Corso di Laurea magistrale (ordinamento ex D.M. 270/2004) in Interpretariato e Traduzione Editoriale, Settoriale Tesi di Laurea Magistrale Simposio Internacional en Soria sobre Interpretación de Conferencias Propuesta de traducción y análisis traductológico Relatore Ch.mo Prof. Luis Luque TORO Laureanda Valentina Bovo Matricola 821769 Anno Accademico 2012 / 2013 2 Índice Página Abstract 5 Introducción 6 Textos de partida Simposio Internacional en Soria sobre Interpretación de Conferencias (SISIC) Presentación de la teoría de la traducción, que debe servir de base de la enseñanza de la interpretación. Mariano García-Landa 13 No preguntes qué digo sino qué estoy haciendo con lo que digo, el intérprete como mediador entre personas y no como regurgitador de enunciados. Sergio Viaggio 32 Propuesta de traducción Simposio Internazionale di Soria sull’Interpretazione di Conferenza (SISIC) Presentazione della teoria della traduzione, che deve servire da base all’insegnamento dell’interpretazione. Mariano García-Landa 58 Non chiedermi cosa dico, ma cosa sto facendo con quel che dico. L’interprete come mediatore tra persone e non come rigurgitatore di enunciati. Sergio Viaggio 78 Comentario Capítulo I. Comentario al Texto de Partida 106 I.1 ¿Cómo nace esta obra? 106 I.2 Aspecto y estructura del texto 107 I.3 Los conferenciantes 108 I.3.1 Mariano García Landa 108 I.3.1.1 …el habla traductora… 108 I.3.1.2 …la percepción y el mundillo… 110 I.3.2 Sergio Viaggio 112 I.3.2.1 …su aplicación práctica de la percepción landiana… 113 I.4 Tipología textual 115 I.5 Función del texto 116 I.6 El lector modelo 117 I.7 El estilo y el registro 117 3 Capítulo II. Aspectos del Texto de Llegada 118 II.1 Un estudio traductivo 118 II.1.1 ¿Qué es la traducción? 118 II.2 Léxico 121 II.2.1 Procedimientos de traducción 122 II.2.1.1 La transposición 125 II.2.1.2 La modulación 128 II.2.1.3 La omisión 132 II.2.1.4 La amplificación 133 II.2.1.5 Equivalencia versus adecuación 135 II.2.1.6 Extranjerización versus apropiación 140 Capítulo III. La fuerte carga de oralidad 142 III.1 ¿Qué implica la oralidad en un texto escrito? 142 III.2 Léxico 145 III.2.1 Palabras-comodín y muletillas 145 III.2.2 La derivación: la sufijación 148 III.2.2.1 Sufijos apreciativos 148 III.2.2.1.1 Diminutivos 149 III.2.2.1.2 Aumentativos 151 III.3 Sintaxis 152 III.3.1 El orden de las palabras 154 III.3.2 La construcción del “lo” no enfático 156 III.3.3 Las conjunciones paratácticas al comienzo de la oración 159 III.4 Pragmática 161 III.4.1 Los marcadores del discurso 161 Conclusiones 166 Glosario 172 Bibliografía 175 4 ABSTRACT This thesis consists in the translation of two chapters of “Simposio Internacional en Soria sobre Interpretación de Conferencias”. It is the transcription of a conference, which took place in April 1998. Firstly, it involved not only an in-depth analysis of the Spanish grammatical structures and their correct translations, but also the need to prove the very Spanish version correctness. Uncompleted sentences, reformulating sentences otherwise ungrammatical, coping with interjections with different origins, etc., were issues I had to deal with while reading the original text. The prime aim of this translation is to render, in the target text, the same effect that the source text caused to its readers. After the translation of the talks given by two prominent interpreters and modern theorists, Mr Mariano García Landa and Mr Sergio Viaggio, I will briefly analyse my translation choices through a comment divided into three chapters. In the first one I will describe the source text, including type, function, register and target recipient. In the second chapter, I will explain some of the different strategies adopted, favouring the idiomatic translation to the literal one, two opposed methods between which a translator can choose. Besides these two strategies, I will observe cases in which the transposition, the modulation, the equivalence and the adaptation, the omission and the amplification were used; to this end, I will compare the two texts from the lexical and syntactic point of view by giving some examples. The third chapter is focused on the colloquial Spanish and some of the many aspects it includes: all-purposed words, derivation, order of words, paratactic elements at the beginning of a sentence and discourse markers. On the one hand, our aim was to reveal the major obstacles one could find behind a seemingly simple text, due to the undeniable influence of the oral communication; on the other hand, it was trying to find the best perception in the target language. 5 INTRODUCCIÓN Siempre he sentido por las lenguas una gran debilidad y muchos, desde mi niñez, me decían que tenía una verdadera inclinación hacia éstas. Y eso fue lo que, a medida que crecía, me empujaba a acercarme cada vez más a esta materia. Así que, pese a un paréntesis de atolondramiento en el que me puse a trabajar durante unos años quedando arrinconado el aún no claro sueño dorado, por fin, hice de tripas corazón y empecé estudiar lenguas. Mi interés y mi pasión por los idiomas crecían parejos, hasta llegar a querer especializarme en traducción e interpretación, aumentando mi conciencia sobre todos esos matices que pueden perderse al traducir, o bien sobre los cambios de sintaxis necesarios para lograr una buena equivalencia que a menudo, sin darse cuenta, se convierten en algo espontáneo, o también sobre las dificultades con las que hay que enfrentarse para sortear los más o menos evidentes escollos. Por consiguiente, a lo largo de los últimos años, mis estudios me han llevado a dirigir mi atención hacia los obstáculos que conlleva la tarea del traductor y a reflexionar sobre las innumerables teorías que se han planteado sobre los problemas relacionados con la traducción; pero también la interpretación merece un enfoque especial, sobre todo si consideramos que todavía dicho ámbito no goza de la misma literatura que la traducción. De ahí que, gracias a la generosa contribución de una profesora de la Universidad Ca’ Foscari, que me aconsejó y prestó la materia prima, he elegido un libro que trata el tema de la interpretación y sus problemáticas. Precisamente, mi elección no fue casual, sino que entre todos los capítulos, y en cada uno se desarrollaba el tema de la conferencia desde un perspectiva muy fascinante e innovadora, los dos que decidí traducir son estrictamente ligados entre ellos ya que nacen de la colaboración de los dos ponentes, y proponen una visión, en mi opinión, muy vanguardista con respecto a la interpretación y a su enseñanza, respecto a las que conocía. En esta introducción, explicaremos primero el punto de partida de nuestro trabajo, o sea intentando explicar a grandes rasgos el contenido del texto elegido y las dificultades que sus propias características pueden implicar. En segundo lugar, por supuesto, propondremos nuestra versión de traducción. En tercer lugar, detallaremos la estructura de nuestro comentario y describiremos el método traductor empleado. Finalmente, hablaremos de los materiales de los que nos hemos valido. 6 El presente trabajo propone la traducción de dos capítulos del Simposio Internacional en Soria sobre Interpretación de Conferencias, la transcripción de una conferencia que la Universidad de Valladolid, Facultad de Traducción e Interpretación (Campus de Soria) albergó del 6 al 8 de abril de 1998. Una de las motivaciones que nos ha animado a elegir este tipo de texto es el tema tratado, que nos compete muy de cerca a todos, tanto a los intérpretes profesionales como a los que queremos hacer de esta larga ruta una profesión: los problemas relacionados con la interpretación; y también el desafío que se nos pone, a la hora de traducir, debido a la obvia e indiscutible componente de oralidad, que nos abre una rama de la traducción bastante sutil que exige un nivel de interpretación más atento. En efecto, como he dicho antes, el libro nace de la recogida de todas las ponencias que tuvieron lugar en ocasión de esa reunión científica de especialistas de reconocido prestigio en el ámbito internacional y, por supuesto, fueron orales – sin decirlo, la carga de expresividad y espontaneidad de sus intervenciones nos ha traído bastante de cabeza a la hora de pretender buscar el mismo efecto. El primer capítulo se abre con las motivaciones que llevaron al nacimiento de esta obra, seguido por un comentario breve sobre el texto de partida. Aquí describiremos primero su aspecto y estructura, prestando particular atención al tipo de texto en el que, tratándose de la transcripción de exposiciones orales improvisadas sobre una base de notas, se observará una fuerte presencia de oraciones agramaticales, proposiciones incompletas o, entre otras muchas faltas, interjecciones de orígenes diferentes. Presentaremos, luego, a los conferenciantes que formularon las ponencias de las cuales hemos decidido proponer nuestra traducción, es decir las que han llevado a cabo dos grandes intérpretes y traductores, Mariano García Landa y Sergio Viaggio, que han aprovechado de sus experiencias de forma recíproca para desarrollar la teoría de la traducción aplicada a la enseñanza de la interpretación y, en particular, sobre la interpretación de conferencia. Haremos una sumaria presentación de sus trabajos sobre la traducción y la interpretación, sus puntos de vistas y su contribución en este ámbito, porque esta tipología de texto no nos permite analizar, como se suele, el autor y sus obras anteriores, hacer un análisis contrastivo sobre su estilo, etc. Después de haber establecido la variedad de traducción, se señalará el tipo textual, lo cual es mixto (como también el campo temático) pues, a pesar de ser técnico ya que 7 pertenece a los textos sectoriales, tiene una fuerte carga enfática y expresiva debido a la poderosa oralidad; explicaremos, además, la función del texto, que se caracteriza por un contenido informativo muy elevado. Identificaremos pues el receptor meta, no sólo en los profesionales comprometidos en este “mundillo” o en los estudiantes de la materia tratada, sino también en los más genéricos interlocutores que al menos conozcan las lenguas. Acabaremos, entonces, señalando la presencia, por un lado, de un léxico técnico y específico perteneciente a un sector especializado y del registro formal, a veces áulico, típico de un discurso estructurado para una conferencia; y por otro, daremos una muestra de cómo esa formalidad se mezcla, de forma manifiesta, con los rasgos característicos del habla, por tanto informales, coloquiales e, incluso, argot. En el segundo capítulo, se analizará al texto de llegada, o sea nuestra propuesta de traducción de los dos capítulos elegidos. Antes de empezar con el análisis contrastivo, en primera instancia, reuniremos y sintetizaremos las teorías de la traducción que nos han servido de soporte para introducir de forma propia lo que es el trayecto que entendíamos recorrer y que refleja nuestra postura frente a dichas teorías, que se han formulado a lo largo de, al menos, el último siglo; en efecto, las primeras prácticas de esta profesión parecen remontarse a varios milenios antes de Cristo, desde luego los planteamientos teóricos que se han producido son innumerables. Nos hemos basado, entonces, en las teorías más actuales, como las descritas por J.P.Vinay y J. Darbelnet, por G. Yebra y O. Paz, o bien por P. Newmark y E. Nida, entre otros. Centraremos nuestro interés en la fidelidad al sentido y el respeto tanto de las normas culturales de la lengua de partida como de la de llegada, haciendo hincapié incluso en la finalidad comunicativa de la traducción, en su destinatario y en la finalidad real de la traducción. En un principio, abordaremos la cuestión desde el ángulo del léxico, ejemplificando los procedimientos de traducción que hemos empleado. A este propósito, podemos afirmar que nuestra estrategia de traducción se ha dirigido, en mayor medida, hacia la llamada traducción oblicua en lugar de la literal. Analizaremos, poniendo unos de los ejemplos más representativos sacados del texto original, los casos en los que se ha recurrido a la técnica de la transposición, los que han 8 requerido la modulación, o la amplificación y, finalmente, trataremos las propuestas dicotómicas de equivalencia/adecuación y de extranjerización/apropiación. Cabe señalar que la identificación y clasificación de algunas de las técnicas a las que hemos recurrido han sido sucesivas a la formulación de las mismas. Se deduce, por esta razón, que una gran cantidad de cambios, ajustes sintácticos y reformulaciones varias de la lengua de partida a la lengua de llegada, se han producido de forma espontánea y natural, comportando en ocasiones un esfuerzo más en la fase de incorporación en cada categoría especifica. En el párrafo dedicado a la transposición presentaremos algunos ejemplos. Entre otros, se verán casos de transposición que implican un cambio de construcción, como la de ir+gerundio al uso de un locativo-existencial, o desde un verbo simple hacia una perífrasis verbal, de la construcción ir+a+infinitivo a un futuro de indicativo+adjetivo, o bien de una construcción marcada a una no marcada, o el traslado desde un verbo pronominal hacia un verbo no pronominal, el cambio de verbo a sustantivo, o la reformulación de una estructura gramatical de la lengua de partida que no existe en la lengua de llegada. Por lo que atañe a la modulación, nos basaremos, por un lado en la clasificación propuesta por Vinay y Darbelnet y la perfeccionaremos, por otro lado, mediante la más amplia categorización de variedades ofrecida por Vázquez-Ayora. Intentaremos poner ejemplos de los casos en que hemos aplicado esta técnica como el que ve una modulación de lo abstracto por lo concreto, el de la inversión del punto de vista, de una parte por otra, de la visión figurada a la visión directa, etc. e, incluso casos de generalización y de particularización. Emplearemos esta técnica oblicua también para traducir expresiones fraseológicas o sintagmas verbales o preposicionales, debido a que éstas radican en mayor medida en los hábitos lingüístico-culturales. Entre los procedimientos técnicos oblicuos que Vázquez-Ayora engloba entre los complementarios (amplificación, explicitación, omisión y compensación), daremos una muestra de los casos que hemos sometido al proceso de omisión, es decir algunos de esos casos que presentaban repeticiones, aclaraciones innecesarias, un uso redundante de interjecciones, etc. Al contrario, en las proposiciones que necesitaban de una expansión del sentido de una categoría gramatical en su traslado desde el texto de partida hacia el texto de llegada para expresar la misma idea, ilustraremos como hemos implementado la técnica de la 9 amplificación. En el párrafo sucesivo, trataremos el concepto de equivalencia en oposición a la adecuación, basándonos en la distinción más al uso en el plano de la lengua. Haremos una distinción entre equivalencia formal y dinámica y seguiremos la evolución de sus definiciones, apreciando la óptica de varios autores. Veremos también unos segmentos de texto que han requerido la adopción de equivalentes acuñados. Por último, presentaremos un caso en el que hemos recurrido a la extranjerización de Venuti, incluyendo una pequeña explicación. El tercer capítulo engloba diferentes aspectos que están relacionados con la fuerte carga de oralidad que caracteriza el texto. Explicaremos, primeramente, lo que implica la oralidad misma en un texto escrito y las dificultades que se presentan a la hora de trasladarla a otra lengua; y, en segundo lugar, organizaremos el comentario en otras tres partes. En el párrafo que hemos denominado “léxico”, veremos unos ejemplos en que los ponentes de la conferencia han utilizado nombres, adjetivos o verbos que poseen un valor más genérico, empleados en lugar de otra palabras más especificas, o sea las llamadas las palabras-comodín y las muletillas. Seguidamente, analizaremos un tipo de derivación que prevalece en los capítulos traducidos: la sufijación. Definiremos la tipología que nos atañe en mayor medida, es decir, los sufijos apreciativos que partiremos a su vez en diminutivos (-ito/-ita, -ín/-ina) y aumentativos (en nuestro caso –azo/-aza). En “sintaxis”, se dará muestra de los cambios relacionados con el orden de las palabras en una lengua y otra, argumentando el hecho de que ambas lenguas pertenecen a las definida de “orden libre” y aclarando que no se trata de una libertad absoluta, sino que dichas lenguas gozan de unos márgenes de tolerancia más amplios. El apartado que hemos destinado a la construcción del lo no enfático constará de una subdivisión ulterior. La mayoría de las construcciones analizadas pertenecen al tipo “individuativo” que definiremos y agruparemos en diferentes categoría, es decir la que se presenta en lo+que+oración, que dividimos en los ejemplos que llevan como traducción el pronombre demostrativo ciò y los que han preferido una traducción con el pronombre demostrativo quello/a. Acabaremos con un contraste dado por la construcción lo+único. Finalmente, veremos como hemos hecho frente a las conjunciones paratácticas y e pero al comienzo de la oración. Acabaremos, entonces, con un enfoque pragmático, donde se explicará qué son los 10 marcadores del discurso y se ejemplificaran los principales y más frecuentes en nuestros textos. Aquí, gracias a la amplia clasificación que nos han ofrecido Martín Zorraquino y Portolés, mediante la cual distinguen cinco tipos de marcadores y otros tantos subtipos, proporcionaremos uno o dos ejemplos de cada subtipo, esto es, de entre los “estructuradotes de la información”, los “conectores”, los “reformuladotes”, los “operadores argumentativos” y los “marcadores conversacionales”. Al final acompañaremos este trabajo con algunas conclusiones donde comentaremos si hemos alcanzado el objetivo principal que no nos habíamos puesto, esto es, sacar a la luz los obstáculos que pueden ocultarse detrás de un texto aparentemente sencillo debido a una marcada influencia de oralidad y, por ende, averiguar la eficacia de las estrategias traductoras que se han empleado. En el proceso de establecimiento de la estructura de nuestro análisis destaca una clasificación y explicación previa de las estrategias y de los métodos adoptados y el consiguiente estudio de éstos, lo que, de hecho, nos remanda al método inductivo. En efecto, hemos aportado un sumario de las teorías de los mayores teóricos más al uso por cada categoría elegida y, luego, hemos aplicado dichas teorías a la práctica, demostrándolo a través de unos ejemplos. La derivación inductiva nos permitirá llegar a una conclusión que afecta de forma general a todos los ejemplos pertenecientes a la misma categoría. Para desarrollar el presente trabajo hemos recurrido a manuales de traducción diversos, pero en mayor medida nos hemos basado en las teorías de Vinay y Darbelnet, consultando sobre todo su Stylistique comparée du français et de l’anglais, de VázquezAyora, con su Introducción a la Traductología; pero también en las de García Yebra, en Teoría y práctica de la traducción e, incluso en los análisis propuestos en Traducción y Traductología, Introducción a la Traductología por Hurtado Albir, sin olvidarnos de otros grandes autores y teóricos como Nida, Newmark, Hatim y Mason y Octavio Paz, entre otros. Estos estudios empíricos, sin duda, nos han resultado necesarios y beneficiosos. Al mismo modo, también el auxilio de los diccionarios como el Clave o el Diccionario de la Real Academia Española nos ha sido imprescindible. Finalmente, en una época en la que la tecnología no deja de evolucionar y que nos ofrece unas herramientas que sólo unas décadas antes se soñaban, hemos podido disfrutar de los soportes en línea, ya fueran diccionarios o textos paralelos, o bien materiales didácticos. 11 TEXTOS DE PARTIDA SIMPOSIO INTERNACIONAL EN SORIA SOBRE INTERPRETACIÓN DE CONFERENCIAS (SISIC) 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 PROPUESTA DE TRADUCCIÓN SIMPOSIO INTERNAZIONALE DI SORIA SULL’INTERPRETAZIONE DI CONFERENZA (SISIC) 57 PRESENTAZIONE DELLA TEORIA DELLA TRADUZIONE, CHE DEVE SERVIRE DA BASE ALL’INSEGNAMENTO DELL’INTERPRETAZIONE Mariano García-Landa [Sergio Viaggio]: Mariano García Landa è, a mio modo di vedere, forse la mente più universale che si sia messa a riflettere sui problemi teorici della traduzione e dell’interpretazione. Uno di quei personaggi, dei quali ve ne sono oramai pochi, che sembra aver letto tutto, che sembra ricordarsi di tutto e che sembra esser capace di mettere in relazione tutto con tutto. Qualcosa di davvero esasperante. Quand’ero ancora agli inizi dei miei tartagliamenti prototeorici, mi trovai un bel giorno a leggere un articolo pubblicato nel Meta – sono trascorsi molti anni da allora – intitolato L’oralité de la traduction orale, di: Mariano García Landa. E sospettai che, con quel nome, norvegese non fosse! Alcuni anni più tardi, mi capitò di lavorare in Canada, e nel team c’era tale Mariano García Landa. Io mi scaraventai su di lui e gli chiesi: “Lei è il Mariano García Landa che dico io?”. E lo era. Lì iniziammo a chiacchierare e via dicendo, e la nostra amicizia cresceva man mano che imparavamo a capirci o, meglio, che io imparavo a capire lui. Perché il modello di Mariano, che è un modello a prima vista scabro, credo io, consente di farci carico della totalità del fenomeno in tutti gli aspetti pertinenti e universali, che è quanto una teoria deve fornire, da un lato. E dall’altro, oltre a ciò che per me ha iniziato a essere la bellezza estetica di un modello ben fatto, il modello è di un’applicazione pratica straordinaria, e di questo parlerò io nella seconda parte. Mariano si caratterizza per due cose: una, la più immediatamente pertinente per noi, è che è il primo laureato in interpretazione della storia del pianeta, il primo autore di una tesi per il dottorato di ricerca alla ESIT, la Scuola di Parigi. E più mediatamente pertinente è che, inoltre, ha studiato filosofia a Gottinga. In questo modo, vanta una formazione filosofica classica tedesca che gli permette di collocarsi in cima a una torre di vedetta dalla quale può osservare tutti i fenomeni particolari con l’occhio d’aquila di colui che vede tutto, di colui che non si distrae con le provincie per vedere i continenti. Senza aggiungere altro, vi lascio dunque nelle mani di Mariano. 58 [Mariano García Landa] Salve, buon pomeriggio. Questo testo se l’è inventato lui, eh?! Non c’eravamo affatto messi d’accordo su quello che avrebbe detto. Sono idee sue. La sua relazione con la realtà è aleatoria. Dunque, vorrei iniziare dicendo che me ne sono andato a dormire un pochino al Parador, per essere riposato e, come sempre, ho schiacciato un bel pisolino, e mi ha svegliato per disgrazia, o per fortuna, alle quattro, una chiamata da Bruxelles: mi chiamava un cliente, un mio ottimo cliente, la compagnia aerea Sabena – mi conosce come interprete – mi chiamava un signore importante della compagnia, mi chiamava per – mi segno a che ora devo terminare – mi chiamava per offrirmi …per vedere se volevo essere direttore della scuola di piloti di Sabena. Eh?! Rimasi di sasso, ma per favore! ... “Perché io?” gli chiedo. “Tu parli diverse lingue.” “Sì, ok, eh sì, sì… i piloti devono parlare lingue, è utile, soprattutto l’inglese, e l’inglese aeronautico, ma, comunque, pilotare è un’altra cosa!” Vero? Ovvio. E riattaccai. Un altro racconto simile, forse anche migliore, è quello di mia nipote. Ho una nipote a Bruxelles, che vuole studiare piano e se ne va al conservatorio e ritorna molto delusa, a dirmi: “Zio, sai cosa mi è successo? Nel conservatorio di pianoforte non ci sono professori di piano, sono tutti medici, fisiologi, anatomisti, perché dicono che, dal momento che il piano si suona con le mani, quello che dovevo apprendere io è la fisiologia e l’anatomia delle mani…” È una storiella inventata, ma è per far capire che la musica, anche se per suonarla c’è bisogno di due mani, non ha nulla a che vedere con la fisiologia delle mani. Nell’interpretazione succede la stessa cosa. Per interpretare bisogna avere come minimo due lingue: la lingua di quello che parla e la lingua in cui io parlo, ma l’interpretazione non ha nulla a che vedere con le lingue. L’interpretazione è un’altra cosa, sebbene sia necessario avere due mani, voglio dire due lingue, per suonarla, e questo è quello che si deve tener presente in qualsiasi tipo di scuola. Vale a dire, le scuole create per interpreti, come la Scuola di Ginevra o la Scuola di Parigi, la Scuola di Washington, i professori sono interpreti, Mmh? Dato che non ha nulla a che vedere con lingue, ma con l’interpretariato, c’è bisogno di esperti in interpretazione. Mentre le scuole create su decisione dei Governi, federali o regionali, si basano sul vecchio errore che interpretare o tradurre abbia qualcosa a che vedere con le lingue e mettono come docenti professori di filologia o di linguistica. Questo è un errore gravissimo. Le scuole e facoltà di interpretazione devono avere come professori – questa è una condizione necessaria – devono avere come professori degli interpreti. Tuttavia non è una condizione sufficiente. Non è sufficiente che siano interpreti. Devono essere interpreti che conoscono la teoria 59 della traduzione e interpretazione e che sono in grado di insegnare, bene o male. Poiché anche nelle scuole serie, ovvero dove i professori sono interpreti, gli interpreti a volte commettono gravissimi errori come, per esempio, per insegnare la consecutiva, ci sono scuole – che non nominerò, ma non in Spagna, e non le conosco – dove il professore, cosiddetto professore di consecutiva è un signore che viene, un interprete, ma che si è comprato un giornale nella metro prima di arrivare a lezione, e legge un articolo del giornale per insegnare consecutiva. Questo è un crimine, non si può fare così; questa professione è l’oralità, parlare. È chiaro che conviene terminare le lezioni di consecutiva con la traduzione di testi, perché può succedere. Ma questo è per farvi capire la mia affermazione secondo cui i professori delle scuole debbano essere interpreti: condizione necessaria, ma non sufficiente, posto che l’interpretazione non ha nulla a che fare con le lingue. Bene, questo, che si dice con frequenza, io ho intenzione di dimostrarlo. La fine della mia teoria della traduzione, di questa, che esporremo qui, sarà questa dimostrazione, e se me ne dovessi scordare, ricordatemelo. Cioè, il fatto di credere che l’interpretazione abbia in qualche modo a che vedere con le lingue è un errore, o meglio, è una convinzione. Immagino che molti di voi ricorderanno il libricino tanto, tanto carino che scrisse Ortega y Gasset molto tempo fa su idee e credenze. Le idee sono cose che si pensano, sono cose individuali, il prodotto di un raziocinio. Le credenze sono cose nelle quali uno vive o, come dice lui, Ortega, “nelle quali uno si trova”. Uno si trova nella convinzione. E fa un esempio: io, quando esco la mattina, io vivo nel credo che il suolo mi supporterà, che ci sarà il suolo, che non affonderò, che non è acqua… no, non lo razionalizzo. Viviamo nelle convinzioni. E una vecchia convinzione trasmessa dalla conversazione quotidiana, in cui nasciamo, in cui muoriamo, è che traduzione e interpretazione riguardano in qualche modo le lingue. È un errore. La scienza consiste – anche prima credevamo che il sole, … che era una piccola biglia di fuoco che si levava dall’Oriente e scompariva dietro le montagne dell’Occidente, finchè la scienza non ci mostrò che era il contrario: siamo noi a essere la biglia. Vale a dire che la missione della teoria della traduzione consisterà nel demolire questa convinzione aprendo il passo a una scienza che sia capace di sostenere una pedagogia dell’interpretazione, in modo tale che le scuole e facoltà del… stavo per dire del futuro, no, di domani, non avete più scuse per non organizzarvi bene e per evitare il fallimento delle facoltà spagnole quando, lo scorso autunno, vennero dei rappresentanti del Servizio di Interpretazione della Commissione Europea a esaminare i neolaureati in 60 interpretariato e ne promuovettero solo il sei percento. E oltretutto fu letterale perché si presentarono cento laureati e solo sei passarono l’esame. Quando succede questo, a me sembra francamente scandaloso. Credo che qualcuno debba prendere una decisione. Non c’è da riflettere, il momento della riflessione è già passato. Deve prendere una decisione in questo senso. Tuttavia, dopo queste parole così dure, voglio aggiungere che è comprensibile che si commetta questo tipo di errore posto che la nostra professione, nonostante sia molto antica, come ha detto il nostro collega Wadi Keiser questa mattina, è, dall’altro lato, nella sua forma di interpretazione simultanea, molto moderna. Perché… gli interpreti ci sono sempre stati: i faraoni avevano interpreti, i persiani avevano interpreti e, durante il Medioevo, ci sono sempre stati interpreti che, curiosamente, e vi sono molte parole … qui c’è un autore, italiano, che ha scritto un libretto carino sulla traduzione in generale, Gian Franco Foleno, e da lì ho copiato quelle pagine in cui parla dei termini di interprete nel corso del Medioevo: niente meno che… beh: ermeneuti in Grecia – questa è l’origine – e, a Roma, nei mercati di Roma, verso la fine della Repubblica, dei mercanti greci vengono a vendere i loro prodotti – nei mercati si usciva la mattina, a passeggiare, nella Roma repubblicana – e c’erano bancarelle con greci che vendevano i loro prodotti… e avevano bisogno di un mediatore per i prezzi, per negoziare il possibile contratto di compravendita. E questo lo si chiamava con il nome inter-pretium, ossia colui che media tra i prezzi. Evidentemente questo signore era un mediatore bilingue. Si mantenne la parola interpretium per interprete-interpres per il semplice mediatore bilingue, qualunque fosse la transazione. Questa è l’origine, e lo proietto qui1 nonostante vari colleghi abbiano messo in dubbio questa mia interpretazione dell’origine della parola interprete, e io gli dico da dove li ho tirati fuori. Tuttavia, durante tutto il Medioevo, c’è una parola dominante, è turgumán, che deriva niente meno che dalla lingua sumera, la lingua di quel popolo che inventò la civilizzazione, ossia l’arte di vivere in città, l’agricoltura, nella rivoluzione neolitica e che è ha preso a ripetersi: passò alla lingua accadica e poi all’arabo. In ebraico si dice meturguemán, ed è rimasta nel dragoman inglese. Gli inglesi del XIX secolo, nei loro viaggi in India, Africa, non avevano bisogno di un interprete, ma di una specie di Agenzia Cook, il predecessore dell’agenzia Cook, cioè il signore che risolveva loro tutti i problemi in cui incorrevano quando giungevano presso quei popoli sconosciuti, il dragoman. E c’è 1 Il relatore si avvale, per la sua esposizione, di alcuni lucidi ai quali farà riferimento. [nota dei curatori] 61 un’altra origine, la parola tolmetsch, che sembra provenire dal turco, che diede luogo alla versione tedesca di Dolmetscher. È molto antica la professione. Ma, in realtà, è molto moderna, poiché così come esiste oggigiorno, socialmente, sociologicamente, è una professione ultramoderna, dal momento che, nella sua forma di interpretazione simultanea, nasce, come voi sapete, dopo la Seconda Guerra Mondiale, a Norimberga. Son passati cinquant’anni e, cosa sono cinquant’anni nell’orologio della storia? I medici e gli avvocati hanno dovuto aspettare più di due millenni perché la loro professione si insegnasse come scienza nelle università. Fino agli inizi del XIX secolo non si insegna né la medicina né l’avvocatura nelle università. Iniziò la Germania e a seguire tutta l’Europa, il che vuol dire che se gli interpreti, nella nuova professione, hanno bisogno di cinquant’anni, è comprensibile. Ebbene, le scienze sociali non sono come le scienze fisiche. Uno scopre cose rare che attraversano i confini dell’universo visibile o i geni, cose molto piccole che stanno da quelle parti. Io credo che le scienze sociali si occupino di cose che facciamo tutti i giorni, ma che non comprendiamo. Tutti i giorni interpretiamo, noi interpreti e traduttori, e abbiamo un’impressione di ciò che è la nostra professione. Di questa esperienza di vita, di questa esperienza pratica dell’uomo, su cui deve basarsi la teoria. E l’esperienza, l’esperienza di traduttori e interpreti è stata – questa mattina lo ha detto Wadi Keiser e lo vedrete ovunque - : l’interprete interpreta messaggi, non parole. È la famosa frase, tutti i traduttori hanno detto, quelli che hanno voluto lasciare un segno, lo hanno ripetuto nel corso dei secoli, la famosa frase di San Girolamo, colui che tradusse la Bibbia, e che diceva: “non si traduce parola per parola, ma si estrae il senso dal senso”, salvo, bisogna aggiungere, per la traduzione della Bibbia, che dev’essere totalmente letterale. Questo corrisponde all’esperienza dei traduttori e degli interpreti. In ogni caso, per sapere di cosa stiamo parlando, per essere sicuri che questa frase generale non sia casuale, andiamo a porre un esempio molto concreto. Se mi chiedessero: “Senti, come si dice kickoff in spagnolo? Io, come interprete professionista direi: questo non si traduce, perché non traduciamo mai parole isolate. Io ti posso dare un equivalente del dizionario, uno, due o tre, perché tutte le parole sono polisemiche, però non si traduce. Le parole isolate non hanno vita, vis et potestatem, come dicevano i giuristi latini. Vale a dire, io, traduzione, no. La parola deve perciò trovarsi, se qualcuno la impiega, in un atto linguistico reale (o, come si era soliti dire prima della mia teoria, in un contesto, ossia, noi diciamo, in un atto del parlare). Questo è un atto linguistico, questa è il frontespizio, il frontespizio di un 62 documento2. Qui, in questo contesto, esce la parola kickoff; qui la parola kickoff non è più una parola morta, è bensì una parola carica del senso della situazione e del contesto, è piena di vita. Qui interviene il traduttore. Questo è ciò che il traduttore addenta. Qui lavora l’interprete cogliendo il senso in questo contesto. L’interprete non perderà mai tempo, salvo i principianti, cercando di trovare una traduzione esatta della parola kickoff. Kick può essere tirare calci e off è qualcosa che se ne va. E i principianti o quelli che non sanno ancora tradurre s’incaponiscono nel cercare qualcosa di perfettamente equivalente. Non importa. Non è necessario tradurre. Non si chiede all’interprete che traduca ciò. Questo si può tradurre con “una riunione iniziale o inaugurale”… noi che conosciamo l’inglese, sappiamo al volo che kickoff vuol dire dare un calcio a un pallone da calcio, in determinate situazioni, affinché inizi la partita. Valga da esempio, in quanto non si traducono parole, bensì solamente il senso. Questa è l’esperienza della traduzione, l’esperienza millenaria. Tutti i traduttori che hanno scritto sulla traduzione, da Cicerone a Valéry Larbaud, che ha scritto alcuni magnifici paragrafi su ciò che è la traduzione. Questa è un’esperienza millenaria e, tuttavia, non ha mai trovato il modo per esprimersi sotto forma di scienza. Ora sì. E sono stati gli interpreti, non i traduttori, quelli che hanno trovato il modo di esprimere questo in maniera scientifica. Vi spiegherò un po’ la teoria della traduzione, così com’è stata scoperta, per la prima volta nella storia, da interpreti. La prima versione, formula, è quella di Danitsa Seleskovitch (io ho scritto il nome così come si deve pronunciare3; si scrive Danica, c, a, ma la pronuncia è questa, Danitsa Seleskovitch). Danica Seleskovitch, che creò la Scuola di Parigi e in seguito il seminario di dottorato all’interno della scuola stessa, è quella che propone questa teoria che fui io a battezzare, in un articolo in francese, la teoria del senso, théorie du sens. In realtà lei raccoglie l’esperienza millenaria che l’interprete vive in modo molto più diretto, no? Il fatto che traduciamo messaggi e diménticati delle parole!