene o male, con impaccio o senza Ø, con battute o
senza Ø, non è che un veicolo per […]
II.2.1.4
La amplificación
Este concepto se opone al de contracción o concisión producido por la omisión, que
acabamos de presentar, en número o extensión, de los signos que componen el enunciado.
Pese a que ambas lenguas pertenecen a las romances, y que por eso deberían coincidir en la
tendencia a los giros analíticos, en realidad no siempre corresponde su extensión, tanto en
el nivel léxico como en el sintáctico80.
80
Cfr. Ibíd., pág. 334.
133
Es una técnica que consiste en una expansión del sentido de una categoría gramatical
de un TP a un TL para expresar la misma idea; esto es, una expansión semántica ya que
algo que se dice en la LP, puede estar representado en la LL por más palabras de las
iniciales: se introducen precisiones no formuladas en el TP (informaciones, paráfrasis
explicativas, notas del traductor, etc…).
Este fenómeno puede afectar a diferentes categorías gramaticales y obedece a
cuestiones de estructura. Se opone al concepto de “economía”81.
Entre los casos en los que se ha empleado esta técnica, tenemos:
a) Yo, cuando comenzaba con mis balbuceos prototeóricos, […]
Quand’ero ancora agli inizi dei miei tartagliamenti prototeorici, […]
b) […] me encontré un buen día con un artículo que apareció en Meta.
[…] mi trovai un bel giorno a leggere un articolo pubblicato nel Meta.
c) […] hace de esto muchos años […]
[…] sono trascorsi molti anni da allora […]
d) […] abstruso y detestable como se ve, sí sirve.
[…] astruso e detestabile come si può notare, sì che serve!
e) Esos conocimientos pertinentes […] son bastante voluminosos, y en el caso
de ustedes, chicos Ø, desde luego que están menos desarrollados.
Dette conoscenze pertinenti […] sono abbastanza voluminose, e nel caso
vostro, ragazzi giovani, in quanto tali, meno sviluppate.
f) Lo estoy diciendo en castellano, en una cadena sígnica, en la lengua o, Ø
que tiene su estructura morfo-sintáctica, […]
Lo sto dicendo in castigliano, in una catena segnica, nella lingua, o in un
modo che presenta la sua struttura morfosintattica, […]
g) […] que yo he descubierto ya pasados los cincuenta años […]
81
Cfr. Ibíd., pág. 335.
134
[…] che scoprii quando già avevo passato i cinquanta […]
h) Hay hoy día, en la ciencia cognitivista, muchísima discusión sobre si se
debe o se puede hablar de si son imágenes y desde qué punto de vista, y
cómo.
Oggi vi è un’accesa discussione, nella scienza cognitiva, volta a capire se
si deve o si può affermare che sono immagini e da quale punto di vista e
come.
i) Yo digo lo que yo quiero.
Io dico ciò che io intendo dire.
j) Ø En cambio, por lo menos yo todavía estoy despistado, sobre los
compuestos que se forman.
Penso il contrario, invece – o comunque io sono ancora confuso –, a
proposito dei composti che ne derivano.
k) […] en el que se repite todo: tiene la misma estructura y tiene, Ø se supone
que tiene el mismo Espacio Perceptual.
[…] dove si ripete tutto: ha la stessa struttura e ha, o meglio, si presume
abbia lo stesso Spazio Percettivo.
II.2.1.5
Equivalencia versus adecuación
Una vez establecido que se han planteado varias clasificaciones de la equivalencia
traductora partiendo de diversos puntos de vista, la distinción más habitual en el plano de
la lengua y en lo textual es la determinada por Nida al diferenciar entre la equivalencia
formal, centrada sólo en el mensaje, y la equivalencia dinámica, centrada en el principio
del “efecto equivalente” en el receptor. Se considera, pues, dinámica la relación establecida
entre el receptor del TL y el mensaje traducido si es la misma que la que existía entre el
receptor del TP y el mensaje original, ya que plantea la traducción misma como una
reproducción, en el idioma receptor, del equivalente más cercano natural del mensaje
original, traduciendo en primer lugar el significado y luego el estilo:
135
Translating consists of reproducing in the receptor language the closest natural
equivalent of the source language message, first in terms of meaning, secondly in
terms of style.82
Unos veinte años después, se profundiza en la definición de equivalencia, que
consolida su uso contextual, y se hace hincapié en los aspectos intratextuales y pragmáticos
de su análisis, prestando más atención sobre el aspecto funcional.
El mismo Nida también añade un nuevo matiz al concepto de equivalencia mediante
unas imágenes muy sencillas, pero muy eficaces:
There are no two stones alike, no flowers the same, and no two people who are
identical. Although the structure of DNA in the nucleus of their cells may be the
same, such persons nevertheless differ as the result of certain developmental
factors. No two sounds are ever exactly alike, and even the same person
pronouncing the same words will never utter it in an absolutely identical
manner83.
Unos años antes Reiss y Vermeer habían introducido el concepto de función,
diferenciando entre equivalencia y adecuación. Según éstos, la equivalencia define una
relación entre dos dimensiones que presentan el mismo valor, pertenecen a la misma
categoría y «expresa la relación entre un texto final y un texto de partida que pueden
cumplir de igual modo la misma función comunicativa»84. En cambio, se refieren a la
adecuación como a «la relación que existe entre el texto final y el de partida teniendo en
cuenta de forma consecuente el objetivo (escopo) que se persigue con el proceso de
traducción»85.
Llegamos, entonces, a la definición que dio Newmark de la equivalencia funcional,
esto es, un procedimiento común, utilizado para traducir palabras culturales, y que requiere
el uso de palabras o unidades que no sean culturalmente marcadas, es decir, palabras
neutras, “a culture-free word”86; se trata, pues, de una forma de “desculturalizar” una
82
Cfr. NIDA, E. A. (1964) : Op. cit., pág. 4
83
Cfr. NIDA, E. A. y WAARD J. D. (1986): From One Language to Another: Functional
Equivalence in Bible Translating. Nashville, Thomas Nelson, pág. 60.
84
Cfr. REISS, K. y VERMEER, H. J. (1984): Op. cit., pág. 124.
85
Cfr. Ibíd, pág. 124.
86
Cfr. NEWMARK, P. (1988): Op. cit., pág. 83.
136
palabra cultural sumamente exacta. Hay que añadir, por supuesto, que este procedimiento
permitirá dar cuenta de la misma situación a través de medios estilísticos y estructurales
completamente diferentes (como lo definen Vinay y Darbelnet), siempre y cuando las
equivalencias que se seleccionen pertenezcan al mismo nivel funcional del lenguaje que la
expresión original.
Según la definen Vinay y Darbelnet, la adaptación puede considerarse un tipo de
equivalencia especial, o sea situacional, y la cualifican cómo el «limite extrême de la
traduction»87, mientras que, dicen, la mayoría de las equivalencias pertenecen a un
repertorio fraseológico «d’idiotismes, de clichés, de proverbes, de locutions substantivales
ou adjectivales»88.
De todas formas, el traductor, como la doctoranda, es en primera instancia lector y,
del mismo modo que sobre un mismo texto cada lector extrae un contenido diferente,
también el traductor da su versión.
A continuación, se propone pues nuestra traducción de unos segmentos del texto:
a) Si a mí me hubieran tomado primero en las Naciones Unidas el examen de
consecutiva, estaría yo ahora barriendo pisos.
Se alle Nazioni Unite avessero preso in considerazione prima l’esame di
consecutiva, ora sarei un addetto alle pulizie.
En este caso hemos preferido emplear un sintagma nominal que expresa la profesión
descrita por el sintagma verbal de la versión española. Podría tratarse al mismo tiempo de
modulación en cuanto se produce un cambio de punto de vista, pero se engloba también en
este apartado ya que, mediante esta imagen, se ha pretendido conseguir el mismo efecto en
nuestro receptor.
b) O los técnicos que están ahí, con los grabadores, para quienes igual da que
estuviera yo hablando de pesca…
O i tecnici che si trovano lì, con i cameraman, cui farebbe lo stesso se io
parlassi di pesca…
87
Cfr. VINAY, J. P. y DARBELNET, J. (1976): Op. cit, págs. 52-54.
88
Cfr. Ibíd., pág. 52.
137
En italiano la profesión del grabador se denomina “operatore di ripresa televisiva”89,
pero es más común el uso del anglicismo cameraman, por lo general en su forma
masculina (mediante artículo masculino) e invariado en la forma plural.
c) Ustedes, cuando entran en contacto con otro ser humano, el que sea, el
plomero, el novio, el carnicero, entran en una transacción social que se
realiza a través de una sucesión dialógica de actos de habla.
Voi, quando entrate in contatto con un altro essere umano, chiunque egli
sia, l’idraulico, il fidanzato, il macellaio, entrate in una transazione sociale
che si realizza attraverso una successione dialogica di atti del parlare.
Aquí es patente el uso distinto de dos variedades del español (peninsular y
rioplatense). El orador del segundo capítulo, Sergio Viaggio, es originario de Buenos Aires
y utiliza el término plomero en lugar de fontanero, ya que el término es de uso general en
Argentina (y en los demás países hispanoamericanos). Sin embargo, en italiano no existe
esta doble opción, lo que nos ha llevado a la adopción del término general y culturalmente
no marcado de idraulico.
d) Tiene que entrar en ese mundillo para ver cómo vive esa gente, a qué
experiencias se refieren las palabras que emplean. […] incluye aprender la
manera de pensar, es decir es el mundillo.
Deve entrare in quell’ambiente per vedere come vive quella gente, a quali
esperienze fanno riferimento le parole che utilizzano. […] include
imparare il modo di pensare –, l’ambiente.
[…] y de un mundillo (M), mundillo… el mundo… [murmurado:] los
marxistas lo llamaban praxis, pero como aquí mo querelo hacer política, lo
llamamos mundillo.
[…] e di un ambiente (M), ambiente…il mondo… [mormorato:] i marxisti
lo chiamano “praxis”, ma visto che qui non vogliamo fare politica, lo
chiamiamo ambiente.
89
Cfr. Dizionario Treccani [en línea] (http://www.treccani.it/vocabolario/tag/cameraman/: última
consulta 20/08/13)
138
La búsqueda de un equivalente que reprodujera el mismo juego de palabras
“mundo/mundillo” evitando, por supuesto, modificar la “etiqueta” con que los ponentes
han designado a ese concepto (M), nos ha sido imposible; por esto se ha adoptado un
equivalente que, de todos modos, expresara el mismo significado aun perdiendo de la
expresión con matiz de juego, que aquí se pierde totalmente.
e)
…que decía que l’argot tiene su milieu, o sea, el habla del hampa
necesita su medio.
…che diceva che l’argot ha il suo milieu, ossia, il linguaggio della
malavita ha bisogno del suo ambiente.
También en el ejemplo e) se ha empleado en la LL la equivalencia ambiente, ya que
una traducción “literal” de “medio” no representaría de forma propia el sentido intrínseco
que se le otorga en este contexto o, de todas formas, no sería claro en el TL. Incluso la
presencia de los términos franceses nos ha permitido comprobar su significación,
colocando “medio” (entendido como equivalente de milieu) en un contexto más preciso.
f) …permite que la comunicación haya prosperado…y si no, no.
…permetterebbe la riuscita della comunicazione…e se no, amen!
Este punto, en cambio, representa lo dinámica que puede ser una equivalencia
gracias a una expresión que, dependiendo del contexto en el que se utiliza, adquiere incluso
un carácter culturalmente marcado que en la LP no existe, pero que produce el efecto
equivalente en el receptor de la LL.
g) Y como decía Hegel, sólo el total es la verdad, Nur das Ganze is das Whar.
E come diceva Hegel, “la verità è nel tutto”90, Nur das Ganze ist das
Wahre.
La expresión en alemán, además de haber sido transcrita de forma incorrecta en el
TP, es una frase célebre del filósofo G. W. F. Hegel, cuya traducción «ha sido reconocida
(por el diccionario, por el uso lingüístico) como equivalente en la lengua meta»91. Por lo
tanto se ha adoptado el llamado equivalente acuñado, que se corresponde con la
equivalencia y la traducción literal de Vinay y Darbelnet.
90
Cfr.[http://www.filosofale.altervista.org/hegel.htm: última consulta 10/03/2013] 91
Cfr. HURTADO ALBIR (2011): Op. cit., pág. 270.
139
Otros ejemplos del empleo de un equivalente acuñado pueden ser:
h) “¡Caramba, no le busquemos cinco pies al gato!”
“Santo Cielo, non complichiamo le cose più di quanto lo siano già!”
i) […] se basa en este modelo que sale ya en las obras de dioptría de Descartes
[…] si basa su questo modello che appariva già nella Diottrica di Cartesio
En el último ejemplo, el título de la obra es La diottrica, y está divida en capítulos:
por esto, quizás, el orador habló de “las obras de dioptría”.
II.2.1.6
Extranjerización versus apropiación
En el ejemplo i), en cambio, no se ha podido recurrir a la técnica del equivalente
acuñado. En este modo, nos hemos salido, en parte, del método traductor que en las
premisas habíamos indicado como el método básico de nuestra traducción, o sea, una
propensión hacia la traducción oblicua:
j) “Andaba yo como perro en cancha de bochas”
Este refrán se utiliza para referirse a aquella persona que va de un lugar a otro
intentando encontrar un rumbo, que está totalmente desubicada, despistada, perdida,
desorientada92. Por otro lado, se podría pensar que esta unidad de traducción no puede
someterse a las normas de la cultura receptora a través de las técnicas que pertenecen a la
traducción oblicua, sino que parece más apropiado adoptar lo que Venuti denomina método
extranjerizante. Venuti, por su parte, ha formulado otra propuesta dicotómica (frente a las
demás propuestas: traducción literal / traducción libre, literal / oblicua, etc.), es decir,
distingue dos métodos básicos de traducción: la extranjerización (foreingnising) y la
apropiación (domesticating)93. Sirviéndonos del primero hemos intentado poner de relieve
las diferencias lingüísticas y culturales del texto extranjero, llevando al lector a la otra
cultura; lo que se opone a la apropiación, según la cual hay una reducción etnocéntrica del
TP a los valores culturales de la LL.94
92
Cfr. [http://clubf1.es/viewtopic.php?f=11&t=25269&start=15: última consulta 06/09/13]
93
Cfr. HURTADO ALBIR, A. (2011): Op. cit., págs. 243.
94
Cfr. Ibíd., págs. 244. 140
De ahí que se haya decidido mantener el refrán en la LP (añadiendo una traducción
“literal” entre paréntesis), puesto que según el orador, lo había utilizado durante una
interpretación simultánea del francés al español, sin tener en cuenta que se trataba de un
público hispanohablante que no habría entendido esa variante diatópica: se trataba de
oyentes españoles y el refrán pertenecía al registro coloquial argentino.
Por esto dijo no haber logrado la “identidad pertinente”, dado que la respuesta del
receptor no fue igual a la del receptor del mensaje del discurso original.
141
III.
LA FUERTE CARGA DE ORALIDAD
Como se ha podido apreciar, los textos se componen de dos discursos estructurados
con el fin de exponerlos en una conferencia, es más, se extraen de la transcripción de la
exposición misma en dicha conferencia. Pues no es de extrañar que un enfoque especial se
ha dedicado a la marcada oralidad que caracteriza las dos ponencias, cargadas de la
expresividad y espontaneidad de sus apasionados autores.
Este capítulo engloba, pues, diferentes aspectos que están relacionados sobre todo
con el contexto situacional y se divide en tres subcapítulos que sacarán a la luz algunos
matices concernientes al léxico, otros a la sintaxis, y acabaremos con un enfoque
pragmático.
Se analizará, en efecto, uno de los rasgos más característicos de este texto, es decir,
la presencia considerable de marcadores del discurso.
III.1
¿Qué implica la oralidad en un texto escrito?
Ya a principios del siglo pasado se habían planteado grandes discusiones sobre si era
posible la traducción de textos escritos (e.g. los literarios), como hizo el filósofo español
Ortega y Gasset, que trató mucho el tema de la dificultad de encontrar equivalentes en dos
idiomas distintos, explicando que incluso dentro de una misma lengua, cada escritor se
crea su propio estilo a través de la desviación constante de la norma:
El estilismo personal consiste, por ejemplo, en que el autor desvía ligeramente el
sentido habitual de la palabra, la obliga a que el círculo de objetos que designa
no coincida exactamente con el círculo de objetos que esa misma palabra suele
significar en su uso habitual. La tendencia general de estas desviaciones en un
escritor es lo que llamamos estilo. Pero es el caso que cada lengua comparada
con otra tiene también su estilo lingüístico, lo que Humboldt llamaba su forma
interna. Por lo tanto, es utópico creer que dos vocablos pertenecientes a dos
idiomas y que el diccionario nos da como traducción el uno del otro, se refieren
exactamente a los mismos objetos.95
Ahora consideramos un texto que ha sido sometido a desviaciones, concernientes
sobre todo a la forma, que se han insinuado mediante el modo personal de hablar, de
dialogar y, por qué no, de acompañar sus gestos. Lo que se nota enseguida son los vicios
95
Cfr. TORRE, E. (1994): Teoría de la Traducción Literaria. Madrid, Síntesis, pág. 237.
142
del orador, las interjecciones que recurren con mayor frecuencia, los balbuceos u oraciones
inacabadas o bien agramaticales.
a) Bueno, yo les quería empezar diciendo que me he ido a dormir un poquitín al
Parador, para estar descansado y, como siempre, me he echado una buena siesta, y
me ha despertado por desgracia, o por suerte, a las cuatro, un telefonema de
Bruselas: un cliente, muy buen cliente mío, la compañía aérea Sabena […]
Dunque, Ø vorrei iniziare dicendo che me ne sono andato a dormire un pochino al
Parador, per essere riposato e, come sempre, ho schiacciato un bel pisolino, e mi
ha svegliato per disgrazia, o per fortuna, alle quattro, una chiamata da Bruxelles:
mi chiamava un cliente, un mio ottimo cliente, la compagnia aerea Sabena […]
Se ha buscado conservar parcialmente la oralidad del orador, por ejemplo,
empleando un clítico expresivo (me ne sono andato…), pero hemos eliminado algunos
elementos, como cuando el mismo ponente sigue recurriendo a la deixis personal mediante
el uso frecuente del pronombre personal “yo”, cuya individualidad «trata de imponerse a
las otras individualidades, con lo que todo diálogo es, en cierto modo, una pequeña lucha
de protagonismo»96.
b) ...a ver si hay preguntas que revelan, de repente, que yo no he sabido comunicarme
bien o, en todo caso, que no he sabido entender bien a alguien, poco importa de
quién sea la culpa. El hecho es que si la identidad no se establece, la comunicación
no ha prosperado, y si sí, sí.
…vediamo se ci sono domande che rivelano, tutt’a un tratto, che non mi sono
espresso bene o, in ogni caso, che non sono riuscito a capire bene qualcuno, poco
importa di chi sia la colpa. Il fatto è che se l’identità non viene stabilita, la
comunicazione non ha buon esito, e se sì, meglio!
c) […] tratando de aproximarse a una bola central y el que llega más cerca, en fin…
¿Cómo? ¿Eh? ¡Petanca! ¡Bochas! ¡Por favor! ¡Qué manera de cambiarle el nombre
a las cosas! [Risas] ¡Qué ganas de estorbar! Bueno, bueno, tendría que haber dicho
como […]
96
Cfr. COSCÓN MARTÍN, E. (2006): Español coloquial, rasgos, formas y fraseología de la legua
diaria, Madrid, Edinumen, pág. 15.
143
[…] cercando di avvicinarsi a una sfera centrale e quello che arriva più vicino,
alla fine…Come? Eh? Petanque! Bocce! Dai! Che modo di cambiare il nome alle
cose! [Risate] Quanta voglia di scocciare! Beh, allora, avrei dovuto dire […]
d) … Las personas que conocen la gramática… yo, en la cabina a veces y otros
colegas me confiesan que piensan “ahora me conviene emplear una pasiva refleja,
que es mejor para que pase esta idea”, es decir para producir el Espacio Perceptual
en el oyente.