… le parole le abbandoni, ti si crea nella mente l’idea di ciò che sta dicendo questo signore e tu lo dici nella tua lingua, ma in quel momento le parole sono già scomparse. Questo è il grande insegnamento di Danica Seleskovitch, che inizia a pubblicare i suoi libri nel 1968. Lei parla sempre del vouloir dire, ciò che la gente vuol dire. E la verità è che io ho assistito al suo seminario per fare la mia tesi di dottorato, e sono rimasto sempre pieno di ammirazione nel vedere con quale esattezza e dettaglio Danica 2 3 Vedi nota precedente. Vedi nota numero 1. 63 Seleskovitch distingueva sempre, in ciascun caso concreto, ciò che è senso e ciò che è della lingua. Per esempio, noi interpreti facciamo molta fatica a tradurre nomi propri. “Diamo la parola al signor Misbumbaschián…” E chi è? Perché? Perché non c’è senso. È pura lingua. Cioè, bisogna captare esattamente i fonemi ed è molto difficile captare fonemi quando non c’è senso di fondo. Danica Seleskovitch! Ho imparato grazie a lei – cioè, non so se ho imparato tutto – ma ho comunque sempre ammirato tale precisione nel dettaglio della differenza sensazionale tra il senso, che è la vita, la gente che parla, in una situazione discorsiva, e ciò che è la lingua. Eppure, Danica Seleskovitch non è riuscita a esprimere questa visione in maniera scientifica, ossia accettabile dalle università. Da qui esce la seconda ondata di interpreti che scrivono a proposito della traduzione, l’ondata scientifica degli anni settanta e ottanta, della quale Daniel Gile, che ha pubblicato diversi libri, è il maggior esponente. Questa ondata scientifica – la chiamo così perché criticò, e tutta la critica non solo è sana, bensì necessaria e imprescindibile nella scienza – criticò l’opera della Seleskovitch e il gruppo della Seleskovitch, al quale io appartenevo, proprio perché riteneva che non fosse scientifica. Loro hanno pubblicato tutta una serie di libri che sono “scientifici”, e indubbiamente hanno scoperto aspetti molto interessanti, ma sempre molto parziali. L’errore di questa ondata scientifica è doppio: da un lato, criticando la Scuola del Senso, per aver commesso il peccato di non essere scientifica, non hanno mai voluto accettare nei loro libri e testi questa esperienza millenaria degli interpreti. Non hanno voluto utilizzare la parola senso né accettare questa spiegazione. Non accettando ciò, gli mancava l’essenziale. Salvo che, come io ho dimostrato in vari articoli, e cito la pagina, Daniel Gile, in realtà, sta esprimendo l’idea del senso indirettamente e senza rendersene conto perché è inevitabile. L’idea che l’interprete traduca sensi e non parole è inevitabile. Questo è il loro errore. E il secondo errore, sebbene nel complesso il loro contributo sia stato molto favorevole, è credere che l’operazione del tradurre o interpretare possa essere oggetto di una scienza stile fisica, chimica, medica, biologica. L’idea che studiando il cervello qualcuno un giorno scoprirà… - loro parlano della scatola nera – loro, alcuni di loro credono che l’operazione di interpretare, ovvero tradurre, sia qualcosa che si fa con il cervello. Certo, ci vogliono due mani, ci vogliono due piedi, ci vuole un cervello, ma non ha nulla a che vedere con questo. La loro idea è che forse studiando il cervello si possa scoprire un giorno come funziona. È la seconda critica che gli faccio. Ma, tutto considerato, il loro contributo è molto positivo. 64 E qui interviene la nostra teoria, la teoria mia e di Sergio4 - non dirò che è solo mia per non essere l’unico ad accollarsi la responsabilità – che è quella di considerarci eredi di quelle due scuole di pensiero, la Scuola del Senso, che raccoglie l’esperienza millenaria della professione, e la Scuola che vuole… che ha la pretesa di creare qualcosa di scientifico, ma “non, vi prego, di scienze naturali, ma di scienze sociali!” Poco tempo fa, una professoressa dell’Università di Bergen, Sandra Halverson – voi leggete il nome da lì? Si sente adesso in fondo alla sala? [Fine del nastro] Ora vi do la citazione bibliografica: nella rivista Target, è una delle molte riviste che si occupano di teoria dell’interpretazione. Target, molto seria. Con il titolo di El concepto de equivalencia en los estudios de traducción. È un articolo interessantissimo nel quale questa professoressa norvegese esamina la posizione di ciò che, secondo lei, sono le due scuole principali della teoria dell’interpretazione, vale a dire, la scuola scientifica e poi la scuola di un professore dell’Università di Tel-Aviv che si chiama Gideon Toury. E lei critica queste due scuole e le dichiara praticamente nulle in quanto entrambe sbagliano nello spiegare il concetto di equivalenza nella traduzione. A farla breve, dice, “gli scienziati, in realtà, non riescono a spiegare l’equivalenza e la scuola di Gideon Toury” – che non dovrei citare in un contesto di interpreti perché è una teoria letteraria, della traduzione letteraria, e che consiste nel dire che la traduzione non si può spiegare, ma che l’unica cosa che si deve spiegare a la ricezione dei testi letterari in un determinato momento della cultura di un paese -. Vale a dire che la conclusione di Sandra Halverson è che queste due teorie hanno fallito. E questo mi porta a formulare quali sono le due condizioni che deve soddisfare una teoria o scienza della traduzione e dell’interpretazione per essere presa sul serio. Una è: deve rispondere alla domanda “com’è possibile interpretare?” e la seconda domanda alla quale deve rispondere è “come spiega lei l’equivalenza?” E dimostrerò, o proverò a dimostrare, che la teoria che vi presento risponde a queste due domande. La prima è “come si spiega la traduzione?”. Osservate un momento con me: se vi fate del linguaggio l’idea che le teorie linguistiche propongono, tradurre è impossibile. Posto che le teorie linguistiche non presentano un sistema, di segni, linguistici, ognuno dei quali ha un significato semantico valido all’interno di un sistema semantico. Cioè, è la visione di Ferdinand de Saussure, che si è imposta nel XX secolo per spiegarlo. Se questa 4 Sergio Viaggio, interprete, Nazioni Unite. Vienna. 65 fosse l’unica visione del linguaggio, non si potrebbe tradurre, non si potrebbe spiegare, e non si potrebbe tradurre se fosse la realtà… Per fortuna la realtà è molto più complicata! Ovvero, il sistema di segni – vi svelerò un segreto: il sistema di segni che chiamiamo lingua non esiste nella realtà della vita. L’unica cosa che esiste è che la gente parla, che è un fenomeno sociale. E studiando, da quando fu inventata la scrittura circa ottomila anni fa, in Sumero, possiamo vedere i segni, e questo ci ha permesso di estrarre la grammatica e scoprire che, curiosamente, i segni si costruiscono nelle frasi rispettando certe regole. Questa è la visione… Ma ciò non esiste, l’unica cosa ad esistere è che la gente parla. Per esempio, quando gli europei scoprirono le Americhe, alcuni curiosi, quasi sempre gesuiti, iniziarono ad andare a vivere con gli indigeni, con le popolazioni locali, e ad apprendere la lingua. E cosa fecero? Liste di parole e una serie di regole sintattiche: prima si mette il verbo, poi il soggetto o prima si mette l’oggetto, ecc. Ma questa è un’osservazione che si fa a posteriori della realtà della lingua. Le lingue, in senso stretto, non esistono. Ciò che esiste è il parlare. Se esistessero solo le lingue, non si potrebbe spiegare il tradurre dal momento che ogni segno avrebbe un significato totale, assoluto, all’interno del sistema semantico, e sarebbe inseparabile da quel significato. Dunque, non si potrebbe tradurre perché non si potrebbe separare il senso dalla parola, che è ciò che accade in molti casi. Per esempio, in spagnolo non c’è modo di dare una traduzione convincente delle parole inglesi software e hardware. Noi interpreti ci sforziamo nel dire per software, “programmi informatici” o qualsiasi cosa simile; visto che ci pagano per tradurre, bisogna tradurre; oppure per hardware, diciamo semplicemente “le macchine”. Nella pausa caffè i delegati vengono a dirci: “Non sforzatevi se noi diciamo software e hardware!” Cioè, la parola software è così legata al suo significato che è inseparabile, e perciò non si può tradurre! In altre parole, se questa fosse l’unica spiegazione delle lingue, non potremmo tradurre poiché si dovrebbero ripetere letteralmente tutte le parole nell’originale, che è quanto accade in alcuni casi. Questa, dunque, non è la vera spiegazione. Il ragionamento è il contrario, consiste nel dire: se è un dato di fatto che la traduzione esiste, ciò vuol dire che la spiegazione del linguaggio mediante i sistemi saussuriani non rappresenta totalmente la verità. E come diceva Hegel, “la verità è nel tutto”, Nur das Ganze ist das Wahre. Il che significa, la visione del linguaggio che crea la teoria della traduzione è che, poiché la traduzione è possibile, ciò vuol dire che le parole, quando si trovano nel dizionario, non hanno un significato semantico definito, bensì hanno una possibilità, un nucleo, e che si trasforma in 66 senso solo quando qualcuno le impiega in un atto linguistico. Ovvero, la verità del linguaggio si trova nel parlare e non nella lingua. Con questo preambolo, vi spiego finalmente – che sarebbe ora –, quella che è la teoria della traduzione. Vedete, la teoria della traduzione è molto facile da riassumere in una parola: tradurre è parlare. Sembra semplice, ma a me questo è costato quattordici anni di riflessione, finché alla fine del percorso ho scoperto quello che sto dicendo: tradurre è parlare. Questa è la verità della traduzione. Qualsiasi traduzione è un parlare, ma non per dire ciò che voglio dire ma per dire ciò che un’altra persona vuole dire, il cui dire, con la sua volontà, l’intenzione, faccio mio e vado a ridirlo nell’altra lingua. Tradurre è parlare per ridire ciò che è già stato detto. Il “già detto”, le déjà dit, è il famoso senso dell’esperienza millenaria che, in questa teoria, e questo è completamente rivoluzionario, si presenta come una percezione. La teoria costruisce dunque un modello dell’atto linguistico che spiega come gli esseri umani, in una transazione sociale, regolamentata da norme sociali, utilizzano il sistema di segni al fine di creare messaggi che producono una percezione all’interno della quale i messaggi stessi vengono compresi. Questa è una visione del linguaggio così rivoluzionaria che può venire in mente solo a un rivoluzionario come il russo Pavlov, che è l’autore di questa visione del linguaggio come sistema percettivo, sociale, della specie Homo Sapiens. Dunque, la teoria della traduzione che presentiamo è caratterizzata da questo. L’idea del modello dell’atto linguistico, considerato che tradurre è parlare, lo studio della traduzione ci permette di conoscere a fondo ciò che è il parlare, e questo ci permetterà di costruire un modello linguistico generale. E il senso dell’esperienza è una percezione. Ma non, ovviamente, una percezione naturale, come può essere la vista, l’udito, il sistema percettivo primario che condividiamo con gli animali superiori, bensì una percezione sociale, una percezione che è quella che ha creato la specie Homo Sapiens. E se la specie Homo Sapiens nel corso dell’evoluzione si è divisa e ha creato un pianeta a parte, ciò si deve al fatto che inventò, per caso, o forse no, nel corso di due o tre millenni o milioni di anni forse, un sistema percettivo di secondo grado con il quale si possono creare, inventare percezioni di cose che non esistono. Noi esseri umani viviamo in un mondo che è pieno, per il novantanove percento, di cose che non esistono… nella realtà naturale, per esempio i numeri. Voi avete mai visto un otto passeggiare per strada? Tutti i numeri sono un’invenzione umana. Tutte le scienze creano percezioni secondarie di cose che non esistono nella realtà. La scienza ha la missione di utilizzare questo strumento percettivo, sempre sociale, per creare percezioni che assomiglino molto a quanto accade nella realtà. Ciò che si ottiene, alla fine di varie 67 generazioni, modificando i testi e le frasi, inventando modi di scrivere per poter vedere la realtà, occulta la semplice percezione naturale. Dunque, molto bene, questa è la percezione linguistica… bene, il mio collega mi fa pressione… SV: [omissione] Ortega, per esempio… L’ho saltato, perché non ho tempo. Bene, vediamo, passami prima la percezione… la precedente, la nove. Parliamo della percezione che in questa teoria chiamiamo “la percezione parlistica”, creando una parola che prima non esisteva, e l’interprete5 inventerà la parola, è neologismo corrispondente, no, la naturale… la nove6. Percezione “parlistica”: io non volevo chiamarla percezione linguistica non perché avessi qualcosa contro la lingua, ma come spiegazione teorica. Per me l’essenziale è il parlare, l’atto del parlare. Non esisteva una parola ma, in fin dei conti, lo spagnolo è una lingua indoeuropea. Nelle lingue indoeuropee, come i greci e i tedeschi, che ogni giorno dimostrano che si possono e si devono inventare parole, e questo è il mistero del linguaggio, inventare parole che ci permettano di vedere la realtà in un’altra maniera… Bene, la percezione naturale è il modello delle scienze naturali da Cartesio a Kant. La filosofia classica europea è una filosofia della conoscenza, che si basa su questo modello che appariva già nella Diottrica di Cartesio, per esempio: tutti i disegnini che faceva Cartesio per spiegare come entrano i raggi di luce e come vengono percepiti, e che ci sono immagini capovolte, che vengono proiettate, tutto analizzando gli occhi delle vacche morte, ecc. È stato scritto moltissimo sulla percezione naturale, ma credo ci siano due cose da dire per definire l’essenza di ciò che è la percezione naturale, e le dirò perché saranno molto utili per la percezione “parlistica”, due cose. La percezione naturale è una rappresentazione mentale accompagnata dalla conoscenza conscia o inconscia del fatto che è causata da un oggetto esterno. A differenza delle immagini oniriche, quando vedo qualcosa, so automaticamente, senza pensarci, cos’è quello che… questi posti a sedere che io vedo… si stanno producendo nel mio cervello delle rappresentazioni mentali. Oggi vi è un’accesa discussione, nella scienza cognitiva, volta a capire se si deve o si può affermare che sono immagini e da quale punto di vista e come. Tuttavia “rappresentazione mentale” è un termine abbastanza accettato da tutti; ma sempre accompagnato dal fatto che esiste una causa esterna. 5 Si riferisce a quelli che interpretavano simultaneamente l’intervento. nota precedente. 6 Vedi 68 E il secondo principio che si può e deve dichiarare a proposito della percezione naturale è il principio dell’identità percettiva. Nel senso che tutti viviamo in un mondo, noi e i nostri cugini scimpanzé, viviamo ognuno percependo la stessa realtà e tutte queste percezioni sono identiche. Ciò che voi state percependo qui sullo schermo, se potessimo aprire i crani e vedere il cinema mentale, vedreste che l’immagine di tutti voi è la stessa; almeno questo non si potrà mai dimostrare, ma tutti lo credono. E se non si può mai dimostrare nella percezione naturale, perché vogliono che lo dimostriamo nell’identità che si produce nella traduzione? Ci chiedono, nella percezione parlistica, ci chiedono di dimostrarlo – e si parla e si discute. Loro, erroneamente, lo chiamano equivalenza. E dimostrerò a voi che è perfettamente possibile e che esiste l’identità, non l’equivalenza, l’identità! Cosa che a tutt’oggi nessuno ha potuto dimostrare nella percezione naturale. È una convinzione ed è una deduzione abbastanza plausibile. Bene, e adesso passiamo alla successiva, nella percezione naturale vediamo un essere umano, chiamato da sempre soggetto della conoscenza, in opposizione a un oggetto, chiamato oggetto della conoscenza. Questo è il modello della filosofia classica. Nella filosofia contemporanea questo modello è stato modificato completamente, nelle teorie come quelle di Martin Heidegger, che afferma che prima che esistesse la percezione naturale, ossia uno scienziato o una persona umana, soggetto della conoscenza in opposizione a un oggetto, prima di ciò vi era la vita umana, nella quale entrambe le cose, soggetti e oggetti, erano mescolate. Che questo è il vero principio. Noi arriveremo alla stessa conclusione, ma non attraverso lo stesso percorso di Martin Heidegger, bensì attraverso il percorso di una teoria della traduzione. Potrete notare che, a differenza di quanto accade nella percezione naturale, nella quale presentiamo un soggetto di conoscenza opposto a un oggetto di conoscenza, nella percezione parlistica, che è la più importante per il genere umano, e di conseguenza per la teoria della traduzione, vediamo un essere umano di fronte a un altro essere umano, è una relazione sociale. È ciò che Martin Heidegger chiama la vita umana, das Lieb o das Menschen Lieb. E cos’è che unisce questi due esseri, uno di fronte all’altro? È un mistero empirico l’enorme semplicità che scoprii quando già avevo passato i cinquanta e che quando lo scoprii, per caso, leggendo uno psicologo statunitense, Liberman, rimasi di sasso. Quando la gente parla, come me con voi adesso, quanto viene trasferito da un essere umano all’altro essere umano sono solo onde di pressione differenziali d’aria. E come dice Liberman, le parole che crediamo di captare dall’altro sono le parole che noi stessi 69 creiamo. Quando parliamo, l’unica cosa che passa da uno all’altro è una corrente, o una serie di pressioni differenziali dell’aria. Questo entra in un orecchio, che ha un sistema cerebrale, il quale permette di decifrare fonemi e costruire questo, in un processo che a noi, nella teoria della traduzione, non interessa. A questo proposito si discute molto, e ci sono diverse teorie nella scienza cognitiva, per esempio, il famoso Jerry Fodor, discepolo di Chomsky, ha coniato la teoria modulare nella quale raccoglie niente meno, come lui stesso afferma, che la teoria medievale delle facoltà. I monaci del Medioevo pensavano che l’essere umano possedesse varie facoltà. E lui lo chiamò Modulo, e dice, c’è un modulo nel cervello umano che è il modulo del linguaggio che ha il compito di decifrare i fonemi. Noi, nella teoria della traduzione, siamo molto oltre a questo. Non ci interessano i dettagli di come questo avvenga, ci interessa il risultato finale, che è una percezione parlistica. E aggiungiamo: sappia, signor Fodor, discepolo di Chomsky, che per giungere alla percezione che normalmente chiamiamo comprensione sono necessari non solo moduli, non solo cervelli, bensì tutta una situazione umana, gente in una stanza, all’hotel o quel che sia, tal giorno, con la neve o senza neve, e che tutto questo, e le conoscenze dell’altra persona e le conoscenze del tema sono necessari per arrivare al risultato del discorso, che è il prodotto di una percezione parlistica. È questo dunque l’essenziale… e torniamo a chiederci “cosa succede se…? Qual è il finale, eh?”. Il finale è quel che chiamiamo percezione e nella nostra teoria abbiamo deciso di creare una stenografia speciale. Io ho studiato matematica e filosofia in Germania, e quello che mi ha affascinato della matematica è la storia della notazione matematica, che è una storia lunghissima, di più di due millenni. E molto lenta, come i matematici, che per esprimere idee che sono molto difficili perché sono molto semplici, hanno sviluppato man mano una notazione, nel corso dei secoli, che gradualmente è divenuta sempre più astratta e che permette di pensare con molta chiarezza e velocità. Tuttavia la notazione matematica non è legge, è un caso particolare della possibilità generale che abbiamo noi umani di impiegare stenografie con segni, che sono appunto la notazione matematica, che Leibniz chiama mathesis universalis; e anche un filosofo, che era stato in queste isole, tale Raimondo Lullo, credeva fosse possibile arrivare a plasmare una stenografia, una notazione speciale. In questa teoria – ve la presento tra un istante – abbiamo sviluppato una notazione speciale che non è matematica, per favore, ma matetica, e che non dovrebbe sorprendere noi, interpreti di consecutiva, perché è un trucco, un trucchetto di cui ci serviamo in consecutiva, ognuno ha il proprio, per ricordare tutte le idee di un oratore. Si può vedere in 70 questo modo. Ma per chi non ha esperienza nell’interpretazione consecutiva, per favore, consideratela una stenografia capace di riassumere un’idea molto complicata, in modo molto semplice, che permette di vedere con chiarezza e di pensare rapidamente, e di scoprire rapidamente - altro beneficio della notazione matematica! Ora andrò molto veloce per la presentazione della cosa. Ossia, la funzione, la scrittura matetica. Anziché parlare di percezione parlistica, parliamo di SPP, Spazio Percettivo Parlistico). Le percezioni, in realtà, non si presentano da sole né nella percezione naturale né in quella parlistica, bensì in grandi fiumi e correnti di percezioni; meglio quindi parlare di uno spazio percettivo che va creandosi. E voi, qui, avete due di questi spazi: SPP Stabilito, o quello che Danica chiamerebbe “ciò che l’oratore vuole dire”, son vouloir dire – noi lo presentiamo come un fatto, una percezione – che certamente è cerebrale; questo va oltre la lingua, è un fenomeno psicologico o cerebrale o comunque lo vogliano chiamare, argomento di psicologi, non di linguisti. Stabilito. E dall’altro lato, la persona che ascolta e comprende, produce, produce totalmente, visto che l’unica cosa a essere trasferita da uno all’altro sono correnti di modulazione dell’aria. Crea uno Spazio Percettivo Parlistico “c”, Compreso. Molto bene. Il passo successivo in questa teoria è dire che osservando gli errori che commettono gli interpreti interpretando, e li commettiamo tutti i giorni – l’interpretazione è una professione idealista –, è possibile interpretare solo il novanta percento nel migliore dei casi, si perde sempre qualcosa, no? Cioè, studiando gli errori, vediamo che ci sono errori di tre tipologie: uno, errori per mancata conoscenza della lingua, cosa imprescindibile; bisogna avere il tocco giusto per suonare bene l’interpretazione, e ci sono colleghi che non conoscono, non dominano bene la lingua, gli manca…; due, errori dovuti alla mancata conoscenza dell’argomento di cui si sta parlando: l’oratore parla di chilometri e l’interprete parla di, di gradi centigradi, per fare un esempio. E il terzo errore, gruppo di errori – questo è un lavoro empirico, non è la deduzione logica di nessun principio, ed essendo empirico, si può modificare la lista; spero che un giorno qualcuno faccia una tesi di dottorato, o diverse, su altri tipi di errore e complichi questa classificazione, che è empirica. La terza tipologia è costituita da errori dovuti alla mancata conoscenza delle norme sociali su cui si basa il modo di parlare. Wadi Keiser stamane diceva che gli italiani parlano in quel modo… si deve saper interpretare… i tedeschi parlano in una maniera concettualmente complessa. Io, quando traduco dal tedesco allo spagnolo, traduco, come dico io, con un machete. Taglio tutte quelle costruzioni per restituire una frase limpida, chiara, dalla struttura latina, che è la lingua che parlo io. Gli inglesi, quando parlano, non affermano 71 mai, utilizzano sempre queste frasi: “io credo che si potrebbe dire”, “direi”, “penserei”. Noi latini affermiamo sempre, o affermavamo. Ora c’è una grande influenza dell’inglese e ora anche noi iniziamo a dubitare, o a parlare come se dubitassimo. Tuttavia, in realtà, quando l’inglese dice “io direi che”, l’interprete traduce, dovrebbe tradurre “io affermo che”. Ma non è necessario mettere “io affermo che”, si ripete il vizio del signore. Meno ciance, signor inglese, lei è convinto di questo, non è necessario che lo modifichi dicendo…! Questi sono esempi, abbastanza primitivi, dei tre tipi d’errore che di sicuro commettono gli interpreti. Con quest’analisi empirica degli errori, si realizzano tutti i dettagli del modello. Per esempio, qui sotto: ciò che passa da bocca a orecchio è una corrente d’aria, no? Ma, alla fine, da qui, anche nella comprensione costruiamo la totalità della frase, che il modello rappresenterà in questo modo: è Fo, in questo primo modello – la effe sta per forma, è la forma linguistica -; non dico frase perché a volte non si tratta di frasi, sono parole libere che dice l’oratore, frasi mal costruite, cioè grammaticalmente non vi è nessuna garanzia su quello che uscirà dalla bocca dell’oratore. Ma, sia quel che sia, questo ha una Xm, una struttura sintattica che uno può analizzare post mortem, a posteriori. Ha una struttura semantica, una struttura prosodica e molte altre cose che poi Sergio avrà il compito di complicare ulteriormente. Io presento un modello primario e iniziale per facilitare una prima comprensione. Questo ci permetterà di costruire il modello in notazione. (Ah, già…) Un trucchetto della notazione: quando uno si abitua a pensare con la notazione, tutto diventa molto più semplice. Per esempio, è evidente che nell’atto del parlare, quando parliamo… Io vi ho detto che le lingue non esistevano: non esistono come entità reali indipendenti. Voi non potete dire: stamattina ho visto la lingua francese prendere un caffè sugli Champs-Élysées. La lingua francese non esiste anzi… dove esiste? All’interno di ciascun atto del parlare. Adesso, in questi attimi, nelle parole che dico, qui dentro c’è il sistema della lingua castigliana, in quanto a strutture sintattiche, strutture semantiche, strutture prosodiche e altre cose, ma non come una realtà, bensì come una potenzialità che mi permette, di produrre frasi reali. È la differenza che facevano i filosofi scolastici tra atto e potenza. L’atto è ciò che accade, un fatto reale: a tal ora, in tale luogo, qualcuno fece, qualcuno disse la frase tale quale. Tuttavia questa frase non avrebbe potuto dirla se non fosse esistito il sistema della lingua. Questa è la famosa scoperta degli strutturalisti: che la realtà non esiste se non come manifestazione di un sistema. 72 E questo modo di scrivere, di presentare i sistemi come fenomeni virtuali, potenziali, che esistono solo quando la gente parla, ma che nonostante tutto esistono, nella notazione lo presentiamo come l’esponente. È la mantissa… Per esempio, Xm è una struttura sintattica data, concreta, reale, che è esistita, perché tale persona la disse in tale luogo, a tal ora. Ma questa dipende dal sistema sintattico della lingua, di quel sistema, si rappresenta come un esponente. In Sm, la massa semantica, che non è ciò che il traduttore, o l’interprete, tradurrà, ma fa parte del messaggio con il quale interverrà (egli tradurrà il senso, riprodurrà dunque l’SPP). Vale a dire: la struttura semantica, anch’essa concreta, dipende dal sistema semantico, H, no? H, ecc. La struttura prosodica della mia frase completa dipende dal sistema prosodico della lingua. Le critiche che dovrete farmi poi, consistono nell’accusarmi di creare sistemi la cui esistenza sistemica non è stata ancora dimostrata, ed è la verità. Questo, nel modello che si preannuncia come qualcosa che dovrebbe essere così, e non sappiamo se realmente… tuttavia, come diceva Hegel, “se i fatti non concordano con la teoria, tanto peggio per i fatti”. Dunque, tutto l’atto del parlare ha luogo in un dato momento nel tempo e nello spazio: la situazione. Martedì 14 aprile 1931. Cosa accadde il 14 aprile del 1931 in Spagna? La proclamazione della Seconda Repubblica, ma non so se fossero le otto e dieci o più tardi. Nella nostra scrittura matetica, la situazione concreta e reale, in questa stanza d’hotel, quel giorno, questi due parlano… si rappresenta con la lettera G. La prima formulazione di questo modello la feci nella mia tesi di dottorato, 1978, e allora utilizzavo sempre lettere greche, che è molto più colto e suona più scientifico. Tuttavia, in seguito sono passato a lettere latine perché i computer sono molto più complicati e inoltre, oggigiorno, non tutti hanno studiato greco, cioè il mio “gamma” dottorale si è trasformato in una G. Ma la gi, e qui bisogna ammetterlo, la G dipende anche dai sistemi. Il sistema P, che è il sistema di norme e costumi e regole esplicite. Per esempio, alla riunione di un’organizzazione, le regole che stabiliscono quando parlare, come parlare, che bisogna attendere che il presidente dia la parola a qualcuno, che si deve parlare rivolgendosi al presidente, questo è un esempio nel quale usi e costumi e norme si trasformano in regole. A questi sistemi noi assegniamo una P e riteniamo che questo sia un sistema che gravita sulla situazione. E accanto all’esponente P vi è l’esponente M. L’esponente M contiene tutte le conoscenze di cui disponiamo nella vita, ognuno la sua. A tale fenomeno ha fatto allusione stamane Wadi Keiser, quando ha detto che l’interprete deve conoscere davvero bene gli argomenti, e se lavora per medici o per macellai, deve conoscere ed entrare in quel mondo… o per ministri! Che è un’altra specie di salumieri, di sicuro molto più complessa. 73 Deve entrare in quell’ambiente per vedere come vive quella gente, a quali esperienze fanno riferimento le parole che utilizzano. Ciò può essere chiamato, se volete imparare la terminologia – anche se non si tratta solo di apprendere la terminologia, include imparare il modo di pensare –, l’ambiente. M’imbattei in questo concetto studiando un libro sull’argot francese, che diceva che l’argot ha il suo milieu, ossia, il linguaggio della malavita ha bisogno del suo ambiente. E io dissi: non solo l’argot, qualsiasi linguaggio umano ha bisogno del suo milieu, del suo mondo, nel particolare. Questo vale anche per la situazione. Per inciso, e quale nota filosofica, questo modo di scrivere e di creare un campo reale e un campo esponenziale risolve il gran dilemma filosofico della filosofia francese del XX secolo, la lotta tra esistenziali, lotta ideologica, e strutturalisti. Gli strutturalisti, soprattutto della lingua, che vollero applicare il loro sistema a letteratura e moda, con Barthes e altri, credono che la verità stia nella struttura. In precedenza Sartre, con il suo esistenzialismo, pensava, e un pochino anche Heidegger, che la realtà umana si riscontrasse negli atti. La soluzione non è né l’uno né l’altro, bensì tutto il contrario. La vita umana consiste in atti del parlato nei quali interviene gente reale che realizza cose, per esempio, costruire grandi artefatti, che sono le parole, e consegnarle all’altro attraverso l’aria. Tuttavia questo non sarebbe possibile se non esistessero certe strutture che creano un campo esponenziale, gravitazionale, che rende possibili le azioni. Questa è la soluzione di tale tensione concettuale tra struttura – che noi chiamiamo sistema – e atto, nel modello dell’atto del parlare. No, non mettere quella, è tardi…Le sedici? Bene, ora ci siamo, ora possiamo presentare il modello della traduzione – è qui? -. La traduzione è… - ho già detto che tradurre è parlare per ridire qualcosa che già è stato detto; c’è un altro modo ancora più scientifico per definire la traduzione – la traduzione è la coesistenza di due atti del parlare che condividono lo stesso Spazio Percettivo Parlistico. Vi è un primo atto del parlare in cui un signore parla, l’oratore; un altro signore ascolta, l’interprete; vi è una produzione sociale di spazi percettivi. L’interprete, una volta che ha il suo Spazio Percettivo, dà avvio ad un secondo atto del parlato nel quale è lui l’oratore e si serve di tutte le risorse professionali a sua disposizione per produrre deliberatamente, nella testa dei suoi clienti, la stessa, identica percezione che ha identicamente ricevuto lui secondo il principio dell’identità percettiva che spiegavamo, che esiste. Questo è il modello della traduzione. E ora vediamo, passiamo alla notazione, matetica, con un altro lucido. Quello successivo… vediamo qual è…Ah, ecco, questo è interessante! Che l’interpretazione fosse la coesistenza di due atti del parlare, lo sapevano gli egizi, come potete vedere in questo 74 geroglifico, nel quale si nota, in alto, un interprete che ascolta, sopra, e un interprete che parla alcuni secondi o millisecondi dopo. Guardate com’è antica questa teoria, che sembrava così nuova! E ora i vantaggi della notazione matetica. Questo è il modello dell’atto del parlare (…). Di nuovo il modello teorico puro, che è molto semplice… Sergio si assumerà la responsabilità di complicarlo subito dopo. Qui abbiamo un riassunto per iscritto di pagine: qualcuno vuole dire qualcosa, ha cioè uno Spazio Percettivo Stabilito, che funziona… Sì, mi ero dimenticato di spiegare K. Tutta la percezione, abbiamo detto – stamani Wadi Keiser ha detto – che per capire ciò che qualcuno vuole dire bisogna conoscere il tema: il tema o conoscenza base, cultura generale, conoscenza enciclopedica o base di dati, come alcuni lo vogliono chiamare oggi. Ciò significa che tutta la percezione, che è una rappresentazione mentale accompagnata dalla consapevolezza che esiste una causa esterna, che vale anche per la percezione parlistica (se qualcuno vi parla, sapete che siete voi a inventare ciò che gli sta passando per la testa; vi è una persona reale di fronte a voi, o nascosta dietro alle pagine del libro, che vuole dirvi qualcosa), è una percezione provocata da una causa esterna, che non si potrebbe però produrre nella vostra persona – non mi piace dire nei vostri cervelli – nella vostra persona, se la vostra persona non disponesse di tutta una serie di conoscenze. Ovvero, ogni Spazio Percettivo Parlistico viene incastrato in una serie o insieme di conoscenze, che chiamiamo esponente K. Cioè, qualcuno vuole dire qualcosa: uno Spazio Percettivo Stabilito, in un insieme di conoscenze, in un sistema K, genera un artefatto culturale, una sedia, un tavolo, una serie di segni che, per quanto sottili siano nell’aria, in realtà sono una produzione umana, un artefatto, un catorcio… una catena di segni FO – parentesi – la quale è dotata di una struttura sintattica Xm, cioè, emme, una qualunque, qualunque sia, m, n, o, p, q… manifestazione o aggiornamento di un sistema o struttura sistemica potenziale (L), dotata a sua volta di una massa semantica (Sm), manifestazione di un sistema semantico L, dotata di una curvatura prosodica concreta (Vm), manifestazione di un sistema prosodico della lingua R – chiusa parentesi – in una situazione reale (G), che dipende da un sistema di norme (P); e di un ambiente (M), ambiente…il mondo… [mormorato:] i marxisti lo chiamano “praxis”, ma visto che qui non vogliamo fare politica, lo chiamiamo ambiente. E, con ciò, l’altra persona umana, in quest’insieme intricatissimo di relazioni sociali, sguardi, sospetti, crea uno Spazio Percettivo Parlistico Compreso in un sistema di conoscenze (K), il deponente, o significa che fa parte dell’atto del parlare, Do, discours de l’orateur. 