… Chi, come me, conosce la grammatica… in cabina a volte penso – e altri
colleghi mi confessano di pensare – “ora mi conviene utilizzare una passiva
riflessiva, che è più efficace per far passare questa idea”, cioè per produrre lo
Spazio Percettivo nell’ascoltatore.
Aquí la marcada oralidad ha producido una oración agramatical que nos ha exigido
tanto modificar la puntuación como formular de otra manera partes completas de la
oración. En c) se ha buscado dar a la oración una forma gramatical mediante unos signos
de puntuación que indicaran más precisamente cuándo se trataba de la proposición y
cuándo de una aclaración adicional del mismo orador; además de modificar los rasgos
flexivos sujeto/verbo.
e) Con este preludio, voy a entrar por fin, que ya era hora, en […]
Con questo preambolo, vi spiego finalmente – che sarebbe ora –, quella […]
Las digresiones y los comentarios del locutor se ponen de manifiesto muy a menudo,
como en d). Basándonos todavía en el principio de fidelidad al TP, hemos mantenido las
aclaraciones que los conferenciantes han dado de forma espontánea, sus pensamientos, sus
excursos pero, en cada caso, intentando otorgar una forma gramatical correcta a la oración,
muchas veces adaptando la puntuación.
144
LÉXICO
III.2
La formalidad general del texto que se ha traducido está matizada por numerosos
elementos que le otorgan una fuerte carga de oralidad. Es frecuente, en efecto, hallar
términos o expresiones que pertenecen a un registro con rasgo [+coloquial] o bien, con
nombres, adjetivos o verbos que poseen un valor más genérico, empleados en lugar de
otras palabras más específicas (que, por el contrario, a menudo se han adoptado en nuestra
traducción).
III.2.1
Palabras-comodín y muletillas
A los términos anteriormente citados se les asigna el nombre de palabras-comodín y
son diversas las definiciones que se encuentran, pero quizás la más clara es la de Cassany
que dice:
Si el comodín es la carta que encaja en cualquier juego, la palabra-comodín
es aquel nombre, verbo o adjetivo, de sentido bastante genérico, que
utilizamos cuando no se nos ocurre otra palabra más específica. Son
palabra-comodín las que sirven para todo, que se pueden utilizar siempre,
pero que precisan poco o nada el significado de la frase. Si se abusa de ellas,
empobrecen la prosa y la vacían de contenido. Ejemplos:
Nombres: aspecto, cosa, elemento, hecho, información, problema, tema…
Verbos: decir, hacer, poner, tener…
Adjetivos: bueno, interesante, positivo…97
Entre otros ejemplos que aparecen en el texto, proponemos:
a) […] sobre si se puede hablar de si son imágenes […]
[…] volta a capire se si deve o si può affermare che sono immagini […]
b) […] sobre los compuestos que se forman.
[…] a proposito dei composti che ne derivano.
97
Cfr. DE LA HOZ FERNÁNDEZ, C. “Las palabras comodín: sobre cosas, cacharros, chismes y
cachivaches”,
Universidad
de
Oviedo
[en
línea]
(http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/asele/pdf/16/16_0394.pdf:
última
consulta
22/09/2013)
145
c) […] voy a entrar por fin, que ya era hora, en […]
[…] vi spiego finalmente, che sarebbe ora, quella che […]
d) […] que escriben sobre la traducción […]
[…] che scrivono a proposito della traduzione […]
e) De manera que tiene una formación filosófica clásica alemana que le
permite estar encaramado en una atalaya desde la cual puede observar
todos los fenómenos particulares con el ojo de águila del que ve lo general,
del que no se distrae con las provincias para ver los continentes.
Cosicché vanta una formazione filosofica classica tedesca che gli permette
di collocarsi in cima a una torre di vedetta dalla quale può osservare tutti i
fenomeni particolari con occhio d’aquila di colui che vede tutto, di colui
che non si distrae con le provincie per vedere i continenti.
Análogamente se comportan las llamadas muletillas98, es decir, esas palabras o
frases que se repiten, a menudo demasiado, por hábito, que generalmente no constituyen
una frase hecha y a las que se recurre a veces de forma inconsciente (denotando una falta
de originalidad o imaginación) o también consciente cuando no se le ocurre a uno en ese
momento otra palabra: sirven pues como soporte en un discurso y representan auténticos
vicios discursivos. Muchas dependen incluso de la moda: presentan entonces un aspecto
sincrónico y pueden caer en desuso; otras son variantes diatópicas, como se ve en los
ejemplos que aparecen más adelante, pero, en todo caso, no tienen contenido informativo
directo.
Son también llamadas clichés lingüísticos, o locuciones-cliché tradicionales99 cuya
«utilización indiscriminada y tonta que se hace de ellas como marcos lingüísticos vacíos de
pensamiento» las ha llevado a formar parte del caudal de la lengua, aunque su uso declina
con el tiempo y a menudo tienen traducción y equivalencias en otras lenguas. Para Vinay y
Darbelnet, que les atribuyeron otros nombres además de clichés, como las allusions figées
98
Cfr. DRAE, [en línea] (http://buscon.rae.es/drae/srv/search?val=muletilla: última consulta
22/09/2013)
99
Cfr. FERRARI, A. (1988): “Estereotipos lingüísticos y traducción. Hieronymus Complutensis,
págs. 6-7 [en línea] (http://cvc.cervantes.es/lengua/hieronymus/pdf/06_07/06_07_025.pdf: última
consulta 20/09/2013)
146
(dans le lexique) o modismes100, representan alusiones estereotipadas y se trata siempre de
locuciones, unidades léxicas por lo general de más de una palabra.
Por ejemplo, en la variedad de español “de España” que aparece en el TP se
identifican con mayor repetición muletillas como eh..., hombre, o sea, ¿vale?, ahora bien,
sin más ni menos.
En cambio, en la variedad argentina presente aquí, hay un uso más frecuente que se
manifiesta mediante expresiones como digamos, claro (suele significar que algo ha sido
entendido, sobre todo en un diálogo), bueno (puede ser una interjección de satisfacción,
una respuesta de acuerdo o una expresión de algo entendido), o sea (entonces), obvio (por
supuesto), ¿vale?, ¿no es cierto?
Ya sean palabras-comodín o muletillas, hay que precisar que también deben
considerarse las variantes diafásicas (empleo de diferentes registros según el contexto) y
las diastráticas (adoptadas en función de la pertenencia del hablante a un grupo socioeconómico, que señala incluso su formación cultural), sin olvidar que el presente trabajo se
coloca en un entorno lingüístico culto, dado que analiza unos textos orales previamente
planificados.
En línea general, por tanto, aunque se supone que los oradores han intentado ser
fieles a las diferentes normas de la lengua, respetando la ortografía, la variedad de
morfosintaxis, la riqueza léxica, los cultismos, la estructuración adecuada, etc., se han
servido de forma inconsciente de palabras-comodín y también de dichas muletillas, como
atestiguan algunos de los ejemplos que siguen:
a)
Este texto se lo ha inventado él, ¿eh-?
Questo testo se l’è inventato lui, eh?!
b)
[…] pero, ¡por favor!...
[…] ma per favore!...
c)
Bien, hombre, eh, sí, sí…
“Sì, ok, eh sì, sì…
d)
[…] pero, en fin […] ¿No es verdad? Claro.
[…] ma, comunque, […] Vero? Ovvio.
Cabe destacar que todos estos ejemplos aparecen en la misma página, lo que
demuestra su presencia constante a lo largo de todo el texto.
e)
100
Ahora bien, esto que […]
Cfr. VINAY, J. P. & DARBELNET, J. (1976): Op. cit., pág. 252. 147
Bene, questo, che […]
f)
O sea, que […]
Cioè, il fatto di […]
g)
O sea que la misión […]
Vale a dire che la missione […]
III.2.2
La derivación: la sufijación
La derivación es, como la composición, un proceso fundamental de formación de las
palabras nuevas.
En general a la derivación se la puede caracterizar como «unión de morfemas
especiales − prefijos o sufijos − a unas determinadas bases, ya existentes en la lengua.»101
En el caso que se va a ejemplificar, ilustraremos de forma concisa la tipología de
sufijación que aparece en nuestros textos de partida.
Hay que tener en cuenta que los discursos están redactados en un registro muy
elevado, por lo que la presencia de sufijos es muy marginal: en algunas ocasiones se
abandona la pura formalidad y se da lugar a un registro más informal o coloquial.
La sufijación es el segundo de los procesos que pertenecen a la derivación y según el
lingüista M. Alvar Ezquerra es el más importante102. La sufijación «consiste en añadir a la
raíz de una palabra preexistente ciertos elementos pospuestos»103, y estos elementos suelen
llamarse sufijos.
Los casos que nos interesan son sobre todo de tipo apreciativo (diminutivo y
aumentativo).
III.2.2.1 Sufijos apreciativos
Estos sufijos suelen llamarse afectivos o expresivos104 también, y se caracterizan
101
Cfr. GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, I. (1978): Sufijos nominales en el gallego actual, Santiago de
Compostela, Universidad, Secretariado de Publicaciones, pág. 11. 102
Cfr. ALVAR EZQUERRA, M. (2002): La formación de palabras en español, Madrid, Arco
Libros, pág. 10.
103
Cfr. GARCÍA, S. (2004): Construir bien en español. La forma de las palabras, Oviedo, Ediuno,
pág. 281.
104
Cfr. LANG, M. F. (1990): Formación de palabras en español, morfología derivativa productiva
en el léxico moderno, Madrid, Cátedra, pág. 126.
148
principalmente por no alterar la categoría léxica de la base a la que se posponen y, a la vez,
desde un punto de vista emocional cambian el significado semántico de ésta.105 Se
subdividen en diminutivos, aumentativos y peyorativos, pero sigue sin existir una línea
exacta que demarque un límite fijo para distinguirlos, es más, dependiendo del contexto, un
sufijo puede corresponder a varias categorías. El uso irónico del diminutivo –ito puede
ejercer de aumentativo o peyorativo.
III.2.2.1.1
Diminutivos
Como podemos deducir por el nombre, los sufijos diminutivos tienen significado de
miniatura o pequeñez. También en algunos casos los diminutivos pueden formar las
palabras lexicalizadas que tienen un significado específico.
No existe ninguna regla que describa el empleo correcto de uno u otro sufijo
diminutivo, y frecuentemente depende de qué región proviene el hablante: por ejemplo, el
sufijo «-illo se utiliza preferentemente en Andalucía, -ito en Castilla, -ico en Aragón e -ín
en Asturias»106.
-ITO/-ITA
Este sufijo se caracteriza por la extensa utilización y sirve para aminorar o afectar a
la base a la que se adjunta. Por ejemplo, perro > perrito, abuelo > abuelito.
Preferentemente se combina con las bases nominales o adjetivas. Por ejemplo,
chico > chiquito, barato > baratito. También puede posponerse a las bases adverbiales: en
este caso suele unirse a las formas primitivas, por ejemplo, ahora > ahorita, abajo >
abajito; sin embargo, ocasionalmente puede unirse a las formas extensas, como los
adverbios terminados por -mente. En este caso el sufijo se coloca entre la raíz y la
terminación –mente, por ejemplo, lento > lentitamente.
Entre otros ejemplos, aquí proponemos:
Me imagino que muchos de ustedes recordarán el librito tan, tan delicioso […]
Immagino che molti di voi ricorderanno il libricino tanto, tanto carino […]
[…] cosas muy pequeñitas que hay por ahí.
105
Cfr. MIRANDA, J. A. (1994): La formación de palabras en español, Salamanca, Colegio de
España, pág. 102.
106
Cfr. LANG, M. F. (1990): Op. cit., pág. 140. 149
[…]cose molto piccole che stanno da quelle parti.
[…] todos los dibujitos que hacía Descartes para explicar cómo entran los rayos de luz y
cómo los registran y que hay imágenes invertidas […]
[…] tutti i disegnini che faceva Cartesio per spiegare come entrano i raggi di luce e come
vengono percepiti, e che ci sono immagini capovolte, che vengono proiettate […]
[…] un truquito que empleamos en consecutiva, cada cual el suyo […]
[…] un trucchetto di cui ci serviamo in consecutiva, ognuno ha il proprio […]
[…] porque el gesto de la mano es la figurita de la historia […]
[…] perché il gesto della mano è la vignetta della storia […]
Ahora vamos a presentar lo mismo en un dibujito…
Ora presenteremo tutto ciò in uno schemino…
-ÍN/-INA
Este sufijo es característico por su valor peyorativo y principalmente aparece en el
español de León y Asturias107. En muchos casos cambia el género de la base, por ejemplo,
silla > sillín; y da lugar a palabras lexicalizadas, por ejemplo, pata > patín (zapato para
patinar), fútbol > futbolín (juego de mesa). También se combina fácilmente con otros
sufijos apreciativos y suele situarse al final del derivado, por ejemplo, pobre > pobrete >
pobretín, cacho > cachete > cachetina.
Si bien sólo tenemos un ejemplo, podemos apreciar uno de los rasgos característicos
de la sufijación, que es «la acumulación de sufijos sobre la misma base»108:
POCO +[-ITO] + [-ÍN]
[…] me he ido a dormir un poquitín al Parador […]
[…] me ne sono andato a dormire un pochino al Parador[…]
107
Cfr. GARCÍA, S. (2004): Op. cit., pág. 289.
108
Cfr. LANG, M. F. (1990): Op. cit., pág. 129.
150
III.2.2.1.2
Aumentativos
Los sufijos aumentativos expresan la idea de gran tamaño de la base a la que se
posponen. A menudo adquieren un significado peyorativo, pero ocasionalmente también
pueden coincidir con los diminutivos. En no pocos casos tienen el significado de golpe,
uniéndose el sufijo aumentativo a la base que indica el elemento que recibe o con el que se
realiza el golpe.
Frecuentemente cambian el género de la base y también suelen combinarse con
otros sufijos. Además, se unen preferentemente a sustantivos y adjetivos pero, en
ocasiones, también a adverbios, verbos, nombres propios y bases extranjeras.
-AZO/-AZA
Aunque este sufijo tiene valor aumentativo, su significado depende de la palabra a la
que se una. En el ejemplo siguiente significa «golpe dado con lo designado por la base
derivativa»109, por ejemplo, porra > porrazo (golpe dado con una porra), sartén >
sartenazo (golpe dado con una sartén):
Y ahora sí, !los tomatazos!
E adesso sì, partite a raffica!
En este caso podría parecer oportuno efectuar una traducción literal sirviéndonos del
término “pomodorate”, ya que presentan raíces equivalentes (tomate / pomodoro), ambas
sometidas a proceso de derivación mediante sufijo aumentativo (-azo / -ata) que en los dos
idiomas comparte el sentido de “golpe”.
Sin embargo, el lector meta habría tenido que realizar un gran esfuerzo para
entenderlo. Se ha recurrido, en efecto, a una expresión que resultara más natural en la LL,
encontrando la solución en un sintagma verbal (imperativo del verbo partire + expresión
culturalmente marcada a raffica) adoptando, al mismo tiempo, más técnicas de traducción:
equivalencia, transposición (de sustantivo a sintagma verbal) y también modulación de
punto de vista, ya que se ha trasladado la imagen de lanzar continuamente tomates a una
expresión que se refiere al viento, a la “violencia” de sus ráfagas.
109
Cfr. DRAE: [en línea] (http://lema.rae.es/drae/: última consulta 20/09/13)
151
SINTAXIS
III.3
En los textos analizados, como ya se ha señalado al principio, se pueden apreciar
innumerables casos de español coloquial-informal. En lo concerniente a la construcción
sintáctica, a continuación se ejemplifican los aspectos más llamativos: las frases breves, a
veces los elementos aislados, las repeticiones, las interrogaciones y sobre todo las
exclamaciones, las frases suspendidas, inacabadas, que dan lugar a oraciones
agramaticales.
Sólo podemos ofrecer una muestra mínima de la multitud de casos a los que nos
referimos, por lo tanto, entre los muchos ejemplos, destacamos:
a) …permite que la comunicación haya prosperado…y si no, no.
…permetterebbe la riuscita della comunicazione…e se no, amen!
b) […] el modelo es de una aplicación práctica extraordinaria, […]
[…] il modello è di un’applicazione pratica straordinaria, […]
c) Este texto se lo ha inventado él ¿eh-?
Questo testo se l’è inventato lui, eh?!
d) La ciencia consiste – también antes creíamos que el sol que era una pequeña
canica de fuego que se levantaba por el Oriente y desaparecería detrás de
las montañas del Occidente, hasta que la ciencia nos mostró que es al revés:
somos nosotros los que somos la canica.
La scienza consiste – anche prima credevamo che il sole, … che era una
piccola biglia di fuoco che si levava dall’Oriente e scompariva dietro le
montagne dell’Occidente, finchè la scienza non ci mostrò che era il
contrario: siamo noi a essere la biglia.
e) La idea del modelo del acto de habla, puesto que traducir es hablar, el
estudiar la traducción nos permite conocer a fondo lo que es el hablar, y
esto nos va a permitir construir el modelo del habla en general.
152
L’idea del modello dell’atto linguistico, considerato che tradurre è parlare,
lo studio della traduzione ci permette di conoscere a fondo ciò che è il
parlare, e questo ci permetterà di costruire un modello linguistico generale
En d) la oración no continúa después del inciso y además no respeta las normas de
puntuación, por lo que deberíamos considerarla agramatical; incluso, aparece un gran uso
de “que”, como conjunción o relativo. En la traducción en italiano hemos respetado las
reglas de puntación, aunque hemos dejado la frase incompleta para mantener ese matiz de
improvisación que caracteriza el texto. Esta última intención está representada también en
e), donde se nota un cambio de sujeto que otra vez hemos mantenido en italiano, así como
cuando se interrumpen y retoman los discursos.
f) Ni idea. ¿Por qué?
E chi è? Perché?
Los elementos aislados de f) sólo pueden hallar un sentido dentro de un contexto
determinado, de ahí se deduce que nuestra traducción es situacional y pretende aportar un
efecto parecido al de la LP.
g) A diferencia de las imágenes oníricas. Cuando yo veo algo sé
automáticamente, sin pensarlo, qué es lo que… estas butacas que yo veo…
se están produciendo en mi cerebro unas representaciones mentales.
A differenza delle immagini oniriche, quando vedo qualcosa, so
automaticamente, senza pensarci, cos’è quello che… questi posti a sedere
che io vedo… si stanno producendo nel mio cervello delle rappresentazioni
mentali.
h) […] me llamaba un hombre importante en la impresa, me llamaba para –
tomo nota de a qué hora tengo que terminar – me llamaba para ofrecerme,
para ver si quería ser director de la escuela de pilotos de Sabena.
[…] mi chiamava un signore importante della compagnia, mi chiamava per
– mi segno a che ora devo terminare – mi chiamava per offrirmi, per
vedere se volevo essere direttore della scuola di piloti di Sabena.
El orador, en ocasiones, tropieza con sus mismas palabras y produce repeticiones
153
quizás porque intenta arreglar la frase a medida que la pronuncia y, al mismo tiempo,
quiere añadir información: riesgo típico de la improvisación. Hemos conservado dichas
repeticiones, pero aquilatándolas parcialmente.
III.3.1
El orden de las palabras
En italiano y en español, lenguas de raíz común, las palabras gozan de una movilidad
de la que carecen, por ejemplo, en francés, inglés, etc. (definida de “orden fijo”). Por ello
pueden identificarse como lenguas de “orden libre”, aunque no son totalmente libres sino
que presentan márgenes de tolerancia, con respecto al orden de las palabras, bastante
amplios. Pero tampoco puede hablarse en términos absolutos de lenguas de “orden fijo”, ya
que no existen lenguas cuyo orden no tolere la más minima alteración. De todas formas, en
primer lugar, hay que considerar que las marcas de tipo flexivo suplen en buena medida el
papel que el orden desempeña en las lenguas de “orden fijo” como factor de cohesión entre
los constituyentes oracionales110.
Dando por sentado, sin mayores discusiones, que el orden básico dominante del
español es SVO, la disposición relativa de los elementos puede verse alterado con
frecuencia, extendiéndose, con frecuencia aún mayor, a los complementos no regidos (i.e.,
adverbios y circunstanciales)111.