75 Passiamo ora a… vedete? A partir da qui, poi, Sergio vi dimostrerà fino a che punto è utile la scrittura matetica, continuerà ad aggiungere altri segni e vi spiegherà quanto abbiamo discusso per stabilire se i segni che aggiungerà, sarebbero dovuti andare dentro o fuori parentesi. La parentesi è la lingua. Il senso, sono le percezioni. E il resto è il campo esponenziale necessario affinché possa esistere la transazione sociale. Ora presenteremo tutto ciò in uno schemino… Sono in ritardo di due minuti. È il riassunto e la dimostrazione che vi ho promesso all’inizio, il che vuol dire che l’interpretazione e la traduzione non hanno nulla a che fare con le lingue malgré les apparences. Innanzitutto vi è il livello della coscienza, dell’attenzione, della concentrazione. L’interprete, quando parla, quando ascolta… – ma tutti voi, quando parlate con gli altri, senza rendervene conto, lo fate! Perché il modo di focalizzare l’attenzione su ciò che dice l’altra persona è spontaneo, non potete evitarlo, altrimenti non potreste comprendere, e quindi comprendere e tutte le altre operazioni sono…, nell’essere umano, gli si può automaticamente… “non è del tutto automatico, non siamo macchine”, ma quasi. Livello della coscienza, innanzitutto, l’attenzione, la concentrazione. Lì succede l’essenziale di ciò che accade, conoscendo la corrente percettiva. Da quel livello, tutti noi esseri umani, e dunque noi interpreti, posto che interpretare è parlare, prendiamo le decisioni sulla costruzione di frasi. Da qui operiamo, e scegliamo questa parola, questa struttura, frase traslativa, passiva diretta… Chi, come me, conosce la grammatica… in cabina a volte penso – e altri colleghi mi confessano di pensare – “ora mi conviene utilizzare una passiva riflessiva, che è più efficace per far passare questa idea”, cioè per produrre lo Spazio Percettivo nell’ascoltatore. Da detto livello si manovra ciò che succede lì, vale a dire questa relazione, quel livello astratto delle percezioni nel quale scorre la vita umana è la relazione tra tali percezioni. Essere umano significa entrare in una corrente di percezioni. Chiamatelo pure comunicazione, ma la comunicazione finalmente ha una formula matetica, non matematica. E ciò che succede al di sotto sono i segni, che manovriamo dal livello superiore. Tuttavia i segni – non è necessario che sia il sistema della lingua –, possono appartenere a qualsiasi sistema di segni. L’interpretazione esiste anche con il sistema gestuale che utilizzano i non vedenti, sorry, i sordomuti, non i non vedenti. Il sistema più conosciuto è la lingua dei segni americana, che fu inventata da un prete francese all’inizio del XIX secolo, colui che cercò di istruire l’enfant de l’Aveyron, l’enfant sauvage – cioè uno di quei bambini abbandonati – se ne conoscono settanta casi – ma il più noto è quello di un ragazzo, un ragazzino che si supponeva avesse intorno ai dodici, quattordici anni, che 76 venne ritrovato nei boschi del sud della Francia nel dipartimento dell’Aveyron, alla fine del XVIII secolo, già in epoca napoleonica. E riscosse molto successo nei salotti intellettuali parigini, lo prendevano per uno spettacolo, vedete… è affascinante leggere tutto quel che riguarda questo ragazzo per capire quello che è il linguaggio. Tentarono di insegnargli la lingua… questo… prete… e non ci riuscirono. Morì più o meno trentatré anni dopo. Tuttavia, degli americani che passarono per Parigi, impararono alcuni di questi “tentativi di segni”; nacque così l’American Sign Language, che s’impiega perfino nelle conferenze internazionali! Ho assistito a conferenze in cui parlavano i sordomuti e vi era un interprete che traduceva in inglese, e noi lo prendevamo dall’inglese. Il che vuol dire che, la trasmissione percettiva, la comunicazione percettiva parlistica è indipendente dai segni che si utilizzano. È pertanto indipendente dalle lingue. È un fenomeno a sé stante, che è quanto si deve insegnare nelle scuole e nelle facoltà di interpretariato. Questo pilotaggio che compie l’interprete, attraverso il suo modo di comprendere la lingua o il sistema di segni che vengono impiegati – probabilmente in altri pianeti utilizzano altri sistemi…-, imparare a estrarre percezioni e riprodurle professionalmente nella… mente dei clienti, questa è la scienza dell’interpretazione e su di essa si deve basare la pedagogia e l’insegnamento. Ho finito, finalmente. [Applausi] [Cinque minuti di pausa] Signore e signori, vi presento ora il prossimo oratore, che è Sergio Viaggio, del quale, in questo contesto, la cosa più importante che merita esser detta è che è così intelligente da aver capito la mia teoria. E non solo questo. Sergio è il primo lettore, nel senso che lesse il manoscritto – che scrissi… vent’anni fa, e che non ho ancora pubblicato perché non mi piace completamente –, fu il primo a leggerlo. Ma ha capito con un ritardo di, credo, quattordici anni l’utilità della notazione matetica. Circa un anno fa si rese conto che era un modo di pensare sensazionale e, da allora, l’ha sviluppato e l’ha applicato per definire esattamente, per definire, per esempio, la traduzione automatica, per definire la traduzione per iscritto. Ora vedrete fino a che punto può essere utile la teoria della traduzione sottoforma di scrittura matetica. Sergio. 77 Sergio Viaggio NON CHIEDERMI COSA DICO, MA COSA STO FACENDO CON QUEL CHE DICO. L’INTERPRETE COME MEDIATORE TRA PERSONE E NON COME RIGURGITATORE DI ENUNCIATI Sergio Viaggio (Sullo schermo appare il modello in notazione matetica). Non spaventatevi: vi assicuro che serve. E vi giuro che serve in cabina. Troverete tutto nei foglietti che sono stati distribuiti, perciò non sforzate gli occhi, che non ne vale la pena. La formidabile complementarietà che abbiamo riscontrato, la simbiosi – non si può chiamare in altro modo – che unisce Mariano e me è che lui vola e io resto a terra. A me interessa l’aspetto pratico, ciò che mi serve tutti i giorni, quel che mi serve per insegnare, perché mi piace molto, affinché serva tutti i giorni agli studenti. E questo modello, astruso e detestabile come si può notare, sì che serve! Cercherò di mostrarlo. Utilizziamo, a parte gli esempi pratici che sono stati distribuiti, l’esperienza di oggi, di questa mattina e di questo pomeriggio. Voi, quando entrate in contatto con un altro essere umano, chiunque egli sia, l’idraulico, il fidanzato, il macellaio, entrate in una transazione sociale che si realizza attraverso una successione dialogica di atti del parlare. Nel caso della conferenza, come la nostra, non c’è, in realtà, una successione dialogica di atti del parlare, bensì una successione monologica di atti del parlare, prolungatissimi, come lo sono le nostre esposizioni. Ma le differenze sono più di dettaglio che di fondo, in quanto ciò che succede è sempre esattamente lo stesso. C’è sempre qualcuno che apre bocca per dire qualcosa, per mentire, per sedurre, per chiedere, per informare, per fare una battuta, per perder tempo, per rompere un silenzio imbarazzante, e qualcuno che ascolta. Se quello che io voglio dire e quello che voi avete capito è la stessa cosa, la comunicazione tra noi ha avuto successo. Se no, no. Con o senza traduzione. In inglese o in francese. Pasticciato o raffinato. Farfugliato o pronunciato come un annunciatore della BBC. Tutti questi aspetti son note a piè di pagina del problema fondamentale della comunicazione che significa ottenere, come diceva Mariano, un’identità percettiva. Empiricamente – per ora, in ogni caso – non si può dimostrare, solo supporre. Non abbiamo modo di dimostrare, come diceva Mariano, se il padre che vedono i due fratelli, lo vedono entrambi nella stessa maniera, ma la sopravvivenza della specie dimostra che deve pur succedere qualcosa perché altrimenti ci saremmo già estinti. Accontentiamoci, dunque, di immaginare questa identità e di indicare che la comunicazione sarà riuscita in quanto avrà avuto luogo. 78 Nel modello di Mariano, si parlava astrattamente di un’identità, di un’identità, diciamo, totale, assoluta. Sappiamo che non esiste. Che, in realtà si tratta dell’identità pertinente. Io non posso dire tutto quel che voglio dire: non trovo le parole, non mi vengono in mente; e, se potessi, non avreste abbastanza tempo e pazienza per ascoltarmi. Perciò comprimo quel che voglio dire. Cerco di prevedere di quante dimostrazioni avete bisogno per riuscire a convincervi del potenziale di quanto contenuto in questa borsa, che voglio vendervi. “Mi sbaglio o non mi sbaglio?”, anche questa è una nota a piè di pagina. Ma ci comportiamo tutti così, sulla base del principio della pertinenza. Voi partite dal presupposto che se io vi dico qualcosa – non io, Sergio Viaggio: io, colui che parla -, sia per un motivo; per questo mi prestate attenzione, altrimenti, non me la prestereste. Perché se voi non credeste che in un modo o nell’altro potreste trarre beneficio da ciò che dico io, non prestereste attenzione. Ebbene, io apro bocca non così, a caso. Sono venuto a Soria non così, a caso. Dietro e prima del mio aprir bocca vi è una motivazione cosciente che voi potreste scoprire, o forse no. Può essere, per esempio, sedurre una determinata ragazza… tutta questa conferenza è per farmi notare, quel che m’interessa è che alla mia ragazza, per esempio, qui presente, brillino gli occhi di ammirazione. Non è pertinente per la comunicazione tra noi, ma è la motivazione del mio parlare, o può esserla. E questa motivazione cosciente, a sua volta, nasce dal miasma di motivazioni incoscienti che io non conosco. Tutto questo prima di aprir bocca. Quando apro bocca, è, in tal caso sì, per trasmettere una percezione parlistica. Lì inizia a scolpirsi il nostro modello del parlato. E questa percezione parlistica, io la trasmetto non solo con una catena di segni linguistici, dotata di una struttura fono-morfosemantica, costruita fondamentalmente con l’adattamento delle norme astratte del castigliano nella sua versione rioplatense pasticciata, con un potenziale semantico e con una struttura ritmica, la faccio in un determinato registro, non troppo elevato, non troppo colloquiale, dottorale un po’, un po’ colloquiale, ma un determinato registro, e l’accompagno con i suoni della mia voce, del mio modo di parlare con il naso tappato (perché sono raffreddato), con un accompagnamento coreografico cinetico: i gesti, le espressioni del viso, che pure sono parte del messaggio. Se stessero trasmettendo questo per radio, proprio in questo istante, chi si trovasse all’ascolto perderebbe l’accompagnamento cinetico; non è che capirebbe meno: capirebbe con un po’ più di difficoltà, perché il gesto della mano è la vignetta della storia, è quel che aiuta, completa, comprova o smentisce l’informazione linguistica. È così importante il poter vedere colui 79 che parla, da renderla condizione che gli interpreti esigono – e giustamente! –… perché bisogna ascoltare con gli occhi, poiché io non posso che parlare con il corpo. Da un lato, questo è ciò che mi porta qui e per questo sono io ad aprir bocca. Ma ciascuno di voi è venuto qua ad aprire le orecchie – sebbene con un’intenzione più o meno omogeneamente condivisa – con intenzioni specifiche di ognuno. Non mi ascoltano con le stesse orecchie o con lo stesso interesse Alfonso7, o Mariano, che conosce la teoria a memoria, o Susanna8, che non ha altro rimedio che saperla a memoria, o gli interpreti che mi stanno interpretando o i professori o gli studenti. O i tecnici che si trovano lì, con i cameraman, cui farebbe lo stesso se io parlassi di pesca, che non sono venuti a informarsi sull’interpretazione, ma a fare il proprio lavoro. Tutte queste volontà di comprendere si differenziano. La vostra, che siete venuti ad ascoltare me per puro interesse e non perché non abbiate alternativa, è più o meno omogenea, ma non tutti avete la stessa K – le conoscenze pertinenti o gli schemi di precomprensione del modello di Mariano -. Dette conoscenze pertinenti che, nel caso di Mariano, sono monumentali, nel caso degli interpreti veterani, di Wadi9, di Alfonso, mio e dei docenti di interpretazione, sono abbastanza voluminose, e nel caso vostro, ragazzi giovani, in quanto tali, meno sviluppate. Io faccio in modo di non schiacciare chi possiede una K più piccolina e di non annoiare chi vanta una K più grande; lo facciamo tutti, inconsciamente, quando parliamo. Ad ogni modo, i miei due colleghi in cabina non stanno parlando né a voi né ai tecnici. Stanno parlando a Wadi, alla signora di Wadi, a Guy e non so se a qualcun altro. A differenza mia, loro trovano un’unanimità quasi monolitica nel voler capire dall’altro lato dell’interpretazione, e una K omogeneamente enorme. Molto di ciò che dico, che è pertinente per quelli che lo colgono come qualcosa di nuovo, che dicono “ah, non lo sapevo!”, non è così pertinente per interpreti veterani come Wadi. L’interprete che vediamo in quella cabina sta mediando tra me, che parlo, e Wadi, che ascolta. Non tra me che parlo, per esempio, e voi studenti. La sua ubicazione all’interno della distanza che separa le mie labbra dalle orecchie di Wadi non è la stessa che Mariano10 e io abbiamo adottato stamattina dalle labbra di Wadi e: gli studenti, i giornalisti, il sindaco, la signora deputata, il duca di Soria o il suo turiferario, i professori di interpretariato, Dio e Santa 7 Alfonso Torrents dels Prats. Suzanne Ringler. 9 Walter Keiser. 10 Si riferisce al fatto che lo stesso Viaggio e Mariano García Landa avevano interpretato, quella mattina, in cabina spagnola, gli interventi inaugurali pronunciati in francese. 8 80 Maria Santissima! Stavo interpretando urbi et orbi. Dovevo cercare, indipendentemente da come mi sia uscita, una media più generica, e di conseguenza più bassa, rispetto alla media cui possono legittimamente aspirare i nostri colleghi in cabina, e che vantano il legittimo diritto di pretendere i due o tre ascoltatori che in questo momento li stanno ascoltando. È una cosa fondamentale: non vi è simmetria tra voler dire e capire. È la prima cosa che deve sapere l’interprete. Il profano pensa che l’interprete sia un alter ego dell’oratore, una vice-bocca. E perché non delle vice orecchie? O perché non un alter ego dell’interlocutore? In realtà, entrambe le cose. A seconda della situazione concreta, l’interprete media, si sposta, anche durante la stessa esposizione, più verso le orecchie di chi lo ascolta o più verso la bocca di chi parla effettuando le modifiche necessarie affinché l’identità p e r t i n e n t e si realizzi. Ha subito l’enorme responsabilità di decidere qual è la pertinenza in quel caso specifico. La pertinenza per Wadi, o per la sua signora, o la pertinenza per tutta la sala, conformemente alla circostanza. E poi quella di giocarsi la sua destrezza facendo effettivamente in modo che si realizzi questa identità pertinente. Per stabilire la pertinenza è necessario il sapere cosa. La conoscenza dichiarativa, la teoria. E il sapere come, la conoscenza procedurale, l’abilità di applicare questa teoria, avendo stabilito il tipo di pertinenza che si deve raggiungere, al fine di fornire e arbitrare efficacemente i mezzi parlistici che contribuiscono a ottenerla. Questo è il suo saper fare. Entrambe le cose sono importanti. Gli interpreti e i traduttori che affermano che per tradurre o interpretare non importa la teoria, non fanno che presentare la teoria della mancata necessità di teoria. È una teoria come le altre, ma con qualche svantaggio: è falsa, è errata ed è nociva. Bene. Fin qui mi ero riferito alla motivazione che mi aveva spinto a iniziare quest’atto del parlare. Ora mi metto a parlare con un’intenzione pragmatica principale, un obiettivo che perseguo dicendo quel che dico. Che, in questo caso, si articola in due modi: da un lato, presentarvi e spiegarvi il modello; dall’altro, ve lo voglio vendere! Qualsiasi cosa dica, bene o male, con impaccio o senza, con battute o senza, non è che un veicolo per la realizzazione di queste due intenzioni convergenti. Così quel che si devono chiedere i colleghi in cabina non è tanto “cosa sto dicendo?”, ma piuttosto “cosa sto facendo – o, meglio, cosa ho intenzione di fare – con quel che dico?”. Soltanto se sono riusciti a determinare cosa sto facendo o ho intenzione di fare attraverso quello che dico, possono dire, in modo tale da fare anch’essi lo stesso, da spiegare anch’essi, da vendere anch’essi. E se lo possono fare meglio di me, beh, cos’altro posso desiderare?! Un delegato 81 balbuziente, cos’altro può desiderare se non un interprete non balbuziente?! Questo è il carattere specifico della mediazione: non soltanto ripetere, come nel modello. Andiamo a vederlo ora nel modello esteso. Vi dicevo, io sono spinto da una motivazione conscia! Tutti quelli che parlano sono spinti da una motivazione! Le abbiamo assegnato una W; avremmo potuto assegnarle qualsiasi cosa, ma la W è più corta di “motivazione conscia”. Il concetto di motivazione può svilupparsi, possiamo anche discutere, nel senso letterale del termine, vale a dire arguire e riarguire, senza giungere a un accordo su quale sia la motivazione. Ma converremo tutti sul fatto che è più facile mettersi d’accordo su una lettera che sul nome di un concetto. Su questa motivazione conscia poggia, dicevo, la motivazione inconscia. Fin qui non ho aperto bocca. Fin qui sono solo arrivato a Soria. Ora che sono arrivato a Soria, mentre vi parlo, ho l’intenzione pragmatica fondamentale di spiegare il modello, però anche l’altra – non così fondamentale, ma abbastanza simile a quella fondamentale – di vendervelo. E qui sì, apro bocca e dico quel che sto dicendo. Lo sto dicendo in castigliano, in una catena segnica, nella lingua, o in un modo che presenta la sua struttura morfosintattica, il suo potenziale semantico, tutto quel che Mariano ha già spiegato, oltre all’accompagnamento cinetico, questo accompagnamento grafico che avete in mano e che costituisce la parte fondamentale del messaggio, in questa sala, in questo momento storico concreto di fine, niente meno che, del primo millennio della nuova era, a quest’ora concreta…e, in conseguenza di ciò, si crea in voi una percezione che, laddove fosse pertinentemente identica a quella che voglio trasmettere, permetterebbe la riuscita della comunicazione…e se no, amen! Lo vedremo nel dibattito; vediamo se ci sono domande che rivelano, tutt’a un tratto, che non mi sono espresso bene o, in ogni caso, che non sono riuscito a capire bene qualcuno, poco importa di chi sia la colpa. Il fatto è che se l’identità non viene stabilita, la comunicazione non ha buon esito, e se sì, meglio! Questo è il mio atto del parlare con voi. Ma quest’atto del parlare, a Wadi arriva indirettamente: non gli arriva da qui, gli arriva da là, dalla cabina, dalle labbra dell’interprete. Il mio collega riproduce un atto del parlare parallelo, che è costituito esattamente degli stessi componenti, mescolati in un altro modo, con altre peculiarità: il mio con le peculiarità m; quello del collega che sta intervenendo ora, con le peculiarità n; io, con voce da uomo, la mia C è maschile; lei, con voce da donna, la sua C è femminile; io, con accento rioplatense, la mia V è rioplatense – la vi, che dite voi -, lei con accento peninsulare, la sua V peninsulare. Tutte queste cose non interferiscono con la riuscita della comunicazione se avrete compreso ciò che volevo dire, in rioplatense o in peninsulare, in 82 spagnolo o in francese. La differenza fondamentale tra il mio atto del parlare e l’atto del parlare della mia collega è che il mio è più mio, rispetto a quanto sia suo quello che esprime lei. Io dico ciò che io intendo dire. Anche lei: ciò che io voglio dire. Per questo l’interpretazione non può essere, almeno all’inizio, tanto spontanea come il parlare. Poiché uno normalmente non parla per dire quel che vuole che dica un altro (salvo, per esempio, in un esame, dove uno studente è solito perdere proprio la spontaneità del parlare). Uno parla per dire quel che vuole dire un altro. Anche il bambino, quando arriva e dice: “Mia mamma ha detto perché non le presta un bicchierino d’olio” in realtà sta dicendo qualcosa che lui vuole dire. E ho messo tra parentesi, perciò, la motivazione e le intenzioni dell’interprete. Che sono perché non possono non esserlo, anche se lo sono fino a un certo punto, subordinate a quelle dell’oratore (però solo fino a un certo punto). E che lo erano anche stamane quando interpretavo io, perché stavo preparando il terreno per questa esposizione. Stavo interpretando l’atto del parlare di Wadi nel modo in cui io dico si debba interpretare, per poi citare l’esempio. Avevo la mia secret agenda personale, senza tradire in alcun modo, credo – in ogni caso, inconsapevolmente –, l’atto del parlare di Wadi. Ma, come vi spiegavo, in quella cabina io avevo le mie motivazioni e intenzioni personali. Quando voi date degli esami, ragazzi, avete l’intenzione di passare, non prendiamoci in giro! Guardate il viso accigliato del prof e sapete se dovete dire tutti i numeri o se potete mangiarvi un decimale. Perché gli atti del parlare si reggono tutti esattamente sulle stesse leggi: diretti e indiretti, volontari e forzati, spontanei e pianificati, originali o secondari… (Indica le graffe che circondano Wz Yy nell’atto del parlare dell’interprete). Cosa succede qui? Perché queste graffe intorno alla produzione o alla trasformazione della percezione che ha compreso l’interprete nella percezione che ora cerca di trasmettere a Wadi? Perché lei fornisce la nuova pertinenza, data la nuova K o la K specifica di Wadi – dico Wadi personalizzando, e ovviamente mi riferisco alla platea francofona, che non è esattamente uguale alla mia, che ha un interesse molto più specifico e conoscenze molto più pertinenti. Farebbe male la mia collega nella cabina francese, dunque, se stesse interpretando per Wadi con la stessa metodologia con cui interpreto io Wadi. Perché io interpretavo pour la galerie, e lei interpreta per una o due persone concrete. Questo è esattamente il lavoro specifico del mediatore interlinguistico e interculturale. Pertanto non è un pappagallo, e pertanto non può essere sostituito da una macchina; perché questo lavoro è ciò che renderà poi possibile che l’identità tra quello che io voglio dire e quello che Wadi ha capito sia pertinente, non qualsiasi identità, non tutta 83 l’identità: l’identità che interessa a lui e a me, l’identità mutuamente pertinente. O, da ultimo, giacché stanno interpretando per lui e io nemmeno lo sento, l’identità che interessa a lui, quella pertinente per lui. Sembra un’eresia, ma non lo è: capita ogni giorno che l’unico o gli unici due delegati che ascoltano la cabina spagnola, si tolgano le cuffie… e uno smette di interpretare; termina la possibilità di stabilire alcuna identità pertinente per loro. L’interpretazione di conferenza – e quella che stiamo tenendo qui assomiglia all’interpretazione di conferenza – si distingue dalle altre forme di mediazione, perché tutto quello che si trova a sinistra dell’atto del parlare perde gran parte della sua pertinenza (seppur mai del tutto). È molto pertinente, invece, nel caso dell’interprete comunitario o giudiziario che deve mediare tra il povero rifugiato guatemalteco, quasi analfabeta, in stato di fermo poiché sprovvisto di documenti d’identificazione in un commissariato di Stoccolma, e il funzionario, magari razzista, che pretende di deportarlo a tutti i costi. O nel caso della madre disperata perché il figlio ha avuto un incidente, che deve farsi capire dal medico, nel bel mezzo della sua isteria. Ma non qui, non nel Consiglio dei Ministri dell’Unione Europea, non nel Consiglio di Sicurezza delle Nazioni Unite. In questi casi, anzi, assume un peso specifico molto più decisivo il contenuto proposizionale dell’enunciato. Nel nostro caso specifico, il modello dell’interpretazione. Ciò che è veramente importante per voi è cosa vuol dire K? Che diavolo è t? Perché E e C si trovano fuori dalle parentesi? E non come lo spiego io. Voi non volete ottenere la mia spiegazione, ma volete ottenere la spiegazione. E se la spiegazione che fa l’interprete è migliore della mia, tanto meglio per chi ascolta quella spiegazione. La comunicazione diventa impersonale. Anzi, nelle riunioni internazionali, in realtà, le persone nemmeno parlano: parlano interessi, parlano Stati, parlano entità. Non interessa tanto la personalità dell’ambasciatore del Madagascar, quanto la posizione del Madagascar. Questa circostanza è pertinente anche dal punto di vista della forma, perché, come in questo caso, gli atti del parlare sono molto più monologici. La differenza fondamentale la nota l’interprete consecutivista. Non vi sono grandi discussioni tra il medico e il paziente, tra l’operatore sociale e il rifugiato. Tuttavia, se questo venisse interpretato in consecutiva, io parlo tre, quattro, magari cinque minuti di fila. Si mette alla prova, dunque, la memoria a medio termine dell’interprete, che il parlante comune non ha bisogno di mettere alla prova mai. Dal momento che la memoria a medio termine ha limitazioni neurofisiologiche insuperabili, si esaurisce e basta. Ovviamente, la disperazione dello studente e dell’interprete è per ricordare. È chiaro, bisogna ricordarsi, perché se non mi ricordo quello 84 che ha detto l’oratore, come lo ripeto? Ma se non l’ho capito, come lo ripeto anche se me lo ricordo? E a volte si smette di capire poiché tutto lo sforzo si concentra nel ricordare. Certo, siccome non si possono tenere a mente le parole, sebbene uno prenda note come un pazzo, rimane in ogni caso la struttura semantica; ma la struttura semantica non è il contenuto proposizionale. La struttura semantica non è altro che la forma semantica del contenuto proposizionale. La semantica è forma, non contenuto. È contenuto, sì, del segno; ma il segno, tutto il segno, è la forma di ciò che si vuole dire. Gli interpreti l’hanno scoperto da soli: un po’ alla volta la nota smette di essere linguistica, la nota si trasforma in disegnetti. La nota passa da F a E, perché le frecce, il cerchietto, la riga, il segno interrogativo – che non è “domanda”, ma “dubbio” – non è linguistico, non è francese e non è in inglese: è nozionale. La nota serve solo se è utile, cioè se permette poi di evocare il contenuto proposizionale che si presume contenga. La funzione della nota non è altro che quella del nodo nel fazzoletto che mi permette di ricordarmi del mio anniversario di matrimonio. Non importa il colore del fazzoletto e non importa la misura del nodo. E nemmeno devo scrivere nel fazzoletto: “anniversario di matrimonio, cretino, non dimenticarti, compra un mazzo di rose!”. Ricordarmi dell’anniversario di matrimonio vuol dire ricordarmi che è il mio anniversario di matrimonio, con mia moglie, alla quale devo comprare fiori, ecc., ecc., ecc. Se il nodo che avete fatto voi nel foglio vi permette di ricordarvi dell’anniversario di matrimonio dell’oratore, ben fatto allora; altrimenti, per quanto accurato sia, non serve. E uno dei problemi agli esordi, e tra i più difficili da annientare nello studente, è l’ossessione per la presa di note. Questa ossessione per la presa di note è doppiamente nociva: perché a nessuno piace che non lo si guardi quando parla e non si possono prendere note senza guardare il foglio, a differenza di come fanno i pittori che dipingono guardando il modello. Lo studente che pianta il naso nel suo blocchetto, sta trascurando prematuramente il comportamento cinetico e paralinguistico che fa parte della naturalezza, della spontaneità, dell’accettabilità e, pertanto, dell’efficacia del suo atto del parlare. Come vedete, il modello non dice come si deve interpretare; quello che il modello fa è enumerare in forma economica gli elementi fondamentali di cui è necessario tener conto. Come si applica il modello? Questo è già lavoro e arte di ciascuno. Per questo ci sono i professori, per insegnare a farlo in maniera efficace. Il modello non impone; in ogni caso, così come la descrizione anatomica dell’essere umano e delle malattie non dice come si deve curare, così come la diagnosi non è la terapia, data una diagnosi, allo stesso modo, ci sono metodi che curano, che non curano, che curano meglio o curano peggio, che curano 85 più rapidamente o più lentamente, che curano più o meno economicamente. E bisogna indicare quelli più efficaci, i più economici, i meno traumatici, ecc. Per questo c’è il professore. Il dramma dell’interpretazione consecutiva, quindi, è fondato sulla differenza che vi è tra il tm dell’atto originale e il tm+n dell’interprete consecutivista: quattro o cinque minuti e a volte di più. Nell’interpretazione simultanea è di 250-300 millisecondi. Ovvio, va molto bene perché non dobbiamo utilizzare la memoria a medio termine, ma spetta a noi affrontare la necessità di capire, stabilire la pertinenza e parlare, tutto simultaneamente. MLG: Non hai spiegato cosa significa il simbolo VHE… Sì che l’ho spiegato! Non stavi ascoltando! [risate]… Come sempre… [risate]. Nell’interpretazione simultanea, come ora, gli atti quasi si sovrappongono. L’interprete non può ascoltare tutto un frammento più o meno completo di quello che io voglio dire. Deve dirlo man mano, e prevedendolo. Quello che diceva Wadi stamane: “Dove vuole andare a parare questo buon uomo con la frase che mi ha fatto iniziare?” Riposa la memoria a medio termine, ma entra in gioco l’attenzione disgiunta. Il mio collega deve fare un sacco di cose allo stesso tempo. È quello che cercava di spiegare Daniel Gile con il suo modello di sforzi complementari. A Mariano non piace il modello di Gile; io credo che pedagogicamente sia molto utile. In effetti, si devono fare simultaneamente molte cose che uno non è abituato a fare simultaneamente. Si devono ricondizionare i riflessi. E pertanto, come quando uno vuole suonare il pianoforte con le due mani insieme per la prima volta, fa una confusione impressionante. Per questo conviene procedere affrontando questi sforzi uno per uno e per questo, anche se quasi non si usa ora, l’interpretazione consecutiva, come supporto pedagogico, come gradino verso l’interpretazione simultanea, che permette di separare lo sforzo di analisi dallo sforzo di traduzione, è estremamente utile. Dobbiamo ricordare, comunque, che così come nell’interpretazione simultanea si deve fare tutto contemporaneamente, nell’interpretazione consecutiva bisogna ricordarsi, vale a dire che vanno a incidere anche facoltà diverse. Considerare l’interpretazione consecutiva un’alternativa alla simultanea è un’assurdità. È come considerare il violoncello un’alternativa per poter suonare il violino. C’è chi, come me, per esempio, che non ne azzecca una in una consecutiva, e in simultanea se la cava più o meno bene. Se alle Nazioni Unite avessero tenuto in considerazione prima l’esame di consecutiva, ora sarei un addetto alle pulizie. Ovviamente, se quel che rivela l’esame di consecutiva non sono tanto problemi di memoria a medio termine che l’interprete simultaneo non avrà mai, bensì problemi di comprensione della lingua, del 86 discorso e, soprattutto, di quanto l’oratore vuole dire dicendo ciò che dice, allora sì che è inutile continuare. Per terminare, dirò che questa è una shopping list, come si dice in inglese. Il compito dell’interprete è essere vigili per stabilire – no! Non la può stabilire lui, come non posso stabilire io un’identità pertinente –, essere vigili per contribuire nel modo più efficace possibile alla creazione di una comunicazione pertinente tra quello che l’oratore vuole dire e quello che colui che ascolta vuole intendere. Colui che ascolta non è una cassa di risonanza passiva. Questa responsabilità – enorme! – è ciò che la rende una professione estremamente difficile. È per questo che risulta indispensabile una grande maturità, che si acquisisce solo con gli anni. Ci sono ragazzini di quindici anni che parlano inglese molto meglio di me, e francese, e russo. Io ho studiato nell’ex Unione Sovietica, e veder giocare i ragazzini dei diplomatici – che parlavano russo per la strada, inglese a scuola, indonesiano con i genitori e tagalog con la bambinaia – e cambiare idioma senza alcun problema mi sbalordiva… tuttavia non possono interpretare, non possono mediare, non possono stabilire ciò che è pertinente per l’altro! Non hanno sufficiente K, non hanno soprattutto sufficiente P, esperienza di vita, esperienza personale, esperienza del mondo! Sono ignari dell’ambiente M, sono troppo lontani da queste orbite che gravitano sull’atto del parlato e che incidono direttamente su questo e sulla sua efficacia! E termino. Non analizzerò l’hand-out che vi ho dato, perché non ha molto senso. Termino con un esempio di questa mattina: Wadi ha parlato di questo congresso nel quale i dottori Salk e Sabin avevano annunciato la scoperta del vaccino contro la poliomielite. Stava interpretando Mariano. Io, non essendo certo che lo potesse ricordare, gli avevo annotato SALK e SABIN. Sapete perché io so chi sono Salk e Sabin? All’epoca avevo sette anni, e si era diffusa in Argentina l’epidemia della poliomielite. Era l’AIDS di quei tempi, il flagello di Dio. Tutte le madri disperate perché, oltretutto, attaccava i più piccoli. Abbiamo una collega a Vienna, della mia età, che aveva contratto la polio in quell’epoca ed è rimasta zoppa. Io ho vissuto la scoperta di quel vaccino. Il vaccino Salk, che s’iniettava, e poco dopo la Sabin orale. Mi diedero la zolletta di zucchero con la gocciolina gialla del vaccino. Io non lo so perché l’avevo letto nei giornali. Non fa parte della mia cultura generale libresca. Lo so perché fa parte della mia esperienza di vita, fa parte della mia P (dalla quale, chiaramente, è passata alla mia K). Non può far parte della vostra P. Voi dovete leggerla. Mariano domanda: “Cosa succede l’11 aprile del 1931?”