En el ejemplo a), a continuación, se puede notar ya desde el principio el
desplazamiento del sintagma preposicional “di quei”, en construcción partitiva encabezada
por artículo indefinido “uno”, delante del sustantivo modificado “personaggi”; en la
versión española, en cambio, aparece en una construcción marcada en la que el sintagma
nominal aparece al principio de la oración.
a) “Un personaje de ésos, de los que van quedando pocos, que parece haber
leído todo, que parece acordarse de todo y que parece ser capaz de
relacionar todo con todo.”
110
Cfr. HERNANZ, M. L. y BRUCART, J. M. (1987): “El orden básico de palabras en la oración y
sus modificaciones” en La sintaxis, Cap.3, Barcelona, Crítica, págs. 71-72.
111
Cfr. Ibíd., pág. 75.
154
Uno di quei personaggi, dei quali ve ne sono oramai pochi, che sembra
aver letto tutto, che sembra ricordarsi di tutto e che sembra esser capace di
mettere in relazione tutto con tutto.
b) […] un cliente, muy buen cliente mío, la compañía aérea Sabena me
llamaba
[…] mi chiamava un cliente, un mio ottimo cliente, la compagnia aerea
Sabena […]
Si bien la versión española de b) respete el orden canónico SVO, la italiana presenta
un ritmo más característico de la narración y pretende aportar una mayor claridad a la
sucesión de oraciones de relativo explicativas.
c) Porque… siempre ha habido intérpretes […]
Perché… gli interpreti ci sono sempre stati […]
d) […] y sólo aprobó el seis por ciento.
[…] e ne promuovettero solo il sei per cento.
En c) y d), se prefieren los adverbios siempre y sólo en posición preverbal. Aunque
no haya un lugar fijo para esta tipología de adverbio que puede preceder o seguir al verbo,
adverbios como en c) no pueden insertarse entre el auxiliar y el participio pasado de una
forma conjugada, mientras que el italiano lo admite. También en d) se nota que el adverbio
sólo (como sus sinónimos solamente, únicamente) suele preceder al verbo para dar mayor
énfasis, en vez de la posición que presenta en italiano donde el adverbio se refiere al objeto
que sigue al verbo y normalmente se pospone a éste.
e) De ahí sale la segunda oleada de intérpretes que escriben sobre la
traducción, la oleada científica de los años setenta y ochenta, cuyo
representante más visible es Daniel Gile, que ha publicado varios libros.
Da qui esce la seconda ondata di interpreti che scrivono a proposito della
traduzione, l’ondata scientifica degli anni settanta e ottanta, della quale
Daniel Gile, che ha pubblicato diversi libri, è il maggior esponente.
155
En e) el cambio de orden de las palabras al traducirlas en italiano ha sido dictado por
cuestiones de estilo y para otorgarle al contorno melódico una mayor fluidez, colocando la
oración de relativo explicativa entre comas, inmediatamente después del antecedente.
f) “Es usted el Mariano García Landa que yo digo”
“Lei è il Mariano García Landa che dico io?”
III.3.2
La construcción del “lo” no enfático
En ambos capítulos aparecen bastantes construcciones con el lo no enfático
encabezando en mayor medida oraciones de relativo. La mayoría de las construcciones
presentes pertenecen al tipo individuativo, esto es, que «denotan entidades no humanas
caracterizadas por la propiedad indicada en el modificador [...]; dichas entidades pueden
ser objetos concretos o abstractos, clases o conjuntos de objetos, cualidades, sucesos o
acontecimientos»112. En la traducción en italiano, se han elegido diferentes opciones, por
supuesto, teniendo en cuenta los contextos en los que la forma lo aparecía, para luego
llegar a su colocación en las diferentes categorías:
LO + QUE + ORACIÓN
En este tipo de construcción, lo se refiere a una entidad indeterminada o abstracta por
medio de una cualidad expresada por una oración subordinada; la mayoría de las veces se
ha traducido lo con el pronombre demostrativo ciò:
a) Eso es lo que muerde el traductor.
Questo è ciò che il traduttore addenta.
b) […] que ha escrito unos párrafos magníficos sobre lo que es la traducción.
[…]che ha scritto alcuni magnifici paragrafi su ciò che è la traduzione.
112
Cfr. LEONETTI, M. (1999): "El artículo" en Ignacio Bosque y Violeta Demonte (Eds.),
Gramática descriptiva de la lengua española, vol.1, cap. 12, Madrid, Espasa Calpe, pág. 832-833.
156
c) […] se te crea en la mente la idea de lo que este señor está diciendo, y tú lo dices
en tu lengua […]
[…] ti si crea nella mente l’idea di ciò che sta dicendo questo signore e tu lo dici
nella tua lingua […]
d) […] en el que esta profesora noruega examina la posición de lo que, según ella,
son las dos escuelas principales de […]
[…] nel quale questa professoressa norvegese esamina la posizione di ciò che,
secondo lei, sono le due scuole principali della […]
e) Lo que existe es el habla.
Ciò che esiste è il parlare.
f) […] pero no para decir lo que yo quiero decir sino para decir lo que otra persona
quiere decir […]
[…] ma non per dire ciò che voglio dire ma per dire ciò che un’altra persona
vuole dire […]
g) Traducir es hablar para redecir lo ya dicho.
Tradurre è parlare per ridire ciò che è già stato detto.
En otros casos, en cambio, se ha preferido traducirlo con el pronombre demostrativo
quello/a:
h) No estábamos de acuerdo para nada en lo que iba a decir.
Non c’eravamo affatto messi d’accordo su quello che avrebbe detto.
i) Con este preludio, voy a entrar por fin, que ya era hora, en lo que es la teoría de
la traducción.
Con questo preambolo, vi spiego finalmente, che sarebbe ora, quella che è la
teoria della traduzione.
j) […] y esto es lo que hay que tener en cuenta en las escuelas de todo tipo.
[…] e questo è quello che si deve tener presente in qualsiasi tipo di scuola.
157
En k) y l) hemos elegido el pronombre relativo de cantidad considerando lo como
“todo lo que” o “cuanto”:
k) […] permite hacernos cargo de la totalidad del fenómeno en todos los aspectos
pertinentes y universales, que es lo que una teoría tiene que proporcionar […]
[…] consente di farci carico della totalità del fenomeno in tutti gli aspetti
pertinenti e universali, che è quanto una teoria deve fornire […]
l) […] para crear percepciones que se parezcan mucho a lo que pasa en la realidad.
[…] per creare percezioni che assomiglino molto a quanto accade nella realtà.
LO + ADJ. (ÚNICO)
Es conveniente señalar que más que pertenecer a la categoría sintáctica de “artículo”,
lo posee todas las características funcionales «más propias de un “pronombre”»: es capaz
de «denotar distintas clases de entidades, grados o cantidades» y adquiere el contenido
léxico de algún elemento presente en la situación del enunciado. En los ejemplos que
siguen se «apoya la suposición de que lo es núcleo del sintagma nominal que encabeza»113
dado que encierra el contenido léxico del sustantivo, por lo que ha sido necesario
explicitarlo en italiano utilizando el término “cosa”:
m) […] sino que lo único que hay que explicar es la recepción de los textos
literarios […]
[…] ma che l’unica cosa che si deve spiegare a la ricezione dei testi letterari
[…]
n) Lo único que existe es que la gente habla […]
L’unica cosa che esiste è che la gente parla […]
113
Cfr. LEONETTI, M. (1999): Op. cit., pág. 834.
158
III.3.3
Las conjunciones paratácticas al comienzo de la oración
En italiano estándar siempre se ha preferido evitar el uso de elementos paratácticos al
comienzo de una oración, pero con respecto a la conjunción e se dice:
Noi notiamo che una buona traduzione italiana omette in questi casi l'iniziale
congiunzione e, ma a torto, perché essa conferisce alla narrazione un ritmo di
concatenazione incalzante e dalla ripetizione acquista un valore presentativo,
più debole di quello di ecco, ma pur sempre efficace. Una affinata esperienza
moderna delle risorse della lingua ha condotto anche la congiunzione e a
produrre "effetti speciali" alternando tratti espressi linguisticamente a tratti
inespressi ma sensibilmente presupposti e perciò non assenti.114
Por lo tanto, debido a la constante presencia de aspectos informales e, incluso, siendo
un rasgo distintivo y característica peculiar del texto, hemos decidido mantener la
conjunción copulativa al principio de la frase. Por el contrario, por razones estilísticas y de
lectura más fluida, la conjunción pero ha sido sustituida a menudo con otras locuciones
conjuntivas adversativas, aunque en algunos casos hubiera sido también adecuado utilizar
la conjunción adversativa equivalente ma.
Como se ejemplifica a continuación, en los capítulos que se han traducido, hay una
presencia considerable de elementos paratácticos (“y” y “pero”) al principio de una
oración, los cuales reflejan la fuerte oralidad:
a) Y sospeché, que con ese nombre, noruego no sería.
E sospettai che, con quel nome, norvegese non fosse!
b) Y era.
E lo era.
c) Y, en Roma, en los mercados de Roma […]
E, a Roma, nei mercati di Roma […]
d) Y a ése se le llamaba con el nombre de inter-pretium […]
E questo lo si chiamava con il nome inter-pretium […]
e) Y ella critica a esas dos escuelas y […]
E lei critica queste due scuole e […]
114
Cfr. Accademia della Crusca [en línea] (http://www.accademiadellacrusca.it/it/linguaitaliana/consulenza-linguistica/domande-risposte/sulluso-congiunzioni-allinizio-frase:
última
consulta 28/09/2013)
159
f) Y eso me lleva a formular cuáles son las dos condiciones […]
E questo mi porta a formulare quali sono le due condizioni […]
g) Y estudiando, desde que se inventó la escritura hace unos […]
E studiando, da quando fu inventata la scrittura circa […]
En cambio, en los casos en que aparecía la conjunción pero, el equivalente ma se ha
empleado en pocas ocasiones; en efecto, ha habido unos cambios sobre todo de carácter
estilístico y, a veces, con el fin de otorgar al texto mayor claridad:
h) Pero no es una condición suficiente.