. Io non mi ricordo perché sono nato quattordici anni dopo che era stata proclamata la Seconda Repubblica! Mariano non l’ha letto nei libri, Mariano c’era. L’interprete o il traduttore non 87 sanno mai quando ciò che hanno ascoltato, hanno letto, hanno visto risulterà l’ingrediente decisivo che permetterà loro di capire quello che l’altro vuole dire con ciò che sta dicendo, quello che sta facendo con ciò che dice. E questa è l’essenza della nostra professione. Voi ragazzi, magari non lo sapete, ma venite a scuola a ghermire questo, e le scuole che non vi insegnano ciò, non vi insegnano quello che dovete sapere. Grazie. [Applausi] E adesso sì, partite a raffica! Domande e lamentele… MGL: Credo che avresti dovuto leggere tutto il tuo modello, simbolo per simbolo… te lo sei mangiato… Ecco qui. Il parlante, in questo caso io o Mariano o chiunque altro, prima di aprir bocca ha una motivazione per aprir bocca, che non è necessariamente dire qualcosa. Io vedo la bella ragazza e voglio parlarle, non so molto bene cosa voglio dire. Sì so che voglio parlarle. Quello che le dico, lo invento dopo: Lei studia all’università? Viene spesso da queste parti? È da sola? Come assomiglia a mia madre! ... questo lo invento al momento. È più importante il parlare del dire, in questo caso, perché si tratta di stabilire il contatto. Quella è la motivazione cosciente. Perché quella ragazza e non un’altra? Una di quelle, effettivamente, assomiglia a mia madre e non me n’ero reso conto! Questo è qualcosa che esamina lo psicanalista. Il fatto è che quando io apro bocca, quel che so di voler fare è star simpatico, che il dialogo abbia successo. Questa è la mia intenzione pragmatica principale. E poi l’intenzione pragmatica secondaria di sedurla, ecc. Dunque sì, apro bocca per trasmettere una percezione. In questo caso è: “Es usted estudiante”. E dico: /es-usted-estudiante/, con la struttura morfosintattica di un’orazione dichiarativa nel modo indicativo, nella lingua spagnola, con le parole “es usted estudiante”, dove “estudiante”, sebbene non indichi se è femminile o maschile, si interpreta nel contesto come riferito a una persona di sesso femminile. Lo dico con il ritmo con cui lo dico, con registro colloquiale, con la voce migliore che mi riesce, forse tremando, e cercando, dal punto di vista del movimento corporeo, cinetico, di sfoggiare la maggior disinvoltura possibile. MGL: Un attimino. Questo è il registro. Spiega bene il concetto di C e E. C non è la prosodia tipica della lingua; quella è V. Lo spagnolo ha quattro toni. Io ne ho quattrocentosettantacinquemila. Nello spagnolo classico, si domanda alzando il tono nell’ultima sillaba; nello spagnolo dell’Uruguay, no. Voi e noi domandiamo “Hai fame, Mariano?”, ma gli uruguaiani: “Hai fame, Mariano?”, tutti gli uruguaiani. Questo appartiene alla lingua. C è del parlante, non è la lingua spagnola quella che balbetta, è il parlante. Non è la lingua spagnola quella che parla veloce, è il parlante. Non è la lingua 88 spagnola quello che parla con accento straniero, è il parlante. Non è la lingua spagnola quella che parla con voce squillante o grave, da donna o da uomo, è il parlante. Poi c’è l’accompagnamento cinetico, i gesti, i movimenti del corpo… MGL: E, E. Esattamente. E, nel caso del parlato scritto o dell’atto del parlato misto, come questo, può esserci un accompagnamento grafico E, che sono i disegni, o anche tipografico C, la differenza tra le corsive e le lettere maiuscole. Tutto questo può essere pertinente, tutto questo può essere parte del messaggio (potrebbe essere decisiva, o semplicemente per rendere più ampio lo sforzo di comprensione). Perché si divide l’attenzione tra quello che si vede e quello che si sente. In questa sala, in questo momento, a quest’ora, vale a dire nella situazione Gtm, con voi concretamente, con quel che calcolo più o meno voi sappiate, sapendo che, con le differenze che ci separano, sebbene abbiamo schemi di precomprensione parzialmente differenti, le casse di risonanza mia e vostra coincidono talmente che il messaggio passerà. Se voi non sapeste nulla, se voi foste ingegneri e io dicessi quello che ho appena detto, non avreste capito neanche una parola, non per incompetenza linguistica, non per incompetenza intellettuale, ma per mancanza di schemi di precomprensione idonei. E inoltre, il nostro ambiente, l’ambiente specifico dell’interpretazione, della teoria della traduzione, in cui vi è della terminologia, che in parte è nuova – noi qui abbiamo improvvisato alcuni neologismi – però fondamentalmente si sa. Perché io dico fono-morfo-sintattico e, per voi, è come se dicessi Felipe González; ma dite fono-morfo-sintattico a un architetto ed è come se gli diceste infundibuliforme, non capisce niente! Noi non ci rendiamo conto che è difficile perché ci siamo abituati, perché l’ambiente è il nostro. Il vettore della storia o VH, il momento storico in cui ci troviamo, e il momento concreto, l’ora tm. Per esempio, ho parlato meno di quanto intendessi parlare perché siete stanchi, perché questo t va avanti già da due ore. Nel caso della nostra povera collega, che ha 250 o 300 millisecondi di ritardo rispetto a me, questa differenza è eterna, la differenza tra il mio parlare e il suo ripetere, soggettivamente, è di secoli. Come secoli sembreranno al povero studente, e più che a un veterano, quando, pur di ridurlo – e non lo riduce – sputa fuori la preposizione senza aver pronto il termine. Fate attenzione a che pausa c’è tra la pausa: “Vado [pausa] a Parigi” e “Vado a [pausa] Parigi”. La pausa è la stessa, ma è collocata male. Non è la pausa del pensiero, è quasi la pausa dell’apparato respiratorio. E nelle scuole d’interpretazione si trascura molto la naturalezza dell’enunciazione, cioè, C e E, considerato che l’elocuzione e l’accompagnamento cinetico dell’interprete sono 89 decisivi. Sì, voi non vedete la collega. Ma la collega ha bisogno di essere in armonia con il suo corpo, perché i suoi gesti sono autentici. Uno non può mentire con i gesti, con le parole sì. È l’accompagnamento cinetico è quello che dà a uno il ritmo di quanto sta dicendo. Molte volte, io mi rendo conto dalla posizione in cui si trova il mio corpo se ho detto o non detto il verbo. Sebbene non lo si veda, per l’interprete è altrettanto determinante. E, naturalmente, la naturalezza dell’enunciazione, parlare come si parla, recuperare in cabina la spontaneità del parlato. Non soltanto parlare come si parla, parlare come uno parla!, che è la maniera in cui uno parla spontaneamente. Dunque uno parla come parla lui e non come parlano gli altri. MGL: E adesso, la formula dell’identità pertinente… Io ho detto un sacco di cose, ma ciò che davvero importa è che abbiate capito il modello e la sua applicazione. Se gli altri non lo capissero o lo capissero più o meno, per incompetenza mia, o per distrazione o noia, o perché soffermati ad analizzare il concetto che veniva prima… poco importa. Uno non capisce mai tutto quello che gli dicono. Mai. Bene, adesso sì chiudo il becco. [Applausi] [Domanda] [omissis] Quest’anno, a Buenos Aires, stavo dando un corso di perfezionamento per interpreti, cioè non gente che stava studiando interpretazione, bensì per studenti di livello avanzato o interpreti già attivi sul mercato. Il primo giorno, la prima cosa che ho fatto è stata consegnare loro un elaborato con la spiegazione del modello ed esempi della sua applicazione. Ho detto loro, “abbiate pazienza, leggetelo, leggetelo varie volte anche se faticate a farlo, perché questo è il modello che applicherò nel corso”. Il corso è durato appena una settimana, e man mano che passava il tempo, il tempo t misurato in minuti, man mano che la connessione tra il simbolo e la nozione diventava automatica, come se il simbolo fosse il nome della nozione, iniziavamo a parlare con una telegrafia straordinaria. Succedeva che in testa vi era già la lista “completa” – completa tra virgolette, ovvio – degli elementi. Per esempio, un’interprete che tartagliava molto quando interpretava, all’improvviso si blocca e dice: “Sì, lo so. Mi sta venendo meno la C”. Un’altra che stava tipo accasciata sul microfono, mi dice: “Sì, lo so, E. Devo rilassarmi”. Non è che il modello stabilisca come si deve interpretare, ma permette, graficamente, di analizzare tutti gli elementi. Ciò che ha detto l’interprete, l’ha detto bene. Vale a dire, la trascrizione sarebbe impeccabile, ma “si è capito?”. La famosa lamentela che l’interprete va “troppo veloce” è una lamentela legittima. L’interprete non ha il diritto di andare troppo veloce 90 perché quando va troppo veloce, parla male, e sebbene enunci bene, non lo si capisce. E ditemi: Che differenza c’è tra non capire l’oratore perché parla cinese e non capire l’interprete perché parla veloce? Che differenza c’è tra il fatto che l’aereo precipiti decollando o atterrando? O l’interprete dice “a questa velocità non si può fare un’interpretazione comprensibile” o, molto meglio, sapendo che quel che importa è l’identità pertinente delle percezioni, va tagliando dalla catena Fi, che è quella che occupa spazio, elementi che vengono passati all’intonazione C. Tutti i segni di coerenza possono essere intonativi, come possono esserlo tutti i segni modali. Perché “mi rifiuto categoricamente” può essere “NO!”, mediante il quale undici sillabe si trasformano in una, ma gridata… L’interprete non “dice” meno, ma ridistribuisce il messaggio tra F e C. È una cosa che si deve imparare a fare, perché la prima fonte di riassunto, di considerazione della catena, avviene sfruttando la melodia. Il modello non dice che lo si deve fare; il modello lo indica perché ci si ricordi che il messaggio non è esclusivamente linguistico. Il discorso è quel che diciamo, più come lo diciamo. Come lo diciamo con il corpo, come lo diciamo con la voce, come lo diciamo con lo sguardo; tutto questo è il messaggio. Non so se sia chiaro. Spero di sì. MGL: Anzi, io direi… aggiungo giusto una cosetta. Il modello, come lo è la missione di tutte le scienze, è creare un vocabolario, una terminologia per parlare rapidamente e con chiarezza. La velocità dell’interprete sta in questo. La conoscenza dell’interprete sta in questo. Uno può correggere gli errori dell’interprete dicendo chiaramente ciò che succede. E io spero che, entro breve, ci siano conferenze internazionali di interpretazione della patologia dell’interpretazione, che i casi patologici si possano spiegare con il massimo della chiarezza. Non dimenticate che questo modello è di origine empirica, cioè perfezionabile. Non è una deduzione logica che dev’essere ritenuta rigorosamente verità, come due più due fa quattro; è una scienza empirica, un modello empirico, che andrà perfezionandosi col passare del tempo. Sì. Un’altra cosa. Non si tratta di una formula matematica, né di un’equazione. È semplicemente più comodo – almeno lo sembra a me! –, è più corto, sta in due righe. Avremmo potuto tranquillamente mettere lì le nozioni. Avremmo potuto esplicitarle, come le ho esplicitate tante volte in questa presentazione. Una volta compresa la spiegazione, quando già farà parte di K, potremo chiamare la nozione con la sua lettera, come possiamo dire ‘radice quadrata’ e sappiamo cos’è una radice quadrata. Ovviamente, non lo sapevamo prima di averlo imparato, adesso sì. Una volta assimilato, il modello permette un’economia di comunicazione straordinaria, e un gran vantaggio: le nozioni possono continuare a 91 svilupparsi, a cambiare, essere oggetto di discussione come quando, per esempio, ci si chiede cos’è l’“ambiente”. Il vaccino Salk e Sabin, per esempio, è o non è parte dell’ambiente? Poco importa! La questione è che siamo d’accordo sul fatto che c’è un ambiente. Fantastico, è così! E possiamo continuare il dibattito sulle nozioni stesse, anziché sul nome delle nozioni. Per esempio, SPP e Sm. Sm è il potenziale semantico della catena, il significato. SPP, la percezione che cerco di trasmettere attraverso il significato. Sono cose differenti. Non diamogli nomi, che non finiamo per litigare! Diamogli lettere diverse. Chiamiamole X, come diciamo quando parliamo colloquialmente. Guy K’Danet: Se permettete, parlerò in francese, farò la mia domanda in francese, quindi mi rivolgo ai nostri colleghi di cabina. Sono stato molto, molto interessato da quello che avete raccontato, tutti e due. Ma, quel che m’interesserebbe davvero ora è di avere delle reazioni dagli studenti. Cioè, io vi ho ascoltato e, in quanto interprete che pratica questa professione da più di vent’anni, in quanto insegnante da qualche anno, ascoltandovi, mi sono detto “Vedi, ecco delle cose che facevo, che chiamavo in modo diverso, sia interpretando che insegnando” e vi è coincidenza tra la vostra analisi, che è molto audace, e delle riflessioni del tutto elementari che mi sono fatto interpretando o insegnando. E ho notato un certo numero di cose, non tantissime perché ho un po’ l’impressione che si tratti di cose conosciute, presentate in un modo molto, tra virgolette, intellettualizzato, se vogliamo… Ma, in realtà, ciò che vorrei chiedervi ora – e si ricollega un po’ alla domanda che vi è appena stata fatta dall’intervento precedente – è: in che misura il vostro modello può essere utile a uno studente che è là, che inizia o che è al secondo anno. Cosa se ne fa? Ci si ritrova? Ha un capo, una coda, come si dice? Mi piacerebbe se qualcuno, tra gli studenti, si offrisse volontario per dare la propria valutazione; credo ci sarebbe molto da imparare ascoltandoli. MGL: Sì, molte grazie per la sua domanda. Quel che lei propone è impossibile da realizzare ora. Deve dare a questo modello l’occasione di funzionare in una scuola per tutto un corso e, alla fine del corso di X mesi, fare quella domanda ai docenti, agli studenti, domandare se ciò è stato loro utile confrontato con gli insegnamenti che ricevevano prima di impiegare questo modello. Ora non possono dare la risposta perché sono sicuro che gli studenti presenti in sala – e che alzino la mano e protestino se mi sbaglio – non hanno capito se non un cinquanta percento. È possibile. È un modello molto complicato, con molti dettagli. Ed è impossibile comprendere la sua utilità, così, con un primo ascolto. La domanda è interessante, ma c’è un’altra domanda che mi sembra altrettanto, se non più interessante, cioè: questo modello è una buona mappa della realtà, 92 di ciò che succede nell’interpretazione? Sì o no? È la stessa domanda, forse. La mappa è utile, dice lei. Ed è lo stesso dire: “Questo riflette… è una buona mappa?” Ma, in ogni modo, la risposta credo che qui non la possa dare nessuno. C’è qualcuno, tra gli studenti d’interpretazione, che possa alzare la mano e dire se ha capito qualcosa, poco, un cinquanta percento, cos’ha capito…? SV: Prima che… inizino gli schiamazzi… credo sì, che ci si possa fare un’idea. Perché quando parliamo del modello – la polisemia del linguaggio! – stiamo parlando di due cose: stiamo parlando della formalizzazione del modello, di questa formula rara – che sembra di un acido comunicativo – e stiamo parlando del contenuto proposizionale del modello; vale a dire che, quando uno apre bocca, ha una motivazione cosciente, che esce dal miasma della motivazione incosciente, spinto da un’intenzione pragmatica principale e varie intenzioni pragmatiche subordinate, e che dunque apre bocca per dire qualcosa e che lo dice in questo modo: bla, bla, bla, bla, bla, che non è la formula, bensì l’esplicitazione della formula. O, meglio, è il modello e non la notazione del modello. Quel che fa la formula è semplicemente riassumerlo in due righe. E io vi chiedo, ragazzi: “vi eravati resi conto, prima di oggi, che in realtà quel che si persegue con la traduzione o con l’interpretazione non è un’equivalenza della lingua, che si assomiglino linguisticamente i testi o gli enunciati, bensì che vengano intesi allo stesso modo? Che quel che, insomma, determina la riuscita della comunicazione e, pertanto, della mediazione, è che si ottenga questa identità, non assoluta – perché è impossibile e perché non ne vale la pena -, ma pertinente, e che parte della modalità per ottenerla, questa identità, non è linguistica, è cinetica, è paralinguistica, avviene con l’intonazione, con movimenti del corpo? Avevate realizzato, voi in cabina, per esempio, che non basta metter bene il congiuntivo, ma che bisogna anche intonarlo bene? Perché se non l’avevate realizzato, credo che si possa già intravedere l’utilità del modello. Walter Keiser: Anch’io sono affascinato da quello che ci avete detto questo pomeriggio, perché è davvero la prima volta che vedo questo genere di formula così completa e così piena di sfumature. L’utilità che vedrei nell’applicazione di una formula di questo genere è se questa possa permettere al docente e allo studente di puntare immediatamente dito su, diciamo, i punti forti e i punti deboli dell’esposizione di un oratore, che questa sia fatta dall’insegnante stesso o che sia un discorso registrato, se possibile o, se si preferisce, con un video dove si vede, al contempo, la gestualità. Cosicché si possa dire esattamente: “L’interprete ha interpretato male, o quei punti, nell’interpretazione, nella delivery, sono deboli perché nel discorso c’è questo o quello che 93 ha indotto in errore o che permetteva interpretazioni differenti”. Pensate che questa formula, se entrasse veramente nei corsi, servirebbe a questo scopo? Perché, come insegnante, da diciassette anni, ho spesso avuto molte difficoltà nel puntare immediatamente il dito sui punti deboli essenziali nel lavoro di uno studente. Ho potuto dire: “Questo non andava molto bene, quello…”. Ma se si potesse, con l’ausilio di una formula come quella, dire con precisione: “È quello il tuo tallone d’Achille ed è là che puoi migliorare… ed è questo che si deve fare, in seguito, nell’esercizio.” E fare altrettanto nell’analisi del discorso di partenza, d’origine, questo…questo sarebbe dunque davvero utile. SV: Se permette, Wadi, per esempio, sa cos’è questo? La differenza tra m e n? Nient’altro che il décalage! Quindi se l’interprete non aspetta un po’, se questo décalage non è sufficiente per avere l’unità di senso, bisogna ampliarlo. Se attende troppo e si dimentica quello che l’oratore ha appena detto o vi sono delle interferenze con l’unità di senso che ne deriva, bisogna ridurlo… MGL: Bisogna fare più esempi. Ma il maestro è Sergio. Io, nonostante sia sempre stato il sogno della mia vita, non ho mai potuto insegnare in una scuola d’interpretazione. Per diverse circostanze, perché vivo lontano, perché mi… ecc. Vale a dire che non ho esperienza dell’utilità del modello. Sono il mero teorico, che abita nelle regioni celesti. Mi ha raccontato con molto entusiasmo, come ha appena raccontato, che nel corso durato una settimana che ha tenuto a Buenos Aires, alla fine si è ritrovato con gli alunni a dire “ah, sì, il C non mi funziona bene…”, che è l’aspetto paralinguistico, oppure può riferirsi esattamente alla patologia… Quella è l’intenzione del modello; che uno possa dire “senti, attento con il tuo… C o attento col tuo G, no? La J. Una cosa che a me capita e che alcuni mi rimproverano quando interpreto in Commissione Europea – interpretiamo per due o tre o una persona che viene dalla Spagna – è quando si crea una relazione personale, e io cambio la J, cioè il registro. Questa Jm, sopra, è il registro serio… dell’oratore. E io passo a un registro familiare, simpatico, che crea una comprensione molto più rapida e molto più divertente, e i delegati sono molto più contenti e allegri, e si complimentano, mi scrivono lettere. [Risate] Cos’è quello che è successo? Ho cambiato la J, ovvero il registro Jn, non equivalente al registro Jm. E, ciò nonostante, è stata creata un’identità pertinente, e si può analizzare per quale motivo, in questo caso, è stata prodotta l’identità pertinente nonostante il cambio di J. SV: Questa mattina, parla Isabel e si rivolge al Magnifico Signor Rettore e all’Egregio Signor Sindaco e all’Eccellentissimo Signor tale e all’Eccellentissimo Signor 94 tizio, con sfilze di nomi e cognomi. I destinatari dei fiori sono tutti là. E le vogliono intatte. Se Isabel avesse parlato in francese e io interpretato in spagnolo, allora avrei detto Magnifico e Egregio e Eccellentissimo. Tuttavia Isabel parlava in spagnolo, l’interpretazione, invece, era in francese. E a Wadi, che cavolo gli importa del Magnifico Rettore?! Non è un’identità pertinente per lui! Se l’interprete lo sa, perché rintronare le orecchie al povero Wadi?: “Signore e signori, Signor Rettore”… perché non vi sia quel silenzio di cui Wadi parlava, perché non vi sia troppo Tm + n e si spazientisca quello che ascolta. Ma solo per questa ragione, per tranquillizzarlo, non per informarlo di qualcosa. MGL: Cos’è quello che è cambiato allora, in questo caso? SV: In questo caso, molto del potenziale semantico della catena Fo di Isabel, che è pertinente per il Magnifico, per l’Egregio e per l’Eccellentissimo, non è tuttavia pertinente per Wadi e la sua signora, che stanno ascoltando la cabina francese; semplicemente si omette, in modo tale che l’atto del parlare dell’interprete risulti più pertinente e, per inciso, meglio articolato e più comprensibile. MGL: Ciò che è stato cambiato in questo caso è l’Sm. Nell’analisi della traduzione, che è la comparazione tra due atti del parlare che condividono lo stesso Spazio Parlistico, ciò che è stato cambiato: Sm diverso da Sn e, ciononostante, prevale l’identità pertinente. Questa sarebbe l’analisi di quella traduzione. E si può registrare l’interprete e fare quest’analisi, e dire: “Mi hai cambiato l’Sm; c’è un Sm diverso dall’Sn; hai ottenuto un’identità pertinente, ma, per favore, in futuro cerca di rispettare l’Sm, la struttura semantica”. SV: Per esempio, io ho fatto una gaffe stamattina. Non mi ricordo qual era l’espressione che ha utilizzato Wadi in francese, il senso era di essere disorientato quando l’avevano mandato a Malta o una cosa riguardante lo stile. E io, che non potrei spingere troppo col mio rioplatense, ho detto: “andaba yo como perro en cancha de bochas” [N.d.T. giravo come un cane in un campo da bocce]. E voi vi siete messi a ridere, ma non avete capito. Non ho ottenuto l’identità pertinente! È colpa mia. È un proverbio molto conosciuto in Argentina, ma questo P o K, è un P o K di là, e io sto qua! MGL: Prova a collocarlo qui! SV: Cosicché ho ottenuto una catena segnica impeccabile nel registro colloquiale dovuto…tutto perfetto! Ma, come il sottomarino di cui parla Gila, che quanto al colore bene, ma non galleggia! [Risate]… un sottomarino che, quanto al colore… molto bene – lo slang perfetto – in Argentina avrebbero riso a crepapelle! Ma non galleggia, perché non 95 siamo in Argentina. Ho cambiato uno slang per un altro, che è ciò che i libri dicono si debba fare, ma non parlano della regione in cui si capisce! Vi rendete conto? MGL: Già che ci siamo, cosa vuol dire lo slang rioplatense? SV: Bene, voi non siete né baschi, né francesi e non giocate a bocce. Sapete cos’è il gioco delle bocce? Spieghiamolo! È una specie di campo longitudinale in cui si lanciano delle sfere metalliche pesantissime, cercando di avvicinarsi a una sfera centrale e quello che arriva più vicino, alla fine…Come? Eh? Petanque! Bocce! Dai! Che modo di cambiare il nome alle cose! [Risate] Quanta voglia di scocciare! Beh, allora, avrei dovuto dire “come cane nel campo di petanque” e ho detto “come cane nel campo da bocce”… Azucena Macho: Una cortesia: forse sarebbe interessante, visto che non ci resta molto tempo, che anche gli alunni esprimessero la loro opinione su quello che è stato spiegato, anche se può sembrare, per il momento, un po’ incomprensibile perché siamo tutti… SV: Ragazzi, seriamente! A me interessa moltissimo la vostra opinione, perché a me il modello interessa nella misura in cui serve a insegnare meglio e con maggiore efficacia. Io non pretendo che l’abbiate capito. Non si può stabilire quell’identità pertinente, come dice Mariano, in un colpo solo. Tra Wadi e me, sì; tra voi e me, difficilmente, per la differenza di K. E sì che Wadi sta ascoltando attraverso un’interpretazione e voi state ascoltando in diretta. Non è un problema di lingua. Anche se, sì, mi piacerebbe che voi mi diceste, così, di primo acchito, che impressioni avete? È un percorso che vi interesserebbe intraprendere per vedere dove porta, o no? IL: Bene, allora raccogliamo la palla qui, in questo campo, e restituite il microfono, esatto!... perché altrimenti siete molto pericolosi… e molto interessanti al tempo stesso. Andiamo dunque a… – nel senso spagnolo – a raccogliere un “turno di domande”. Un turno di domande o di interventi perché siamo tutti sulla stessa barca, con diverse difficoltà e con enorme interesse. Perciò, per favore, intervenite, intervenite voi! Grazie. Abbiamo un’ora perché i concorsi poetico-teatrali iniziano alle otto e mezzo in punto. Sono le sette e venti, abbiamo, se volete, un’ora. Non è obbligatorio, ma ovviamente facoltativo. XX: Ecco, vorrei dire che mi sembra un modello stupendo perché ci sono un sacco di professori che diventano pazzi cercando di dire tutte queste cose nel corso di due semestri, un anno o due anni, e poi, alla fine, non si ricordano quello che hanno detto o non detto, e questo modello potrebbe servire per guadagnare moltissimo terreno rispetto al tempo. Cioè, questo è una specie di bigliettino. Sono cose che si dicono nelle università all’estero, 96 e che si ricordano. Ma i professori lo trasmettono molto male perché loro stessi non possiedono un modello come questo. E io credo sia bellissimo. E che se ne potrebbe fare addirittura uno per la traduzione, letteraria, teatrale, di un sacco di cose, servendosi di questo modello, se vogliamo… depennando alcune variabili oppure aggiungendone qualcuna in più. MGL: Sì sì. I modelli ai quali ti riferisci (traduzione letteraria, traduzione scritta…), li ha sviluppati Sergio… esistono! Ma iniziamo da questo… il modello che ho presentato; lo chiamiamo “il modello teorico puro”. Questo è il modello dell’applicazione. Quello che in ermeneutica viene chiamato ‘aplicatio’, vale a dire che è una legge che si applica a un caso concreto. Ciò che ho esposto è la legge astratta, una forma, come diceva Weber. È un’aplicatio al caso concreto dell’interpretazione simultanea. E in quanto a tale modello applicato, è un modello anche generico che, poi, può essere specificato ulteriormente. Sergio ha mostrato che questa scrittura matetica permette – e lui l’ha fatto davvero rapidamente – di costruire modelli per la traduzione scritta. È molto interessante questo modello. Non abbiamo tempo. Sarà il prossimo seminario: "Il modello della traduzione automatica”, molto interessante anche per aiutare i signori che vogliono ottenere un impiego accettabile del computer, cioè la risposta alla tua domanda… questo è già stato fatto! Ma deduco da quello che hai detto, per come l’ho inteso io, che secondo te il modello potrebbe essere utile per…è un bigliettino! Che riassume tutti gli aspetti. Bella questa del ‘bigliettino’! SV: E, ti dicevo, mi sono scordato di spiegare che fa questa V tra la D e la O. Questa V vuol dire “orale”. Il modello della traduzione scritta ha una T. E il modello dell’atto del parlare interiorizzato, che è il più comune, il dialogo con noi stessi, ha una I. Visto che questo è un seminario sull’interpretazione di conferenza, ho spiegato il modello della mediazione interlinguistica interculturale applicato all’interpretazione di conferenza, non dialogica, ma mediatica e non comunitaria, dove si va a modificare, in bene o in male, l’eccessivo spazio tra tm/tm+n per l’interpretazione consecutiva, e lo spazio troppo ridotto tra tm+n, nell’interpretazione simultanea. Sono problemi, entrambi, che nell’interpretazione dialogica, non si verificano. Non c’è interpretazione simultanea e le repliche sono repliche dialogiche normali che non mettono alla prova la memoria a medio termine. MGL: Lascia parlare un altro studente… SV: Ah, no! Già ci hanno lanciato un fiore, vediamo se ora dicono che non… 97 Mario León: Vorrei fare una domanda sul modello. La domanda è la seguente. Ecco, come qualcuno ha detto, il problema non è l’esser soli a questo mondo, ma quel che è grave è rendersene conto, no? Con ciò voglio dire che utilizziamo le parole come una forma di trasmettere idee e altre cose. Ma quando dico la parola ‘casa’, il contenuto che do alla parola ‘casa’ è, forse, l’appartamento di un edificio, mentre tu stai pensando a un castello medievale e un altro sta pensando a un rustico in mezzo a un prato. Per questo motivo, mi piacerebbe sapere: in questo modello, l’immagine delle tre facce che avete proposto all’inizio – dell’oratore, dell’interprete come mediatore e, poi, dell’ascoltatore -, come può riflettersi lì la trasmissione del contenuto concettuale delle parole e, per di più, cambiando lingua, soprattutto se siamo d’accordo che la lingua è il principale mezzo di espressione di una cultura? È chiara la domanda? MGL: Spero. Tiro fuori i lucidi, che avevo dei simboletti… è proprio questo, ma è più facile forse spiegare quello. Nel frattempo… SV: Nel frattempo, voglio fare un appunto. Ascolta: se io ti dico “adesso me ne vado a casa”…tu non sai com’è casa mia. È pertinente che tu lo sappia, o ti basta sapere che me ne vado dove vivo? Se fosse pertinente sapere che casa mia è una lercia soffitta, e non te lo do a intendere, allora la comunicazione non ha avuto successo. Traduzione o non traduzione. Ma il più delle volte, le differenze non sono pertinenti. Non è necessario che sappiamo com’è la casa di chiunque per capire quello che uno vuole dire quando dice “vado a casa”: quattro stanze, due stanze, due finestre, una porta, qui vivo da cinque anni, vivo da dieci anni, sono nato qui, non ci sono nato, sto per trasferirmi, mi piace, non mi piace… Che importa? L’identità è sempre ad hoc. Le parole hanno contenuto semantico, non sensico. Il contenuto sensico lo versiamo noi nelle parole. La parola “casa” non ha quattro stanze; casa mia ha quattro stanze. L’edificio ha quattro appartamenti, non la parola. La parola “cane” non morde. MGL: È una risposta questa? Una risposta che coincide in qualche modo con la tua domanda? ML: Sì, parzialmente. In realtà, all’inizio, c’è una cosa che avevi detto, ed è “la semplificazione del messaggio a patto che si conservi l’essenza del contenuto” - questo per chiarezza. Tuttavia, credo che più sfumature riesce a trasmettere, tanto migliore sarà l’interprete. Pertanto, sempre se non finiamo per parlare così in fretta da non essere compresi, se riusciamo a trasmettere un maggior numero di idee, concetti e sfumature, tanto meglio staremo facendo il nostro lavoro. Come dicevi prima, eliminare gli 98 ‘eccellentissimo’, ‘illustrissimo’ eccetera, beh: se rallenta, va bene, ma all’inizio perché lo eliminiamo, se l’oratore l’ha detto e avrebbe potuto eliminarlo anche l’oratore? MGL: C’è stato un problema di comunicazione, Mario. Perché noi non abbiamo mai detto…cioè, quel che intendevamo dire non era che bisogna semplificare il messaggio al massimo! Noi crediamo, come te, che l’interprete debba trasmettere tutte le sfumature. Ebbene, dove sono le sfumature? Le sfumature stanno… possono trovarsi, nella frase, cioè nella struttura semantica - no?! – oppure nella struttura semantica che sceglie l’oratore, o nel suo registro, o ancora nella faccia che fa – che è C; tutto descritto dettagliatamente nel modello, e questo fa parte della percezione che si crea nella testa dell’interprete perché l’SPP è il risultato di tutti questi elementi. Ed è come una tavolozza, questa percezione, che contiene mille e una sfumature, e all’interprete, in quanto oratore professionista, spetta il compito di trovare le frasi con la struttura semantica più appropriata al fine di trasmettere quelle sfumature a cui ti riferisci, oppure la struttura semantica necessaria, o quella prosodica, o il registro, o anche il modo di parlare ‘l e n t a m e n t e’ o taratatàdifretta; ha tutta questa tavolozza per riprodurre tutte le sfumature che ha compreso e che il modello analizza e scompone, ma che, nella realtà del parlato, ti travolgono tutte insieme, e l’interprete non si rende conto del perché, poiché non ha il tempo di pensare a questo, perché l’interprete è concentrato nella percezione dell’altro. Non se ne rende conto, ma professionalmente possiede quello, ed è quello che esprimerà. Credo che questa risposta vada ben oltre alla tua domanda. SV: Beh, mi trovo un po’ in disaccordo. Infatti, dicevamo, non basta che l’oratore l’abbia detto perché doveva dirlo… perché sì! A volte l’oratore è goffo, a volte l’oratore ha un lapsus. E noi gli facciamo la cortesia di non riperterlo. L’oratore si sbaglia su una data, e noi gliela correggiamo, o no?!... è ad hoc. In ogni caso, quante esposizioni tecniche ci sono di medici che non sanno parlare? Che sfumature vogliamo dare? Quella della goffaggine? Per che cosa? Perché nemmeno gli altri medici capiscano? Se il medico non è lì per eccellere nella retorica, ma per spiegare come si fa il bypass, allora il nostro compito è di facilitare le cose per chi ascolta. Quante volte mi è toccato, alle Nazioni Unite, un delegato giapponese incomprensibile, che lotta contro l’inglese come se avesse la spada rotta! E quante volte gli spettatori anglofoni passano all’interprete per vedere cosa voleva dire l’altro nell’inglese che loro non capiscono, o che gli costa troppa fatica per capire! Questo è il mediatore. Dimentichiamoci dei fiori! Ho fatto questo esempio perché ho visto la faccia annoiata di Wadi. Gliele avevo tagliate, per fare un piacere a lui! Sempre se il Magnifico non lo viene a sapere, ovvio, perché, se la signora del Magnifico si sta 99 esercitando in francese e sta ascoltando l’interpretazione, e poi va a dirgli “non ti hanno chiamato Magnifico”, mi sbattono fuori! Ma io sono ragionevolmente sicuro che nessuno mi controlli. Io lavoro per chi mi ascolta, non per chi parla. Soprattutto alle Nazioni Unite, in cabina spagnola, dove ho un’audience monoculturale. Perché Cuba e il Guatemala, pur trovandosi agli estremi opposti dello spettro politico, ridono comunque delle stesse cose. Come sempre: dipende… Né sempre tutto, né sempre tagliare. Dipende. Ed è questa la decisione che deve prendere ogni volta il mediatore: a volte tagliare perché è finita l’acqua, ha volte tagliare perché ho mal di testa, a volte tagliare perché non ce la faccio più… MGL: Taglia adesso perché parlino loro! SV: Per esempio! Manuel Ramiro: Vediamo…vediamo se mi so spiegare. Mi sembra che questo modello sia molto analitico e, in questo senso, sono d’accordo con un collega sul fatto che sia interessante poiché molte volte parliamo, parliamo, parliamo, ma non abbiamo schemi chiari su ciò di cui dobbiamo tener conto. Perciò, questo mi è sembrato – per esempio la lista che abbiamo qui – beh, come una lista di elementi di chimica, che mi sembrano molto utili. Penso il contrario, invece, – o comunque io sono ancora confuso – a proposito dei composti che ne derivano. Voglio dire che non ho chiaro: come l’H2O compone l’acqua, non so quali elementi compongano qualcosa che mi interessa. Per esempio, mi interessa molto la connotazione. Qui, non la chiamate così da nessuna parte, ma è molto probabile che sia composta da tre o quattro lettere delle quali avete parlato qui. Credo, quindi, che questo modello, almeno dal punto di vista didattico, guadagnerebbe parecchio se, mantenendo la magnifica analisi che fa, svolgesse anche un lavoro di elaborazione, di sintesi e si vedessero equivalenze di parole che usiamo costantemente, quali di questi elementi compongono quelle parole, nella comprensione, nell’espressione, nella scrittura, nell’interpretazione, ecc. perché, in teoria, mi sembra degno di nota. Forse questa è una delle cose di cui ho avvertito la mancanza. E, ovvio, perché uno si confonde con tante p e tante c, ecc. Finché uno non arriva a questa conoscenza, - come diceva Sergio, alla quale si arriva -, allora quando uno ha già fatto suo il gergo, perché in realtà è un gergo, domina il gergo ed è perfettamente semplice ed economico. Fintantoché non raggiungi quel livello, beh, fai abbastanza fatica. MGL: Già! MR: Aspetta. L’altra cosa che vorrei, a parte questa sintesi, è raggruppare gli elementi in parole, in concetti che usiamo abitualmente; trovo, inoltre, che forse potrebbe essere utile, e probabilmente l’avete fatto nei vostri lavori, la gerarchizzazione di questi elementi: da 100 un lato l’aggruppamento e, dall’altro, la gerarchizzazione di questi. Suppongo che la gerarchizzazione venga un po’ stabilita dalle parentesi, dalle graffe e da questo tipo di cose. Ma, evidentemente, in questa conferenza, non mi è stato chiaro perché puoi anche capire il modello, ma poi non ti rimane questa visione globale. Grazie. MGL: Già. Evidentemente, già sapevo che è impossibile capire il modello in una sola sessione. Questo è un corso di diversi giorni, se non settimane, ma andiamo alla tua prima domanda. Fammi un esempio: quale concetto fondamentale t’interessa che verifichiamo se è espresso qui in un altro modo? Avevi fatto riferimento alla… comprensione? MR: A me interesserebbe che ciascuno degli elementi che si vedono qui – suppongo che quest’angolo indichi un periodo, che passa a un altro periodo, e altro periodo –, avessero un nome. Sarebbe interessante, secondo me, se ogni periodo avesse un nome. E che venisse, poi, non soltanto formulato in questa maniera matematica, ma anche in un modo linguistico più comprensibile e più sintetico. Guarda… per esempio, il primo periodo: doppia vi… vediamo… non lo vedo, zeta, i greca maiuscola, i minuscola… questo periodo… un nome; per il successivo… un altro nome. In modo tale che questo, sinteticamente, si vedesse in maniera globale, cioè cerco una certa globalità. SV: Due cose: anche la gerarchizzazione è ad hoc – le rime infantili! È molto più importante V di S o di… Nelle rime infantili basta che faccia rima, che suoni bene. Riso al latte. Perché riso al latte? I limerick irlandesi… sono assurdi! Da cui, in questo caso concreto, contrariamente a quanto succede di solito, è più importante il ritmo di quello che il ritmo stesso dice. Le canzoni popolari, le canzoni “oh nena qué eres buena” [N.d.T. oh, stella, come sei bella!], l’importante è che faccia rima. Perciò dipende, è ad hoc la gerarchizzazione che uno stabilisce. È o non è importante che sia un endecasillabo? Se è un endecasillabo casuale, no; se è un endecasillabo intenzionale, sì. È o non è importante che faccia rima? Se fa rima di proposito, sì; se fa rima per goffaggine, no. MGL: Proverò a rispondere alla domanda. Tutta la scrittura matetica, inclusa la matematica, è costituita da due elementi: simboli per concetti e simboli per relazioni sintattiche. I concetti si trovano qui. E i simboli sintattici, quelli che ci interessano sono… No, no, no, mi interessano quelli sintattici, che non si trovano qui! SV: Come no?! E questo cos’è? MGL: Sì, ma sono separati. Questo simbolo produce… produce… è il simbolo della produzione. Vale a dire, consciamente o meno, che ritiro i miei modelli perché mi sembra complichino molto la cosa… “produce”. Questo è quanto l’oratore vuole dire: un 101 concetto. La relazione sintattica produce, mette in marcia. La persona che vuole dire questo, produce – e qui arriva la parte materiale – produce un oggetto, un catorcio, un congegno; questo costituisce una catena di segni che… – questo è il concetto generale e l’analisi: struttura sintattica di questo esponente, che è il sistema della lingua, struttura semantica, struttura prosodica, registro; chiusa parentesi. Questi due elementi, che sono i gesti e il modo di parlare o non parlare – la parte cinetica, che lui chiama paralinguistica, Sergio – ecco, di questo abbiamo discusso molto Sergio e io per sapere se dovevamo inserirlo nella catena di segni o no. E questo, E, è l’accompagnamento tipografico e grafico che si dovrebbe togliere da questo modello, dal momento che si tratta dell’atto del discorso orale. SV: Ma questo, quello che vediamo nello schermo, è E! MGL: Ah già, vero, è un E… sì, che ci accompagna. Bene, dunque è fuori dalla catena di segni, non appartiene al sistema di segni, ma è qualcosa che si verifica anche nella realtà. Questo è un artefatto, un oggetto creato dall’uomo; sono cose, la gestualità dell’uomo. Cioè, queste parentesi quadre e graffe contengono tutto quel che succede nella realtà, cruda; sono cose, sono materia che si realizza in un dato momento, in un atto concreto, - capisci? – sebbene dipendano da sistemi potenziali. Questa è la situazione in cui si produce l’atto, retta da due sistemi, parentesi, in un dato momento, e con tutto ciò, colui che ascolta… questo è il processo di comprensione. Il processo di comprensione è un processo che porta alla produzione di una percezione parlistica. Ed è qui, nell’atto del parlare dell’interprete, che si ripete tutto: ha la stessa struttura e ha, o meglio, si presume abbia lo stesso Spazio Percettivo. Questo è il simbolo dell’identità. Vale a dire: simbolo di produzione; questo influisce – se vogliamo, ci si potrebbe avvalere di un altro metodo, perché il modo di produzione conscio e quello inconscio sono diversi dal modo deliberato nel quale uno, che ha un’idea, realizza questo artefatto. Questa è la situazione reale: il luogo in cui ci troviamo, il tempo. E questo è il processo della comprensione… [omissis] cioè la situazione avviene in un tempo che noi chiamiamo storico, non nel senso che sia qualcosa di particolare, ma in un dato momento della storia che, nelle traduzioni, può risultare molto interessante. In una traduzione della Lettera ai Corinzi di San Paolo fatta duemila anni più tardi… qui +n è importante! Cioè, si dovrebbe collocare questo segno – che è una domanda – come deponente di Gv. ILacruz: Sì, sì. Dal palco preghiamo chi interviene di farlo con microfono, altrimenti non possiamo interpretarli. MGL: Ora ripeto. 