Tuttavia non è una condizione sufficiente.
i) Pero, para indicarles a ustedes mi proposición […]
Ma questo è per farvi capire la mia affermazione
j) Pero, sea como fuere, eso tiene una Xm […]
Ma, sia quel che sia, questo ha una Xm […]
k) Pero, a todo lo largo de la Edad Media, hay […]
Tuttavia, durante tutto il Medioevo, c’è […]
l) Pero, para saber de qué estamos hablando […]
In ogni caso, per sapere di cosa stiamo parlando […]
160
III.4
II.4.1
PRAGMÁTICA
Los marcadores del discurso
Los marcadores del discurso están incluidos en el subcapítulo de la pragmática en
cuanto desempeñan el papel de conectores u operadores pragmáticos y otorgan a estos
textos la cohesión del discurso coloquial. En efecto, se suelen denominarlos con múltiples
etiquetas, como las anteriormente mencionadas muletillas, o también partículas
discursivas, o bien enlaces extraoracionales115 y, según la definición que dan Martín
Zorraquino y Portolés, son:
Unidades lingüísticas invariables, no ejercen una función sintáctica en el marco
de la predicación oracional y poseen un cometido coincidente en el discurso: el
de guiar, de acuerdo con sus distintas propiedades morfosintácticas, semánticas y
pragmáticas, las inferencias que se realizan en la comunicación116.
Se pueden distinguir entre los que ejercen la función argumentativa, es decir que
actúan como marcadores o refuerzos de un acto dialógico, permitiendo enlazar dos
intervenciones en el intercambio, y los llamados metadiscursivos, que los hablantes
utilizan como auxilio para desarrollar sus mensajes117.
Las categorías gramaticales a las que pertenecen dichas unidades son de verdad
heterogéneas: conjunciones, locuciones conjuntivas, adverbios y locuciones adverbiales,
interjecciones y otros tipos de signos. Hay que tener en cuenta, además, que el «contenido
“instruccional” de los marcadores del discurso se ve matizado frecuentemente según
diversos factores que operan en el contexto, lo que se refleja generalmente por medio de
los rasgos suprasegmentales (la entonación de las partículas discursivas)» 118; por lo tanto,
las mismas unidades pueden gozar de diferentes funciones y significaciones.
115
Cfr. MARTÍN ZORRAQUINO, Ma A. (2004): “El tratamiento lexicográfico de los marcadores
del discurso y la enseñanza de E/LE”, Actas del XV Congreso Internacional de Asele, pág. 53 [en
línea]: (http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/asele/pdf/15/15_0051.pdf: última consulta
22/09/13)
116
Cfr. MARTÍN ZORRAQUINO, Ma A. y PORTOLÉS, J. (1999): “Los marcadores del discurso”,
en Bosque, I. y Demonte, V. (eds): Gramática descriptiva de la lengua española, vol. 3. Madrid,
Espasa Calpe, pág. 4057. 117
Cfr. BRIZ, A. e HIDALGO, A. (2008): “Conectores pragmáticos y estructura de la
conversación” en Martín Zorraquino, Ma A. y Montolío Durán, E. (eds.): Los marcadores del
discurso, teoría y análisis, Madrid, Arco Libros, págs. 141-142.
118
Cfr. MARTÍN ZORRAQUINO, Ma A. (2004): Ibíd., pág. 54.
161
Entre las múltiples clasificaciones que se han planteado, la más aceptada es la de
Martín Zorraquino y Portolés119, que distingue cinco tipos de marcadores discursivos,
divididos a su vez en diversos subtipos .
Como la presencia de estas partículas es rasgo preponderante en los textos
analizados, solo ejemplificaremos algunos de forma esquemática:
1) ESTRUCTURADORES DE LA INFORMACIÓN:
a)
COMENTADORES: pues,
pues bien, así las cosas, dicho esto, etc.
- Eso es pues lo esencial…
- È questo dunque l’essenziale…
b)
ORDENADORES:
en primer lugar/en segundo lugar, por una parte/por otra parte,
de un lado/de otro lado, etc.
- […] que es lo que una teoría tiene que proporcionar, por un lado. Y por el otro, […]
- […] che è quanto una teoria deve fornire, da un lato. E dall’altro, […]
c)
DISGRESORES:
por cierto, a todo esto, etc.
- Dicho sea de paso, y como una nota filosófica, esta manera de escribir […]
- Per inciso, e quale nota filosofica, questo modo di scrivere […]
2) CONECTORES :
a) ADITIVOS: además, incluso, es más, etc.
- Además fue literal porque había cien licenciados que se presentaron […]
- E oltretutto fu letterale perché si presentarono cento laureati […]
- […] aparte de lo que para mí ha comenzado a ser […]
- […]oltre a ciò che per me ha iniziato a essere […]
b) CONSECUTIVOS: por tanto, por consiguiente, de ahí, por ende, etc.
- Por lo tanto es independiente de las lenguas.
- È pertanto indipendente dalle lingue.
- […] la aceptabilidad y, por ende, la eficacia de su acto de habla.
119
Cfr. MARTÍN ZORRAQUINO, Ma A. y PORTOLÉS, J. (1999): Op. cit., pág. 4051-4212.
162
- […] dell’accettabilità e, pertanto, dell’efficacia del suo atto del parlare.
c) CONTRAARGUMENTATIVOS: en cambio, sin embargo, no obstante, ahora bien,
etc.
- Ahora bien, esto que se dice con frecuencia, yo tengo la intención de […]
- Bene, questo, che si dice con frequenza, io ho intenzione di […]
- Pero Isabel hablaba en español, la interpretación, en cambio, era en francés.
- Tuttavia Isabel parlava in spagnolo, l’interpretazione, invece, era in francese.
3) REFORMULADORES:
a) EXPLICATIVOS: o sea, esto es, es decir, a saber, etc.
- O sea que la conclusión de Sandra Halverson es que […]
Vale a dire che la conclusione di Sandra Halverson […]
b) RECTIFICATIVOS: mejor dicho, más bien, etc.
- Es más, en las reuniones internacionales ni siquiera hablan en realidad las personas […]
Anzi, nelle riunioni internazionali, in realtà, le persone nemmeno parlano […]
d) DISTANCIADORES: en cualquier caso, de todos modos/maneras/formas, etc.
- Empíricamente – por el momento, en todo caso – no se puede demostrar, sólo postular.
Empiricamente – per ora, in ogni caso – non si può dimostrare, solo supporre.
e) RECAPITULATIVOS: en suma, en conclusión, en resumen, etc.
- En resumidas cuentas, dice, los científicos […]
- A farla breve, dice, “gli scienziati […]
4) OPERADORES ARGUMENTATIVOS:
a)
DE REFUERZO: en
realidad, en el fondo, de hecho, etc.
- […] los científicos, en realidad, no consiguen explicar la equivalencia […]
- […] gli scienziati, in realtà, non riescono a spiegare l’equivalenza […]
b)
DE CONCRECIÓN:
por ejemplo, en concreto, por caso, etc.
163
- Por ejemplo, una intérprete que titubeaba mucho al interpretar de repente se corta y dice:
“Sì, ya sé. […]
- Per esempio, un’interprete che tartagliava molto quando interpretava, all’improvviso si
blocca e dice: “Sì, lo so. […]
5) MARCADORES CONVERSACIONALES:
a)
EVIDENCIA:
en efecto, claro, por lo visto, etc.
- Y luego la de poner en juego su capacidad de forma de lograr, en efecto, que se produzca
esta identidad pertinente.
- E poi quella di giocarsi la sua destrezza facendo effettivamente in modo che si realizzi
questa identità pertinente.
b)
ACEPTACIÓN:
bueno, bien, vale, etc.
- […] nada menos que… Bueno: hermeneutes en Grecia […]
- […] niente meno che… beh: ermeneuti in Grecia […]
c)
ALTERIDAD:
mira, oye, hombre, etc.
- Oye, me quedé helado, pero, ¡por favor!
- Eh?! Rimasi di sasso, ma per favore!...
d)
METADISCURSIVOS:
bueno, eh, este, etc.
- “Bien, hombre, eh, sí, sí…”
- “Sì, ok, eh sì, sì…”
- Miren, la teoría de la traducción es muy fácil resumirla […]
- Vedete, la teoria della traduzione è molto facile da riassumere […]
- Bueno, vamos a ver, pásame primero la percepción…
- Bene, vediamo, passami prima la percezione…
- Bueno, bueno, tendría que haber dicho […]
Beh, allora, avrei dovuto dire […]
- Mira, por ejemplo, el primer momento: […]
Guarda… per esempio, il primo periodo:[…]
En los ejemplos anteriores, lo que se puede observar es, en primer lugar, que hemos
intentando representar de la forma más fiel posible el estilo del orador que intervenía en
164
cada caso adoptando, pues, un registro informal mediante operadores pragmáticos de
sentido equivalente donde aparecían estas partículas discursivas (véase beh, guarda, bene,
vediamo, etc.).
Sin embargo, en muchas ocasiones, se han efectuado cambios que han supuesto el
paso a un registro más formal, sobre todo por lo que atañe a los que se identifican como
“estructuradores de la información” (e.g. dunque, per inciso, etc.), o bien entre los
“conectores” (e.g. oltretutto, portanto, etc.), o incluso entre los “reformuladores” (como
vale a dire, anzi, a farla breve, etc.).
165
CONCLUSIONES
En cada lengua existen unos subsistemas de carácter principalmente semántico,
llamados lenguas especiales, que identifican una determinada comunidad sociocultural. El
carácter especial que se otorga a dicha tipología de lenguaje deriva tanto de su componente
sociológica, como de la temática, ya que tiene que transmitir contenidos determinados,
pero depende también del medio de comunicación, mediante el cual se refleja su uso.
El lenguaje sectorial pertenece a las lenguas especiales en cuanto se emplea en
actividades y profesiones de distintos sectores para transmitir información, explicar los
conceptos y los conocimientos de un área de saber determinada y presenta tanto el
componente temático como el sociológico, manifestándose tanto de forma oral como
escrita.