102 IL: Sì, grazie. MGL: È che monopolizzo il potere… MR: Sì, guarda, le due barre trasversali… il segno di produzione tra due barre trasversali: suppongo che anche questo significhi qualcosa. MGL: Sì, è il processo di produzione dell’interprete; quel che accade nella testa dell’interprete quando passa dalla percezione compresa alla percezione di quel che vuole dire… Lì succede qualcosa, che riassumiamo. Questo è il lavoro dell’interprete, niente meno! SV: L’aspetto delle graffe che circondano questo spazio di produzione e il segno “uguale”, indica che l’interprete realizza lì un lavoro nel quale modifica, o può modificare, ciò che l’oratore vuole dire sulla base della pertinenza per colui che ascolta: per esempio, non dire Magnifico! O, per esempio, correggere il povero giapponese… [Fine del nastro] MR: L’identità pertinente, che potrebbe essere rappresentato con un “uguale” o un segno che indichi “similitudine”, lì sopra, cosa significa…? SV: Sì, se il mio computer lo potesse fare, l’avrei fatto così. Quello era ciò che volevo fare. E quando mi sono stancato di pigiare tasti, allora dico: basta, niente più graffe! Come dice Mariano…no, non lo dice Mariano… lo dice Karl Popper: fintantoché ci capiamo – identità di percezioni – le parole importano poco. Poco importa se sono graffe o la tilde della ñ, se c’è la barra, o non c’è la barra, se è un indice o un deponente. Capiamo ciò che vuole dire? ... Sì. MR: Dall’altro lato, didatticamente e scientificamente non è uguale, no?! Non si può utilizzare, per esempio, una barra lì, per indicare che è un deponente e poi un’altra barra, che è lo stesso segno, con un altro valore. Scusa! Guarda: in grammatica generativa usano graffe, usano parentesi, ma con un valore universale. Questo è importante. E poi, questo ha una lettura, in grammatica generativa, una lettura che tutti ti faranno allo stesso modo, sai. Perciò conviene arrivare a una formulazione nella quale chiunque possa leggere quella formula e la legga esattamente allo stesso modo, perché, altrimenti, non abbiamo fatto progressi nella formulazione, mi sembra, no?! MGL: Critica accettata. Cioè, questa scrittura matetica si trova alle prime fasi della sua esistenza. L’abbiamo appena creata. E lui e io non facciamo altro che discutere proprio su questo, ma siamo pienamente d’accordo: i segni devono essere diversi e devono essere inequivocabili. 103 SV: Siamo d’accordo. Quando facevo una faccia come per dire “Santo Cielo, non complichiamo le cose più di quanto lo siano già!”, lo dicevo ut magister. Perché cosa importa allo studente se il processo di produzione del linguaggio è ontologicamente diverso dal processo di produzione della comprensione? Basta sapere che sono cose importanti, distinte, e alle quali devi prestare particolare attenzione. Dal punto di vista dell’applicabilità pratica del modello in classe, una certa mancanza di rigore non guasta. Dal punto di vista della fattibilità teorica del modello, come mappa del fenomeno, queste cose diventano pertinenti. A lezione, se lo studente ha capito questo, ha capito quanto doveva comprendere; questa è l’identità pertinente per lui. Ma tra te e me, il tipo d’identità pertinente è molto più raffinato, stiamo parlando da traduttologo a traduttologo, e lì s’iniziano a tagliare, per forza, certe ovvie mancanze di rigore del modello, che è un modello balbuziente che, finora, abbiamo cambiato ogni giorno11. Ho già scritto cinque articoli e non li ho mai presentati alla stessa maniera. Il modello che vedi qui non è lo stesso che presentai a novembre a Madrid. MGL: State assistendo alla nascita di una scienza. È come se avessimo cenato con Galileo mentre stava scrivendo la Legge della caduta dei corpi. Tuttavia, succede una cosa terribile: il boss ha detto che non c’è altro tempo! Il boss è qui, Isabel. IL: Il comitato che ha organizzato l’evento ha una splendida notizia: ed è che termina ora! E la notizia è ancora meglio perché l’applicazione pratica di quanto detto questo pomeriggio, che effettivamente è la nascita di una scienza, la potrete ascoltare nelle sessioni di conferenza di domani martedì 7 aprile e mercoledì 8; avrete notato che alcune di queste hanno il titolo in lingua inglese, con barre o graffe, ed è il “Teaching Consecutive Interpretation at the University of Alicante: a Multifaceted Approach.” Sarà tenuta dalla professoressa Catalina Iliescu, è rumena, parla molto bene spagnolo, anche inglese... non so se si trovi nella sala... Sì? Catalina? L’interprete sarà, tra gli altri, Sergio Viaggio, che ti interpreterà e ti userà, in un certo senso, come cavia del suo esperimento, indipendentemente da quello che vorrai comunicarci. Questa è la notizia. La seconda è che la sessione termina qui, anche se in qualsiasi degli interventi di domani potranno prendere parola tutti coloro che non l’hanno fatto finora, per favore. Magari organizziamo un ordine di domande con, a seguire, un turno di risposte. Un intervento congiunto, è un pò inconsueto. Speriamo sia stato utile, che abbia sollevato moltissimi 11 Effettivamente, qualche mese dopo questa discussione, sono stati aggiunti l’interesse, la predisposizione o resistenza cosciente dell’interlocutore (Wz), summenzionata, che non erano ancora formalmente incorporate. 104 dubbi e, con questo, concludiamo non senza aver fornito prima alcune informazioni pratiche. (...) 105 I. COMENTARIO AL TEXTO DE PARTIDA I.1 ¿Cómo nace esta obra? El texto analizado nace de la voluntad de las editoras, la Profa Isabel Lacruz Bassols y Dra. Lourdes Terrón Barbosa de la Universidad de Valladolid, de poner negro sobre blanco un simposio de clara solemnidad. Una de sus editoras, lo define «un libro polifacético, necesariamente especular ya que refleja las distintas y transeúntes formas que de entender la interpretación nos han dejado […] unos grandes profesionales de la interpretación»12. El hecho de que muchos consideran que no hay ninguna necesidad de que, para aprender el arte de este oficio, se inmiscuyan críticos y profesores universitarios entre el emisor del mensaje y el intérprete y que, hasta hace poco, la noción de enseñanza de la interpretación estaba poderosamente cuestionada – se pensaba que era imposible explicar qué era la interpretación y, mucho menos, forjar una teoría de la misma; sólo había que practicarla – hice, de la motivación que empujó a estas profesoras provisoras a editar las páginas de este libro, una necesidad apremiante. Ellas se basan en el principio de una comunicación directa, inmediata, que el inspirado intérprete genera entre el emisor y el público cuando encuentra espontáneamente las palabras exactas que sabrán llegar hasta su público, pero, añaden, que saben bien que el proceso de comunicación no se realiza solo, presupone la presencia de un determinado número de mediaciones. En efecto, un intérprete no cae del cielo, interpreta en una determinada época, en un contexto, para una determinada clase de público. Está sometido a condicionamientos sociológicos, económicos, ideológicos… y analizar estas mediaciones, situar sus funciones en relación a estas coordenadas parece ser la justificación general de un docente de interpretación. Desde hace apenas dos décadas se ha empezado a criticar los mecanismos de la interpretación, esto es, a interpretar la interpretación13. Todo eso nos remite a la teoría de la traducción y a la traductología, con sus relaciones entrelazadas, donde están implicadas las lenguas y las culturas objeto de comparación, la dimensión histórica con sus elementos diacrónicos o sincrónicos y todos los demás elementos que intervienen en el proceso traductor, hasta llegar al producto final, es decir la traducción. 12 Cfr. TERRÓN BARBOSA, L. (1997): “Prólogo” en Simposio Internacional en Soria sobre Interpretación de Conferencias, SISIC, Imprenta Provincial de Soria, pág. 13. 13 Cfr. Ibíd., pág. 14. 106 I.2 ASPECTO Y ESTRUCTURA DEL TEXTO El texto que pretendemos analizar consiste en la transcripción de una conferencia, por tanto no se puede hablar propiamente de autores, sino de oradores. Por supuesto, ellos han basado sus ponencias sobre unos textos que, anteriormente, habían escrito y estructurado con precisión y meticulosidad, pero que, de todas formas, han interpretado exponiéndolos de manera natural, expresiva y personal para llegar de forma más directa a su público; por esto las mismas editoras, afirmaron desde el principio su propia voluntad de preservar la oralidad del original grabado. Sin decirlo, estos ensayos, tanto desde el punto de vista sintáctico como el semántico, del estilo, de la forma, etcétera, a lo largo de sus disertaciones, salieron perjudicados por las interferencias interpretativas y expresivas de sus apasionados autores. En efecto, como se ha mencionado antes, se trata de una transcripción y, como tal, consta de los elementos fonéticos, fonológicos, léxicos o morfológicos de una lengua o dialecto14; es más, en este tipo especial de transcripción, a saber lo “literal”, encontramos todos los sonidos que se han escuchado en la grabación, incluyendo palabras inacabadas, repetidas, errores de pronunciación, sonidos tales como eh…, mmmm… en resumen, todo aquello que se dice en el audio. Es más, generalmente, para poder llevar a cabo una transcripción, es necesario conocer el tema, identificar los acentos de las distintas personas que intervienen, establecer la metodología para interpretar las palabras que no se oyen bien, en función del contexto y seguir unas normas correctas de puntuación para no cambiar el sentido de las frases15. Sin embargo, en nuestros textos, en unas ocasiones, este riguroso proceso no ha tenido gran éxito, lo que ha implicado el control de algunos nombres mal transcritos o la reinterpretación de frases poco claras o también la adopción de órdenes de puntuación diferentes. Este preámbulo hace falta, primero, para que se pueda comprender lo arduo que ha sido enfrentarse con los obstáculos que se nos ponían a medida que se traducía, como veremos a continuación; en segundo lugar, en cambio, es preciso para justificar el hecho de optar por dedicar el apartado siguiente a la postura que llevan los “conferenciantes” 14 Cfr. DRAE, REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Diccionario de la lengua española, 22ª edición, [en línea] (http://lema.rae.es/drae/?val=transcribir, Julio de 2013). 15 Cfr. TRANSCRIPCIONES BPL, Líder mundial en trascripciones de audio en castellano, (http://www.transcripciones-bpl.com/transcripciones/que-es-una-transcripcion.html: última consulta 06/09/13). 107 analizados frente a la traducción y a la interpretación, en lugar de presentar, como se suele hacer, sus biografías, los trabajos u obras anteriores, evaluando sus estilos, etc. I.3 LOS CONFERENCIANTES I.3.1 Mariano García Landa Este ilustre conferenciante es el primer doctor en Europa en traducción e interpretación por la Universidad de la Sorbona Nueva, París, licenciado en Derecho por la Universidad de Valladolid, diplomado del Instituto de Altos Estudios Europeos de la Universidad de Turín, intérprete y traductor independiente para diversas instituciones internacionales, entre ellas, la Comisión Europea, Eurocontrol, European Service Network. Es, además, autor de importantes estudios sobre traducción e interpretación. De todas formas, aunque pretender explicar de forma exhaustiva sus teorías de no es tarea del presente trabajo, cabe señalar que a lo largo de su carrera y numerosos estudios sobre nuestra materia de estudio ha llegado a una conclusión muy sencilla: traducir es hablar para redecir lo ya dicho16. Como se puede apreciar en el texto objeto de análisis, el habla constituye el corazón de todas sus teorías. I.3.1.1 … el habla traductora En pocas líneas, intentaré esbozar una breve descripción de los hitos de su pensamiento sobre la traducción y la interpretación. No hay mejor manera de explicarlo, sino citando sus propias palabras: […] el noventa por ciento de lo que se escribe y dice sobre el habla traductora es "mundo fabuloso" porque los parlanchines autores no tienen experiencia del traducir, grave pecado que en una sociedad seria les paralizaría los dedos sobre el teclado. Exijo que se cree una policía epistemológica que retire el permiso de escribir sobre traducción a los que no hayan practicado la traducción oral o escrita durante al menos un lustro y de manera profesional, no a salto de mata. Por suerte, el mal tiene remedio puesto que los miembros de la especie ‘homo 16 Cfr. GARCÍA LANDA, M. (2001): “Teoría de la Traducción”, Ed. Diputación de Soria, Colección Vertere, Monográficos de la revista Hermeneus, Núm. 3, por Benito Carrión, T. (http://obras-de-traductologia.wikispaces.com/Garcia+Landa,+M.++Teor%C3%ADa+de+la+traducción: última consulta 06/09/13). 108 linguisticus’, a la que me cabe el honor de pertenecer, pueden comunicarse experiencias en ese canal de convivencia que es el habla. (Observa, distraído lector, que he dicho el habla, no el lenguaje, ni la lengua)17. Toda su postura, está claro, gira en torno al concepto del habla y, como ya se ha mencionado, García Landa nos informa de que traducir es hablar para re-decir lo que ya está dicho, que traducir (como dice el prejuicio milenario) no consiste en cambiar unas palabras por otras. Sin embargo, lo que es todavía peor es el hecho de que no sabemos lo que es el habla, a la que solemos confundir con el leguaje o la lengua. En efecto, este último concepto representa otro error también milenario: creer que la realidad del lenguaje está en el texto escrito y no en la persona que recibe esa información (ya sea cuando escucha o cuando lee). Ya Saussure había delimitado bien la distinción entre lengua y habla, definiéndolas respectivamente como el conocimiento gramatical común que comparten los hablantes de una determinada comunidad lingüística y el modo en que se manifiesta tal conocimiento en cada hablante particular. Pero él estableció que la lengua debía ser el objeto de la lingüística y no el habla. Después de éste, Chomsky había introducido el concepto de hablante-oyente ideal que sería un hablante despersonalizado, desprovisto de cualquier peculiaridad o impronta individual y, por lo tanto, con un conocimiento gramatical que tienen en común todos los hablantes-oyentes de la comunidad lingüística que se estudie en cada caso18. Será, entonces, el lingüista Eugenio Coseriu quien completará esta dicotomía añadiendo los términos sistema y norma: el sistema constituye un conjunto de funciones abstractas, que se realiza en formas sociales; éstas constituyen un sistema de realizaciones normales, también abstracto, por tanto la norma es la realización colectiva del sistema; ésta, a su vez, se realiza en formas individuales que dan lugar a una infinita variedad de la actividad lingüística concreta (lenguaje familiar, popular, literario, elevado, vulgar, etc.), es decir el hablar o habla, que contiene la norma misma y además la originalidad expresiva de los individuos hablantes. El habla, en resumidas cuentas, según su punto de vista, «es 17 Cfr. GARCÍA LANDA, M. (1999): “Diario de intérprete. La fenomenología narrativa de las experiencias sociales como una variación del tema clásico que dice que sin experiencia no hay ciencia.” Hermēneus. Revista de Traducción e Interpretación, núm. 1, pág. 3. (http://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=64522) 18 Cfr. MORENO CABRERA, J. C. (1991): Curso universitario de lingüística general. Tomo I: Teoría de la gramática y sintaxis general, Madrid, Síntesis, págs. 46-48. 109 realización individual» y se íntegra con el conjunto de actos lingüísticos concretamente realizados y registrados en el momento mismo de su producción, caracterizándose tanto por la repetición de modelos anteriores, comunes, como por aspectos inéditos, variantes individuales, ocasionales o momentáneas19. I.3.1.2 … la percepción y el mundillo… Por lo que concierne a la “percepción” que, en la teoría que planteó junto a su compañero Sergio Viaggio, se denomina “percepción hablística”, las referencias esenciales siguen siendo el habla y el acto de habla. Con este término, los dos teóricos han acuñado un idiolecto o barbarismo - lo que manifiesta su valorar la oportunidad, que ofrecen las lenguas, de inventar e introducir palabras que nos permitan ver la realidad de otra manera – ya que, llamándola percepción lingüística, no reflejaría lo fundamental, que es el habla. García Landa afirma que todos vivimos en un mundo percibiendo cada uno la misma realidad mediante percepciones idénticas. Sin embargo, se opone a los que llaman “equivalencias” estas realidades percibidas de la misma manera, ya que, él dice, corresponden a las identidades. Por lo tanto, nos explica que, a diferencia de lo que pasa en la percepción natural (donde se pone a un sujeto de conocimiento frente a un objeto de conocimiento), en la percepción hablística, que es la más importante para el género humano y, por consiguiente, para la teoría de la traducción, vemos a un ser humano frente a otro ser humano, por ende, en una relación social. Plantea, además, que lo que pasa entre los humanos, al hablar, son ondas diferenciales de presión de aire, fonemas que, luego, nuestro sistema cerebral descifrará y que, junto a todo el contexto que nos rodea, se creará la percepción, que normalmente llamamos comprensión. Conque, toda percepción, inclusa la hablística, es una representación mental acompañada por los conocimientos básicos, o enciclopédicos (o bases de datos) y por la conciencia de que hay una causa exterior. García Landa y Viaggio la han denominado Espacio Perceptual Hablístico. En efecto, según la definición más científica que nos dan: la traducción es la coexistencia de dos actos de habla que comparten el mismo Espacio Perceptual Hablístico. Hay un primer acto de habla entre […] el orador y […] el intérprete; hay una producción social de espacios preceptúales. El 19 Cfr. COLLADO, J. A. (1974): Fundamentos de lingüística general, Madrid, Gredos, págs. 63- 68. 110 intérprete, una vez que tiene su Espacio Percecptual, se vuelve a poner en marcha un segundo acto de habla en el que él es el orador y emplea todos los recursos profesionales a su disposición para producir deliberadamente, en la cabeza de sus clientes, la misma, idéntica que él ha recibido idénticamente según el principio de la identidad perceptual que predicamos, que existe.20 El intérprete o también el traductor tiene que adentrarse en el contexto, conocer el “mundillo”, esto es, además de tener claro el tema del que se habla, tiene que entrar en ese mundo para ver cómo vive esa gente, a qué experiencias se refieren las palabras que emplean; aunque en unas ocasiones, atesta él, no se le proporcionan toda la información al “pobre” intérprete que tiene que apañárselas con su intuición y su habilidad de coger indicios del su alrededor: Esta sensación de no entender lo que están diciendo dura unos minutos, tal vez media hora, – el intérprete tiene que persistir y escuchar y escuchar en esa nebulosa hasta que poco a poco uno empieza como a entrever algo, la niebla se disipa lentamente, surgen siluetas de ideas tal vez comprensibles, comienza a percibir algo, a percibir, por eso digo yo que comprender es percibir, en toda la extensión de la palabra, percibir percepciones pero no naturales sino lingüísticas o mejor aún hablísticas. (Y si comprender es percibir hay que cambiar por completo nuestra visión del llamado ‘lenguaje’, pero shhh, que no se enteren los lingüistas).21 Ya desde sus primeras publicaciones estaba firmemente convencido de que el traductor no es como un convertidor que cumple operaciones casi automáticas, sino que debe de considerarse un verdadero autor: Insistamos. Hay dos clases de textos, los llamados originales y los llamados traducidos. El día en que se echen las cuentas se verá que los traducidos son más. Y, a veces, mejores. […] Por eso la distinción entre autor y traductor (o entre orador e intérprete) no es tan clara como parece a simple vista. Porque el autor se sitúa también entre dos textos, ya que nadie parte de cero. Y el traductor es un 20 Cfr. GARCÍA LANDA, M. (1997): “Presentación de la teoría de la traducción” en SISIC, Op. cit., págs. 62-63. 21 Cfr. GARCÍA LANDA, M. (1999): Op. cit., pág. 8. 111 autor original.... con las ideas de otro, […].22 A este propósito, Octavio Paz concebía la traducción de poesía como un acto de creación y no de mímesis, lo que se acerca bastante a la óptica de García Landa: En teoría, sólo los poetas deberían traducir poesía; en la realidad, pocas veces los poetas son buenos traductores. No lo son porque casi siempre usan el poema ajeno como un punto de partida para escribir su poema. El buen traductor se mueve en una dirección contraria: su punto de llegada es un poema análogo, ya que no idéntico, al poema original. No se aparta del poema sino para seguirlo más de cerca (…). La razón de la incapacidad de muchos poetas para traducir poesía no es de orden puramente psicológico, aunque la egolatría tenga su parte, sino funcional: la traducción poética, según me propongo mostrar en seguida, es una operación análoga a la creación poética, solo que se despliega en sentido inverso (sic). 23 Al fin y al cabo, seamos o no conscientes de ello normalmente, todos somos lectores de traducciones. I.3.2 Sergio Viaggio Al igual que García Landa, también Viaggio tiene un currículum laudable. Se graduó en Moscú, en la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos “Patrice Lumumba”, como licenciado en lengua y literatura rusas, con una tesis sobre los “Problemas de la traducción métrica del ruso al castellano (sobre la base de traducciones ajenas y propias de la poesía de Pushkin)”. Desde 1974, trabajó antes como traductor de la sección española en la sede de Nueva York de la Organización de las Naciones Unidas y después se pasó a la sección de intérpretes. Desde 1991 hasta su retiro, ejerció como jefe de la sección de interpretación de la Oficina de las Naciones Unidas en Viena. 22 Cfr. GARCÍA LANDA, M. (1981): “La Escuela de Traductores de Toledo ocho siglos después”, en El País, [en línea] (http://elpais.com/diario/1981/01/10/cultura/347929202_850215.html: última consulta 06/09/13) 23 Cfr. PAZ, O. (1990): Traducción: literatura y literalidad [en línea] (http://unlibroaldia.blogspot.it/2012/05/octavio-paz-traduccion-literatura-y.html: última consulta 10/09/13) 112 Traduce e interpreta desde el inglés, el ruso, el francés y el italiano hacia el español. Es miembro de honor de la Asociación de Profesionales de la Traducción y la Interpretación y miembro de la Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencia (AIIC) y uno de los fundadores de la Sociedad Europea de Traductología, en cuya secretaría ejerció hasta que sus obligaciones profesionales lo obligaron a renunciar en 199324. Por lo que atañe a su bibliografía, a parte del innovador Modelo García LandaViaggio de la mediación interlingüe intercultural aplicado a la interpretación de conferencias que ha propuesto junto a García Landa, que considera su maestro y con el cual comparte la misma postura con respecto al habla, la percepción, etc., ha publicado más de cincuenta trabajos en publicaciones especializadas de todo el mundo y un libro titulado Teoría general de la mediación interlingüe, en el que expone su teoría de la traducción. También ha escrito una novela, titulada El país de la justicia. I.3.2.1 … su aplicación práctica de la percepción landiana … Volviendo a su principal trabajo, hace una larga reflexión basada en la práctica cotidiana de su profesión (de traductor, de intérprete simultáneo y de profesor), apoyando sus teorías sobre todo en la teoría de la pertinencia, en el modelo de Lvóvkaya y, esencialmente, en la teoría y el modelo del acto de habla que «la mente voraz, quirúrgica y visionaria»25 de Garcia Landa ha desarrollado. Este modelo representa, de hecho, la piedra angular de su libro y él, en la segunda parte del texto, da prueba de su aplicación práctica a la más amplia gama de situaciones y textos con el propósito de proporcionar una buena pauta a traductólogos y docentes, a profesionales y estudiantes de traducción e interpretación. En efecto, hace hincapié en la revolucionaria concepción landiana como proceso perceptual, que ve la mediación interlingüe y, por consiguiente, la traducción, como una «relación determinada entre lo que el locutor original quiere hacer comprender y lo que el interlocutor del mediador finalmente comprende. La relación que cuenta, pues, no se da entre cadenas de signos, sino entre representaciones mentales». Desde esta óptica, de la 24 Cfr. [http://es.wikipedia.org/wiki/Sergio_Viaggio] 25 Cfr. VIAGGIO, S. (2004): Teoría general de la mediación interlingüe, Universidad de Alicante, pág. 13. 113 cual García Landa es pionero, Viaggio hace suyo el neologismo landiano al hablar de percepción del sentido directamente “intendido”26, para referirse a la comprensión espontánea del habla, distinguiéndola de la serie más o menos abierta de metarrepresentaciones a que da lugar. Cree, entonces, que gracias a esta simple categorización se pueden superar varios problemas teóricos, como el de la intraducibilidad. Insiste, luego, en lo que considera importantísimo la práctica de la traducción, o más bien de la mediación interlingüe, es decir, lo que de verdad interesa en este marco, es que la traducción «sirva a los efectos metacomunicativos concretos de los seres humanos de carne y hueso que se comunican en situaciones concretas e irrepetibles», es decir, que sea pertinente. 27 Por consiguiente, gracias a la perspectiva introducida por García Landa, ahora ya no considera la traducción como una relación entre textos, sino que se trata de lograr una relación entre sentidos intendido y comprendido, es decir entre los perceptos hablísticos que los hablantes procuran producir en sus interlocutores mediante los enunciados o textos de que se valen y los que efectivamente producen. Desde esta óptica, la coherencia entre dos textos no es la condición de la traducción sino su resultado.28 Desde luego, la comunicación, monolingüe o mediada, empieza y termina por el sentido (es decir, en la cabeza de los interlocutores). Por eso, se deduce que su posición se alinea a la de Nida, solo que no ya desde la lengua, sino desde la intención de decir del hablante: opina que «la equivalencia traductiva será siempre dinámica y relativa y se define a partir del principio básico de la traducción: máxima fidelidad al programa conceptual del locutor y aceptabilidad del enunciado traducido por el interlocutor». Con respecto al argumento de la identidad (perceptos intendidos y comprendidos) encuentra sostén en las palabras impecables de Bruno Osimo: «La prima fase [del processo di comprensione è] inconsapevole, automatica [ed] in certi tipi di comunicazione è anche l’unica (si pensi alla lettura 26 Cfr. Ibíd., pág. 16. 27 Cfr. Ibíd., “Prólogo”, pág. 11. 28 Cfr. Ibíd., “Primera parte. La teoría y el modelo. Los precursores.” pág. 20. 114 superficiale), mentre che per la traduzione... professionale è solo l’inizio».29 Explica además que, gracias a Lvóvskaya, ha comprendido que la traducción es un «puente […] entre estados o representaciones mentales, que […] se da siempre en situación concreta y depende de ella». Aunque, añade, es preciso analizar la «subjetividad del interlocutor, que, aparte de saber lo que sabe, tiene su propio “programa de comprensión”, motivaciones e intereses» con el fin de establecer el nivel de semejanza o analogía entre sentidos intendidos y comprendido para poder afirmar que la comunicación o la traducción han prosperado.30 En pocas palabras, retoma la definición landiana sobre la traducción, es decir que «traducir es, en efecto, hablar para redecir lo dicho en otra lengua, pero» comenta «eso no basta». I.4 TIPOLOGÍA TEXTUAL Como ya hemos señalado en la introducción, los capítulos analizados abarcan más tipologías textuales. Según las definiciones propuestas por A. Hurtado Albir, se trata de un texto conceptual tanto expositivo, por su «análisis de conceptos sin valorarlos», como descriptivo, por su «presentar y caracterizar» unos argumentos y estrategias conectados con la interpretación. Pero, sobre todo, es un texto argumentativo, ya que «su función dominante es la valoración entre conceptos y creencias; su estructuración», además, es «íntegra» dado que «expone una tesis y la justifica»31. En resumidas cuentas, su grado de especialización es, en la mayoría del texto, medio, ya que puede ser comprensible no sólo para los profesionales del sector, sino también para personas con conocimientos en campos adyacentes; pero, en ocasiones, está dirigido exclusivamente a los expertos del sector, en cuyo caso su grado de especialización se considera máximo32. 29 Cfr. OSIMO, B. (2001): Traduzione e nuove tecnologie. Informatica e internet per traduttori, Milano, Hoepli, pág. 27. 30 Cfr. VIAGGIO, S. (2004): Op. cit., págs. 20-22. 31 Cfr. HURTADO ALBIR, A. (2011): Traducción y Traductología, Introducción a la Traductología, Madrid, Cátedra, pág. 642. 32 Cfr. SCARPA, F. (2008): La traduzione specializzata. Un approccio didattico professionale, Milano, Hoepli, pág. 12. 115 El texto, en parte sectorial, se caracteriza por un contenido informativo muy elevado, a expensas del contenido poético y connotativo, y el traductor dispone, por tanto, de un campo de maniobra muy amplio, siempre que sepa con exactitud cuál es el objetivo (informativo) del texto – lo que siempre representa el dominante absoluto de la traducción especializada. Veamos lo que dice Federica Scarpa al respecto: El objetivo prioritario del traductor no literario no es necesariamente la "fidelidad" a la forma del texto original, que, por el contrario, muchas veces es necesario mejorar, sino la reproducción íntegra de la información del original y su adaptación a las normas y convenciones de redacción de la lengua/cultura de destino33. I.5 FUNCIÓN DEL TEXTO Si seguimos tomando en consideración el glosario de Hurtado Albir, en el que se define la función del texto como «la variable relacionada con la intención global del productor de un texto que determina la finalidad prioritaria de ese texto y que configura el tipo textual a que pertenece»34 y se distinguen tres funciones prioritarias, a saber, argumentación (textos argumentativos), exposición (textos expositivos) e instrucción (textos instructivos), podemos destacar las funciones de argumentación y de exposición. Es preciso subrayar que este texto nace para hacer frente a la necesidad, cada vez mayor, de los propios intérpretes de que un docente profesional de la interpretación les ayude a encontrar el camino hacia su público porque, de no ser así, su actividad corre el riesgo de permanecer en un círculo cerrado. Por las razones anteriores, entonces, gracias a la reunión de destacados intérpretes profesionales que han propuesto o, en cualquier caso, investigado sobre nuevas herramientas para que estas se puedan añadir a las ya existentes, se ha realizado y publicado este libro, cuya finalidad última es la de ofrecer un apoyo y mejora a la actividad docente universitaria, contribuyendo a su vez a una mejor formación de los alumnos e informando, así, sobre las principales estrategias para alcanzar una enseñanza y un 33 Cfr. SCARPA, F. (2001): La traduzione specializzata. Lingue speciali e mediazione linguistica, Milano, Hoepli, pág. 70. 34 Cfr. HURTADO ALBIR, A. (2011): Op. cit., pág. 637. 116 aprendizaje activos de unos de los numerosos aspectos y, al mismo tiempo, orientando en la preparación y selección de materiales de aprendizaje específicos35. I.6 EL LECTOR MODELO Es por eso por lo que deberíamos decir que el lector modelo de este texto es el intérprete profesional o el aspirante intérprete, esto es, el estudiante de interpretación. No obstante, la originalidad de la ciencia de la interpretación, mediante todas las numerosas mediaciones que implica, está en que va dirigida a cualquier interlocutor. Sin embargo, el carácter estrictamente técnico de las intervenciones recogidas en el libro requiere un nivel de conocimiento del tema de que trata bastante elevado; pues, un lector que carece o, incluso, que no tiene ninguna base de saber sobre la interpretación o la traducción, o más generalmente, sobre las lenguas, puede ser que no valore plenamente este trabajo. I.7 EL ESTILO Y EL REGISTRO El estilo y el registro del texto de partida, pese a la tecnicidad y especificidad del tema tratado, combina, de forma manifiesta, por supuesto, el registro formal, a veces áulico, típico de un discurso estructurado para una conferencia, con los rasgos característicos del habla, por tanto informales, coloquiales e, incluso, argot. En ocasiones, se puede también reconocer el uso distinto de dos variedades del español (peninsular y rioplatense) cuando, por ejemplo, Sergio Viaggio, originario de Buenos Aires, habla de plomero en lugar de fontanero, ya que el término es de uso general en Argentina (y en los demás países de Latinoamérica). O hasta cuando, el mismo Viaggio, al hablar de no haber logrado la “identidad pertinente” interpretando, pone el ejemplo de un refrán muy conocido en Argentina36 que tampoco su público hispanohablante entendió. De todas formas, volviendo al registro, por no considerar como lector modelo a alguien desconocedor de la cultura de la LP, no se nos ha puesto la necesidad de encontrar siempre equivalentes culturales, dejando, en ocasiones, el culturema como en el caso de “parador”. 35 Cfr. TERRÓN BARBOSA, L. (1997): Op. cit., pág. 14. 117 II. ASPECTOS DEL TEXTO DE LLEGADA II.1 UN ESTUDIO TRADUCTIVO Antes de empezar con un análisis pormenorizado de las técnicas y estrategias de traducción que se han empleado en esta labor, buscamos aclarar a grandes rasgos qué se entiende por TRADUCCIÓN. II.1.1 ¿Qué es la traducción? En efecto, desde que comenzó la traducción, numerosos autores han tratado de elaborar una definición que recoja totalmente todos los pequeños matices de esta actividad. Sin embargo hoy, en el siglo XXI, aún no se ha conseguido una definición “total” de traducción y, por tanto, nos limitamos a dar por aceptables muchas de ellas. En nuestra opinión, a fin de lograr una buena traducción, debemos tener en cuenta, a lo largo del proceso de traducción mismo, de esas dos fases que individuó Valentín García Yebra: la de comprensión del TP (Texto de Partida)37 y la de expresión del TP mismo en la lengua receptora. El traductor durante la comprensión, a través de una actividad denominada semasiológica, «busca el contenido, el sentido del texto original». En cambio, en la fase de expresión, realizando una actividad llamada onomasiológica éste «busca en la lengua terminal las palabras, las expresiones para reproducir en esta lengua el contenido del texto original»38. Es, pues, necesario hacerse tres preguntas: ¿Por qué, para qué y para quién se traduce? Y las respuestas ahora nos quedan claras, tras años de debate y estudios: primero, se traduce porque las lenguas y las culturas son diferentes, y dichas diferencias constituyen la razón de ser de la traducción; segundo, la traducción tiene una finalidad comunicativa que pretende derribar la barrera de incomunicación que las diferencias lingüísticas y culturales han levantado y, por último, se traduce para un destinatario que no puede acceder a un texto y necesita un traductor que haga de mediador lingüístico y cultural. Por lo tanto, hay que hacer hincapié sobre todo en la finalidad comunicativa de la traducción, en su destinatario y en la finalidad real de la traducción. Esto tres puntos, en 37 En adelante, adoptaré la sigla TP para referirme al Texto de Partida. 38 Cfr. GARCÍA YEBRA, V. (1989): Teoría y práctica de la traducción, Madrid, Gredos, pág. 30. 118 efecto, pueden encontrar un paralelismo con lo expuesto con respecto a la función textual, al lector modelo y al registro del TP. Hay que tener en cuenta, además, los factores extratextuales e intratextuales: los primeros se analizan antes de leer el texto, simplemente observando el emisor, su objetivo, su destinatario, la colocación temporal, etc.; los segundos, influenciados por los factores situacionales, se descubren tras haber leído el texto y analizan el contenido, el estilo, la forma, etc. A este respecto, como afirmó Nord, no puede existir un proceso traductor sin un texto fuente39 (TP)40, subrayando así su importancia para la producción de un TL (Texto de Llegada)41 que esté totalmente aceptado por el lector meta. Añadió también que en la cultura occidental nos esperamos dos cosas en particular del TL: «functionality of the TT but also loyalty towards the ST sender and his intention».42 Pero no hay que considerar esta “fidelidad” con la sujeción al TP, atada a la traducción literal, como se solía identificar históricamente, sino como la «existencia de un vínculo entre un texto original y su traducción» sin explicitar «la naturaleza de ese vínculo»43, teniendo en cuenta una fidelidad, sobre todo, al sentido. A continuación haremos un repaso por las aproximaciones teóricas de la Traducción, proponiendo unas de las definiciones entre las que nos han ofrecido los mayores autores, especialistas en esta área. Todas aportan su granito de arena y mejor reflejan nuestra postura: Valentín García Yebra44 La regla de oro para la traducción es, a mi juicio, decir todo lo que dice el original, no decir nada que el original no diga, y decirlo todo con la corrección y naturalidad que permita la lengua a la que se traduce. 39 Cfr. NORD, C. (1991): Text Analysis in Translation, Amsterdam, Rodopi, pág. 28. 40 Hay que señalar que se reconocen diferentes dicotomías además de Partida/Llegada, como la citada aquí y utilizada por Nord de Fuente/Meta (Source/Target); o también Origen/Término, etc. 41 En adelante, adoptaré la sigla TL para referirme al Texto de Llegada. 42 Cfr. Ibíd., pág. 72. 43 Cfr. HURTADO ALBIR, A. (2011): Op. cit., pág. 202. 44 Cfr. GARCÍA YEBRA, V. (1994): Traducción: historia y teoría. Madrid, Gredos, pág. 311. 119 Christiane Nord 45 My concept of translation is basically functional. Translation is the production of a functional target text maintaining a relationship with a given source text that is specified according to the intended or demanded function of the target text (translation skopos). Translation allows a communicative act to take place which because of existing linguistic and cultural barriers would not have been possible without it. Translation is always realized for a target situation with its determining factors (recipient, time and place of reception...), in which the target text is supposed to fulfil a certain function which can and, indeed, must be specified in advance. As the target recipient has to rely on the functionality of the target text, the translator is bound to maintain a certain loyalty toward the TT recipient. Katharina Reiss y Hans Vermeer46, los pioneros de la Teoría del escopo, opinan que el original deja de ser la «palabra de Dios» (o del autor, que hasta aquí venía siendo lo mismo) y pasa a ser una mera «oferta informativa»: Un texto se puede definir como una “oferta informativa” dirigida a un receptor por parte de un productor. El texto [...] producido por el traductor ofrece, a su vez, información sobre el sentido y, en cierto modo y en ciertas circunstancias, también sobre la forma del texto de partida y es, por tanto, una oferta informativa sobre una oferta informativa. Peter Newmark47 What is a translation? Often, though not by any means always, it is rendering the meaning of a text into another language in the way that the author intended the text. Common sense tells us that this ought to be simple, as one ought to be able to say something as well in one language as in another. On the other hand, you may see it as complicated, artificial and fraudulent, since by using another language 45 Cfr. NORD, C. (1997): Translating as a Purposeful Activity. Funcionalist Approaches Explained, Manchester, St. Jerome, pág. 28. 46 Cfr. REISS, K. y VERMEER, H. (1984): Grundlegung einer allgemeinen Translationstheorie, Tubinga, Niemeyer. Traducción de Sandra García Reina y Celia Martín de León con el título: Fundamentos para una teoría funcional de la traducción, Madrid, Akal, 1996, pág. 14. 47 Cfr. NEWMARK, P. (1988): A Textbook of Translation, Nueva York, Prentice Hall, pág. 5. 120 you are pretending to be someone you are not. Hence in many types of text (legal, administrative, dialect, local, cultural) the temptation is to transfer as many SL words to the TL as possible. The pity is that the translation cannot simply reproduce, or be, the original. Basil Hatim e Ian Mason48 El papel del traductor en su calidad de lector consiste, por tanto, en construir un modelo del significado pretendido del original y en elaborar hipótesis acerca del probable impacto en sus receptores pretendidos; mientras que, en su calidad de productor textual, el traductor, que opera en un entorno sociocultural distinto, trata de reproducir su interpretación del “significado del hablante” para alcanzar los efectos pretendidos en los lectores del texto de llegada. Y por último, pero no menos importante, uno de los autores del texto que acabamos de traducir: Mariano García Landa49 La traducción es una actividad humana que consiste en hablar para reproducir un espacio sénsico mediante la producción de otro espacio formal. Traducir no es hablar para reproducir las palabras sino para reproducir el sentido. II.2 LÉXICO En este apartado se analizarán las elecciones realizadas a lo largo de la traducción por lo que concierne al léxico. Según la lingüística moderna, este último corresponde a la estructura, o conjunto de estructuras, que se expresa, hoy, por el campo semántico. «Las selecciones, […] tanto gramaticales como léxicas» que se han realizado a lo largo de la traducción, se supone que hayan figurado «una nueva obra cuyo resultado final» pueda acercarse al original, en vez de «alejarse mucho de él. El problema teórico que entraña cualquier texto de mayor o menor complejidad formal y estilística, o la dificultad conceptual de los contenidos, se hace todavía más complejo en» este texto por la 48 Cfr. HATIM, B. Y MASON, I. (1995): Teoría de la traducción, Una aproximación al discurso, Barcelona, Ariel, (traducción de Salvador Peña), pág. 121. 49 Cfr. GARCÍA LANDA, M. (1984): “Análisis del concepto de traducción” en Traduçao e Communicãção, Revista Brasileira de Tradutores, Sao-Paulo, n.4, págs. 59-70. 121 presencia constante de numerosas formas coloquiales.50 Pese a que aun no hay un acuerdo entre teóricos sobre cómo designar a los métodos utilizados por el traductor para resolver los problemas a los que se enfrenta durante su trabajo, a continuación se nombran y describen distintos métodos descritos por J.P.Vinay y J. Darbelnet, P. Newmark y E. Nida. Si bien, es verdad que no hemos tomado la teoría de Vinay y Darbelnet al pié de la letra, puesto que es hoy calificada, de forma casi unánime, cómo demasiado restringida y funcionalista. Ellos consideran la unité de traduction como sinónimo de unité de pensée o unité lixicologique, es decir «le plus petit segment de l’énoncé dont la cohésion des signes est telle qu’ils ne doivent pas être traduits séparément»51. Se comentarán brevemente los diferentes procedimientos de traducción, basados en los puntos de vista de los autores anteriores, analizando los ejemplos más significativos de transposición, modulación, amplificación y omisión. Se tratará también las propuestas dicotómicas de equivalencia/adecuación, que comentaremos evaluando diversas perspectivas, y de extranjerización/apropiación. II.2.1 PROCEDIMIENTOS DE TRADUCCIÓN A lo largo de la traducción de las dos ponencias se ha intentado traducir lo más literalmente posible, teniendo en cuenta la posición de Newmark, que considera la traducción literal cómo el procedimiento de traducción básico, tanto en la traducción comunicativa como en la semántica52. Por tanto, donde parecía posible, se ha intentado no emplear ningún procedimiento para reajustar el TP en su paso al TL. Ejemplos de traducción “casi” literal pueden ser: a. Mariano García Landa es, a mi modo de ver, quizás la mente más universal que se haya puesto a reflexionar acerca de los problemas teóricos de la traducción y la interpretación. Traducido como: 50 Cfr. BARTOLOTTA, S. (2007): “Problemas léxico-semánticos en la interpretación y traducción de Candido de Leonardo Sciascia”, en Luque Toro, L. (ed.): Léxico español actual , Venezia, Caforscarina, pág. 163. 51 Cfr. VINAY, J. P. & DARBELNET, J. (1976): Stylistique comparée du français et de l’anglais, “Méthode de traduction”, Paris, Didier, pág. 16. 52 Cfr. NEWMARK, P. (1988): Op. cit., pág. 70. 122 Mariano García Landa è, a mio modo di vedere, forse la mente più universale che si sia messa a riflettere sui problemi teorici della traduzione e dell’interpretazione. O bien: b. Ahora me pongo a hablar con una intención pragmática principal, un objetivo que persigo diciendo lo que digo. Traducido como: Ora mi metto a parlare con un’intenzione pragmatica principale, un obiettivo che perseguo dicendo quel che dico. Cabe subrayar la presencia del “casi” antes de “literal” dado que, en los ejemplos que se acaban de poner, una conversión palabra por palabra es imposible; en efecto, aunque sea casi imperceptible, se ha necesitado aportar unos pequeños ajustes: véase por ejemplo en a) el uso de auxiliares diferentes en las formas compuestas de los verbos, en este caso reflexivos, donde el español sólo utiliza el verbo haber, mientras que el italiano utiliza el verbo essere (lit. ser) – que por norma lo emplea con los verbos reflexivos e impersonales – e, incluso, el participio en español carece del morfema verbal de persona, debido a que éste, precedido por el auxiliar ‘haber’, no puede establecer concordancia con su sujeto; en cambio en italiano puede concordar gracias a la presencia del auxiliar essere que admite dicha concordancia; tenemos, además, la locución preposicional acerca de traducida con una preposición articulada “su+i” y también la añadidura de la segunda preposición articulada italiana della (con elisión) por la regla que prescribe la repetición de ésta frente al sustantivo coordenado al anterior. También en el ejemplo b), a primera vista, las dos versiones parecen idénticas pero, en realidad, hay pequeños matices que las distinguen: la elisión del artículo indefinido femenino una en italiano respeta una regla gramatical que no existe en español; la construcción con el lo no enfático, que aquí encabeza una oración de relativo, se ve sustituida por un adjetivo demostrativo (quel).53 En efecto, lo único que se ha podido hacer es, buscar una manera de reproducir en la lengua del receptor meta un equivalente de mayor fidelidad posible al original, teniendo en cuenta primero el contenido y luego el estilo, acercándonos mayormente a la definición del 53 Este tipo de construcción se analizará a continuación. 123 proceso de traducción que estableció Nida54; quizás sea más apropiado hablar de transposición el los casos anteriores. Por eso, podemos afirmar que nuestra estrategia de traducción se ha dirigido, en mayor medida, hacia la llamada «traducción oblicua» en lugar de la «literal»55. Sin embargo, se supone que tampoco deberíamos tomar en consideración el término “literal” colocado después de “traducción” si esto quiere decir «letra por letra», dado que convenimos con la aclaración que hace García Yebra, cuando nos explica que, por mucho que sean afines dos lenguas, tener una coincidencia literal total entre palabras es imposible y, si esto ocurriera, «no serían dos lenguas sino una sola»56. Newmark también, si bien considere la traducción literal como un procedimiento muy válido, admite que hoy día es cada vez más fuerte la tendencia hacia el alejamiento de la traducción literal, aunque sigue considerándola el único procedimiento correcto si hay una correspondencia entre el significado de la lengua original y el de la lengua terminal […]; eso significa que […] el contexto no afecta al significado de la unidad de la lengua original tanto como para que no se corresponda con el significado de la unidad de la lengua terminal57. Así es, frente a normas estructurales diferentes entre las dos lenguas de trabajo, es imposible realizar una buena traducción intentando traducir correctamente la forma; es pues de esperar conseguir reproducir en el lector del TL los mismos efectos que el TP había producido en su lector original; y eso es lo que hemos procurado lograr basándonos en los principios de equivalencia dinámica propuestos por Nida58 que se centran en el «efecto equivalente en el receptor», esto es: el TL debe amoldarse totalmente al destinatario de la traducción y parecer “normal” en su órbita cultural y lingüística. Para satisfacer estos principio hemos adoptado diferentes procedimientos, siempre considerando las restricciones mencionadas antes, sugeridos por Vinay y Darbelnet y 54 Cfr. NIDA, E. A. (1964): Toward a Science of Translation with Special Reference to Principles and Procedures involved in Bible Translation, Brill, Leiden, pág. 4. 55 Cfr. VINAY, J. P. & DARBELNET, J. (1976): Op. cit., pág. 46. 56 Cfr. GARCÍA YEBRA, V. (1989): Op. cit., pág. 327. 57 Cfr. NEWMARK, P. (2010): Manual de traducción, Madrid, Cátedra, pág. 102. 58 Cfr. HURTADO ALBIR, A. (2001): Op. cit. págs. 216-217. 124 presentado en Newmark59, intentando, por supuesto, mantener un equilibrio entre forma y contenido. Antes de empezar a ver las técnicas empleadas, conviene distinguir dos conceptos básicos: el método directo, que consiste en la sustitución de un segmento por otro de la misma clase (i.e. un sustantivo por otro, un verbo por otro, etc.) y el oblicuo, que permite no solo reemplazar las unidades, sino también las estructuras con otras de distinta clase. García Yebra considera la ‘traducción oblicua’ como «complementaria de la traducción palabra por palabra, en el sentido de que se aplica cuando ésta resulta imposible»60; según Vázquez-Ayora, en cambio, representa el procedimiento técnico por excelencia en que todo traductor debería basarse ya que «se aleja del traslado directo o calco mecánico de todos y cada uno de los elementos del texto de la LO»61. En los apartados siguientes, se analizarán principalmente las técnicas que pertenecen al método oblicuo. II.2.1.1 La transposición Según Newmark, la transposición es el único procedimiento de traducción que tiene que ver con la gramática, donde se realiza un cambio al pasar un texto de la LP62 (Lengua de Partida) a la LL63 (Lengua de Llegada)64. Es una técnica que se encuentra dentro de los métodos oblicuos, en efecto consiste en reemplazar una parte del discurso del texto de la LP por otra diferente que en el TL lleve el principal contenido semántico de la primera. La mayoría de los traductores realiza dicho procedimiento de forma intuitiva y su finalidad es la de lograr la naturalidad de expresión en la lengua de llegada en todos sus niveles (léxico, estructural y enunciativo). Esta técnica resulta, pues, útil si la construcción obtenida logra insertarse mejor en la 59 Cfr. NEWMARK, P. (1988): Op. cit., págs. 83-90. 60 Cfr. GARCÍA YEBRA, V. (1989): Op. cit., pág. 329. 61 Cfr. VÁZQUEZ-AYORA, G. (1977): Introducción a la Traductología: Curso Básico de Traducción, Washington, D.C., Georgetown University, pág. 266. 62 De aquí en adelante, adoptaré la sigla LP para referirme a la Lengua de Partida. 63 De aquí en adelante, adoptaré la sigla LL para referirme a la Lengua de Llegada. 64 Cfr. NEWMARK, P. (1988): Op. cit., pág. 285. 125 frase o permite establecer matices estilísticos65. Newmark, que no considera posible estandarizar las transposiciones a la categorización propuesta por Vinay y Darbelnet (ya que no proponen otras posibles alternativas de traducción), incluye aquí también: - los casos en que los sustantivos cambian (de singular a plural), los adjetivos pueden cambiar posición en la frase; - una estructura gramatical de la LP no existe en la LL; - cuando la traducción literal es posible, pero no es natural en la LL; - los casos en que un vacío léxico virtual se llena con una estructura gramatical66. Es posible realizar una traducción oblicua recurriendo a la transposición mediante mecanismos de distinto tipo. Entre otros ejemplos tenemos: a) CONSTRUCCIÓN IR+GERUNDIO / CONSTRUCCIÓN LOCATIVO-EXISTENCIAL [con clítico locativo marcado “ve” (variante de “ci”) + clítico genitivo partitivo “ne” + verbo “essere”]: […] de los que van quedando pocos […] […] dei quali ve ne sono oramai pochi […] b) VERBO SIMPLE / PERÍFRASI VERBAL (verbo “mettere” + preposición “in” + sustantivo “relazione”) […] que parece ser capaz de relacionar todo con todo […] […] che sembra esser capace di mettere in relazione tutto con tutto […] c) CONSTRUCCIÓN IR+A+INFINITIVO / FUTURO DE INDICATIVO+ADJETIVO: […] que va a permitir luego [...] […] che renderà poi possibile […] d) CONSTRUCCIÓN NO MARCADA: […] yo creo que la utilidad del modelo ya se puede empezar a vislumbrar. […] credo che si possa già intravedere l’utilità del modello [...] 65 Cfr. VINAY, J. P. y DARBELNET, J. (1976): Op. cit., pág. 50. 66 Cfr. NEWMARK, P. (2010): Op. cit., págs. 122-125. 126 […] la identidad que a él y a mí nos interesa […] […] l’identità che interessa a lui e a me […] e) (dentro de la anterior) CONSTRUCCIÓN EMPEZAR A+INFINITIVO / VERBO: […] yo creo que la utilidad del modelo ya se puede empezar a vislumbrar. […] credo che si possa già intravedere l’utilità del modello [...] f) VERBO PRONOMINAL / VERBO NO PRONOMINAL: […] Porque si no se les había ocurrido […] […] Perché se non l’avevate realizzato [...] g) CONSTRUCCIÓN VERBAL CON CLÍTICO REFLEXIVO (DATIVO ÉTICO) / PERÍFRASIS (verbo “tenere”+ preposición “in” + sustantivo “considerazione”) Si a mí me hubieran tomado primero en las Naciones Unidas el examen de consecutiva […] Se alle Nazioni Unite avessero tenuto in considerazione prima l’esame di consecutiva […] h) VERBO / SUSTANTIVO Antes de que, de que chillen… yo creo que sí puede uno darse una idea. Prima che… inizino gli schiamazzi… credo sì, che ci si possa fare un’idea. i) UNA ESTRUCTURA GRAMATICAL DE LA LP NO EXISTE EN LA LL (LA INCLUSIÓN DESIGNATIVA EN LA CONCORDANCIA SUJETO-VERBO) […] es un caso particular de la posibilidad general que tenemos los humanos de emplear taquigrafías con signos […] […] è un caso particolare della possibilità generale che abbiamo noi umani di impiegare stenografie con segni […] […] y que a nosotros los intérpretes de consecutiva no nos debe sorprender porque es un truco […] […] e che non dovrebbe sorprendere noi, interpreti di consecutiva, perché è un trucco […] 127 En el ejemplo que sigue, la traducción literal es posible, pero no es natural en la LL, por eso se ha efectuado un cambio del orden de los constituyentes bastante radical: Las percepciones, en realidad, nunca se presentan solas sino en grandes ríos y corrientes de percepciones, ni en la percepción natural ni en la hablística, o sea, más vale hablar de un espacio perceptual que se va creando. Le percezioni, in realtà, non si presentano da sole né nella percezione naturale né in quella parlistica, bensì in grandi fiumi e correnti di percezioni; meglio quindi parlare di uno spazio percettivo che va creandosi. Por lo general, aquí se pueden observar cambios de las categorías gramaticales de las palabras subrayadas a los más varios niveles, a veces, englobando en la misma oración más tipologías de la técnica misma, e.g. doble transposición (transposición de un grupo formado por dos categorías gramaticales en la LP a dos categorías diferentes en la LL), o bien la transposición cruzada (con la que se cambian las categorías gramaticales de dos elementos). Es patente que la mayoría de las soluciones se han elegido por encontrarnos frente a estructuras gramaticales de la LP que no existe en la LL o, incluso cuando, a pesar de que podríamos hacer una traducción “literal”, se ha preferido adoptar una traducción más libre para que no hubiera choques con el uso natural de la LL. II.2.1.2 La modulación Con la modulación, que puede ser léxica y estructural, se efectúa un cambio de punto de vista, de enfoque o de categoría de pensamiento respecto a la formulación del texto original. Coincide con la acepción de Vinay y Darbelnet, según los cuales el empleo de este método: Consiste à charger le point de vue, l’éclairage, soit pour contourner une difficulté de traduction, soit pour faire apparaître une façon de voir les choses, propre aux locuteurs de la langue d’arrivée67. 67 Cfr. VINAY, J. P. y DARBELNET, J. (1976): Op. cit., pág. 51. 128 Uno de los factores que delimita dicha técnica es el contexto cultural, ya que mediante ésta se elige la estructura más apropiada para la LL y esto varía según el idioma meta que se utiliza. Considerando bastante limitativa la clasificación que Vinay y Darbelnet han planteado de los diversos casos en los que se puede emplear esta técnica, nos hemos basado en la más amplia categorización de variedades ofrecida por Vázquez-Ayora. Haremos una muestra, a través de los ejemplos que siguen, de cómo puede realizarse esta técnica de traducción, que se aplica a las categorías de pensamiento (en oposición a la transposición que afecta a las gramaticales) y, por consiguiente, el cambio de perspectiva que puede producirse: a) LO ABSTRACTO POR LO CONCRETO 68 […] estaría yo ahora barriendo pisos […] […] ora sarei un addetto alle pulizie […] b) INVERSIÓN DEL PUNTO DE VISTA69 Más o menos calculo cuántas muestras necesito mostrarles para que ustedes se hagan cargo de todo lo que yo llevo en esta bolsa que les quiero vender. Cerco di prevedere di quante dimostrazioni avete bisogno per riuscire a convincervi del potenziale del contenuto di questa borsa, che voglio vendervi. c) UNA PARTE POR OTRA70 […] e que levanten el dedo y protesten si me equivoco […] – e che alzino la mano e protestino se mi sbaglio […] d) DE VISIÓN IMPERSONAL A PASIVA 71 68 Cfr. VÁZQUEZ-AYORA, G. (1977): Op. cit., pág. 294. 69 Cfr. Ibíd., pág. 297. 70 Cfr. Ibíd., pág. 297. 71 Cfr. Ibíd., pág. 303. 129 Y estudiando, desde que se inventó la escritura hace unos ocho mil años, en Sumeria […] E studiando, da quando fu inventata la scrittura circa ottomila anni fa, in Sumero […] e) 72 DE VISIÓN FIGURADA A DIRECTA […] que nos une a Mariano y a mí es que él vuela y yo repto […] [...] che unisce Mariano e me è che lui vola e io resto a terra […] f) DE VISIÓN FIGURADA A OTRA 73 […] toda esta conferencia es pour la galerie, lo que a mí me interesa es que mi novia, por ejemplo, aquí presente, fulgure de admiración. […] tutta questa conferenza è per farmi notare, quel che m’interessa è che alla mia ragazza, per esempio, qui presente, brillino gli occhi di ammirazione g) LO PARTICULAR POR LO GENERAL//GENERALIZACIÓN 74 […] un telefonema de Bruselas […] […] una chiamata da Bruxelles[…] Se define “telefonema” la «comunicación que se entrega en una oficina telefónica para que a través de una llamada llegue a otra oficina que la comunicará por escrito al destinatario»75. Su equivalente italiano puede ser fonogramma76, si de verdad se tratara de un mensaje comunicado por escrito. Desde luego, a través del contexto se deduce que no puede tratarse de esto ya que el conferenciante cuenta de la conversación que ha tenido con el emisor del mensaje reportando incluso el discurso directo. Por lo tanto podríamos 72 Cfr. Ibíd., pág. 309. 73 Cfr. Ibíd., pág. 312. 74 75 Cfr. HURTADO ALBIR, A. (2001): Op. cit. pág. 260. Cfr. Diccionario del periódico El País, [en (http://servicios.elpais.com/diccionarios/castellano/telefonema: última consulta 20/09/13) línea] 76 Cfr. Diccionario di Italiano Il Sabatini Coletti del periódico Il Corriere della Sera [en línea] (http://dizionari.corriere.it/dizionario_italiano/F/fonogramma.shtml: última consulta 20/09/13) 130 afirmar que se trata de un uso equivocado del término en español. Así pues se ha preferido adoptar un término más general. h) LO GENERAL POR LO PARTICULAR//PARTICULARIZACIÓN77 Ustedes parten de la base de que si yo les digo algo […], por algo es; […] Voi partite dal presupposto che se io vi dico qualcosa […], sia per un motivo;[…] […] tratando de aproximarse a una bola central y el que llega […] […] cercando di avvicinarsi a una sfera centrale e quello che arriva […] Esta técnica se utiliza a menudo para traducir expresiones fraseológicas o sintagmas verbales o preposicionales, debido a que éstas radican en mayor medida en los hábitos lingüístico-culturales: j) Es un misterio empírico la mar de sencillo […] È un mistero empirico l’enorme semplicità […] k) […] y que cuando lo descubrí, por azar […] […] e che quando lo scoprii, per caso […] l) […] me he echado una buena siesta […] […] ho schiacciato un bel pisolino […] m) […] por desgracia, o por suerte, […] […] per disgrazia, o per fortuna, […] n) […] me quedé helado. […] rimasi di sasso. o) Un submarino que de pintura muy bien, el coloquialismo perfecto, en Argentina se hubieran reído a carcajadas, […] 77 Cfr. Ibíd, pág. 260. 131 […] un sottomarino che, quanto al colore… Molto bene – lo slang perfecto – in Argentina avrebbero riso a crepapelle! […] p) […] la comunicación no ha prosperado, y si sí, sí. […] la comunicazione non ha buon esito, e se sì, meglio! q) […] que le permite estar encaramado en una atalaya desde la cual puede observar […] con el ojo de águila del que ve lo general, […] […] che gli permette di collocarsi in cima a una torre di vedetta dalla quale può osservare […] con occhio d’aquila di colui che vede tutto, […] II.2.1.3 La omisión Vázquez-Ayora, en su amplio estudio sobre las técnicas oblicuas, señala este procedimiento técnico como complementario, ya que ha propuesto la subdivisión de los diferentes métodos en principales (transposición, modulación, equivalencia y adaptación) y en complementarios (amplificación, explicitación, omisión y compensación). La omisión, que se emplean en la traducción oblicua, consiste en no formular elementos de información del texto original78. De forma parecida, se recurre a la elisión o compresión lingüística, cuando se traduce para la subtitulación, donde hay que condensar información o incluso eliminar partes más o menos significativas de los diálogos. Aquí, debido a la abundancia de las repeticiones, de las aclaraciones innecesarias, del uso redundante de interjecciones, se ha empleado, en unas ocasiones, también esta técnica tanto para producir una traducción más concisa, a veces por razones estructurales, otras por razones estilísticas, como con el fin de evitar problemas como la repetición susodicha, o la falta de naturalidad o incluso confusiones, intentando proporcionar al texto una fluidez mayor. Esta técnica de traducción tiene una propensión, de hecho, hacia la exclusión, desde la versión meta, de cualquier elemento que carezca de sentido79 o que sea, de todas formas, superfluo para la comprensión del TL. Sin embargo, ésta no propone una serie de 78 Cfr. VÁZQUEZ-AYORA, G. (1977): Op. cit., pág. 358. 79 Cfr. Ibíd., pág. 364. 132 elementos que deben ser omitidos, sino que al analizar el contenido del TP, el traductor se da cuenta de lo que sobra; tampoco existe una clasificación de los casos de omisión. Entre otros ejemplos, tenemos: a) Si esto se estuviese transmitiendo por radio, en este mismo instante, quienes escucharan el altavoz perderían el acompañamiento cinético; […] Se stessero trasmettendo questo per radio, proprio in questo istante, chi si trovasse all’ascolto Ø perderebbe l’accompagnamento cinetico; […] b) Y hay otro origen, la palabra tolmetsch, que parece que viene del turco, que dio lugar, toltmetsch, a la versión alemana del Dolmetscher. E c’è un’altra origine, la parola tolmetsch, che sembra provenire dal turco, che diede luogo Ø alla versione tedesca di Dolmetscher. c) Y creo que esto, […] E Ø questo modello, […] d) Con traducción o sin traducción. Con Ø o senza traduzione. e) Todo lo que yo diga, bien o mal, con torpeza o sin ella, con chistes o sin chistes, no es sino una vehículo para […] Qualsiasi cosa dica, bene o male, con impaccio o senza Ø, con battute o senza Ø, non è che un veicolo per […] II.2.1.4 La amplificación Este concepto se opone al de contracción o concisión producido por la omisión, que acabamos de presentar, en número o extensión, de los signos que componen el enunciado. Pese a que ambas lenguas pertenecen a las romances, y que por eso deberían coincidir en la tendencia a los giros analíticos, en realidad no siempre corresponde su extensión, tanto en el nivel léxico como en el sintáctico80. 80 Cfr. Ibíd., pág. 334. 133 Es una técnica que consiste en una expansión del sentido de una categoría gramatical de un TP a un TL para expresar la misma idea; esto es, una expansión semántica ya que algo que se dice en la LP, puede estar representado en la LL por más palabras de las iniciales: se introducen precisiones no formuladas en el TP (informaciones, paráfrasis explicativas, notas del traductor, etc…). Este fenómeno puede afectar a diferentes categorías gramaticales y obedece a cuestiones de estructura. Se opone al concepto de “economía”81. Entre los casos en los que se ha empleado esta técnica, tenemos: a) Yo, cuando comenzaba con mis balbuceos prototeóricos, […] Quand’ero ancora agli inizi dei miei tartagliamenti prototeorici, […] b) […] me encontré un buen día con un artículo que apareció en Meta. […] mi trovai un bel giorno a leggere un articolo pubblicato nel Meta. c) […] hace de esto muchos años […] […] sono trascorsi molti anni da allora […] d) […] abstruso y detestable como se ve, sí sirve. […] astruso e detestabile come si può notare, sì che serve! e) Esos conocimientos pertinentes […] son bastante voluminosos, y en el caso de ustedes, chicos Ø, desde luego que están menos desarrollados. Dette conoscenze pertinenti […] sono abbastanza voluminose, e nel caso vostro, ragazzi giovani, in quanto tali, meno sviluppate. f) Lo estoy diciendo en castellano, en una cadena sígnica, en la lengua o, Ø que tiene su estructura morfo-sintáctica, […] Lo sto dicendo in castigliano, in una catena segnica, nella lingua, o in un modo che presenta la sua struttura morfosintattica, […] g) […] que yo he descubierto ya pasados los cincuenta años […] 81 Cfr. Ibíd., pág. 335. 134 […] che scoprii quando già avevo passato i cinquanta […] h) Hay hoy día, en la ciencia cognitivista, muchísima discusión sobre si se debe o se puede hablar de si son imágenes y desde qué punto de vista, y cómo. Oggi vi è un’accesa discussione, nella scienza cognitiva, volta a capire se si deve o si può affermare che sono immagini e da quale punto di vista e come. i) Yo digo lo que yo quiero. Io dico ciò che io intendo dire. j) Ø En cambio, por lo menos yo todavía estoy despistado, sobre los compuestos que se forman. Penso il contrario, invece – o comunque io sono ancora confuso –, a proposito dei composti che ne derivano. k) […] en el que se repite todo: tiene la misma estructura y tiene, Ø se supone que tiene el mismo Espacio Perceptual. […] dove si ripete tutto: ha la stessa struttura e ha, o meglio, si presume abbia lo stesso Spazio Percettivo. II.2.1.5 Equivalencia versus adecuación Una vez establecido que se han planteado varias clasificaciones de la equivalencia traductora partiendo de diversos puntos de vista, la distinción más habitual en el plano de la lengua y en lo textual es la determinada por Nida al diferenciar entre la equivalencia formal, centrada sólo en el mensaje, y la equivalencia dinámica, centrada en el principio del “efecto equivalente” en el receptor. Se considera, pues, dinámica la relación establecida entre el receptor del TL y el mensaje traducido si es la misma que la que existía entre el receptor del TP y el mensaje original, ya que plantea la traducción misma como una reproducción, en el idioma receptor, del equivalente más cercano natural del mensaje original, traduciendo en primer lugar el significado y luego el estilo: 135 Translating consists of reproducing in the receptor language the closest natural equivalent of the source language message, first in terms of meaning, secondly in terms of style.82 Unos veinte años después, se profundiza en la definición de equivalencia, que consolida su uso contextual, y se hace hincapié en los aspectos intratextuales y pragmáticos de su análisis, prestando más atención sobre el aspecto funcional. El mismo Nida también añade un nuevo matiz al concepto de equivalencia mediante unas imágenes muy sencillas, pero muy eficaces: There are no two stones alike, no flowers the same, and no two people who are identical. Although the structure of DNA in the nucleus of their cells may be the same, such persons nevertheless differ as the result of certain developmental factors. No two sounds are ever exactly alike, and even the same person pronouncing the same words will never utter it in an absolutely identical manner83. Unos años antes Reiss y Vermeer habían introducido el concepto de función, diferenciando entre equivalencia y adecuación. Según éstos, la equivalencia define una relación entre dos dimensiones que presentan el mismo valor, pertenecen a la misma categoría y «expresa la relación entre un texto final y un texto de partida que pueden cumplir de igual modo la misma función comunicativa»84. En cambio, se refieren a la adecuación como a «la relación que existe entre el texto final y el de partida teniendo en cuenta de forma consecuente el objetivo (escopo) que se persigue con el proceso de traducción»85. Llegamos, entonces, a la definición que dio Newmark de la equivalencia funcional, esto es, un procedimiento común, utilizado para traducir palabras culturales, y que requiere el uso de palabras o unidades que no sean culturalmente marcadas, es decir, palabras neutras, “a culture-free word”86; se trata, pues, de una forma de “desculturalizar” una 82 Cfr. NIDA, E. A. (1964) : Op. cit., pág. 4 83 Cfr. NIDA, E. A. y WAARD J. D. (1986): From One Language to Another: Functional Equivalence in Bible Translating. Nashville, Thomas Nelson, pág. 60. 84 Cfr. REISS, K. y VERMEER, H. J. (1984): Op. cit., pág. 124. 85 Cfr. Ibíd, pág. 124. 86 Cfr. NEWMARK, P. (1988): Op. cit., pág. 83. 