En el ámbito semántico, los términos pueden adquirir matices que en la lengua
común, por lo general, no llevan y puede que no coincidan los dominios de las palabras
con las cosas de la realidad. En efecto, es sabido que una misma palabra puede designar
cosas diferentes, como igualmente, palabras muy diferentes pueden referirse a la misma
cosa.
Buscar definir de forma clara la distinción entre los diferentes lenguajes no es tarea
del presente trabajo, aun menos si se intentara hacerlo desde un punto de vista
estrictamente lingüístico, porque lo que diferencia estos lenguajes son sobre todo aspectos
pragmáticos o extralingüísticos.
Por eso, para justificar la existencia de dicha distinción, nos basamos en aspectos
como la función y su uso en la situación comunicativa que nos compete, además de
considerar el emisor y la intención comunicativa; no hay que olvidar pues el registro,
gracias al cual podemos identificar la situación pragmática de desarrollo del acto de habla
y, por supuesto, la temática específica de que trata.
Si consideramos la terminología de conferencia un lenguaje sectorial, por lo general,
no solo se habrá de considerar terminología específica la relacionada con los temas de los
congresos, ya sean de medicina, de agricultura, ingeniería aeroespacial o genética, o sean
de cultura o de política, sino más bien habrá un verdadero lenguaje de conferencia, es
decir, un vocabulario que se refiere a todo el entorno de las conferencias: desde el lugar, el
equipo de las salas, etc. hasta todo lo concerniente a las fórmulas estándar de inauguración
y clausura, y las demás fases de una reunión de cualquier tipo.
166
Podríamos hasta afirmar que existen tantos lenguajes sectoriales cuantas son las
actividades que el ser humano desempeña.
Y en el mundo actual, cuyo desarrollo de ciencias y tecnologías sigue como alma que
lleva el diablo, en el que la globalización de la economía domina y las distancias se hacen
cada vez más cortas, la necesidad de comprenderse a nivel universal ha dado lugar al
incremento de campos del saber cada vez más heterogéneos y, por ende, a sus respectivos
lenguajes profesionales. Parece que el mundo se haya empequeñecido y que las relaciones
entre sus habitantes se vuelvan cada vez más estrechas, cada vez más entrelazadas e
interdependientes. La sociedad sigue observando evoluciones en cada campo de la
actividad humana, de la internacionalización de la economía, a la globalización de la
información, lo que le puede asignar la denominación de “sociedad del conocimiento y de
la información”.
Pero la sociedad no sólo observa sino que actúa y se desplaza dentro de este mundo,
cruza
océanos,
cubre
distancias
ahora
con
desenvoltura
extrema,
entablando
colaboraciones, intercambiando bienes, ideas y saberes cuyo reparto exige un medio
fundamental: la comprensión.
La comunicación constante a la que asistimos, todas las reuniones bi-
o
multilaterales, los congresos y las reuniones de todo tipo, las cumbres, etc. representan hoy
día el verdadero modus vivendi de una porción considerable de la población mundial; y
para que todo esto se lleve al cabo se necesitan unas herramientas esenciales: los
intérpretes y traductores.
Para hacer frente a esta necesidad, los estudios lingüísticos teóricos y aplicados sobre
los lenguajes sectoriales han conocido un fuerte crecimiento, auque no todos los lingüistas
comparten la misma postura con respecto al concepto de “lenguaje especializado”, desde
un enfoque que lo considera un registro primeramente funcional asociado a la circunstancia
del uso, o incluso a la etiqueta de “lenguaje” para referirse al concepto mismo. Entre los
autores que han investigado sobre esta rama de la traductología, Cabré explica, en mi
opinión, de forma muy clara que las lenguas especiales están constituidas por un «conjunto
de subcódigos – parcialmente coincidentes con el subcódigo de la lengua común –
caracterizados en virtud de unas peculiaridades “especiales”»120.
Dejando a un lado las matizaciones que las distintas corrientes teóricas nos
proporcionan, puesto que no hay un consenso sobre cómo delimitar la distinción entre lo
120
Cfr. CABRÉ, M. T. (1993): La terminología, Barcelona, Antártida / Empúries, pág. 129 167
que es lengua común o general o estándar y lo que pertenece a los lenguajes
especializados, podemos sin embargo señalar las características que, por lo general, los
autores reconocen de forma unánime: son conjuntos “especializados” (por la temática, la
experiencia, el contexto de uso o sus usuarios); cada conjunto conlleva sus características
interrelacionadas; su función predominante es la comunicativa121.
De todos modos, el rumbo que intentan seguir los teóricos en este marco acaba de
ponerse en marcha, es una senda todavía poco explorada. Basta con considerar el camino
de la traducción en su marco general: el arte de traducir, o mejor dicho, de interpretar, ya
que nació primeramente de forma oral, comenzó cuando los pueblos empezaron a necesitar
de los mediadores o intérpretes (pensamos a los faraones, a los persas, a los hermeneutas
en Grecia y a los mercados de Roma, o todo a lo largo de la Edad Media, etc.); nos
referimos así a la interpretación como instrumento, de carne y huesos, para comprenderse
entre pueblos y culturas diferentes. Sin embargo, aunque la interpretación tenga raíces más
antiguas (la traducción, en efecto, surgió tras la aparición de la literatura escrita), se ha
empezado a criticar los mecanismos de la interpretación, o sea a interpretar la
interpretación, desde hace apenas dos décadas.
Por lo visto es, por un lado, tarea del traductor la de desarrollar el conocimiento del
vocabulario asociado a cada ámbito sectorial que le toca, además de conocer las dinámicas
y reglas que rigen cada sector. Pero, por otro lado, es preciso seguir desarrollando y
perfeccionando esta temática; hay que crear diccionarios y materiales de estudio, para
aprender e incluso enseñar el arte de este oficio. Hasta hace poco, la noción de enseñanza
de la interpretación estaba poderosamente cuestionada: se pensaba que era imposible
explicar qué era la interpretación y, mucho menos, forjar una teoría de la misma; sólo
había que practicarla.
Pero, que se trate de un subcódigo u otro, en línea general todos se basan en la
disciplina general, con sus enfoques teóricos diferentes (lingüísticos, textuales, cognitivos,
comunicativos y socioculturales, filosóficos y hermenéuticos), con sus relaciones
entrelazadas, donde están implicadas las lenguas y las culturas objeto de comparación, la
dimensión histórica con sus elementos diacrónicos o sincrónicos y todos los demás
elementos que intervienen en el proceso traductor.
121
Cfr. Ibíd, pág. 135.
168
En nuestro trabajo, en efecto, nos hemos basado sobre todo en los enfoques
lingüísticos, en cuanto hemos buscado aplicar determinados modelos de la lingüística,
tranzando unas descripciones e intentando señalar los contrastes entre las lenguas, en
nuestro caso italiano y español. Hemos considerado los puntos de vista de los mayores
teóricos y, precisamente, de los exponentes de la estilística comparada, Vinay y Darbelnet
y Newmark, entre otros, de la lingüística comparada tradicional, Valentín García Yebra, y
de los enfoques semánticos, Nida.
Como hemos explicado en las premisas de la presente tesis, el contexto comunicativo
del que trae origen nuestro texto es una reunión científica de especialistas de la
interpretación de reconocido prestigio en el ámbito internacional. Por lo tanto el lenguaje
especializado que aparece, incluye tecnicismos (por ejemplo al hablar del sistema
matético), o latinismos (típicos en este ámbito, como vis et potestatem, a posteriori, interpretium, etc.), o bien, galicismos (L’oralité, théorie du sens, vouloir dire, le déjà dit, etc.) y
anglicismos (como kickoff, software, hardware, etc.) e incluso oraciones en alemán,
además de intervenciones del público en otras lenguas, como el francés (tratándose de un
simposio sobre interpretación, se daba por descontado que unos intérpretes los habrían
interpretado).
El texto se compone, precisamente, de unos discursos estructurados con el fin de
exponerlos en una conferencia, es más, en particular, se extraen de la transcripción de la
exposición misma en dicha conferencia. Pues no es de extrañar que un enfoque especial se
ha dedicado a la marcada oralidad que caracteriza las dos ponencias.
Los oradores han improvisado, interpretado sus discursos, explicándolos con sus
propias palabras, buscando un contacto con su público, pretendiendo conquistarlo, lo que
ha comportado la presencia de interferencias lingüísticas tanto de tipo diafásico (empleo de
diferentes registros según el contexto), como de tipo diastrático (en función de la
pertenencia del hablante a un grupo socio-económico).
Por lo tanto, sin olvidar que el presente trabajo se coloca en un entorno lingüístico
culto, se ha prestado mayor atención a la carga de expresividad y espontaneidad de sus
apasionados autores.
Para otorgar la mayor naturalidad a la lengua de llegada, siempre considerando la
oficialidad del tema tratado, hemos podido valerse de unos materiales que tratan de forma
muy escrupulosa y extensa los rasgos más distintivos del Español coloquial que, si bien el
estudio de este registro siga siendo al centro de problemáticas y debates, en las últimas
169
décadas ha adquirido mayor atención y se le han dedicado profundizaciones cada vez
mayores.
La misma lengua española ya recoge una serie de variedades que surgen por
diferencias geográficas o diatópicas, socioculturales o diastráticas y, finalmente, por el tipo
de comunicación que un hablante o situación determinada desean entablar (o sea,
diferencias diafásicas), que representa uno de los aspectos principales de nuestro estudio.
Las variedades diafásicas y de estilo personal del locutor son las que nos han
correspondido. Han destacado también, en ocasiones, las variedades diatópicas pero, en
mayor medida, nuestro enfoque ha sido situacional.
Lamentamos que habría una miríada de aspectos que quedan por analizar, por
ejemplo no hemos tocado el tema de los idiolectos: en el texto aparecen algunos muy
distintivos, que los conferenciantes emplean muy a menudo en sus revolucionarias teorías
y el más utilizado es hablístico. Tampoco hemos tratado el tema de los realias, o de la
sinonimia; sería interesante también examinar de forma pormenorizada la puntuación, o las
preposiciones, o bien los neologismos.