136 palabra cultural sumamente exacta. Hay que añadir, por supuesto, que este procedimiento permitirá dar cuenta de la misma situación a través de medios estilísticos y estructurales completamente diferentes (como lo definen Vinay y Darbelnet), siempre y cuando las equivalencias que se seleccionen pertenezcan al mismo nivel funcional del lenguaje que la expresión original. Según la definen Vinay y Darbelnet, la adaptación puede considerarse un tipo de equivalencia especial, o sea situacional, y la cualifican cómo el «limite extrême de la traduction»87, mientras que, dicen, la mayoría de las equivalencias pertenecen a un repertorio fraseológico «d’idiotismes, de clichés, de proverbes, de locutions substantivales ou adjectivales»88. De todas formas, el traductor, como la doctoranda, es en primera instancia lector y, del mismo modo que sobre un mismo texto cada lector extrae un contenido diferente, también el traductor da su versión. A continuación, se propone pues nuestra traducción de unos segmentos del texto: a) Si a mí me hubieran tomado primero en las Naciones Unidas el examen de consecutiva, estaría yo ahora barriendo pisos. Se alle Nazioni Unite avessero preso in considerazione prima l’esame di consecutiva, ora sarei un addetto alle pulizie. En este caso hemos preferido emplear un sintagma nominal que expresa la profesión descrita por el sintagma verbal de la versión española. Podría tratarse al mismo tiempo de modulación en cuanto se produce un cambio de punto de vista, pero se engloba también en este apartado ya que, mediante esta imagen, se ha pretendido conseguir el mismo efecto en nuestro receptor. b) O los técnicos que están ahí, con los grabadores, para quienes igual da que estuviera yo hablando de pesca… O i tecnici che si trovano lì, con i cameraman, cui farebbe lo stesso se io parlassi di pesca… 87 Cfr. VINAY, J. P. y DARBELNET, J. (1976): Op. cit, págs. 52-54. 88 Cfr. Ibíd., pág. 52. 137 En italiano la profesión del grabador se denomina “operatore di ripresa televisiva”89, pero es más común el uso del anglicismo cameraman, por lo general en su forma masculina (mediante artículo masculino) e invariado en la forma plural. c) Ustedes, cuando entran en contacto con otro ser humano, el que sea, el plomero, el novio, el carnicero, entran en una transacción social que se realiza a través de una sucesión dialógica de actos de habla. Voi, quando entrate in contatto con un altro essere umano, chiunque egli sia, l’idraulico, il fidanzato, il macellaio, entrate in una transazione sociale che si realizza attraverso una successione dialogica di atti del parlare. Aquí es patente el uso distinto de dos variedades del español (peninsular y rioplatense). El orador del segundo capítulo, Sergio Viaggio, es originario de Buenos Aires y utiliza el término plomero en lugar de fontanero, ya que el término es de uso general en Argentina (y en los demás países hispanoamericanos). Sin embargo, en italiano no existe esta doble opción, lo que nos ha llevado a la adopción del término general y culturalmente no marcado de idraulico. d) Tiene que entrar en ese mundillo para ver cómo vive esa gente, a qué experiencias se refieren las palabras que emplean. […] incluye aprender la manera de pensar, es decir es el mundillo. Deve entrare in quell’ambiente per vedere come vive quella gente, a quali esperienze fanno riferimento le parole che utilizzano. […] include imparare il modo di pensare –, l’ambiente. […] y de un mundillo (M), mundillo… el mundo… [murmurado:] los marxistas lo llamaban praxis, pero como aquí mo querelo hacer política, lo llamamos mundillo. […] e di un ambiente (M), ambiente…il mondo… [mormorato:] i marxisti lo chiamano “praxis”, ma visto che qui non vogliamo fare politica, lo chiamiamo ambiente. 89 Cfr. Dizionario Treccani [en línea] (http://www.treccani.it/vocabolario/tag/cameraman/: última consulta 20/08/13) 138 La búsqueda de un equivalente que reprodujera el mismo juego de palabras “mundo/mundillo” evitando, por supuesto, modificar la “etiqueta” con que los ponentes han designado a ese concepto (M), nos ha sido imposible; por esto se ha adoptado un equivalente que, de todos modos, expresara el mismo significado aun perdiendo de la expresión con matiz de juego, que aquí se pierde totalmente. e) …que decía que l’argot tiene su milieu, o sea, el habla del hampa necesita su medio. …che diceva che l’argot ha il suo milieu, ossia, il linguaggio della malavita ha bisogno del suo ambiente. También en el ejemplo e) se ha empleado en la LL la equivalencia ambiente, ya que una traducción “literal” de “medio” no representaría de forma propia el sentido intrínseco que se le otorga en este contexto o, de todas formas, no sería claro en el TL. Incluso la presencia de los términos franceses nos ha permitido comprobar su significación, colocando “medio” (entendido como equivalente de milieu) en un contexto más preciso. f) …permite que la comunicación haya prosperado…y si no, no. …permetterebbe la riuscita della comunicazione…e se no, amen! Este punto, en cambio, representa lo dinámica que puede ser una equivalencia gracias a una expresión que, dependiendo del contexto en el que se utiliza, adquiere incluso un carácter culturalmente marcado que en la LP no existe, pero que produce el efecto equivalente en el receptor de la LL. g) Y como decía Hegel, sólo el total es la verdad, Nur das Ganze is das Whar. E come diceva Hegel, “la verità è nel tutto”90, Nur das Ganze ist das Wahre. La expresión en alemán, además de haber sido transcrita de forma incorrecta en el TP, es una frase célebre del filósofo G. W. F. Hegel, cuya traducción «ha sido reconocida (por el diccionario, por el uso lingüístico) como equivalente en la lengua meta»91. Por lo tanto se ha adoptado el llamado equivalente acuñado, que se corresponde con la equivalencia y la traducción literal de Vinay y Darbelnet. 90 Cfr.[http://www.filosofale.altervista.org/hegel.htm: última consulta 10/03/2013] 91 Cfr. HURTADO ALBIR (2011): Op. cit., pág. 270. 139 Otros ejemplos del empleo de un equivalente acuñado pueden ser: h) “¡Caramba, no le busquemos cinco pies al gato!” “Santo Cielo, non complichiamo le cose più di quanto lo siano già!” i) […] se basa en este modelo que sale ya en las obras de dioptría de Descartes […] si basa su questo modello che appariva già nella Diottrica di Cartesio En el último ejemplo, el título de la obra es La diottrica, y está divida en capítulos: por esto, quizás, el orador habló de “las obras de dioptría”. II.2.1.6 Extranjerización versus apropiación En el ejemplo i), en cambio, no se ha podido recurrir a la técnica del equivalente acuñado. En este modo, nos hemos salido, en parte, del método traductor que en las premisas habíamos indicado como el método básico de nuestra traducción, o sea, una propensión hacia la traducción oblicua: j) “Andaba yo como perro en cancha de bochas” Este refrán se utiliza para referirse a aquella persona que va de un lugar a otro intentando encontrar un rumbo, que está totalmente desubicada, despistada, perdida, desorientada92. Por otro lado, se podría pensar que esta unidad de traducción no puede someterse a las normas de la cultura receptora a través de las técnicas que pertenecen a la traducción oblicua, sino que parece más apropiado adoptar lo que Venuti denomina método extranjerizante. Venuti, por su parte, ha formulado otra propuesta dicotómica (frente a las demás propuestas: traducción literal / traducción libre, literal / oblicua, etc.), es decir, distingue dos métodos básicos de traducción: la extranjerización (foreingnising) y la apropiación (domesticating)93. Sirviéndonos del primero hemos intentado poner de relieve las diferencias lingüísticas y culturales del texto extranjero, llevando al lector a la otra cultura; lo que se opone a la apropiación, según la cual hay una reducción etnocéntrica del TP a los valores culturales de la LL.94 92 Cfr. [http://clubf1.es/viewtopic.php?f=11&t=25269&start=15: última consulta 06/09/13] 93 Cfr. HURTADO ALBIR, A. (2011): Op. cit., págs. 243. 94 Cfr. Ibíd., págs. 244. 140 De ahí que se haya decidido mantener el refrán en la LP (añadiendo una traducción “literal” entre paréntesis), puesto que según el orador, lo había utilizado durante una interpretación simultánea del francés al español, sin tener en cuenta que se trataba de un público hispanohablante que no habría entendido esa variante diatópica: se trataba de oyentes españoles y el refrán pertenecía al registro coloquial argentino. Por esto dijo no haber logrado la “identidad pertinente”, dado que la respuesta del receptor no fue igual a la del receptor del mensaje del discurso original. 141 III. LA FUERTE CARGA DE ORALIDAD Como se ha podido apreciar, los textos se componen de dos discursos estructurados con el fin de exponerlos en una conferencia, es más, se extraen de la transcripción de la exposición misma en dicha conferencia. Pues no es de extrañar que un enfoque especial se ha dedicado a la marcada oralidad que caracteriza las dos ponencias, cargadas de la expresividad y espontaneidad de sus apasionados autores. Este capítulo engloba, pues, diferentes aspectos que están relacionados sobre todo con el contexto situacional y se divide en tres subcapítulos que sacarán a la luz algunos matices concernientes al léxico, otros a la sintaxis, y acabaremos con un enfoque pragmático. Se analizará, en efecto, uno de los rasgos más característicos de este texto, es decir, la presencia considerable de marcadores del discurso. III.1 ¿Qué implica la oralidad en un texto escrito? Ya a principios del siglo pasado se habían planteado grandes discusiones sobre si era posible la traducción de textos escritos (e.g. los literarios), como hizo el filósofo español Ortega y Gasset, que trató mucho el tema de la dificultad de encontrar equivalentes en dos idiomas distintos, explicando que incluso dentro de una misma lengua, cada escritor se crea su propio estilo a través de la desviación constante de la norma: El estilismo personal consiste, por ejemplo, en que el autor desvía ligeramente el sentido habitual de la palabra, la obliga a que el círculo de objetos que designa no coincida exactamente con el círculo de objetos que esa misma palabra suele significar en su uso habitual. La tendencia general de estas desviaciones en un escritor es lo que llamamos estilo. Pero es el caso que cada lengua comparada con otra tiene también su estilo lingüístico, lo que Humboldt llamaba su forma interna. Por lo tanto, es utópico creer que dos vocablos pertenecientes a dos idiomas y que el diccionario nos da como traducción el uno del otro, se refieren exactamente a los mismos objetos.95 Ahora consideramos un texto que ha sido sometido a desviaciones, concernientes sobre todo a la forma, que se han insinuado mediante el modo personal de hablar, de dialogar y, por qué no, de acompañar sus gestos. Lo que se nota enseguida son los vicios 95 Cfr. TORRE, E. (1994): Teoría de la Traducción Literaria. Madrid, Síntesis, pág. 237. 142 del orador, las interjecciones que recurren con mayor frecuencia, los balbuceos u oraciones inacabadas o bien agramaticales. a) Bueno, yo les quería empezar diciendo que me he ido a dormir un poquitín al Parador, para estar descansado y, como siempre, me he echado una buena siesta, y me ha despertado por desgracia, o por suerte, a las cuatro, un telefonema de Bruselas: un cliente, muy buen cliente mío, la compañía aérea Sabena […] Dunque, Ø vorrei iniziare dicendo che me ne sono andato a dormire un pochino al Parador, per essere riposato e, come sempre, ho schiacciato un bel pisolino, e mi ha svegliato per disgrazia, o per fortuna, alle quattro, una chiamata da Bruxelles: mi chiamava un cliente, un mio ottimo cliente, la compagnia aerea Sabena […] Se ha buscado conservar parcialmente la oralidad del orador, por ejemplo, empleando un clítico expresivo (me ne sono andato…), pero hemos eliminado algunos elementos, como cuando el mismo ponente sigue recurriendo a la deixis personal mediante el uso frecuente del pronombre personal “yo”, cuya individualidad «trata de imponerse a las otras individualidades, con lo que todo diálogo es, en cierto modo, una pequeña lucha de protagonismo»96. b) ...a ver si hay preguntas que revelan, de repente, que yo no he sabido comunicarme bien o, en todo caso, que no he sabido entender bien a alguien, poco importa de quién sea la culpa. El hecho es que si la identidad no se establece, la comunicación no ha prosperado, y si sí, sí. …vediamo se ci sono domande che rivelano, tutt’a un tratto, che non mi sono espresso bene o, in ogni caso, che non sono riuscito a capire bene qualcuno, poco importa di chi sia la colpa. Il fatto è che se l’identità non viene stabilita, la comunicazione non ha buon esito, e se sì, meglio! c) […] tratando de aproximarse a una bola central y el que llega más cerca, en fin… ¿Cómo? ¿Eh? ¡Petanca! ¡Bochas! ¡Por favor! ¡Qué manera de cambiarle el nombre a las cosas! [Risas] ¡Qué ganas de estorbar! Bueno, bueno, tendría que haber dicho como […] 96 Cfr. COSCÓN MARTÍN, E. (2006): Español coloquial, rasgos, formas y fraseología de la legua diaria, Madrid, Edinumen, pág. 15. 143 […] cercando di avvicinarsi a una sfera centrale e quello che arriva più vicino, alla fine…Come? Eh? Petanque! Bocce! Dai! Che modo di cambiare il nome alle cose! [Risate] Quanta voglia di scocciare! Beh, allora, avrei dovuto dire […] d) … Las personas que conocen la gramática… yo, en la cabina a veces y otros colegas me confiesan que piensan “ahora me conviene emplear una pasiva refleja, que es mejor para que pase esta idea”, es decir para producir el Espacio Perceptual en el oyente. … Chi, come me, conosce la grammatica… in cabina a volte penso – e altri colleghi mi confessano di pensare – “ora mi conviene utilizzare una passiva riflessiva, che è più efficace per far passare questa idea”, cioè per produrre lo Spazio Percettivo nell’ascoltatore. Aquí la marcada oralidad ha producido una oración agramatical que nos ha exigido tanto modificar la puntuación como formular de otra manera partes completas de la oración. En c) se ha buscado dar a la oración una forma gramatical mediante unos signos de puntuación que indicaran más precisamente cuándo se trataba de la proposición y cuándo de una aclaración adicional del mismo orador; además de modificar los rasgos flexivos sujeto/verbo. e) Con este preludio, voy a entrar por fin, que ya era hora, en […] Con questo preambolo, vi spiego finalmente – che sarebbe ora –, quella […] Las digresiones y los comentarios del locutor se ponen de manifiesto muy a menudo, como en d). Basándonos todavía en el principio de fidelidad al TP, hemos mantenido las aclaraciones que los conferenciantes han dado de forma espontánea, sus pensamientos, sus excursos pero, en cada caso, intentando otorgar una forma gramatical correcta a la oración, muchas veces adaptando la puntuación. 144 LÉXICO III.2 La formalidad general del texto que se ha traducido está matizada por numerosos elementos que le otorgan una fuerte carga de oralidad. Es frecuente, en efecto, hallar términos o expresiones que pertenecen a un registro con rasgo [+coloquial] o bien, con nombres, adjetivos o verbos que poseen un valor más genérico, empleados en lugar de otras palabras más específicas (que, por el contrario, a menudo se han adoptado en nuestra traducción). III.2.1 Palabras-comodín y muletillas A los términos anteriormente citados se les asigna el nombre de palabras-comodín y son diversas las definiciones que se encuentran, pero quizás la más clara es la de Cassany que dice: Si el comodín es la carta que encaja en cualquier juego, la palabra-comodín es aquel nombre, verbo o adjetivo, de sentido bastante genérico, que utilizamos cuando no se nos ocurre otra palabra más específica. Son palabra-comodín las que sirven para todo, que se pueden utilizar siempre, pero que precisan poco o nada el significado de la frase. Si se abusa de ellas, empobrecen la prosa y la vacían de contenido. Ejemplos: Nombres: aspecto, cosa, elemento, hecho, información, problema, tema… Verbos: decir, hacer, poner, tener… Adjetivos: bueno, interesante, positivo…97 Entre otros ejemplos que aparecen en el texto, proponemos: a) […] sobre si se puede hablar de si son imágenes […] […] volta a capire se si deve o si può affermare che sono immagini […] b) […] sobre los compuestos que se forman. […] a proposito dei composti che ne derivano. 97 Cfr. DE LA HOZ FERNÁNDEZ, C. “Las palabras comodín: sobre cosas, cacharros, chismes y cachivaches”, Universidad de Oviedo [en línea] (http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/asele/pdf/16/16_0394.pdf: última consulta 22/09/2013) 145 c) […] voy a entrar por fin, que ya era hora, en […] […] vi spiego finalmente, che sarebbe ora, quella che […] d) […] que escriben sobre la traducción […] […] che scrivono a proposito della traduzione […] e) De manera que tiene una formación filosófica clásica alemana que le permite estar encaramado en una atalaya desde la cual puede observar todos los fenómenos particulares con el ojo de águila del que ve lo general, del que no se distrae con las provincias para ver los continentes. Cosicché vanta una formazione filosofica classica tedesca che gli permette di collocarsi in cima a una torre di vedetta dalla quale può osservare tutti i fenomeni particolari con occhio d’aquila di colui che vede tutto, di colui che non si distrae con le provincie per vedere i continenti. Análogamente se comportan las llamadas muletillas98, es decir, esas palabras o frases que se repiten, a menudo demasiado, por hábito, que generalmente no constituyen una frase hecha y a las que se recurre a veces de forma inconsciente (denotando una falta de originalidad o imaginación) o también consciente cuando no se le ocurre a uno en ese momento otra palabra: sirven pues como soporte en un discurso y representan auténticos vicios discursivos. Muchas dependen incluso de la moda: presentan entonces un aspecto sincrónico y pueden caer en desuso; otras son variantes diatópicas, como se ve en los ejemplos que aparecen más adelante, pero, en todo caso, no tienen contenido informativo directo. Son también llamadas clichés lingüísticos, o locuciones-cliché tradicionales99 cuya «utilización indiscriminada y tonta que se hace de ellas como marcos lingüísticos vacíos de pensamiento» las ha llevado a formar parte del caudal de la lengua, aunque su uso declina con el tiempo y a menudo tienen traducción y equivalencias en otras lenguas. Para Vinay y Darbelnet, que les atribuyeron otros nombres además de clichés, como las allusions figées 98 Cfr. DRAE, [en línea] (http://buscon.rae.es/drae/srv/search?val=muletilla: última consulta 22/09/2013) 99 Cfr. FERRARI, A. (1988): “Estereotipos lingüísticos y traducción. Hieronymus Complutensis, págs. 6-7 [en línea] (http://cvc.cervantes.es/lengua/hieronymus/pdf/06_07/06_07_025.pdf: última consulta 20/09/2013) 146 (dans le lexique) o modismes100, representan alusiones estereotipadas y se trata siempre de locuciones, unidades léxicas por lo general de más de una palabra. Por ejemplo, en la variedad de español “de España” que aparece en el TP se identifican con mayor repetición muletillas como eh..., hombre, o sea, ¿vale?, ahora bien, sin más ni menos. En cambio, en la variedad argentina presente aquí, hay un uso más frecuente que se manifiesta mediante expresiones como digamos, claro (suele significar que algo ha sido entendido, sobre todo en un diálogo), bueno (puede ser una interjección de satisfacción, una respuesta de acuerdo o una expresión de algo entendido), o sea (entonces), obvio (por supuesto), ¿vale?, ¿no es cierto? Ya sean palabras-comodín o muletillas, hay que precisar que también deben considerarse las variantes diafásicas (empleo de diferentes registros según el contexto) y las diastráticas (adoptadas en función de la pertenencia del hablante a un grupo socioeconómico, que señala incluso su formación cultural), sin olvidar que el presente trabajo se coloca en un entorno lingüístico culto, dado que analiza unos textos orales previamente planificados. En línea general, por tanto, aunque se supone que los oradores han intentado ser fieles a las diferentes normas de la lengua, respetando la ortografía, la variedad de morfosintaxis, la riqueza léxica, los cultismos, la estructuración adecuada, etc., se han servido de forma inconsciente de palabras-comodín y también de dichas muletillas, como atestiguan algunos de los ejemplos que siguen: a) Este texto se lo ha inventado él, ¿eh-? Questo testo se l’è inventato lui, eh?! b) […] pero, ¡por favor!... […] ma per favore!... c) Bien, hombre, eh, sí, sí… “Sì, ok, eh sì, sì… d) […] pero, en fin […] ¿No es verdad? Claro. […] ma, comunque, […] Vero? Ovvio. Cabe destacar que todos estos ejemplos aparecen en la misma página, lo que demuestra su presencia constante a lo largo de todo el texto. e) 100 Ahora bien, esto que […] Cfr. VINAY, J. P. & DARBELNET, J. (1976): Op. cit., pág. 252. 147 Bene, questo, che […] f) O sea, que […] Cioè, il fatto di […] g) O sea que la misión […] Vale a dire che la missione […] III.2.2 La derivación: la sufijación La derivación es, como la composición, un proceso fundamental de formación de las palabras nuevas. En general a la derivación se la puede caracterizar como «unión de morfemas especiales − prefijos o sufijos − a unas determinadas bases, ya existentes en la lengua.»101 En el caso que se va a ejemplificar, ilustraremos de forma concisa la tipología de sufijación que aparece en nuestros textos de partida. Hay que tener en cuenta que los discursos están redactados en un registro muy elevado, por lo que la presencia de sufijos es muy marginal: en algunas ocasiones se abandona la pura formalidad y se da lugar a un registro más informal o coloquial. La sufijación es el segundo de los procesos que pertenecen a la derivación y según el lingüista M. Alvar Ezquerra es el más importante102. La sufijación «consiste en añadir a la raíz de una palabra preexistente ciertos elementos pospuestos»103, y estos elementos suelen llamarse sufijos. Los casos que nos interesan son sobre todo de tipo apreciativo (diminutivo y aumentativo). III.2.2.1 Sufijos apreciativos Estos sufijos suelen llamarse afectivos o expresivos104 también, y se caracterizan 101 Cfr. GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, I. (1978): Sufijos nominales en el gallego actual, Santiago de Compostela, Universidad, Secretariado de Publicaciones, pág. 11. 102 Cfr. ALVAR EZQUERRA, M. (2002): La formación de palabras en español, Madrid, Arco Libros, pág. 10. 103 Cfr. GARCÍA, S. (2004): Construir bien en español. La forma de las palabras, Oviedo, Ediuno, pág. 281. 104 Cfr. LANG, M. F. (1990): Formación de palabras en español, morfología derivativa productiva en el léxico moderno, Madrid, Cátedra, pág. 126. 148 principalmente por no alterar la categoría léxica de la base a la que se posponen y, a la vez, desde un punto de vista emocional cambian el significado semántico de ésta.105 Se subdividen en diminutivos, aumentativos y peyorativos, pero sigue sin existir una línea exacta que demarque un límite fijo para distinguirlos, es más, dependiendo del contexto, un sufijo puede corresponder a varias categorías. El uso irónico del diminutivo –ito puede ejercer de aumentativo o peyorativo. III.2.2.1.1 Diminutivos Como podemos deducir por el nombre, los sufijos diminutivos tienen significado de miniatura o pequeñez. También en algunos casos los diminutivos pueden formar las palabras lexicalizadas que tienen un significado específico. No existe ninguna regla que describa el empleo correcto de uno u otro sufijo diminutivo, y frecuentemente depende de qué región proviene el hablante: por ejemplo, el sufijo «-illo se utiliza preferentemente en Andalucía, -ito en Castilla, -ico en Aragón e -ín en Asturias»106. -ITO/-ITA Este sufijo se caracteriza por la extensa utilización y sirve para aminorar o afectar a la base a la que se adjunta. Por ejemplo, perro > perrito, abuelo > abuelito. Preferentemente se combina con las bases nominales o adjetivas. Por ejemplo, chico > chiquito, barato > baratito. También puede posponerse a las bases adverbiales: en este caso suele unirse a las formas primitivas, por ejemplo, ahora > ahorita, abajo > abajito; sin embargo, ocasionalmente puede unirse a las formas extensas, como los adverbios terminados por -mente. En este caso el sufijo se coloca entre la raíz y la terminación –mente, por ejemplo, lento > lentitamente. Entre otros ejemplos, aquí proponemos: Me imagino que muchos de ustedes recordarán el librito tan, tan delicioso […] Immagino che molti di voi ricorderanno il libricino tanto, tanto carino […] […] cosas muy pequeñitas que hay por ahí. 105 Cfr. MIRANDA, J. A. (1994): La formación de palabras en español, Salamanca, Colegio de España, pág. 102. 106 Cfr. LANG, M. F. (1990): Op. cit., pág. 140. 149 […]cose molto piccole che stanno da quelle parti. […] todos los dibujitos que hacía Descartes para explicar cómo entran los rayos de luz y cómo los registran y que hay imágenes invertidas […] […] tutti i disegnini che faceva Cartesio per spiegare come entrano i raggi di luce e come vengono percepiti, e che ci sono immagini capovolte, che vengono proiettate […] […] un truquito que empleamos en consecutiva, cada cual el suyo […] […] un trucchetto di cui ci serviamo in consecutiva, ognuno ha il proprio […] […] porque el gesto de la mano es la figurita de la historia […] […] perché il gesto della mano è la vignetta della storia […] Ahora vamos a presentar lo mismo en un dibujito… Ora presenteremo tutto ciò in uno schemino… -ÍN/-INA Este sufijo es característico por su valor peyorativo y principalmente aparece en el español de León y Asturias107. En muchos casos cambia el género de la base, por ejemplo, silla > sillín; y da lugar a palabras lexicalizadas, por ejemplo, pata > patín (zapato para patinar), fútbol > futbolín (juego de mesa). También se combina fácilmente con otros sufijos apreciativos y suele situarse al final del derivado, por ejemplo, pobre > pobrete > pobretín, cacho > cachete > cachetina. Si bien sólo tenemos un ejemplo, podemos apreciar uno de los rasgos característicos de la sufijación, que es «la acumulación de sufijos sobre la misma base»108: POCO +[-ITO] + [-ÍN] […] me he ido a dormir un poquitín al Parador […] […] me ne sono andato a dormire un pochino al Parador[…] 107 Cfr. GARCÍA, S. (2004): Op. cit., pág. 289. 108 Cfr. LANG, M. F. (1990): Op. cit., pág. 129. 150 III.2.2.1.2 Aumentativos Los sufijos aumentativos expresan la idea de gran tamaño de la base a la que se posponen. A menudo adquieren un significado peyorativo, pero ocasionalmente también pueden coincidir con los diminutivos. En no pocos casos tienen el significado de golpe, uniéndose el sufijo aumentativo a la base que indica el elemento que recibe o con el que se realiza el golpe. Frecuentemente cambian el género de la base y también suelen combinarse con otros sufijos. Además, se unen preferentemente a sustantivos y adjetivos pero, en ocasiones, también a adverbios, verbos, nombres propios y bases extranjeras. -AZO/-AZA Aunque este sufijo tiene valor aumentativo, su significado depende de la palabra a la que se una. En el ejemplo siguiente significa «golpe dado con lo designado por la base derivativa»109, por ejemplo, porra > porrazo (golpe dado con una porra), sartén > sartenazo (golpe dado con una sartén): Y ahora sí, !los tomatazos! E adesso sì, partite a raffica! En este caso podría parecer oportuno efectuar una traducción literal sirviéndonos del término “pomodorate”, ya que presentan raíces equivalentes (tomate / pomodoro), ambas sometidas a proceso de derivación mediante sufijo aumentativo (-azo / -ata) que en los dos idiomas comparte el sentido de “golpe”. Sin embargo, el lector meta habría tenido que realizar un gran esfuerzo para entenderlo. Se ha recurrido, en efecto, a una expresión que resultara más natural en la LL, encontrando la solución en un sintagma verbal (imperativo del verbo partire + expresión culturalmente marcada a raffica) adoptando, al mismo tiempo, más técnicas de traducción: equivalencia, transposición (de sustantivo a sintagma verbal) y también modulación de punto de vista, ya que se ha trasladado la imagen de lanzar continuamente tomates a una expresión que se refiere al viento, a la “violencia” de sus ráfagas. 109 Cfr. DRAE: [en línea] (http://lema.rae.es/drae/: última consulta 20/09/13) 151 SINTAXIS III.3 En los textos analizados, como ya se ha señalado al principio, se pueden apreciar innumerables casos de español coloquial-informal. En lo concerniente a la construcción sintáctica, a continuación se ejemplifican los aspectos más llamativos: las frases breves, a veces los elementos aislados, las repeticiones, las interrogaciones y sobre todo las exclamaciones, las frases suspendidas, inacabadas, que dan lugar a oraciones agramaticales. Sólo podemos ofrecer una muestra mínima de la multitud de casos a los que nos referimos, por lo tanto, entre los muchos ejemplos, destacamos: a) …permite que la comunicación haya prosperado…y si no, no. …permetterebbe la riuscita della comunicazione…e se no, amen! b) […] el modelo es de una aplicación práctica extraordinaria, […] […] il modello è di un’applicazione pratica straordinaria, […] c) Este texto se lo ha inventado él ¿eh-? Questo testo se l’è inventato lui, eh?! d) La ciencia consiste – también antes creíamos que el sol que era una pequeña canica de fuego que se levantaba por el Oriente y desaparecería detrás de las montañas del Occidente, hasta que la ciencia nos mostró que es al revés: somos nosotros los que somos la canica. La scienza consiste – anche prima credevamo che il sole, … che era una piccola biglia di fuoco che si levava dall’Oriente e scompariva dietro le montagne dell’Occidente, finchè la scienza non ci mostrò che era il contrario: siamo noi a essere la biglia. e) La idea del modelo del acto de habla, puesto que traducir es hablar, el estudiar la traducción nos permite conocer a fondo lo que es el hablar, y esto nos va a permitir construir el modelo del habla en general. 152 L’idea del modello dell’atto linguistico, considerato che tradurre è parlare, lo studio della traduzione ci permette di conoscere a fondo ciò che è il parlare, e questo ci permetterà di costruire un modello linguistico generale En d) la oración no continúa después del inciso y además no respeta las normas de puntuación, por lo que deberíamos considerarla agramatical; incluso, aparece un gran uso de “que”, como conjunción o relativo. En la traducción en italiano hemos respetado las reglas de puntación, aunque hemos dejado la frase incompleta para mantener ese matiz de improvisación que caracteriza el texto. Esta última intención está representada también en e), donde se nota un cambio de sujeto que otra vez hemos mantenido en italiano, así como cuando se interrumpen y retoman los discursos. f) Ni idea. ¿Por qué? E chi è? Perché? Los elementos aislados de f) sólo pueden hallar un sentido dentro de un contexto determinado, de ahí se deduce que nuestra traducción es situacional y pretende aportar un efecto parecido al de la LP. g) A diferencia de las imágenes oníricas. Cuando yo veo algo sé automáticamente, sin pensarlo, qué es lo que… estas butacas que yo veo… se están produciendo en mi cerebro unas representaciones mentales. A differenza delle immagini oniriche, quando vedo qualcosa, so automaticamente, senza pensarci, cos’è quello che… questi posti a sedere che io vedo… si stanno producendo nel mio cervello delle rappresentazioni mentali. h) […] me llamaba un hombre importante en la impresa, me llamaba para – tomo nota de a qué hora tengo que terminar – me llamaba para ofrecerme, para ver si quería ser director de la escuela de pilotos de Sabena. […] mi chiamava un signore importante della compagnia, mi chiamava per – mi segno a che ora devo terminare – mi chiamava per offrirmi, per vedere se volevo essere direttore della scuola di piloti di Sabena. El orador, en ocasiones, tropieza con sus mismas palabras y produce repeticiones 153 quizás porque intenta arreglar la frase a medida que la pronuncia y, al mismo tiempo, quiere añadir información: riesgo típico de la improvisación. Hemos conservado dichas repeticiones, pero aquilatándolas parcialmente. III.3.1 El orden de las palabras En italiano y en español, lenguas de raíz común, las palabras gozan de una movilidad de la que carecen, por ejemplo, en francés, inglés, etc. (definida de “orden fijo”). Por ello pueden identificarse como lenguas de “orden libre”, aunque no son totalmente libres sino que presentan márgenes de tolerancia, con respecto al orden de las palabras, bastante amplios. Pero tampoco puede hablarse en términos absolutos de lenguas de “orden fijo”, ya que no existen lenguas cuyo orden no tolere la más minima alteración. De todas formas, en primer lugar, hay que considerar que las marcas de tipo flexivo suplen en buena medida el papel que el orden desempeña en las lenguas de “orden fijo” como factor de cohesión entre los constituyentes oracionales110. Dando por sentado, sin mayores discusiones, que el orden básico dominante del español es SVO, la disposición relativa de los elementos puede verse alterado con frecuencia, extendiéndose, con frecuencia aún mayor, a los complementos no regidos (i.e., adverbios y circunstanciales)111. En el ejemplo a), a continuación, se puede notar ya desde el principio el desplazamiento del sintagma preposicional “di quei”, en construcción partitiva encabezada por artículo indefinido “uno”, delante del sustantivo modificado “personaggi”; en la versión española, en cambio, aparece en una construcción marcada en la que el sintagma nominal aparece al principio de la oración. a) “Un personaje de ésos, de los que van quedando pocos, que parece haber leído todo, que parece acordarse de todo y que parece ser capaz de relacionar todo con todo.” 110 Cfr. HERNANZ, M. L. y BRUCART, J. M. (1987): “El orden básico de palabras en la oración y sus modificaciones” en La sintaxis, Cap.3, Barcelona, Crítica, págs. 71-72. 111 Cfr. Ibíd., pág. 75. 154 Uno di quei personaggi, dei quali ve ne sono oramai pochi, che sembra aver letto tutto, che sembra ricordarsi di tutto e che sembra esser capace di mettere in relazione tutto con tutto. b) […] un cliente, muy buen cliente mío, la compañía aérea Sabena me llamaba […] mi chiamava un cliente, un mio ottimo cliente, la compagnia aerea Sabena […] Si bien la versión española de b) respete el orden canónico SVO, la italiana presenta un ritmo más característico de la narración y pretende aportar una mayor claridad a la sucesión de oraciones de relativo explicativas. c) Porque… siempre ha habido intérpretes […] Perché… gli interpreti ci sono sempre stati […] d) […] y sólo aprobó el seis por ciento. […] e ne promuovettero solo il sei per cento. En c) y d), se prefieren los adverbios siempre y sólo en posición preverbal. Aunque no haya un lugar fijo para esta tipología de adverbio que puede preceder o seguir al verbo, adverbios como en c) no pueden insertarse entre el auxiliar y el participio pasado de una forma conjugada, mientras que el italiano lo admite. También en d) se nota que el adverbio sólo (como sus sinónimos solamente, únicamente) suele preceder al verbo para dar mayor énfasis, en vez de la posición que presenta en italiano donde el adverbio se refiere al objeto que sigue al verbo y normalmente se pospone a éste. e) De ahí sale la segunda oleada de intérpretes que escriben sobre la traducción, la oleada científica de los años setenta y ochenta, cuyo representante más visible es Daniel Gile, que ha publicado varios libros. Da qui esce la seconda ondata di interpreti che scrivono a proposito della traduzione, l’ondata scientifica degli anni settanta e ottanta, della quale Daniel Gile, che ha pubblicato diversi libri, è il maggior esponente. 