De ahí se deduce que los límites del presente trabajo son patentes y se reflejan por la
falta de meticulosidad de cada aspecto tratado. Pese al remordimiento con que se presenta
este estudio bastante incompleto, se ha buscado otorgarle cierta cohesión de contenido, en
la esperanza que alguien tome la iniciativa de adentrarse en este trabajo, tal vez
considerando la presente tesis como los cimientos desde los cuales plasmar una obra de
mayor utilidad.
Sin lugar a dudas nuestra labor no pretende representar un estudio completo y
exhaustivo de los temas lingüísticos tratados, ni tampoco consideramos que nuestra
traducción pueda ser observada como un texto paralelo para otras traducciones del mismo
tema. Hemos tenido que respetar los límites establecidos por la estructura universitaria
tanto con respecto al número de páginas para traducir como a las destinadas al comentario
sobre nuestras elecciones y estrategias, dejándonos poco espacio también para aportar los
demás ejemplos. Incluso el tiempo ha jugado su papel fundamental en contra de nosotros y
se nos ha echado encima llegando ya la fecha de entrega.
Sin embargo, esperamos que los capítulos elegidos consigan representar los rasgos
que, en nuestra opinión, mejor caracterizaban el texto original, o sea: el primero dedicado a
aspecto y estructura del TP, además de presentar los ponentes y sus ópticas sobre la
170
traducción y la interpretación, luego a tipología, función, estilo e registro del texto, el
segundo, a un breve estudio traductivo seguido por un análisis léxico, aportando los
procedimientos de traducción a los que hemos recorrido mayormente; acabando, en el
tercero, con un enfoque sobre la fuerte carga de oralidad, desde el punto de vista léxico,
sintáctico y pragmático.
Por supuesto, soy plenamente conciente de que los argumentos han sido
desarrollados de forma superficial, sin el esmero que habrían merecido y apenas podrían,
las bases, servir de trampolín a quien quisiera procesar un verdadero trabajo de análisis.
Quizás si hubiera conseguido ponerme en contacto con los autores de la conferencia,
pidiéndoles aclaraciones o sugerencia, hecho que no ha sido realizable siempre por razones
de tiempo y espacio, habría insertado los resultados de la hipotética entrevista en esta tesis,
otorgándole una mayor fiabilidad a mis soluciones traductivas.
De todos modos, podemos ahora afirmar que las herramientas de las que hemos
aprovechado han ejercido de verdaderas pautas, ofreciéndonos un sólido apoyo con el fin
de llevar a cabo el presente, si bien parcial, trabajo. Fundamental ha sido, en primer lugar,
la existencia de los diccionarios monolingüe de ambas lenguas, como el CLAVE,
Diccionario de uso del español actual, o el Vocabolario della lingua italiana Zanichelli,
así como los consultables en línea (véase por ejemplo el Diccionario de la Real Academia
Española, XXII ed.); siempre en modalidad en línea, hemos podido disfrutar de muchos
materiales didácticos u otros textos paralelos; y por último, pero para ello no menos
importante, el auxilio de todos los manuales prácticos y teóricos (que se leen en
bibliografía) sobre esta disciplina ha sido imprescindible. Hecho que debería animarnos
para seguir enriqueciendo la literatura sobre esta actividad multifacética.
171
GLOSARIO
Como ya hemos explicado, el contexto comunicativo del que procede nuestro texto
es una conferencia internacional cuyos temas tratados pertenecen a una rama del saber que
incluimos en los “lenguajes especializados”.
Si bien nuestro enfoque primario se ha dirigido en mayor medida al aspecto coloquial
del texto, convenimos en la necesidad de proporcionar un pequeño glosario con el fin de
aclarar algunos cultismos o tecnicismos que aparecen en el TP.
Conviene, pues, ilustrar algunas de sus significaciones para justificar nuestras
soluciones traductivas, siempre con respecto al contexto en que se ubican.
Siendo el italiano la lengua de llegada de nuestra traducción, donde ha sido
necesario, hemos añadido una breve definición en la columna destinada a la traducción en
italiano.
ESPAÑOL
ITALIANO
ENGLISH
Anotación matemática
Notazione matematica
Mathematical notation
Ciencia cognitivista
Scienza cognitiva
Cognitive science
Desfase, décalage, n.
Sfasatura, décalage, n.: lasso di tempo che Ear-voice-span,
decorre tra l’emissione del discorso originale décalage, n.
nella lingua di partenza e la sua interpretazione
nella lingua d’arrivo. Il termine francese viene
adottato, in questo ambito, anche nelle altre
lingue.
Diferencial de presión
de aire
Pressione differenziale dell’aria
Mantisa, n.
Mantissa, n.: [dal lat. mantissa «aggiunta», prob. Mantissa, n.
voce di origine etrusca]. In matematica, con
riferimento a un numero reale, il numero,
positivo e minore di 1, che bisogna aggiungere
al più grande intero, minore o uguale al numero
dato, per ottenere tale numero: per un numero
positivo è la sua parte decimale, mentre per un
numero negativo si ottiene sottraendo dall’unità
la parte decimale del numero presa in valore
assoluto.
Matesis universales
Mathesis (universalis) (Termine che significa
propriam.
«apprendimento,
conoscenza»,
adottato nel linguaggio filosofico e matematico
con il sign. di «scienza matematica», soprattutto
nella locuz. mathesis universalis, assunta a
indicare nella filosofia moderna, e in partic. nel
Mathesis (universalis) (Termine che significa
razionalismo di Cartesio e di Leibniz, il concetto
propriam.
«apprendimento,
conoscenza»,
(o piuttosto il progetto) di una scienza
adottato nel linguaggio filosofico e matematico
matematica universale, distinta dalle altre
con il sign. di «scienza matematica», soprattutto
discipline. Leibniz pensava che i simboli fossero
nella locuz. mathesis universalis, assunta a
molto importanti per la comprensione delle cose.
Matesis universales
Differential pressure
Mathesis universalis
Mathesis universalis
172
Matético
Matetico: agg. [der. del gr. µάϑησις
«apprendimento» (v. mathesis), per influenza
dell’ingl. mathetic; cfr. gr. µαϑητικός
«desideroso o capace d’imparare»] (pl. m. -ci),
non com. – Che riguarda l’apprendimento,
formativo; è termine adoperato soprattutto a
proposito delle tecnologie educative: uso dei
mezzi audiovisivi a scopo m., in funzione
matetica.
Monológico, adj.
Monologico: agg. il parlato monologico: Monological, adj.
(monologo può essere visto come una forma di
enunciazione non sempre libera e spontanea ma
quanto meno frutto di una minima preparazione
precedente, mentre il dialogo rispecchia più
fedelmente i canoni della parlata spontanea e si
presta ad un’analisi qualitativa più aderente al
vero); “parlato monologico espositivo” discorsi
caratterizzati da “false partenze, mutamenti di
pianificazione sintattica, esitazioni, concordanze
a senso, riprese anaforiche non regolari, incisi
che divengono digressioni e rompono il ‘filo del
discorso’, che viene poi ripreso tematicamente
ma non sintatticamente” (M. Berretta, 1984: p.
239)
Cfr.
[http://pro.unibz.it/library/thesis/00004048_9358
.pdf]
Ontológico, adj.
Ontologico: agg. che riguarda la conoscenza Ontological, adj.
dell’essere (nel sign. filosofico della parola),
della realtà, dell’oggetto in sé: concezioni o.;
analisi ontologica. Con accezione partic., prova
o. (o argomento o.), argomento a priori che
dimostra l’esistenza di Dio a partire dallo stesso
concetto di Dio, inteso come «qualcosa di cui
non si può pensare nulla di più grande», e che
quindi non può, senza contraddizione, essere
privo dell’esistenza
Praxis, n.
Praxis: s. f. – Traslitterazione del gr. πρᾶξις, Praxis, n.
usata talora nel linguaggio filos. o letter. invece
di prassi: i vecchi partiti ... furono inariditi da
un insuperabile dissidio tra la loro opera di
interpretazione del reale e la loro praxis
(Gobetti)
Simposio, n.
Simposio, conferenza, n.: Convegno di studio di
breve durata, durante il quale si discute senza
formalità sui vari aspetti di un tema determinato
(in questo sign., la parola segue l’esempio
dell’ingl. symposium)
Symposium, n.
173
Subìndice
Deponente: s. m. [tratto da esponente, con
sostituzione di prefisso]. – Termine con cui vengono
indicati i numeri, lettere e segni aggiunti a un’altra
lettera (di norma in corpo più piccolo) in basso, un
po’ sotto la riga, come avviene in espressioni
matematiche, formule chimiche, ecc.; per es.: x1, x2,
... xn; vitamina B12; H2SO4 (formula dell’acido
solforico), ecc. Sono detti anche disposizioni e pèdici,
e si contrappongono agli esponenti e indici.
Subscript, n.
Tagalo, n.
Tagalog, n.: I tagalog sono la seconda etnia più
numerosa delle Filippine. Lo Spagnolo nelle
Filippine fu una lingua di enorme significato
nell'arcipelago asiatico. Lo spagnolo fu la prima
lingua ufficiale dalla conquista delle Filippine e
lo rimase per cinque secoli. Lo spagnolo fu
inoltre proclamato lingua ufficiale durante la
Prima Repubblica Filippina.
Tagalog, n.
Taquigrafía, n.
Stenografia: metodo di scrittura veloce Stenography, n.
tachigrafico, che impiega segni, abbreviazioni o
simboli per rappresentare lettere, suoni, parole o
frasi.
Traslativo, adj.
Traslativo, agg.: un tipo di caso (linguistica),
nelle lingue ugrofinniche, indica il predicativo di
divenire (Mario è diventato medico). Indica il
cambio di condizione (esiste in finlandese e
ungherese).
Urbi et orbi
Urbi et orbi locuz. lat. (propr. «a Roma e al Urbi et orbi
mondo»), usata in ital. come avv. – Formula
usata in particolari decreti delle Congregazioni
romane o in solenni benedizioni pontificie per
indicare che sono rivolti non solo alla città di
Roma di cui il papa è vescovo, ma a tutto il
mondo cattolico: il S. Padre ha impartito la
benedizione urbi et orbi. Per estens., scherz., a
tutti, dappertutto: è noto urbi et orbi.
Translative, adj.
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Simposio Internacional en Soria sobre