155 En e) el cambio de orden de las palabras al traducirlas en italiano ha sido dictado por cuestiones de estilo y para otorgarle al contorno melódico una mayor fluidez, colocando la oración de relativo explicativa entre comas, inmediatamente después del antecedente. f) “Es usted el Mariano García Landa que yo digo” “Lei è il Mariano García Landa che dico io?” III.3.2 La construcción del “lo” no enfático En ambos capítulos aparecen bastantes construcciones con el lo no enfático encabezando en mayor medida oraciones de relativo. La mayoría de las construcciones presentes pertenecen al tipo individuativo, esto es, que «denotan entidades no humanas caracterizadas por la propiedad indicada en el modificador [...]; dichas entidades pueden ser objetos concretos o abstractos, clases o conjuntos de objetos, cualidades, sucesos o acontecimientos»112. En la traducción en italiano, se han elegido diferentes opciones, por supuesto, teniendo en cuenta los contextos en los que la forma lo aparecía, para luego llegar a su colocación en las diferentes categorías: LO + QUE + ORACIÓN En este tipo de construcción, lo se refiere a una entidad indeterminada o abstracta por medio de una cualidad expresada por una oración subordinada; la mayoría de las veces se ha traducido lo con el pronombre demostrativo ciò: a) Eso es lo que muerde el traductor. Questo è ciò che il traduttore addenta. b) […] que ha escrito unos párrafos magníficos sobre lo que es la traducción. […]che ha scritto alcuni magnifici paragrafi su ciò che è la traduzione. 112 Cfr. LEONETTI, M. (1999): "El artículo" en Ignacio Bosque y Violeta Demonte (Eds.), Gramática descriptiva de la lengua española, vol.1, cap. 12, Madrid, Espasa Calpe, pág. 832-833. 156 c) […] se te crea en la mente la idea de lo que este señor está diciendo, y tú lo dices en tu lengua […] […] ti si crea nella mente l’idea di ciò che sta dicendo questo signore e tu lo dici nella tua lingua […] d) […] en el que esta profesora noruega examina la posición de lo que, según ella, son las dos escuelas principales de […] […] nel quale questa professoressa norvegese esamina la posizione di ciò che, secondo lei, sono le due scuole principali della […] e) Lo que existe es el habla. Ciò che esiste è il parlare. f) […] pero no para decir lo que yo quiero decir sino para decir lo que otra persona quiere decir […] […] ma non per dire ciò che voglio dire ma per dire ciò che un’altra persona vuole dire […] g) Traducir es hablar para redecir lo ya dicho. Tradurre è parlare per ridire ciò che è già stato detto. En otros casos, en cambio, se ha preferido traducirlo con el pronombre demostrativo quello/a: h) No estábamos de acuerdo para nada en lo que iba a decir. Non c’eravamo affatto messi d’accordo su quello che avrebbe detto. i) Con este preludio, voy a entrar por fin, que ya era hora, en lo que es la teoría de la traducción. Con questo preambolo, vi spiego finalmente, che sarebbe ora, quella che è la teoria della traduzione. j) […] y esto es lo que hay que tener en cuenta en las escuelas de todo tipo. […] e questo è quello che si deve tener presente in qualsiasi tipo di scuola. 157 En k) y l) hemos elegido el pronombre relativo de cantidad considerando lo como “todo lo que” o “cuanto”: k) […] permite hacernos cargo de la totalidad del fenómeno en todos los aspectos pertinentes y universales, que es lo que una teoría tiene que proporcionar […] […] consente di farci carico della totalità del fenomeno in tutti gli aspetti pertinenti e universali, che è quanto una teoria deve fornire […] l) […] para crear percepciones que se parezcan mucho a lo que pasa en la realidad. […] per creare percezioni che assomiglino molto a quanto accade nella realtà. LO + ADJ. (ÚNICO) Es conveniente señalar que más que pertenecer a la categoría sintáctica de “artículo”, lo posee todas las características funcionales «más propias de un “pronombre”»: es capaz de «denotar distintas clases de entidades, grados o cantidades» y adquiere el contenido léxico de algún elemento presente en la situación del enunciado. En los ejemplos que siguen se «apoya la suposición de que lo es núcleo del sintagma nominal que encabeza»113 dado que encierra el contenido léxico del sustantivo, por lo que ha sido necesario explicitarlo en italiano utilizando el término “cosa”: m) […] sino que lo único que hay que explicar es la recepción de los textos literarios […] […] ma che l’unica cosa che si deve spiegare a la ricezione dei testi letterari […] n) Lo único que existe es que la gente habla […] L’unica cosa che esiste è che la gente parla […] 113 Cfr. LEONETTI, M. (1999): Op. cit., pág. 834. 158 III.3.3 Las conjunciones paratácticas al comienzo de la oración En italiano estándar siempre se ha preferido evitar el uso de elementos paratácticos al comienzo de una oración, pero con respecto a la conjunción e se dice: Noi notiamo che una buona traduzione italiana omette in questi casi l'iniziale congiunzione e, ma a torto, perché essa conferisce alla narrazione un ritmo di concatenazione incalzante e dalla ripetizione acquista un valore presentativo, più debole di quello di ecco, ma pur sempre efficace. Una affinata esperienza moderna delle risorse della lingua ha condotto anche la congiunzione e a produrre "effetti speciali" alternando tratti espressi linguisticamente a tratti inespressi ma sensibilmente presupposti e perciò non assenti.114 Por lo tanto, debido a la constante presencia de aspectos informales e, incluso, siendo un rasgo distintivo y característica peculiar del texto, hemos decidido mantener la conjunción copulativa al principio de la frase. Por el contrario, por razones estilísticas y de lectura más fluida, la conjunción pero ha sido sustituida a menudo con otras locuciones conjuntivas adversativas, aunque en algunos casos hubiera sido también adecuado utilizar la conjunción adversativa equivalente ma. Como se ejemplifica a continuación, en los capítulos que se han traducido, hay una presencia considerable de elementos paratácticos (“y” y “pero”) al principio de una oración, los cuales reflejan la fuerte oralidad: a) Y sospeché, que con ese nombre, noruego no sería. E sospettai che, con quel nome, norvegese non fosse! b) Y era. E lo era. c) Y, en Roma, en los mercados de Roma […] E, a Roma, nei mercati di Roma […] d) Y a ése se le llamaba con el nombre de inter-pretium […] E questo lo si chiamava con il nome inter-pretium […] e) Y ella critica a esas dos escuelas y […] E lei critica queste due scuole e […] 114 Cfr. Accademia della Crusca [en línea] (http://www.accademiadellacrusca.it/it/linguaitaliana/consulenza-linguistica/domande-risposte/sulluso-congiunzioni-allinizio-frase: última consulta 28/09/2013) 159 f) Y eso me lleva a formular cuáles son las dos condiciones […] E questo mi porta a formulare quali sono le due condizioni […] g) Y estudiando, desde que se inventó la escritura hace unos […] E studiando, da quando fu inventata la scrittura circa […] En cambio, en los casos en que aparecía la conjunción pero, el equivalente ma se ha empleado en pocas ocasiones; en efecto, ha habido unos cambios sobre todo de carácter estilístico y, a veces, con el fin de otorgar al texto mayor claridad: h) Pero no es una condición suficiente. Tuttavia non è una condizione sufficiente. i) Pero, para indicarles a ustedes mi proposición […] Ma questo è per farvi capire la mia affermazione j) Pero, sea como fuere, eso tiene una Xm […] Ma, sia quel che sia, questo ha una Xm […] k) Pero, a todo lo largo de la Edad Media, hay […] Tuttavia, durante tutto il Medioevo, c’è […] l) Pero, para saber de qué estamos hablando […] In ogni caso, per sapere di cosa stiamo parlando […] 160 III.4 II.4.1 PRAGMÁTICA Los marcadores del discurso Los marcadores del discurso están incluidos en el subcapítulo de la pragmática en cuanto desempeñan el papel de conectores u operadores pragmáticos y otorgan a estos textos la cohesión del discurso coloquial. En efecto, se suelen denominarlos con múltiples etiquetas, como las anteriormente mencionadas muletillas, o también partículas discursivas, o bien enlaces extraoracionales115 y, según la definición que dan Martín Zorraquino y Portolés, son: Unidades lingüísticas invariables, no ejercen una función sintáctica en el marco de la predicación oracional y poseen un cometido coincidente en el discurso: el de guiar, de acuerdo con sus distintas propiedades morfosintácticas, semánticas y pragmáticas, las inferencias que se realizan en la comunicación116. Se pueden distinguir entre los que ejercen la función argumentativa, es decir que actúan como marcadores o refuerzos de un acto dialógico, permitiendo enlazar dos intervenciones en el intercambio, y los llamados metadiscursivos, que los hablantes utilizan como auxilio para desarrollar sus mensajes117. Las categorías gramaticales a las que pertenecen dichas unidades son de verdad heterogéneas: conjunciones, locuciones conjuntivas, adverbios y locuciones adverbiales, interjecciones y otros tipos de signos. Hay que tener en cuenta, además, que el «contenido “instruccional” de los marcadores del discurso se ve matizado frecuentemente según diversos factores que operan en el contexto, lo que se refleja generalmente por medio de los rasgos suprasegmentales (la entonación de las partículas discursivas)» 118; por lo tanto, las mismas unidades pueden gozar de diferentes funciones y significaciones. 115 Cfr. MARTÍN ZORRAQUINO, Ma A. (2004): “El tratamiento lexicográfico de los marcadores del discurso y la enseñanza de E/LE”, Actas del XV Congreso Internacional de Asele, pág. 53 [en línea]: (http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/asele/pdf/15/15_0051.pdf: última consulta 22/09/13) 116 Cfr. MARTÍN ZORRAQUINO, Ma A. y PORTOLÉS, J. (1999): “Los marcadores del discurso”, en Bosque, I. y Demonte, V. (eds): Gramática descriptiva de la lengua española, vol. 3. Madrid, Espasa Calpe, pág. 4057. 117 Cfr. BRIZ, A. e HIDALGO, A. (2008): “Conectores pragmáticos y estructura de la conversación” en Martín Zorraquino, Ma A. y Montolío Durán, E. (eds.): Los marcadores del discurso, teoría y análisis, Madrid, Arco Libros, págs. 141-142. 118 Cfr. MARTÍN ZORRAQUINO, Ma A. (2004): Ibíd., pág. 54. 161 Entre las múltiples clasificaciones que se han planteado, la más aceptada es la de Martín Zorraquino y Portolés119, que distingue cinco tipos de marcadores discursivos, divididos a su vez en diversos subtipos . Como la presencia de estas partículas es rasgo preponderante en los textos analizados, solo ejemplificaremos algunos de forma esquemática: 1) ESTRUCTURADORES DE LA INFORMACIÓN: a) COMENTADORES: pues, pues bien, así las cosas, dicho esto, etc. - Eso es pues lo esencial… - È questo dunque l’essenziale… b) ORDENADORES: en primer lugar/en segundo lugar, por una parte/por otra parte, de un lado/de otro lado, etc. - […] que es lo que una teoría tiene que proporcionar, por un lado. Y por el otro, […] - […] che è quanto una teoria deve fornire, da un lato. E dall’altro, […] c) DISGRESORES: por cierto, a todo esto, etc. - Dicho sea de paso, y como una nota filosófica, esta manera de escribir […] - Per inciso, e quale nota filosofica, questo modo di scrivere […] 2) CONECTORES : a) ADITIVOS: además, incluso, es más, etc. - Además fue literal porque había cien licenciados que se presentaron […] - E oltretutto fu letterale perché si presentarono cento laureati […] - […] aparte de lo que para mí ha comenzado a ser […] - […]oltre a ciò che per me ha iniziato a essere […] b) CONSECUTIVOS: por tanto, por consiguiente, de ahí, por ende, etc. - Por lo tanto es independiente de las lenguas. - È pertanto indipendente dalle lingue. - […] la aceptabilidad y, por ende, la eficacia de su acto de habla. 119 Cfr. MARTÍN ZORRAQUINO, Ma A. y PORTOLÉS, J. (1999): Op. cit., pág. 4051-4212. 162 - […] dell’accettabilità e, pertanto, dell’efficacia del suo atto del parlare. c) CONTRAARGUMENTATIVOS: en cambio, sin embargo, no obstante, ahora bien, etc. - Ahora bien, esto que se dice con frecuencia, yo tengo la intención de […] - Bene, questo, che si dice con frequenza, io ho intenzione di […] - Pero Isabel hablaba en español, la interpretación, en cambio, era en francés. - Tuttavia Isabel parlava in spagnolo, l’interpretazione, invece, era in francese. 3) REFORMULADORES: a) EXPLICATIVOS: o sea, esto es, es decir, a saber, etc. - O sea que la conclusión de Sandra Halverson es que […] Vale a dire che la conclusione di Sandra Halverson […] b) RECTIFICATIVOS: mejor dicho, más bien, etc. - Es más, en las reuniones internacionales ni siquiera hablan en realidad las personas […] Anzi, nelle riunioni internazionali, in realtà, le persone nemmeno parlano […] d) DISTANCIADORES: en cualquier caso, de todos modos/maneras/formas, etc. - Empíricamente – por el momento, en todo caso – no se puede demostrar, sólo postular. Empiricamente – per ora, in ogni caso – non si può dimostrare, solo supporre. e) RECAPITULATIVOS: en suma, en conclusión, en resumen, etc. - En resumidas cuentas, dice, los científicos […] - A farla breve, dice, “gli scienziati […] 4) OPERADORES ARGUMENTATIVOS: a) DE REFUERZO: en realidad, en el fondo, de hecho, etc. - […] los científicos, en realidad, no consiguen explicar la equivalencia […] - […] gli scienziati, in realtà, non riescono a spiegare l’equivalenza […] b) DE CONCRECIÓN: por ejemplo, en concreto, por caso, etc. 163 - Por ejemplo, una intérprete que titubeaba mucho al interpretar de repente se corta y dice: “Sì, ya sé. […] - Per esempio, un’interprete che tartagliava molto quando interpretava, all’improvviso si blocca e dice: “Sì, lo so. […] 5) MARCADORES CONVERSACIONALES: a) EVIDENCIA: en efecto, claro, por lo visto, etc. - Y luego la de poner en juego su capacidad de forma de lograr, en efecto, que se produzca esta identidad pertinente. - E poi quella di giocarsi la sua destrezza facendo effettivamente in modo che si realizzi questa identità pertinente. b) ACEPTACIÓN: bueno, bien, vale, etc. - […] nada menos que… Bueno: hermeneutes en Grecia […] - […] niente meno che… beh: ermeneuti in Grecia […] c) ALTERIDAD: mira, oye, hombre, etc. - Oye, me quedé helado, pero, ¡por favor! - Eh?! Rimasi di sasso, ma per favore!... d) METADISCURSIVOS: bueno, eh, este, etc. - “Bien, hombre, eh, sí, sí…” - “Sì, ok, eh sì, sì…” - Miren, la teoría de la traducción es muy fácil resumirla […] - Vedete, la teoria della traduzione è molto facile da riassumere […] - Bueno, vamos a ver, pásame primero la percepción… - Bene, vediamo, passami prima la percezione… - Bueno, bueno, tendría que haber dicho […] Beh, allora, avrei dovuto dire […] - Mira, por ejemplo, el primer momento: […] Guarda… per esempio, il primo periodo:[…] En los ejemplos anteriores, lo que se puede observar es, en primer lugar, que hemos intentando representar de la forma más fiel posible el estilo del orador que intervenía en 164 cada caso adoptando, pues, un registro informal mediante operadores pragmáticos de sentido equivalente donde aparecían estas partículas discursivas (véase beh, guarda, bene, vediamo, etc.). Sin embargo, en muchas ocasiones, se han efectuado cambios que han supuesto el paso a un registro más formal, sobre todo por lo que atañe a los que se identifican como “estructuradores de la información” (e.g. dunque, per inciso, etc.), o bien entre los “conectores” (e.g. oltretutto, portanto, etc.), o incluso entre los “reformuladores” (como vale a dire, anzi, a farla breve, etc.). 165 CONCLUSIONES En cada lengua existen unos subsistemas de carácter principalmente semántico, llamados lenguas especiales, que identifican una determinada comunidad sociocultural. El carácter especial que se otorga a dicha tipología de lenguaje deriva tanto de su componente sociológica, como de la temática, ya que tiene que transmitir contenidos determinados, pero depende también del medio de comunicación, mediante el cual se refleja su uso. El lenguaje sectorial pertenece a las lenguas especiales en cuanto se emplea en actividades y profesiones de distintos sectores para transmitir información, explicar los conceptos y los conocimientos de un área de saber determinada y presenta tanto el componente temático como el sociológico, manifestándose tanto de forma oral como escrita. En el ámbito semántico, los términos pueden adquirir matices que en la lengua común, por lo general, no llevan y puede que no coincidan los dominios de las palabras con las cosas de la realidad. En efecto, es sabido que una misma palabra puede designar cosas diferentes, como igualmente, palabras muy diferentes pueden referirse a la misma cosa. Buscar definir de forma clara la distinción entre los diferentes lenguajes no es tarea del presente trabajo, aun menos si se intentara hacerlo desde un punto de vista estrictamente lingüístico, porque lo que diferencia estos lenguajes son sobre todo aspectos pragmáticos o extralingüísticos. Por eso, para justificar la existencia de dicha distinción, nos basamos en aspectos como la función y su uso en la situación comunicativa que nos compete, además de considerar el emisor y la intención comunicativa; no hay que olvidar pues el registro, gracias al cual podemos identificar la situación pragmática de desarrollo del acto de habla y, por supuesto, la temática específica de que trata. Si consideramos la terminología de conferencia un lenguaje sectorial, por lo general, no solo se habrá de considerar terminología específica la relacionada con los temas de los congresos, ya sean de medicina, de agricultura, ingeniería aeroespacial o genética, o sean de cultura o de política, sino más bien habrá un verdadero lenguaje de conferencia, es decir, un vocabulario que se refiere a todo el entorno de las conferencias: desde el lugar, el equipo de las salas, etc. hasta todo lo concerniente a las fórmulas estándar de inauguración y clausura, y las demás fases de una reunión de cualquier tipo. 166 Podríamos hasta afirmar que existen tantos lenguajes sectoriales cuantas son las actividades que el ser humano desempeña. Y en el mundo actual, cuyo desarrollo de ciencias y tecnologías sigue como alma que lleva el diablo, en el que la globalización de la economía domina y las distancias se hacen cada vez más cortas, la necesidad de comprenderse a nivel universal ha dado lugar al incremento de campos del saber cada vez más heterogéneos y, por ende, a sus respectivos lenguajes profesionales. Parece que el mundo se haya empequeñecido y que las relaciones entre sus habitantes se vuelvan cada vez más estrechas, cada vez más entrelazadas e interdependientes. La sociedad sigue observando evoluciones en cada campo de la actividad humana, de la internacionalización de la economía, a la globalización de la información, lo que le puede asignar la denominación de “sociedad del conocimiento y de la información”. Pero la sociedad no sólo observa sino que actúa y se desplaza dentro de este mundo, cruza océanos, cubre distancias ahora con desenvoltura extrema, entablando colaboraciones, intercambiando bienes, ideas y saberes cuyo reparto exige un medio fundamental: la comprensión. La comunicación constante a la que asistimos, todas las reuniones bi- o multilaterales, los congresos y las reuniones de todo tipo, las cumbres, etc. representan hoy día el verdadero modus vivendi de una porción considerable de la población mundial; y para que todo esto se lleve al cabo se necesitan unas herramientas esenciales: los intérpretes y traductores. Para hacer frente a esta necesidad, los estudios lingüísticos teóricos y aplicados sobre los lenguajes sectoriales han conocido un fuerte crecimiento, auque no todos los lingüistas comparten la misma postura con respecto al concepto de “lenguaje especializado”, desde un enfoque que lo considera un registro primeramente funcional asociado a la circunstancia del uso, o incluso a la etiqueta de “lenguaje” para referirse al concepto mismo. Entre los autores que han investigado sobre esta rama de la traductología, Cabré explica, en mi opinión, de forma muy clara que las lenguas especiales están constituidas por un «conjunto de subcódigos – parcialmente coincidentes con el subcódigo de la lengua común – caracterizados en virtud de unas peculiaridades “especiales”»120. Dejando a un lado las matizaciones que las distintas corrientes teóricas nos proporcionan, puesto que no hay un consenso sobre cómo delimitar la distinción entre lo 120 Cfr. CABRÉ, M. T. (1993): La terminología, Barcelona, Antártida / Empúries, pág. 129 167 que es lengua común o general o estándar y lo que pertenece a los lenguajes especializados, podemos sin embargo señalar las características que, por lo general, los autores reconocen de forma unánime: son conjuntos “especializados” (por la temática, la experiencia, el contexto de uso o sus usuarios); cada conjunto conlleva sus características interrelacionadas; su función predominante es la comunicativa121. De todos modos, el rumbo que intentan seguir los teóricos en este marco acaba de ponerse en marcha, es una senda todavía poco explorada. Basta con considerar el camino de la traducción en su marco general: el arte de traducir, o mejor dicho, de interpretar, ya que nació primeramente de forma oral, comenzó cuando los pueblos empezaron a necesitar de los mediadores o intérpretes (pensamos a los faraones, a los persas, a los hermeneutas en Grecia y a los mercados de Roma, o todo a lo largo de la Edad Media, etc.); nos referimos así a la interpretación como instrumento, de carne y huesos, para comprenderse entre pueblos y culturas diferentes. Sin embargo, aunque la interpretación tenga raíces más antiguas (la traducción, en efecto, surgió tras la aparición de la literatura escrita), se ha empezado a criticar los mecanismos de la interpretación, o sea a interpretar la interpretación, desde hace apenas dos décadas. Por lo visto es, por un lado, tarea del traductor la de desarrollar el conocimiento del vocabulario asociado a cada ámbito sectorial que le toca, además de conocer las dinámicas y reglas que rigen cada sector. Pero, por otro lado, es preciso seguir desarrollando y perfeccionando esta temática; hay que crear diccionarios y materiales de estudio, para aprender e incluso enseñar el arte de este oficio. Hasta hace poco, la noción de enseñanza de la interpretación estaba poderosamente cuestionada: se pensaba que era imposible explicar qué era la interpretación y, mucho menos, forjar una teoría de la misma; sólo había que practicarla. Pero, que se trate de un subcódigo u otro, en línea general todos se basan en la disciplina general, con sus enfoques teóricos diferentes (lingüísticos, textuales, cognitivos, comunicativos y socioculturales, filosóficos y hermenéuticos), con sus relaciones entrelazadas, donde están implicadas las lenguas y las culturas objeto de comparación, la dimensión histórica con sus elementos diacrónicos o sincrónicos y todos los demás elementos que intervienen en el proceso traductor. 121 Cfr. Ibíd, pág. 135. 168 En nuestro trabajo, en efecto, nos hemos basado sobre todo en los enfoques lingüísticos, en cuanto hemos buscado aplicar determinados modelos de la lingüística, tranzando unas descripciones e intentando señalar los contrastes entre las lenguas, en nuestro caso italiano y español. Hemos considerado los puntos de vista de los mayores teóricos y, precisamente, de los exponentes de la estilística comparada, Vinay y Darbelnet y Newmark, entre otros, de la lingüística comparada tradicional, Valentín García Yebra, y de los enfoques semánticos, Nida. Como hemos explicado en las premisas de la presente tesis, el contexto comunicativo del que trae origen nuestro texto es una reunión científica de especialistas de la interpretación de reconocido prestigio en el ámbito internacional. Por lo tanto el lenguaje especializado que aparece, incluye tecnicismos (por ejemplo al hablar del sistema matético), o latinismos (típicos en este ámbito, como vis et potestatem, a posteriori, interpretium, etc.), o bien, galicismos (L’oralité, théorie du sens, vouloir dire, le déjà dit, etc.) y anglicismos (como kickoff, software, hardware, etc.) e incluso oraciones en alemán, además de intervenciones del público en otras lenguas, como el francés (tratándose de un simposio sobre interpretación, se daba por descontado que unos intérpretes los habrían interpretado). El texto se compone, precisamente, de unos discursos estructurados con el fin de exponerlos en una conferencia, es más, en particular, se extraen de la transcripción de la exposición misma en dicha conferencia. Pues no es de extrañar que un enfoque especial se ha dedicado a la marcada oralidad que caracteriza las dos ponencias. Los oradores han improvisado, interpretado sus discursos, explicándolos con sus propias palabras, buscando un contacto con su público, pretendiendo conquistarlo, lo que ha comportado la presencia de interferencias lingüísticas tanto de tipo diafásico (empleo de diferentes registros según el contexto), como de tipo diastrático (en función de la pertenencia del hablante a un grupo socio-económico). Por lo tanto, sin olvidar que el presente trabajo se coloca en un entorno lingüístico culto, se ha prestado mayor atención a la carga de expresividad y espontaneidad de sus apasionados autores. Para otorgar la mayor naturalidad a la lengua de llegada, siempre considerando la oficialidad del tema tratado, hemos podido valerse de unos materiales que tratan de forma muy escrupulosa y extensa los rasgos más distintivos del Español coloquial que, si bien el estudio de este registro siga siendo al centro de problemáticas y debates, en las últimas 169 décadas ha adquirido mayor atención y se le han dedicado profundizaciones cada vez mayores. La misma lengua española ya recoge una serie de variedades que surgen por diferencias geográficas o diatópicas, socioculturales o diastráticas y, finalmente, por el tipo de comunicación que un hablante o situación determinada desean entablar (o sea, diferencias diafásicas), que representa uno de los aspectos principales de nuestro estudio. Las variedades diafásicas y de estilo personal del locutor son las que nos han correspondido. Han destacado también, en ocasiones, las variedades diatópicas pero, en mayor medida, nuestro enfoque ha sido situacional. Lamentamos que habría una miríada de aspectos que quedan por analizar, por ejemplo no hemos tocado el tema de los idiolectos: en el texto aparecen algunos muy distintivos, que los conferenciantes emplean muy a menudo en sus revolucionarias teorías y el más utilizado es hablístico. Tampoco hemos tratado el tema de los realias, o de la sinonimia; sería interesante también examinar de forma pormenorizada la puntuación, o las preposiciones, o bien los neologismos. De ahí se deduce que los límites del presente trabajo son patentes y se reflejan por la falta de meticulosidad de cada aspecto tratado. Pese al remordimiento con que se presenta este estudio bastante incompleto, se ha buscado otorgarle cierta cohesión de contenido, en la esperanza que alguien tome la iniciativa de adentrarse en este trabajo, tal vez considerando la presente tesis como los cimientos desde los cuales plasmar una obra de mayor utilidad. Sin lugar a dudas nuestra labor no pretende representar un estudio completo y exhaustivo de los temas lingüísticos tratados, ni tampoco consideramos que nuestra traducción pueda ser observada como un texto paralelo para otras traducciones del mismo tema. Hemos tenido que respetar los límites establecidos por la estructura universitaria tanto con respecto al número de páginas para traducir como a las destinadas al comentario sobre nuestras elecciones y estrategias, dejándonos poco espacio también para aportar los demás ejemplos. Incluso el tiempo ha jugado su papel fundamental en contra de nosotros y se nos ha echado encima llegando ya la fecha de entrega. Sin embargo, esperamos que los capítulos elegidos consigan representar los rasgos que, en nuestra opinión, mejor caracterizaban el texto original, o sea: el primero dedicado a aspecto y estructura del TP, además de presentar los ponentes y sus ópticas sobre la 170 traducción y la interpretación, luego a tipología, función, estilo e registro del texto, el segundo, a un breve estudio traductivo seguido por un análisis léxico, aportando los procedimientos de traducción a los que hemos recorrido mayormente; acabando, en el tercero, con un enfoque sobre la fuerte carga de oralidad, desde el punto de vista léxico, sintáctico y pragmático. Por supuesto, soy plenamente conciente de que los argumentos han sido desarrollados de forma superficial, sin el esmero que habrían merecido y apenas podrían, las bases, servir de trampolín a quien quisiera procesar un verdadero trabajo de análisis. Quizás si hubiera conseguido ponerme en contacto con los autores de la conferencia, pidiéndoles aclaraciones o sugerencia, hecho que no ha sido realizable siempre por razones de tiempo y espacio, habría insertado los resultados de la hipotética entrevista en esta tesis, otorgándole una mayor fiabilidad a mis soluciones traductivas. De todos modos, podemos ahora afirmar que las herramientas de las que hemos aprovechado han ejercido de verdaderas pautas, ofreciéndonos un sólido apoyo con el fin de llevar a cabo el presente, si bien parcial, trabajo. Fundamental ha sido, en primer lugar, la existencia de los diccionarios monolingüe de ambas lenguas, como el CLAVE, Diccionario de uso del español actual, o el Vocabolario della lingua italiana Zanichelli, así como los consultables en línea (véase por ejemplo el Diccionario de la Real Academia Española, XXII ed.); siempre en modalidad en línea, hemos podido disfrutar de muchos materiales didácticos u otros textos paralelos; y por último, pero para ello no menos importante, el auxilio de todos los manuales prácticos y teóricos (que se leen en bibliografía) sobre esta disciplina ha sido imprescindible. Hecho que debería animarnos para seguir enriqueciendo la literatura sobre esta actividad multifacética. 171 GLOSARIO Como ya hemos explicado, el contexto comunicativo del que procede nuestro texto es una conferencia internacional cuyos temas tratados pertenecen a una rama del saber que incluimos en los “lenguajes especializados”. Si bien nuestro enfoque primario se ha dirigido en mayor medida al aspecto coloquial del texto, convenimos en la necesidad de proporcionar un pequeño glosario con el fin de aclarar algunos cultismos o tecnicismos que aparecen en el TP. Conviene, pues, ilustrar algunas de sus significaciones para justificar nuestras soluciones traductivas, siempre con respecto al contexto en que se ubican. Siendo el italiano la lengua de llegada de nuestra traducción, donde ha sido necesario, hemos añadido una breve definición en la columna destinada a la traducción en italiano. ESPAÑOL ITALIANO ENGLISH Anotación matemática Notazione matematica Mathematical notation Ciencia cognitivista Scienza cognitiva Cognitive science Desfase, décalage, n. Sfasatura, décalage, n.: lasso di tempo che Ear-voice-span, decorre tra l’emissione del discorso originale décalage, n. nella lingua di partenza e la sua interpretazione nella lingua d’arrivo. Il termine francese viene adottato, in questo ambito, anche nelle altre lingue. Diferencial de presión de aire Pressione differenziale dell’aria Mantisa, n. Mantissa, n.: [dal lat. mantissa «aggiunta», prob. Mantissa, n. voce di origine etrusca]. In matematica, con riferimento a un numero reale, il numero, positivo e minore di 1, che bisogna aggiungere al più grande intero, minore o uguale al numero dato, per ottenere tale numero: per un numero positivo è la sua parte decimale, mentre per un numero negativo si ottiene sottraendo dall’unità la parte decimale del numero presa in valore assoluto. Matesis universales Mathesis (universalis) (Termine che significa propriam. «apprendimento, conoscenza», adottato nel linguaggio filosofico e matematico con il sign. di «scienza matematica», soprattutto nella locuz. mathesis universalis, assunta a indicare nella filosofia moderna, e in partic. nel Mathesis (universalis) (Termine che significa razionalismo di Cartesio e di Leibniz, il concetto propriam. «apprendimento, conoscenza», (o piuttosto il progetto) di una scienza adottato nel linguaggio filosofico e matematico matematica universale, distinta dalle altre con il sign. di «scienza matematica», soprattutto discipline. Leibniz pensava che i simboli fossero nella locuz. mathesis universalis, assunta a molto importanti per la comprensione delle cose. Matesis universales Differential pressure Mathesis universalis Mathesis universalis 172 Matético Matetico: agg. [der. del gr. µάϑησις «apprendimento» (v. mathesis), per influenza dell’ingl. mathetic; cfr. gr. µαϑητικός «desideroso o capace d’imparare»] (pl. m. -ci), non com. – Che riguarda l’apprendimento, formativo; è termine adoperato soprattutto a proposito delle tecnologie educative: uso dei mezzi audiovisivi a scopo m., in funzione matetica. Monológico, adj. Monologico: agg. il parlato monologico: Monological, adj. (monologo può essere visto come una forma di enunciazione non sempre libera e spontanea ma quanto meno frutto di una minima preparazione precedente, mentre il dialogo rispecchia più fedelmente i canoni della parlata spontanea e si presta ad un’analisi qualitativa più aderente al vero); “parlato monologico espositivo” discorsi caratterizzati da “false partenze, mutamenti di pianificazione sintattica, esitazioni, concordanze a senso, riprese anaforiche non regolari, incisi che divengono digressioni e rompono il ‘filo del discorso’, che viene poi ripreso tematicamente ma non sintatticamente” (M. Berretta, 1984: p. 239) Cfr. [http://pro.unibz.it/library/thesis/00004048_9358 .pdf] Ontológico, adj. Ontologico: agg. che riguarda la conoscenza Ontological, adj. dell’essere (nel sign. filosofico della parola), della realtà, dell’oggetto in sé: concezioni o.; analisi ontologica. Con accezione partic., prova o. (o argomento o.), argomento a priori che dimostra l’esistenza di Dio a partire dallo stesso concetto di Dio, inteso come «qualcosa di cui non si può pensare nulla di più grande», e che quindi non può, senza contraddizione, essere privo dell’esistenza Praxis, n. Praxis: s. f. – Traslitterazione del gr. πρᾶξις, Praxis, n. usata talora nel linguaggio filos. o letter. invece di prassi: i vecchi partiti ... furono inariditi da un insuperabile dissidio tra la loro opera di interpretazione del reale e la loro praxis (Gobetti) Simposio, n. Simposio, conferenza, n.: Convegno di studio di breve durata, durante il quale si discute senza formalità sui vari aspetti di un tema determinato (in questo sign., la parola segue l’esempio dell’ingl. symposium) Symposium, n. 173 Subìndice Deponente: s. m. [tratto da esponente, con sostituzione di prefisso]. – Termine con cui vengono indicati i numeri, lettere e segni aggiunti a un’altra lettera (di norma in corpo più piccolo) in basso, un po’ sotto la riga, come avviene in espressioni matematiche, formule chimiche, ecc.; per es.: x1, x2, ... xn; vitamina B12; H2SO4 (formula dell’acido solforico), ecc. Sono detti anche disposizioni e pèdici, e si contrappongono agli esponenti e indici. Subscript, n. Tagalo, n. Tagalog, n.: I tagalog sono la seconda etnia più numerosa delle Filippine. Lo Spagnolo nelle Filippine fu una lingua di enorme significato nell'arcipelago asiatico. Lo spagnolo fu la prima lingua ufficiale dalla conquista delle Filippine e lo rimase per cinque secoli. Lo spagnolo fu inoltre proclamato lingua ufficiale durante la Prima Repubblica Filippina. Tagalog, n. Taquigrafía, n. Stenografia: metodo di scrittura veloce Stenography, n. tachigrafico, che impiega segni, abbreviazioni o simboli per rappresentare lettere, suoni, parole o frasi. Traslativo, adj. Traslativo, agg.: un tipo di caso (linguistica), nelle lingue ugrofinniche, indica il predicativo di divenire (Mario è diventato medico). Indica il cambio di condizione (esiste in finlandese e ungherese). Urbi et orbi Urbi et orbi locuz. lat. (propr. «a Roma e al Urbi et orbi mondo»), usata in ital. come avv. – Formula usata in particolari decreti delle Congregazioni romane o in solenni benedizioni pontificie per indicare che sono rivolti non solo alla città di Roma di cui il papa è vescovo, ma a tutto il mondo cattolico: il S. Padre ha impartito la benedizione urbi et orbi. Per estens., scherz., a tutti, dappertutto: è noto urbi et orbi. Translative, adj. 174 BIBLIOGRAFÍA ALVAR EZQUERRA, M. (2002): La formación de palabras en español, Madrid, Arco Libros. BARTOLOTTA, S. 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